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sábado, 23 de diciembre de 2017

EL TABLERO DE LA VIDA


Con el sorteo de la lotería de ayer, 22 de Diciembre, oficialmente ya estamos en Navidad. Personalmente este vecino del mundo se encuentra igual, lo cual, y utilizando un animal muy navideño, no es moco de pavo. porque tal como iba nuestra trayectoria, podíamos haber tomado tierra en modo “batacazo”, tragándonos todo el suelo, e incluso subsuelo. Y ahora en el blog, en este blog, habría un punto final… Pero gracias a Dios, al destino, o ambos, todavía hay vida, y por supuesto, y que no falte, mucha esperanza.

Si se me pidiera hacer un símil sobre este año, no me cabe duda que sería como estar jugando a La Oca continuamente (ya lo siento para los lectores más jóvenes, pues al ser un juego de los que se dice “de mesa” de toda la vida, y no de los que se juega en solitario, aunque comunicado vía internet, es más que probable que ya no lo conozcan). Y concretamente, en este tablón gigante, no hay manera de pasar de la casilla 42, y ese laberinto maligno, que nos hace regresar a la casilla 30, una y otra vez.

Por cierto, y siguiendo con el símil del tablero del juego de la oca, lo importante en todo juego, y la democracia es otro de ellos, para que funcione todo bien, lo importante es acatar las normas, y no cambiar las reglas cuando nos convenga…

Como sigamos así nos va a ocurrir como en el chiste, que no vamos a vivir más tiempo, pero con esa sensación de reiteración continua, y si nos podemos pedantes, con ese perpetuo “déjà vu”, se nos va a hacer larguísimo. Por lo que llamarle al día de hoy, en cierta manera el día después, “el día de la salud”, en realidad sería un auténtico despropósito.

Pero si de algo ha estado lleno este año ha sido de despropósitos: políticos que interpretan la decisión de sus votantes como les trae al pairo, y eso sí, los unos por los otros, la casa, la nuestra, la de todos, sin barrer…

La vida, la calle, y las redes están llenas de una agresividad latente, pero se sube a los altares lo políticamente correcto, aunque en la intimidad nadie lo practique. Sabemos de todo y cada vez más, de entrenadores ya hemos pasado a catedráticos, pero a la hora de poner en práctica nuestras ideas, no sabemos, no contestamos.

Este vecino del mundo, y ya solo por los años que va acumulando, siempre se ha considerado un optimista irremediable, y si ve un salvavidas, aunque esté fabricado de hierro, siempre estará seguro que lo va a ayudar, pero, coño, y no pido perdón por la exclamación porque fácilmente podía haber sido más ruda, pero lo de este año es la historia interminable.

Pregunto, y sin malicia: ¿Al final de estas Navidades, y como inocente sugerencia, no se podría guardar junto al espumillón y al resto de decoración navideña a la panda de políticos de todas las tendencias que no se ponen de acuerdo para salir de este laberinto, y continuamente, nos hacen regresar a esa imaginaria casilla 30?

O mejoro la propuesta: ¿No será mejor limpiar de restos del año que nos deja y agruparlos todos en el contenedor de restos orgánicos? Porque en realidad al único que se debería de cebar es al pavo, y ese ya para estas fechas… pasó a mejor vida. 

*FOTO: DE LA RED



lunes, 2 de octubre de 2017

LO QUE UN BESO, AUNQUE SEA CATALÁN, PUEDE ESCONDER ...


Este vecino del mundo siempre ha intentado hacer en su blog, A TROCHE Y MOCHE, algo diferente a los demás, nunca sabe si mejor o peor, pero el intento de ofrecer algo diferente siempre ha estado en su ADN, suponiendo que un blog lo tenga.

Ocurre que tal día como hoy, 2 de Octubre, el día después, uno se ve forzado a hablar de sus opiniones a todo lo visto y oído a ayer.

Al ser desde la distancia, todo fueron sensaciones:
Indignación, porque se veía venir y vino. Una confrontación durante mucho tiempo soterrada, pero que ambos bandos, porque los hay, los dos gobiernos, el Central, y el Catalán, han ido cogiendo velocidad en cada uno de sus vuelos, y ya todo sigue por inercia.

Vergüenza, viendo la manipulación al pueblo, en este caso desde el Gobierno Catalán, a su pueblo, para que éste se comporte en realidad, por mucho que lo nieguen, como auténticos escudos humanos, para salvaguardar una estratagema muy bien llevada, con muchas familias que no sentían que estaban en un tablero de ajedrez, pero que en un momento dado, hubieran sido fichas prescindibles para ganar la partida.

