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sábado, 4 de junio de 2016

CONSULTORIO EN ROMÁN PALADINO



Hoy me voy a poner en plan “Consultorio de la Señorita Francis” contestando a un correo electrónico de un seguidor, Román, del que no diremos, así me lo ha pedido, su apellido.


Resumiendo su correo, Román me dice que le gusta el blog, aunque haya "posts" con los que no comulgue. Y le gustan mucho también las frases que utilizo en Twitter para anunciar el blog, y pregunta si son mías, o si alguien me ayuda. Y de todos modos, hay una de esas frases que no le gusta nada, Mientras hay blog, hay esperanza” porque la considera, cuando menos, exagerada.
Y para terminar me pregunta si tal como se han puesto las cosas, en cuanto a libertad de expresión, no tengo miedo a meterme en problemas.


Antes de nada, Román, te agradezco no solo que me sigas habitualmente, sino que te hayas tomado tu tiempo para escribirme y expresarme tus opiniones y dudas.


Si para gustos se hicieron los colores, lo mismo atañe en cuanto a opiniones, en este caso, sobre lo que se expone en el blog “A TROCHE Y MOCHE”. 


El vecino del mundo, tiene ese nombre precisamente para darle un aire rozando lo lunático, porque en ningún caso ni quiere ser representante de nadie, ni mucho menos de ser poseedor de la razón. Él, expone pensamientos y hechos desde su momento más exagerado, e incluso desquiciado, porque este “bloguero” siempre ha creído que en la exageración siempre se ven mejor los “pros” y los “contras”.


Como se puede comprobar, he diferenciado entre “vecino del mundo” y “bloguero”, o blogger para los más internacionales. Siempre conviene ponerse una máscara, una coraza, para que pare el primer tortazo, o incluso el primer beso. Algunas veces la realidad, si se cuenta, no parece creíble, y, en cambio, sí algo inventado o exagerado, pero con una base real.


Por supuesto que es normal que no comulgues con muchas ideas expuestas, principalmente porque aquí nunca se ha pedido, y mucho menos exigido, fidelidad de culto.


En cuanto a las frases sobre el blog que  utilizo para promocionarlo (porque el que no se anuncia, es como el que no llora, y se queda sin mamar), sí son mías, y quizás precisamente la que le parece cuando menos exagerada ("Mientras hay blog, hay esperanza"), en mi opinión es de las más precisas.


Ya muchos saben que este blog, pronto se cumplirán seis años, se comenzó como manera de luchar psicológicamente contra las consecuencias de sufrir un paro, al que le llevó un ERE a este bloguero. Y lo utilizó, y lo utiliza, ya lo dice en otra de sus frases anunciadoras, para no dejarse nada dentro; y como un psicólogo de cabecera, siempre cuesta bastante dinero, vierte sus reflexiones y su mala leche, en cada post, antes de que se pudiera convertir en un mal queso, y envenenar a alguien.


Si algo ha tenido internet es democratizar la opinión, el pensamiento, de cada uno de esos que forman, o la mayoría, o una minoría tan menor como la de uno solo. Y eso, aunque diciéndolo de una manera suave, haya mucho grito salvaje, siempre es esperanzador.



Ya para terminar, y en cuanto a lo de miedo a meterse en problemas por la libertad de expresión, creo que el punto más importante de todo siempre es el respeto. Se puede decir cualquier cosa, pero con las palabras justas. Y algunas veces un “se rumorea” o “un presuntamente” pueden ser vitales. Además, honestamente, en esta playa que es internet, este vecino del mundo solo es un grano que todavía se está formando. Otra cosa es, dónde ponen algunos su trasero, y que el grano les pique o no. Pero “picar” no es el fin último, sino simplemente, quizás, advertir de que nos hemos dado cuenta de muchas cosas, aunque más de una vez, nos las tengamos que tragar.


*FOTO: DE LA RED, GRAFFITI DE BANKSY

sábado, 5 de marzo de 2016

BANKSY, UNA INVITACIÓN A VOLAR



Es lo que tiene el que una agencia de noticias toque un tema, para que en unas pocas horas aparezca en multitud de periódicos. Ahora le ha ocurrido a Banksy, una vez más, y esa especie de noticia, rumor, suposición, charla de bar, o más concretamente, de pub inglés, en la que una vez más se ha llegado a la conclusión de quién es. Pero, quizás, para los no iniciados es mejor que rebobinemos.


Quién más, quién menos, ya habrá oído hablar alguna vez de Banksy, y de sus grafitis, u obras callejeras. Nunca se ha sabido a ciencia cierta quién es realmente.


Ahora es otra vez noticia porque un estudio elaborado por científicos británicos basado en técnicas, estadísticas concretamente, usadas por la policía para buscar criminales (éste es un detalle muy importante), sugiere que el misterioso artista callejero Banksy es, en realidad, un inglés de unos 42 años llamado Robin Gunningham, aunque esta identidad tampoco es nueva como ya veremos.


