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jueves, 29 de abril de 2021

IDEAS E IDEOTAS...

 Pues qué queréis que os diga. A este vecino del mundo, de todas las ideas, ideotas, e incluso idiotas diciendo ideitas, que se han colado últimamente, a colación de los próximos comicios madrileños, la que más le gusta es esa lanzada ayer por la mismísima Ayuso de que en Madrid a tu ex no le vuelves a ver, aunque te pasees, incluso reiteradamente, por la mismísima Gran Vía en hora punta.

Y de verdad que sonó como un tema de estudio para el mismísimo “Cuarto milenio”, de Don Iker Jiménez. Una especie de nuevo triángulo de las Bermudas para cuestiones extramaritales e incluso cornúpetas.

Como si ya no fuera suficiente con ese turismo de fin de semana que según la mismísima Presidenta de la Comunidad de Madrid vienen a ver museos, pero quizás por la agitada vida social de “vivir a la madrileña”, no les da tiempo de salir de todo tipo de garitos, eso si no inventan otros nuevos, como esconderse dentro de armarios o bajo las camas….

De todas maneras, este nuevo giro de guion ha venido bien para intentar dejar a un lado esa colección de cartas amenazantes que de presentar todo tipo de balas, navajas y armas blancas, en cualquier momento nos podíamos encontrar al mismísimo Curro Jiménez publicitando una nueva modalidad de regalos del "amigo invisible" que los más intelectuales etiquetarían como “noir”.

Si ésta es la nueva normalidad en lo que a política se refiere, apretemos los esfínteres y dejemos nuestras últimas voluntades a la vista, del notario al menos. Y que las sales de frutas hagan el resto en nuestro transito intestinal y en el de la Historia, porque de ésta no salimos, al menos oliendo bien...

*FOTO: DE LA RED.


lunes, 9 de mayo de 2016

¿HAN ATACADO DESDE MOSCÚ?



Todo aquel que haya visto la película “Mary Poppins” recordará esa escena en la que un almirante retirado tiene la costumbre de dar las horas disparando cañonazos desde su terraza, y cómo en la casa de Mary Poppins, que son vecinos del marinero, se preparan a salvar la loza y todo objeto que se pueda mover, o caer, cada vez que es una hora en punto.


Pues así me siento hoy. Parece que mi vecino o vecina, cada vez me parezco más a un político en activo, debía estar aburrido y ha tenido a mal, desde mi punto de vista cuando menos, renovar su cuarto de baño. Y aunque no sea obligatorio, por supuesto que ni se le ha ocurrido el pasarse por mi casa para avisarme de que iba a estar de obras y que perdonara los inconvenientes.


En España se inventó esa famosa frase “el que venga por detrás que arree”, y aquí estoy yo poniéndome el chándal para salir a la calle porque no se puede resistir en casa. Tengo miedo de que cuando entre en mi cuarto de baño me encuentre con una réplica de  Guernica, el cuadro no, la villa vizcaína, y a tamaño natural, en el peor día de su historia.


Seguro que mi vecino, luego me enteraré, que pertenece a cuatro ONGs, y va a crear otras cuatro fundaciones para ayudar a niños de países recónditos, pero…, casualidad, no se ha acordado de su vecino, y ese soy yo.


Que uno no tenga el deber de informar, no está reñido con que el vecino se merezca cuando menos un aviso de "los festejos" organizados, y no se tenga que pasar la mañana escuchando la radio por si los ruidos se deben a que nos han invadido desde Moscú.



No siempre la delicadeza se debe confundir con debilidad, aunque en este caso ni se ha llegado a plantear. Cabe la posibilidad de que mi vecino, el despistado, le llamo así cariñosamente, nunca se haya preguntado quién está tras sus muros. O a lo mejor, y ésto ya entraría dentro de la materia de Don Iker Jiménez, nunca se ha planteado qué hay más allá de sus muros, y denomina a su hogar: Finisterre


Lo dicho, el que venga por detrás que arree, y mucho.

*FOTO: DE LA RED