Pena, viendo especialmente a ancianos y niños en un “paisaje” que nunca les hubiera correspondido. No olvidaré esa estampa de un guardia civil intentando convencer a un padre, llevando a un niño en hombros primero, y luego en brazos (FOTO), en la mitad de una manifestación. Muchos me dirán, porque ahora es palabra comodín, que es puro “populismo”, pero más de un padre por menos que eso, ha tenido problemas con la justicia.

Donde no llega la razón, siempre ha llegado el “patriotismo” y las banderas. Y ambos, patriotismo y los colores de un grupo, ya sirven para romper todo tipo de esquemas y dejar a la razón anulada.

En plena desazón por todo lo ocurrido, va el Señor Rajoy, sobre las diez de la noche, horario de máxima audiencia, y sin parpadear dice: Hoy no ha habido referéndum en Cataluña.
Y no pude más que reírme al recordar un viejo chiste:
Era descanso en un combate de boxeo de aficionados, y a uno le estaban dando una tunda bastante considerable. Su entrenador, para animarle, no paraba de decirle mientras intentaba reparar heridas: El adversario prácticamente ni te está tocando.
Por lo que a la quinta o sexta vez de volvérselo a repetir, el boxeador haciendo un gran esfuerzo para mirarle fijamente le dice: Jefe, pues entonces esté muy atento, porque en el ring hay alguien más, que me está zurrando, pero bien.

Sinceramente, y llamarme iluso, o inocente, pero cuando ayer vi al Señor Rajoy que iba a hacer unas declaraciones, y que parecía, por la parafernalia que le rodeaba, iban a ser importantes, por un momento, pensé que lo mismo que Pablo, el  apóstol, cayó del caballo,  y vio su realidad, Rajoy, quizá viendo el resultado de ayer, y que “las cosas” se le habían ido de las manos, en un alarde de vergüenza torera, iba a dimitir. 

Pero, al final, con tristeza comprobé que este marrón se lo va a comer él sólo, porque lo mismo que muchas veces ha hecho declaraciones a través de una pantalla de plasma, él ahora mismo es una pantalla para salvaguardar a el resto de su equipo.

Desde el lado de los independentistas, y más concretamente del Gobierno Catalán en pleno, está clarísimo que hace mucho tiempo que se doctoraron en “grandes manipuladores” y ellos sólo hacen lo que el pueblo quiere. El problema es que sólo atienden a una parte del pueblo catalán, ¡qué casualidad!, a los que tienen ideas independentistas.

Algún día, ese pueblo que ayer aplaudía a sus “mossos” por ser tan “comprensibles” con los manifestantes, comprobará que simplemente son el mando a distancia de los que les están gobernando. Y ayer tocaba ponerse los guantes de seda para acariciar, pero que el día que toque no dudarán en repartir candela, eso sí en un catalán perfecto, aunque los insultos sean también en catalán, pero esta vez a su gobierno.

En días como el de ayer, todos hemos perdido, aunque unos no se han enterado de que hubo un referéndum, eso sí ilegal, y a los otros, ya solo les quede, como si no quisieran, el seguir la ley del referéndum que hace apenas unas semanas  se la guisaron, y ahora intentan que todos nos la comamos.


Muchas veces en la vida hay que tratar de distinguir el tipo de beso que te quieren dar en la boca, porque muchas veces lo único que se pretende, en realidad, no es nada romántico, sino simplemente “callarte la boca”. Y ayer fue día de miles de besos, disfrazados de presunta libertad, patriotismo y “lo que el pueblo quiera” .

*FOTO: DE LA RED

lunes, 21 de diciembre de 2015

LA DECISIÓN DEL ÚLTIMO REY MAGO (O EL DÍA DESPUÉS A LAS ELECCIONES GENERALES)



Hoy todos los que intenten resumir lo ocurrido ayer,  dirán eso tan socorrido de “el día después”, y en realidad es así. Lo que ocurre es que este vecino del mundo tiene la sensación de estar viviendo “El día de Reyes” de aquellos principios de los sesenta, cuando uno, como se solía decir, porque ahora es una expresión que se oye poco (y puede querer decir mucho del panorama actual), ya tenía, o creía tener, uso de razón.


