lunes, 25 de abril de 2016

ASÍ SE LAS PONÍAN...



Me siento como ese lector de novelas de suspense que está descubriendo que la novela que tiene entre manos, un truño la mar de aburrido y lento como lo madre que le parió, y en la que todo apuntaba a que el asesino era el mayordomo, al final el asesino del hecho ocurrido aquel día de autos del 20 de Diciembre, del año pasado, es el mismísimo mayordomo.


Parece ser que la espera no ha merecido la pena, y el argumento en ausencia de un giro inesperado, no nos ha vuelto locos, y nos ha abocado a la más cruda y triste realidad.


Nuestra novela nos está demostrando que cada partido político de este nuestro país, como siempre, no está mirando por nosotros, sino por ellos, y que por una vez que los de izquierdas pueden conseguir el poder, no lo hacen, porque quieren estar ante los focos del mundo ellos solos, sin nadie más que les quite el protagonismo, y se van a morir de éxito, sin tenerlo.


Al final no eran ni galgos ni podencos, y los cazadores van a resultar cazados, y esta legislatura puede ir al Libro Record Guiness,  como la más corta y ridícula de nuestra democracia.


Va a resultar, como ya estaban indicando todos los indicios, que nuestros políticos son de pacotilla, y solo saben, y mal, gobernar cuando los caracteres están bien marcados y uno gana por mayoría, y los demás pierden estrepitosamente.


Nuestros políticos están demostrando, que están más preocupados en que se vea claramente que la culpa es de los demás, que en intentar echar una mano y arreglar el entuerto.


Este vecino del mundo era, por las frías evidencias presentes, sólo un iluso, de los que estaba convencido que en el último fotograma el chico y la chica se besaban y nos invitaban al ágape.


De todas maneras, y si al final, como ya todo apunta claramente, va  a haber nuevos comicios para junio, todo lo que han cobrado nuestros queridos nuevos diputados, debería de ir directamente a las arcas del españolito medio, ya que va a ser él el que va a tener que arreglar este desaguisado con una nueva votación, y dejar, o no, claro y más fácil de manejar, el nuevo panorama.


Solo un consejo, que cada uno vuelva a votar otra vez, y además, lo mismo. No querían los políticos una taza, pues que tomen taza y media, y aprendan a dialogar, a ceder, y a torear con el toro que el destino les ha sacado al ruedo, y que no egoístamente estén  acostumbrados a que se lo pongan todo como "se las ponían a Fernando VII".


Por cierto, ya perdonarán ustedes, pero este vecino siempre había estado convencido que esa expresión, la que atañe a Fernando VII, tenía unas connotaciones erótico festivas, y nada más alejado de la realidad. Lo que ocurre es que el monarca era muy aficionado al billar, pero muy malo, y sus adlateres, hacían trampas para colocarle las bolas, con perdón, en una mejor posición para que él se luciera. La realidad, y por una vez, es más casta de lo esperado.


Todavía quedan segundos para que el ridículo de nuestros políticos, y en este triste caso, sobre todo de izquierdas, y señalo claramente, a PSOE y PODEMOS, no sea tan evidente.



Valor, y al toro, o lo que viene siendo, valor y a bajarse del pedestal, y a CEDER, con mayúsculas.


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sábado, 23 de abril de 2016

LA DUDA DE UN SUEÑO




Hoy me he despertado raro, más raro de lo que viene siendo normal en una persona rara. Con esa sensación que tienes cuando dejas algo a medias, un “interruptus” en toda regla. Y poco a poco, muy poco a poco, he ido sacando de las tinieblas del olvido retazos de un sueño.


Es extraño. Porque normalmente es cuando me despierto, en los primeros instantes, cuando recuerdo todo o casi todo de mis aventuras nocturnas en brazos de Morfeo, pero hoy no ha sido así.


Lo único que recordaba en un principio eran unos “ojos de mujer, como extrañados”, y como fruto de muchos esfuerzos, he ido alejando ese primerísimo primer plano para ver si veía a la persona a quien pertenecían, o el contexto en el que estaba.


Tras unos minutos me he dado cuenta que aquel par de ojos eran germanos, pertenecían a Ángela Merkel, y no estaban extrañados, sino valorando, sopesando a su interlocutor, que al parecer era este mismo vecino,  que se encontraba al final, muy al final, de una gran sala, con mesas en filas concéntricas. Frente a mí, y como interrogandome,  tenía un micrófono metálico negro, y al parecer había terminado de pedirle unas cuantas cosas a la Señora Merkel. 


Ella, primero me ha mirado con una mezcla de indignación y estupor; y tras unos segundos, haciendo gala de una gran profesionalidad disfrazada de frialdad, me ha contestado, sonriéndome, y con aire de madre negándole la paga a su hijo díscolo, gesto que no ha sido necesario traducir por los  auriculares, ha dicho “Ah, que no tenéis Jazztel”. Y dando por terminada la reunión, se ha marchado.


