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miércoles, 13 de enero de 2016

¡UN BUEN COMIENZO!



Quizás hoy sea el día en el que más claro ha tenido este vecino del mundo el cómo comenzar el post de hoy…

Como decíamos ayer, tan solo ayer, el mejor guionista en España es el destino. 


Hoy seguro que muchos periodistas ya tendrían la crónica medio preparada, anticipándose al día, hablando del nombramiento de Patxi López como Presidente del Congreso, e incluso los más osados ya habrían preparado una oda a lo bien que le sienta el color rojo de los sillones a la piel del  portugalujo, que es el primero, además, en ser nombrado Presidente sin pertenecer al partido más votado.


Sin embargo, si cada día puede tener su palabra que puede resumir la jornada, hoy claramente, las dos palabras candidatas son una gran sorpresa. 
Por un lado podemos tener la palabra “conciliación” ante la aparición de la diputada Carolina Bescansa con su bebé, Diego, de seis meses, en su escaño, al que incluso, nada más comenzar la sesión, ha dado de mamar. (¿Cuánta metáforas se habrán hecho sobre mamar del Estado? Lo del pequeño Diego al menos ha sido en el mismo hemiciclo, lo cual es un buen comienzo para él) 
Y por el otro, quizás, una palabra muy mentada ha sido la de “postureo”. En este caso, al menos, ninguna de las dos debe de excluir a la otra sino que la complementa.


¿Que puede haber postureo en la decisión tomada por la diputada de Podemos? Sin duda. Pero imaginaros que por razones de trabajo, tenéis que  ir a la localidad americana, norteamericana concretamente, de Niágara. Pues ya que estás allí, currando, aunque sea por un día, pues te acercas a ver las cataratas. Y esto es lo que ha hecho una inteligente, sin duda, Carolina Bescansa, “ya que me van a ver, voy con mi bebé y que se visualice no a mi niño, que también, y que recordaré a los fotógrafos el pixelar la cara del menor, sino mostrar, al mismo tiempo, un gran problema como es el conciliar el trabajo, el/la que lo tenga, con su vida familiar”. Ni que decir tiene, que en varios momentos se le ha recordado gentilmente a la Señora Bescansa, que tiene a su disposición un servicio de guardería en las mismas instalaciones del Congreso. 


En nada ayudaron en su momento, no lo olvidemos, la actitud muy respetable, por supuesto, tanto de Soraya Sáenz de Santamaría como de Susana Díaz, que en muy pocas semanas, es otra opción, decidieron dejar a sus bebés en casa.


Ya se sabe, sin embargo, que cuando un problema no se hace visible, para la mayoría no existe. Y ahora ha quedado claro que haberlo haylo. Y es que con el aire renovado que han dado las últimas elecciones, al bajar, sin duda, la media de edad de los elegidos en el Congreso como consecuencia de los nuevos partidos, ahora parece no que los diputados sean más humanos, sino que “sus problemas” se pueden asemejar más a los nuestros. 


Al final va a resultar que los presentados por el hasta ahora Presidente del Gobierno, como la extrema izquierda que venía, va a resultar que son de carne y hueso, e incluso más,  y no como cierta diputada del anterior gobierno, que uno de los problemas que tenía la pobre, era que no sabía ni el número de coches que tenía en su garaje, ni la gama de ellos.


Si el día de hoy fuera una tostada, Podemos se la ha comido.



¡Un buen comienzo para un Congreso renovado!

*FOTO: DE LA RED