viernes, 6 de junio de 2014

RECORDANDO A UN AMIGO



Hoy el tiempo se ha parado en nuestros corazones. Son esos golpes que da la vida, o la muerte. Te has marchado y nos hemos quedado solos, muy solos.


Seguiremos viviendo, pero de otra manera. Ya todo será de otra manera, quizás ni mejor ni peor, pero diferente, muy diferente.


Cuando alguien se va, como tú, todo sigue, pero ahora nos podemos preguntar para qué.


Nos veíamos poco, es verdad, pero siempre sabíamos que estabas ahí, donde están los verdaderos amigos, para cualquier cosa. Ahora nos tenemos que mentir para intentar sobrellevarlo y pensar que todavía estás. Y en realidad, es verdad.


No nos vamos de este mundo mientras haya alguien que nos recuerde y le sigamos importando. Y tú sigues siendo una de esas personas de buen juicio y recto proceder que importa, y que se recuerda.


Las fotos de nuestra juventud seguirán adheridas a la piel de nuestros sentimientos por siempre, como los recuerdos de aquella época en que parecía que teníamos toda la vida por delante.


Hoy el tiempo se ha parado, para recordarte y rendirte homenaje. Porque has sido un hombre, como dijo el poeta, en el buen sentido de la palabra, bueno.


No es verdad eso de que solo se van los buenos. Nos vamos todos, pero solo los buenos importan. Y tú nos importas y mucho.


Hoy el tiempo se ha parado, y nuestras venas destilan amargura. Parece que el sol brilla menos y el tiempo, ese juez impertérrito, ahora transcurre más, mucho más, lentamente, y nosotros, somos más pequeños.


Estas líneas no deben de rezumar aroma de despedida, sino de esperanza, de que sigan  existiendo personas como tú, que aunque se vayan, no nos dejarán nunca, y que hemos tenido el privilegio no solo de conocerte sino de formar parte de tu vida, aunque fuera en la lejanía.
Siempre te recordaremos.

*FOTO: DE LA RED

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