Mientras terminaba la larga fila india de hombres serios y trajeados, he observado  al pasar junto a un enorme espejo, que al otro lado del mismo, y frente a mí, mirándome con desdén, se encontraba Mariano, Don Mariano.



Es triste, pero ya no nos respetan ni en los sueños. ¿O en el fondo, somos nosotros mismos quienes no nos tomamos en serio?


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jueves, 21 de abril de 2016

¿POR QUÉ SE VA ASÍ "EL PRÍNCIPE"?



Antes de nada, y evitando decir la palabra en inglés que ahora se utilice tanto, y rompiendo mil lanzas por nuestro castellano, quiero avisar a todos aquellos seguidores de “El príncipe” que no sepan cómo ha terminado la serie, que es mejor que se abstenga de leer el post de hoy, ya que aunque no voy a contarlo todo abiertamente, al quejarme de ciertas cosas, es probable que les “estropee” sus expectativas. Quedan avisados a partir de este momento.


No me dirijo directamente ni a los implicados en el mundillo del cine ni de la televisión, pero hablo a todos los que quieren las historias de ficción en general, especialmente visto desde el lado del espectador/telespectador, que es el lado al que este vecino del mundo siempre ha pertenecido, y últimamente sufrido.



Siempre se ha considerado al cine, televisión y series incluidas, como una escapada de la realidad aunque se vista de ella, una cierta ventana a la ensoñación, e incluso como somos los espectadores los clientes últimos, proclives a que nos hagan en cierta forma la pelota, endulzandonos un poco el paladar, con un final feliz o convencional.


Por tal como se están poniendo las series, aunque este vecino del mundo no es un gran conocedor ni consumidor de ellas, diríamos que a nivel internacional, sino que las series que ve son, casi en su totalidad, españolas, parece que se ha puesto de moda que el final de ellas, tengan un cierto regusto amargo, por aquello de que quizás la amargura nos dirija más hacia la realidad, y consecuentemente se pueda pensar que la serie tenga más calidad.


Ni que decir tiene que “El príncipe” es una serie, a entender de este vecino, de gran calidad, tanto a nivel de guiones, con buenas interpretaciones, en algunos casos soberbias,  y con lo último en tecnología. Y todo ello, además, se nota en el resultado final de la serie. Pero aquí este vecino quiere hablar de otra cosa…


Antes de comenzar el capítulo final de “El príncipe”, y se puede demostrar, lancé un tweet, previendo lo que podía ocurrir, y dejando clara mi opinión: Estoy harto de esa moda de finales agridulces. Tras más de dos años nos merecemos un final de cuento.


Y por lo testado personalmente en Twitter,  especialmente al final del capítulo y serie,  muchas personas eran de mi opinión.


Esta serie, y me ceñiré a ella, para intentar no generalizar, nos ha “costado” a los espectadores más de dos años de  espera, y miles de anuncios violando nuestras retinas. Sé que la productora no es la culpable, ni de los anuncios, aunque en cierta manera viva de ellos también, ni sobre todo de esa especie de “coitus interruptus” en plena segunda temporada, que la cadena nos causó, al postergar parte de esos capítulos, sin explicación alguna (y es que no la había), al año siguiente; quizás pensando que los telespectadores enganchados seguirían de esa manera pegados a sus pantallas, proyectaran lo que proyectaran.


Se supone, ya lo sabemos, que entrar en el mundo del hampa o del terrorismo, tiene sus costes que pagar a los que lo hacen, pero la ficción es la ficción, y en lo que respecta a “El príncipe” concretamente, ya bastante lo han pagado, con sus vidas incluso, tanto malos como buenos, incluyendo a “Fran”, el amigo del “prota”, y una soberbia interpretación de José Coronado.


No es de recibo, se vista como se vista, con razones de todo tipo, que ayer la pareja protagonista, unos convincentes Älex González e Hiba Abouk, no siguiera junta para guardarlos así en nuestro baúl de los recuerdos. Y en el fondo, esa decisión se ha tomado, en la opinión de este vecino del mundo, para que todo se revista de una pátina de más realismo, y de que no se pueda calificar a esa serie como “dulce”, cuando en realidad nunca lo será, por todo tipo de tramas y sucesos como han ocurrido. 


La mayoría de los espectadores no pedíamos ayer el Edén, sino que solo dos personas fueran felices, quizás para que el regusto de todo lo ocurrido nos hiciera olvidar “que en El Príncipe todo acaba en agua salada”, y no nos lo fue concedido.


Por cierto, y antes de terminar, es también imperdonable, por supuesto que desde el punto de vista del vecino, naturalmente, que en el último capítulo no se haga ninguna referencia, a excepción de una última escena ya en los títulos de crédito finales, a Faruq, ese otro “héroe/villano” en la trama, y que al no verle en el capítulo final, pareciera que “sale” por la puerta de atrás de la importancia.



Nuestros políticos claramente solo miran por su partido y por su ego, y a nuestros personajes favoritos, que juegan en nuestros sueños, no les dejan ser felices, porque “eso” parece que no viste de calidad a una serie. ¿Qué nos queda?