Investigadores, de la Queen Mary University, de Londres, han analizado más de 140 lugares en los que el grafitero ha dejado alguna de sus cotizadas obras, con las que los científicos crearon un mapa de “puntos calientes” o lugares por los que el artista (no hay que olvidar eso, y el tratamiento que presuntamente le están dando), se mueve regularmente. Comparando los datos obtenidos en ese “perfil geográfico” con la información pública disponible, comprobaron que varias direcciones relacionadas con Gunningham se repetían en muchas ocasiones, entre ellas un pub, un parque o un apartamento en Bristol.


No es la primera vez que las sospechas sobre la identidad del artista apuntan a Gunningham. Ya en 2008 el diario Daily Mail señaló que ese es el nombre que se esconde tras las pinturas hechas con espray, y que, eso es lo importante, están llenas de carga e intención política.


Un experto en Ciencias Criminales en la University College de Londres, Spencer Chainey, declaró ante la mismísima BBC, que la aplicación de esta técnica policial para identificar a Banksy es “legítima” (¿defendiéndose antes de ser acusados?), pero apuntó a que no cumple con los estándares habituales de las ciencias forenses, al no ser tenidos en cuenta factores como las fechas en las que se hicieron las pinturas.
Seamos sinceros, si ésto hubiera ocurrido en España, en el momento de desvelar que no cumple con los estándares habituales, hubiéramos clamado al cielo, mientras decíamos eso de:¡Vaya chapuza!


Está claro que hay muchas ganas de desmenuzar a Banksy, en una sociedad cada vez más controlada, cada cual con su número de identificación. Ya se sabe, y eso es muy importante, que al arte ayuda también a pensar, y a tener capacidad crítica... Y, si están empleando métodos policiales, ¿se puede equiparar  cualquier libertad individual con la de un criminal por estar fuera de los usos y costumbres?


Cualquier día, y como en una película de vaqueros, nos vamos a encontrar un cartel de "se busca" y dentro nos enteraremos que las musas, tan esquivas ellas, o el mismísimo Santa Claus, están en busca y captura.


Todo tiene que ser procesado y comprendido, tasado y bendecido bajo la lupa de la ley. Y Banksy utiliza su arte urbano callejero para promover visiones distintas a las de los grandes medios de comunicación. Esta intención política, en su día se dijo que pudiera estar influida por los Ad Jammers (movimiento que deformaba imágenes de anuncios publicitarios para cambiar el mensaje).


Todo lo que se sabe sobre Banksy, en realidad es como si estuviera cogido con alfileres, de manera provisional, hoy se dice ésto y mañana, quizás, lo opuesto. Pero Banksy también trabaja cobrando para organizaciones como Greenpeace y para empresas como Puma y MTV


Ha vendido cuadros hasta por 25.000 libras en circuitos comerciales. Un juego de obras de Banksy se vendió en Sotheby's por 50.400 libras, lo que le llevó a ser acusado de "venderse", por otros artistas y activistas. Por otro lado, y ésto es cosecha propia de este vecino del mundo, si no se supiera que gana dinero como artista, también resultaría sospechoso, o más.


Hay varios temas recurrentes en la obra de Banksy: ratas, soldados orinando, policías, etc. El 22 de agosto de 2015 Bansky inauguró Dismaland, una instalación temporal a modo de parque temático erigido en colaboración con 58 artistas elegidos personalmente por el autor.
Fue durante menos de dos meses, un parque de atracciones creado por el artista británico, y ubicado en el complejo Weston-super-mare en Somerset, Inglaterra.  Banksy lo describió como un "parque temático inadecuado para niños", en claro contraste al mundialmente conocido del Señor Disney.

Siempre denuncia hechos (quizás lo que más duele de él), lo último un mural en una pared frente a la embajada francesa en Londres en el que se denuncia el uso de gas lacrimógeno en un campo de refugiados cerca de Calais, en Francia, mediante un retrato de Cosette, una de las protagonistas de la obra "Los Miserables".


De todo lo anterior, y quizás de lo que no se dice, pudiéramos pensar que no convienen las leyendas, ni esos seres fantásticos, como el mismísimo Superman, u otros más de andar por casa, como un Zorro, por lo que pueden tener de "vengadores", y que tienden a idealizarse. 


Aunque un Mahatma Gandhi trascienda a través de sus ideas, ésto siempre necesita tiempo, bastante tiempo, y ahora vivimos el día a día. Un perfil como el de Gandhi, pudo ser pisoteado porque, en cierta manera, estaba controlado,  pero un Banksy, o una especie de franquicias de Banksy apareciendo aquí y allí, sin aparente orden ni control, daría alas a la Utopía, y conviene que la gente no aprenda a volar, y mucho menos que se dé cuenta de que volar con la imaginación es posible.


*FOTO: DE LA RED