A aquel niño siempre le pasaba lo mismo que, tras una noche de nervios, sudores y no poder dormir, de lo pedido a lo recibido no es que hubiera un gran trecho, sino que no tenía nada que ver. Es como si en un momento dado uno de los “ayudantes de los ayudantes del último Rey Mago”, y con urgencia, porque ya se iban sus compañeros, hubiera decidido cubrir el expediente, dejando lo que en ese momento tuviera entre manos en el lugar en que estaba, en mi casa, Y además, el noventa por ciento, siempre eran cosas para el cole o para vestir, y en ese momento quién estaba pensando en el cole ni en la ropa de los domingos…


Teniendo en cuenta las expectativas/deseos/sueños que muchos teníamos, no ha quedado mucho, por ahora, depende como quede el mar tras el tsunami de las votaciones, y la posible organización entre unos cuantos, de deseos de izquierdas pero de mirarse el ombligo. Eso sí, ha quedado más que claro que España es/era de derechas, o mejor dicho de virgencita que me quede como estoy, porque a lo mejor si aspiro a algo más me hacen la del “tocomocho”, y en ese caso además, uno no podría ni quejarse, por la vergüenza de ser un panoli.


Ayer, en cambio, lo que vi y sentí, en un mediodía donostiarra, en la zona de Amara, a la hora de ir a votar, fue un gran ambiente en cuanto a gente, y mucha sonrisa y cara de complicidad. Por un momento, solo por un momento, creí estar en el Santuario de Lourdes por la gran cantidad de gente mayor, ayudada, y en silla de ruedas, pero con cara de tozudez y de "yo lo consigo, por los míos". 


Lo que nunca le había pasado a este vecino del mundo, tuve que hacer una cola, para mi urna, no menor de veinte minutos. pregunté, incluso, por si me había confundido y era la cola para la nueva entrega de "La guerra de las galaxias", pero afortunada o desgraciadamente era la fila que correspondía. Y tanto los que iban delante de mí, como los de atrás, dijeron muchas, muchas, veces eso de “a ver si esta vez podemos”. Hubiera sido mucha casualidad que solo hubieran sido ellos los que iban a votar morado, y al final de la noche quedó más que claro, que en el País Vasco, por las noticias que han dado, sino arrasó, para que nadie se pueda dar por ofendido, sí fue la primera fuerza.


Ahora, ya solo queda pasar de las frases hechas de los políticos, o mejor dicho, y como un cocinero diría, hay que pasar de las recetas perfectas en un libro impolutamente bien edito, al fragor de las comandas y olor a fritanga, a intentar sacar adelante la cocina de este país, que al menos según opinión de este vecino, y de mucha gente que conoce, solo se han dedicado a cocinar para unos pocos, eso sí, cocina exquisita y muy publicitada. ¿Y para el resto? Pues eso, que se busque la vida como pueda, pero eso sí, le vamos a dar un buen nombre: “cocina de autor”.


Aunque ayer a la noche, hace apenas unas pocas horas, había flashes por todas partes, y sonrisas “profident”, en realidad es a partir de ahora cuando muchos se tendrán que retratar, porque aunque el Partido Popular ha sido el más votado, su descalabro ha sido más que evidente, y no cuenta con una mayoría, por lo que dependerá de otros (y con Ciudadanos sólo las cuentas no salen), o al menos de abstenciones de otros, para poder gobernar. O incluso se pudiera crear, lo que se está llamando una gran coalición, PP-PSOE, que si ésto ocurriera, y en opinión muy particular de este vecino del mundo, pudiera ser, en un futuro, la debacle socialista.


Y quizás, más que los socialistas, alguno que otro  también tenga que pasar por el fotógrafo, como un P.N.V. que si mostrara su apoyo al P.P., aunque sea solo absteniéndose, en realidad haría oídos sordos a ese “PUEBLO”, que siempre tiene en su boca (otra cosa es a la hora de defenderlo, postureos aparte), y que ayer dejó clara su postura de izquierdas.


Con eso del eterno “bipartidismo” ha habido minorías, y gente de mi generación me entenderá, que bailaban, y bailan, constantemente “La Yenka”, por aquello de “izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, un, dos, tres” de su pegadizo estribillo.  


Este vecino no es ni politólogo, ni futurólogo, solo es un sufridor de la crisis que se reconvirtió en blogger/bloguero, pero le huele a una despedida del Señor Rajoy, bajo el maquillaje que se quiera, para poder llegar a entendimientos varios con algún que otro partido. Lo que sí echa de menos es aquel ya famoso “Lo siento mucho, me he equivocado, no volverá a ocurrir”. Quizás, porque ni Rajoy lo siente, ni tiene la honradez (palabra complicada para los políticos) de reconocerlo.


Ahora, mucho me temo, y como en la niñez de aquel comienzo de los sesenta, todo queda en la decisión del último Rey Mago y lo que le quede en su bagaje, entre otras cosas de honradez y vergüenza, pero, esta vez, no para nosotros, sino para él.


*ILUSTRACIÓN: DE LA RED