*FOTO: DE LA RED

miércoles, 20 de abril de 2016

SANTIAGO SEGURA, SIN MARICONADAS, DE ORO


Hace apenas dos horas que este vecino del mundo se ha enterado que Santiago Segura ha sido galardonado con la Medalla de Oro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas 2016, por su dedicación a la comedia, "uno de los géneros más ricos y prolíficos" de la cinematografía española, como ha sido comunicado hoy mismo por la citada institución. Además, la Academia de Cine ha destacado su "labor como actor, director, productor y guionista, cuatro oficios con los que ha contribuido a mejorar el cine español en sus aspectos industrial y artístico".


En el "haber" de Segura hay tres Goya: Mejor Cortometraje de Ficción, por '”Perturbado”; Mejor Actor Revelación por "El día de la bestia"(apreciación personal: Él y el malogrado Alex Angulo están que se salen en sus respectivos papeles, aunque el guion sea un tanto errático, especialmente al final) , y Mejor Director Novel por “Torrente, el brazo tonto de la ley”.


Vaya por delante que este vecino no tiene ni especial aprecio ni, por supuesto,  inquina por Don Santiago Segura. Sin embargo, viendo la cantidad de palos que le están dando, no diré por “las redes sociales” por no controlar todas, sino en Twitter, creo que tanta “leña al mono” como se está repartiendo, bien se merece que alguien diga algo en su favor. Aunque es más que probable que al Señor Segura no le importa esa leña lo más mínimo, porque curtido en mil batallas, me da que él es más de la opinión de “lo importante es que se hable de uno, aunque sea bien”.


Este vecino solo va a poner dos tweets de los que se han ido generando, como ejemplo-resumen:
Torrente referente cultural de España, en el año de Cervantes. Horrible. Santiago Segura, nos hacemos una pajillas?”

Que Santiago Segura reciba la Medalla de Oro de la Academia de Cine dice mucho de cómo está el cine español y la Academia de amiguetes”.


En primer lugar convendría diferenciar, que no separar, la figura de Torrente de la de Santiago Segura. Personaje y creador, que no es lo mismo, ya que a buen seguro el segundo  no comparte en absoluto la manera de ver la vida del primero, en esta España, que desgraciadamente ha visto nacer, crecer y sobrevivir a muchos José Luis Torrente.  


Torrente no es guapo, ni bueno, sino más bien, además de vago en grado sumo,  cabroncete tirando a cabrón, pero quizás es que Santiago Segura en la figura rechoncha de Torrente ha sabido captar el espíritu de lo que secretamente el españolito medio quisiera hacer si se atreviera a dejar de ser políticamente correcto. Y Santiago Segura ha tenido la habilidad de “crear” a este personaje y llenarlo de penurias, imperfecciones y maldades, y que la gente congenie y sonría con sus desfachateces. ¡Todo un logro!


Es de admirar en el Señor  Segura, que ha sabido y podido ir cumpliendo sus sueños, incluso el de poder trabajar y en cierta manera homenajear a aquellos a los que él ha admirado siempre. Aquí no se puede olvidar a un Tony Leblanc, al que él siempre admiró y quiso, y que caído en el ostracismo/olvido, primero por un terrible accidente, y luego por la desidia de todos, y al que él pudo rescatar del anonimato y, no lo olvidemos, del paro.


Por otro lado, muchas críticas vienen por el lado de que Santiago Segura hace “cine malo”. Pero…¿qué es el mal cine?


Como en todo, cada uno cuenta cómo le va la feria. Para un productor, el mal cine será aquel que además de no darle ningún dinerillo, le cuesta un descalabro económico.


Para muchos espectadores “cine malo” es aquel con el que se aburre como una ostra, y que además no tiene ni pies ni cabeza.


Y Santiago Segura ya ha realizado cinco películas con el mismo personaje siendo todas ellas éxitos de taquilla, y sin escatimar todo tipo de medios, incluyendo el famoso y caro  3-D


Quien va a ver una película de Torrente ya sabe a qué va, y sería una “mala película” si recibiera algo distinto, pero sus seguidores, a cambio de lo que pagan por la entrada, reciben lo que esperan, y con creces. 


Si muchos  creen que sus películas son "cutres", en la humilde opinión de este vecino del mundo, se confunden. Cutre son parte de los personajes mostrados, su ambiente, pero la vida real en sí  es cutre muchas veces. Desgraciadamente, estos días, la mayoría; aunque muchos de los personajes de fuera de la pantalla se puedan vestir de los mejores modistos.



Visto el cine como una industria, que en realidad no es tal en España, sino más bien de francotiradores, el Señor Santiago Segura es una mina de oro, y además todos estamos seguros de que a José Luis Torrente le queda mucho todavía. Porque es un personaje que se “alimenta” de las “ocurrencias” y acontecimientos que nos van pasando, y como este vecino acaba de comentar, los hechos presentes seguro que estarán alimentando futuras aventuras. 


Solo hay que esperar un cierto tiempo para que Torrente ataque de nuevo, y quizás en la próxima entrega nos enteremos, comentado por el mismo,  de que el Segura, al que él conoce de sus correrías nocturnas y por compartir el mismo médico de enfermedades venéreas, es casi tan cabroncete como él, y listo, listo, como un zorro. 


¡Enhorabuena! Don Santiago, sin duda se merece este premio, pero nunca lo comparta con Torrente, él es harina de otro costal. Es más, si se descuida se lo quita para venderlo.


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lunes, 18 de abril de 2016

SEÑORITA JIA, ¿ESTÁ USTED PREPARADA?


Entre noticias de corrupción y papeles y más papeles panameños, estos días en los periódicos, y abriéndose paso  se ha colado de rondón una noticia que si de primeras, y tras cierta perplejidad, puede hacernos aflorar una cierta sonrisa libidinosa, especialmente al sector masculino, una nueva aproximación al hecho, te puede dejar un regusto cuando menos inquietante por el futuro que se pudiera dibujar. 


Y es que China ha logrado su primer robot interactivo, la "diosa" Jia Jia.  Al parecer el equipo (en su inmensa mayoría, sino en su totalidad, compuesto por hombres), que ha logrado este éxito, así la define. Su apariencia, y por venir de dónde viene, es el de una mujer china, atractiva y joven, y que es capaz de hablar y sincronizar su discurso con el movimiento de sus labios, mostrando al mismo tiempo expresiones faciales.


Para un devorador de películas como se considera, y es, este vecino del mundo, al momento han venido el recuerdo de dos películas, una claro está, la inolvidablemente inquietante “Blade runner”, del últimamente muy irregular Ridley Scott, y esa replicante, encarnada por una fría y distante Daryl Hannah, “mala hasta matar”. 


La segunda, y teniendo en cuenta nuestro ADN , esa fría y cara, especialmente para la “producción” de la película, muñeca hinchable de “Tamaño natural”, de Luis García Berlanga; que si tenemos en cuenta que el guión es del propio Berlanga y de Rafael Azcona, lo menos importante será la propia muñeca, a pesar de lo que creyera en su momento la propia censura, porque removerán todo tipo de convencionalismos.


Jia Jia, ese robot chino, todavía no puede ni reír ni llorar, pero se van a seguir estudiando esas “habilidades de aprendizaje”.


El equipo que la ha fabricado descarta que su modelo se comience a producir de forma masiva, aunque para este vecino del mundo siempre, en el fondo, está el recuerdo de la conmoción que le produjo el libro “Un mundo feliz, de Aldous Huxley. Y aunque allí no eran robots, sino personas modificadas genéticamente para el trabajo que iban a realizar, el futuro dibujado podría ser tristemente el mismo; y que de un modo crematístico se pudiera resumir en muchísimas horas de trabajo, malas, por no decir ninguna, condiciones de trabajo, y casi nada de dinero. ¿Os suena? Un futuro tan cercano que ya está aquí, ¿verdad?


En este tipo de trabajos, en el de perfeccionar a Jia Jia, lo mismo que en una obra de arte, el final siempre es discutible, por aquello de seguir en ello, sin saber a ciencia cierta cuándo parar. 


Quizás, el comienzo del fin de los estudios del equipo chino que se encarga de "enseñar" a la, digamos, Señorita Jia Jia, será cuando ella mirándoles fijamente a los ojos les diga aquello de "Tenemos que hablar", porque nunca una frase tan corta ha creado tanta inquietud entre los varones. Ellos saben que todavía no ven el problema, pero ahora están seguros que ha llegado.


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viernes, 15 de abril de 2016

COMENTARIOS AL FINAL DE GRAN HERMANO VIP 4, O CUANDO GANAN LOS MALOS



¡Somos un país pura contradicción, y que además nos va la marcha! Así, afirmándolo rotundamente.


Acaba de terminar otra edición de GH VIP, la cuarta, con Laura Matamoros como ganadora, y ya se podía comprobar por los finalistas, la ya mencionada Laura y Carlos Lozano, que a los españoles, al menos a los que votan en el programa, no les van las figuras conciliadoras porque en ellos, en los elegidos para la final, se juntaban el hambre con las ganas de comer.


Tal y como se han ido poniendo las cosas con las diferentes ediciones de los diversos concursos de la cadena,  el perfil de una concursante como Maite Zúñiga en “Supervivientes”, pareciera que ya no podría ganar ese concurso, porque de acuerdo con el “casting” que se hace, ya no se busca la aventura por la aventura, aunque sea dentro de una casa, sino que no haya un momento de descanso. Y si para ello hay que cambiar las normas, pues se hace a medida que conviene tanto a la organización como a la misma cadena, que no tiene por qué ser la misma.


Somos un país en el que está comprobado que nos gusta ayudar en las desgracias y los desastres naturales, y si es a nivel internacional mejor que mejor. Pero luego, para descansar viendo la televisión, nos gustan las emociones fuertes: el criticar a la espalda, aunque luego se diga que se hace a la cara. El echar en cara al otro que lleva estrategia cuando uno mismo también la tiene, lo que ocurre es que la defina como su manera de ser. El estimar como positivo el decir todo a la cara, aunque lo que se diga sea todo menos loas.


La ganadora de este año, cuando menos digamos que ha sido muy discutida, sin embargo, si nos damos cuenta el que se supone que para muchos es el “bueno”, Carlos Lozano, de eso tiene poco. Eso sí, está claro, al menos le parece a este vecino del mundo, que siempre lo ha hecho por el espectáculo del programa. No hay que olvidar sus años de experiencia como presentador, o lo que ahora se denomina como conductor de programas.


Por su manera de ser, Carlos Lozano pareciera que los insultos, improperios y todo tipo de discusiones han sido como flores u objetos que se lanzan durante un espectáculo, y que una vez se apagan los focos quedan directamente en la basura.

En cuanto a la ganadora, y no queriendo herir a nadie, digamos que a este vecino del mundo no le gusta nada. Se ha pasado todo el tiempo pasándonos por el morro las carencias que ha sufrido tanto de sentimientos como a nivel material, y en cuanto gana el premio, lo primero que dice es que ella nunca ha necesitado nada, y que es para su hermana.


Laura, al menos lo parece, tiene un carácter muy complejo, y saca las uñas en cuanto hay algo que a ella no le gusta. Porque ella no mide las cosas por “estar bien o no moralmente”, sino si le conviene a ella o no, que es una gran diferencia, con el añadido de que se ha pasado todo el concurso comentando todo lo que hacían los demás concursantes, los que ella veía como enemigos, pero, claro está, desde su óptica, o lo que viene siendo "arrimando el ascua a su sardina".


No sabe separar tampoco, la responsabilidad que ha podido tener su padre en el devenir de su vida (también en que estuviera como concursante, no nos engañemos), ni la de su propia madre, que algo habrá tenido que ver. Y que la segunda mujer de su padre, Makoke, en realidad es un daño colateral, y no el origen de todos sus males.


Para los que apenas han visto el concurso, y están leyendo ahora que el vecino habla de temas personales de la ganadora, habrá que aclararles que en realidad es lo que nos ha vendido durante todo el programa
al borde de diferentes ataques de nervios y lloros, muchos, sin lágrimas. Todos los que se han decantado por el lado de su padre, Kiko Matamoros, para ella eran malos. Y la experiencia, con los años nos dice, que no hay ni buenos ni malos, ni blancos ni negros, sino muchos tonos de gris.


Por cierto, y antes de terminar,  está claro, siempre lo ha estado, que ni el programa ni la cadena buscan credibilidad, sino dinero. Y ayer, por lo que dijeron, se batió el récord de llamadas.


Telecinco, si quisiera que no hubiera ninguna sospecha de amaño o de manipulación en el devenir de sus concursos, debiera tener como norma, o requisito indispensable, no incluir en sus concursos a sus colaboradores habituales, o a sus familiares. Todo lo demás ya es ir montando el espectáculo de las dudas y discusiones desde el comienzo. Es evidente, al menos eso parece, que lo que les importa es que se hable de ellos, especialmente mal, por aquello del morbo que se crea.



Mientras no se imponga esa norma, este vecino del mundo se acordará de aquel monólogo de Gila: -Al final siempre gana el mismo, y devuelve el premio.


Y que conste que este vecino del mundo no cree, ni se le ha pasado por la mente, el que se devuelva el premio, pero siempre hay maneras de ayudarse mutuamente, especialmente en el futuro.


El mundo futuro que se adivina tras los concursos y programas de esta cadena es puramente materialista, de gente guapa (ni las arrugas tienen sitio) y sin escrúpulos, y  que nunca quiere, ni mucho menos ama, solo utiliza porque a él/ella en un momento determinado le viene bien. Una vida muy triste por mucho que se ilumine con grandes focos.


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jueves, 14 de abril de 2016

DÍAS DE EMPACHO Y DEPRESIÓN



Este vecino del mundo lleva unos días, por no decir semanas, que se siente como empachado, o deprimido, que vaya usted a saber. 


Empachado por noticias, por poses, declaraciones y opiniones, de todo lo que ve, y en muchos casos tiene la sensación de que le muestran para que vea.


Será casualidad, pero llega la época de hacer la declaración de la renta, esa que hasta hace poco nos decían, y nos lo habíamos creído que “Hacienda somos todos” y parece que todo ha quedado en que “se decía que Hacienda éramos todos, pero que SÓLO era un lema publicitario”, y se empieza a repartir mamporros “honoris causa” a mucha gente que, semanas antes, pareciera por su comportamiento más cerca de salvar la patria que de explotarla, y ahora, de pronto, tienen problemillas con el fisco, o tienen sus cuentas hechas un cisco, que uno ya no sabe qué decir.


Ahora, hasta el mismísimo Don José María Aznar, por parecer tan recto y estricto este vecino tenía asumido hasta que no pasaba por el lavabo por ser prácticamente perfecto, parece que tiene algún problemilla con sus declaraciones, y no precisamente de amor, sino a esa Hacienda de ese país en el que ha sido santo y seña, y que ha querido tanto, y estaba convencido de que en contrapartida él también lo era.

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Y este vecino del mundo junto con esos síntomas de empacho y hastío de todo, cree no comprobar, pero sí intuir, hasta que maravillas de ese opio o circo del pueblo que resulta que es el fútbol, al ponerles otra vez, o correr el riesgo de oler de nuevo ese banquillo de cara al fisco, parece que se les olvida el cómo jugar a ese deporte rey en el que ellos lo son, al menos eso dicen y así se les paga, y llevan dos o tres semanas, en el que se les ha debido de olvidar cómo se juega, o lo que deben de hacer cuando salen al campo, o a esa “cancha” que tanto dinero les ha dado.


Por eso, quizás, ante tanto empacho de noticias, sensaciones, opiniones que vienen y van, es mejor echarse un par de libros al coleto, o al monte, o a la bartola, si está se deja, y oxigenarse un poco bastante.  Y darse un margen para vivir, y dejar vivir, que nos lo merecemos. 


Seguro que durante unos días, el mundo sabrá vivir sin salvapatrias, ni vida de santos ejemplares actuales. Nuestro hígado, al menos, seguro que nos lo agradecerá.

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martes, 12 de abril de 2016

LA OPORTUNIDAD CALVA Y LA VENGANZA DEL CHINITO



Es curioso. Pareciera que hablar de “déjà vu” estuviera ligado a los sueños y los recuerdos. Sin embargo, últimamente levantarse, y entrar en  la vida en directo es comprobar un mundo de un continuo déjà vu en el que formar un nuevo gobierno, la crisis, la corrupción y el mirarse al propio ombligo sean la moneda de cambio.


Con respecto a formar un nuevo gobierno, llámenme iluso, pero todavía no pierdo la esperanza, hasta el segundo cero, de que el PSOE y PODEMOS, con sus confluencias e incluso el PNV, puedan llegar a un acuerdo. Lo demás, es perder una gran oportunidad, y entregar la llave para hacer lo mismo de siempre, y eso, entre otras cosas, nos ha traído a este momento.


¿La esperanza de este vecino? En ese pequeño detalle de “excusatio non petita, accusatio manifesta” a que olía la comparecencia de Antonio Hernando, portavoz socialista, diciendo eso de que es una pena que los de Podemos hayan dado un portazo a las negociaciones entre tres, porque ellos estaban de acuerdo en un 70 por ciento de sus propuestas.


Quizás el comportamiento del PSOE me recuerda a ese niño que cuando está con su madre, en este caso con CIUDADANOS, se comporta de una manera, y con sus conocidos de otra.


Siempre se ha dicho que la oportunidad la pintan calva, y si el PSOE no se baja de ese caballo lleno de orgullo no va a volver a presidir un gobierno durante mucho tiempo, y con ellos un gobierno formado por “izquierdas”.


Con respecto a lo que más se habla últimamente, “Panamá y sus papeles” como si de un nuevo grupo latino se tratara, “la cosa” huele tan mal, que parece que si no has tenido nada en Panamá o en cualquier otro paraíso fiscal, no eres nada de nada.


Es de admirar, por decir algo, el aplomo de alguno al torear la verdad, y que mirando al tendido diga eso, en parte tan absurdo, de “sí, lo hemos tenido, pero no lo hemos usado”, como aquel que teniendo una pistola, al final no la utiliza.


En momentos así, me acuerdo del célebre chiste de “la venganza del chinito”, al  que le hacían mil putadas y seguía riéndose, porque al final se descubre que él les meaba en la sopa.


Pues eso. Personalmente este vecino ya ha decidido hace tiempo, que va a practicar la venganza del chinito. Puede parecer una respuesta muy suave, pero a la larga es contundente: Persona cuya conducta este vecino estime que deja mucho que desear, persona que de mí no va a recaudar un solo euro, bien dejando de ver sus películas, sus programas, o lo que sea que hiciere.



Llorar he llorado, hemos llorado, mucho. Ahora solo nos queda reír, y para eso, es mejor reír los últimos. 


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sábado, 9 de abril de 2016

LOS ZOMBIS, NO SABEN QUE LO SON



Realmente resulta hasta desolador enterarte a primera hora de la mañana, y sin buscarlo, porque realmente te salta a los ojos desde un periódico digital, que en Madrid, ayer, se hicieron dos manifestaciones, prácticamente simultáneas, a favor de cada uno de los finalistas de Gran Hermano VIP.


No sé si estamos adormilados, o abducidos, pero teniendo en cuenta el país que tenemos, con unos políticos que no saben, no contestan, y con un gobierno interino que tampoco quiere contestar a las nuevas instituciones, por eso porque son nuevas, y que como el resto de Europa nos hacemos los ciegos en el caso de los refugiados, si este vecino del mundo fuera un humorista gráfico, dibujaría una gran taza de váter  en el que el país más cercano al sumidero fuera España, e intentaría localizar inmediatamente la manija para tirar de ella fuertemente, y que se limpiara todo, como en otro Diluvio Universal.


Quizás, y solo digo quizás, deberíamos de "resetearnos" todos,  y ver, mirar no, ver a nuestro alrededor, o simplemente intentar observarnos a nosotros mismos desde muy lejos. A lo mejor, hace mucho tiempo, como diría nuestra abuela, que hemos perdido el “oremus”, y el sentido de la “importancia”, o el de la “premura”.


Vamos dejando todo para el día de mañana. ¿No os ha pasado nunca, el cruzaros con un turista que os pregunta por algún museo o lugar de cierta importancia, incluso a nivel mundial,  que está al lado de donde vosotros vivís, y nunca os ha dado por visitarlo, o saborearlo?


¿Habéis dicho a la gente que os importa, precisamente eso, que os importa? ¿Os habéis perdido por un parque un atardecer de otoño mientras chispea?
O simplemente, ¿habéis pasado muchos años después por lugares de vuestra niñez? ¿Cómo erais, cómo sois? ¿Algo se ha perdido en ese viaje?


¿A lo mejor no somos tan libres como pensamos y estamos totalmente alineados hacía donde solo unos cuantos, y porque les interesa, quieren?



Ayer, en Madrid, y siempre se ha dicho que de Madrid al cielo, se manifestaron, simplemente, por dos personas que están intentando ganar un dinero en un concurso, en el que cada uno de ellos intenta convencer, o lo que viendo siendo, vendernos la moto que le interesa, y el mismo programa, por su parte, intenta "colar" lo que le interesa, aunque ya se sabe eso de que siempre, siempre, y pase lo que pase, gana la banca. 


Y esa cadena de televisión ha podido comprobar, ayer mejor que nunca, que sus zombis matarían por ellos. El problema es explicar, desde fuera, a esos zombis, que lo son, porque lo primero que te van a decir es eso de ¿Quién eres tú para....?


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viernes, 8 de abril de 2016

LOS PAPELES DE PANAMÁ, O EL SINO DE LA JODIENDA




La primera vez que leí lo de “los papeles de Panamá”, pensé que era un buen título, además sonaba a déjà vu para un best-seller. Ahora  resulta que lo que iba para novela, va a pasar de culebrón a una enciclopedia de más/menos mil volúmenes.


Tal como están las cosas, va a haber un antes y un después, y los citados papeles pueden actuar como una especie de criptonita  para aquellos que de llevar la cabeza tan levantada, corriendo incluso  riesgo de desnucarse, van a sufrir de pánico a tener que salir, si salen, a la calle, con gafas negras y con el teléfono móvil siempre en la oreja, para fingir que no oyen a los periodistas que les van a rodear durante bastante tiempo.


Lo más curioso es que muchos de ellos, al ser preguntados, dicen eso de “sí, la tengo, pero no la he utilizado nunca, y eso sí, estoy  totalmente al día con Hacienda", y tú te quedas en duda si esa Hacienda será la nuestra o su vecina de Panamá, a la que tampoco ha visto desde entonces.


Estos papeles criptonita están resultando la mar de eficaces a la hora de detectar “fariseos”; esas figuras con cierto púlpito para poder hablar y que han ido diciendo una cosa, como para dar ejemplo, y ahora parece que ellos hacían otra. Sería una especie de democratizar la mirada del personal. Aunque seguro que también saldrá el típico lumbreras que dirá eso tan socorrido de  “y tú no lo haces porque no tienes dónde caerte muerto…


Al final internet y los hackers van a ser lo que en las sagradas escrituras venía reflejado como el “juicio final”, porque a más de uno se le ha visto la patita, con al “entonces” Primer Ministro de Islandia, Sigurður Ingi Jóhannsson a la cabeza, juzgado en vivo y en directo. Y que ya no podrá decir nunca que no intentó “escurrir el bulto”, o lo que es peor, hacerse pasar por sueco cuando es islandés.



Para gente de la edad de este vecino, dejando los cincuenta, decir "Panamá", como mucho, era decir el país de ese célebre canal, el sombrero del mismo nombre, y aquel cantante, ya fallecido, del “cisne cuello negro, cisne cuello blanco”, Basilio; y que Miguel Bosé, de la quinta del vecino, había nacido allí, teniendo además, doble nacionalidad.


Ahora, Panamá, o mejor dicho sus papeles, están siendo, como ya ha dicho este vecino anteriormente, una especie de gran juicio final, o al menos, una especie de test, como el de la rana, de que muchos perdieron la virginidad moral, hace tiempo. Aunque muchos de los sorprendidos, por sus respuestas, nos quieran recordar a aquel momento en que compras condones por primera vez, y te pillan en casa. No has follado, y sin embargo, curiosamente, la jodienda la vas a tener en tu propio hogar, pero de otra manera.


*FOTO: DE LA RED, Y PATXIPE


miércoles, 6 de abril de 2016

AMOR CON/SIN BARRERAS (EL OTRO CASI MUSICAL)



Esa famosa “reunión a tres” de este jueves, el jueves de los jueves, o la madre de todos los jueves, que tanto se ha publicitado a bombo y platillo, quizás debería tener el mismo tratamiento que el cine porno en la televisión en España: solo por canales temáticos, para el que pague expresamente por ello, y a partir de las doce de la noche


Los números impares, al menos para pregonar el amor, siempre han sido de mal augurio, y especialmente visto desde la derecha de toda la vida, cuando menos como algo enfermizo, sino prohibido.


Aunque quizás también, si desligáramos del trío a CIUDADANOS, lo del PSOE y PODEMOS, tiene mucho de Capuleto y Montesco, que son amores prohibidos, porque las familias se tienen que llevar mal por ADN, aunque ya nadie recuerde por qué, si lo hubiere. 


Especialmente, si vertimos esos amores a su versión musical, el célebre WEST SIDE STORY, fácilmente podemos sustituir a la parte portorriqueña, por venezolana, y ya tenemos a un Pablo Iglesias sin coleta, pero con una melena que para sí misma hubiera querido la mismísima Natalie Wood, convertido en una MARÍA molona.


Quizás en esta nueva versión del musical, traducido a nuestras carteleras de entonces, con “UN AMOR SIN BARRERAS”, tiene que haber un nuevo personaje, que pertenecerá a la familia de Bernardo (Pedro Sánchez), que como ya viene guapo de serie, no tendrá mucha dificultad en seducir a  María, salvo por este personaje del que hablamos, y que lo podemos representar con bata de cola, siempre vestido de negro, sobre fondos y decorados oscuros, porque prácticamente no se le ve, se le intuye.


Ese nuevo personaje, en esta versión, apenas habla en toda la obra, pero está muy presente, y siempre tendremos la sensación de que en cualquier momento se va a acercar a Bernardo/Pedro Sánchez, para confesarle “Yo soy tu padre, o tu madre”.  


Y en realidad, además, la de la bata de cola negra, es la que lo tiene más fácil. Si el cortejo sale bien, será porque “siempre he estado vigilante”, y si sale mal, “porque desde el principio os advertí que no eran trigo limpio, y de trigo en Andalucía entendemos mucho”.



De todas maneras, probablemente comprobaremos qué tipo de historia de amor nos presentan en el montaje de mañana mismo,  si un complicado triángulo amoroso de conveniencia, una ardiente historia/histeria de amor, o las barreras se han puesto e impuesto antes de que surgiera nada, ni amor, ni pacto. Y en este último caso, no hay, ni habrá, una excelente banda sonora que lo pueda resistir.

*FOTO: DE LA RED

martes, 5 de abril de 2016

CHUS, ESPÉRANOS EN EL CIELO



Comenzamos a estar muertos, y ésto no lo dice otro más que el propio vecino del mundo,  cuando tenemos más incentivos en la otra dimensión, si la hubiere, que en ésta. Y desde ayer estamos un poco más muertos.


El fallecimiento de Chus Lampreave, como todos la conocimos, nos deja un poco más solos, dependiendo de nuestras edades, sin esa otra tía, o abuela, que en algún momento todos hemos tenido la necesidad de sentir por y con ella.


Vaya por delante que este vecino no quiere hacer un estudio sobre su vida, obra o premios, sino apuntar a vuela pluma, los sentimientos que afloran, y muchos, al recordarla.


Su caso es curioso. Mucho más culta, las cosas como son, de lo que hubiéramos presumido al verla por primera vez, nunca pretendió ser actriz (estudió Bellas Artes), ni lo fue, y que se entienda ésto. Chus Lampreave, al menos desde nuestro punto de vista, siempre ha sido un personaje en sí misma, al que tanto los guionistas como los directores pensaban en ella para que apareciera en diferentes historias.


Siempre se ha dicho que sólo los niños y los borrachos dicen la verdad. Hubiera sido justo añadir, “…y Chus Lampreave”. Porque ella, y me niego a hablar en pasado, siempre suena a verdad. Por eso muchas de sus apariciones han sido auténticas bombas de relojería, por lo que pudiera decir por esa boquita, y sobre todo, cuándo. Dotando a sus frases, cualquiera que fueran, de un sentido totalmente surrealista.


Este vecino siempre recordará a esa portera de Don Pedro Almodóvar, que no podía decir mentiras porque era testigo de Jehová, y ellos no pueden decirlas. O esa mujer, de “Espérame en el cielo”, de Antonio Mercero, que iba al cine para buscar en el “No-do” a su marido, como doble de Franco, y que cada vez que aparecía el entonces “generalísimo”, ella le decía: “Yo, también”.


Doña Chus Lampreave, ha sido, y por siempre será, una de las “Ñ” de nuestro cine; eso que nos diferencia del cine americano, y lo hace inequívocamente español, con sabor a cocido, o a alubias, pero nunca con aroma al “Actors Studio”, ni le hacía falta.



Chus, espéranos en el cielo. Nunca podremos olvidarte, ni queremos. Descansa en paz, y por favor, no le hagas preguntas incomodas a Dios, que te conocemos.


*FOTO: DE LA RED