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sábado, 27 de junio de 2020

UN ABRAZO EN TIEMPOS DE PANDEMIA



Estamos viviendo en un mundo de continuas poses sacralizadas y llevadas a los altares del “políticamente correcto” con el que ya se bautiza al buen ciudadano de libro oficial pasado por la notaría.

Todo lo programado conlleva un mucho de frialdad y de ser procesado pasando por el cerebro y no directamente besado por el corazón.
Ahora se nos dice, se nos ruega, que de saludar lo hagamos chocando codos. 

No encontraría nada más forzado y antiestético formalmente, salvo el consabido “No eres tú, soy yo” que acompaña muchas veces al previo “Tenemos que hablar” que servirá de prólogo a una ruptura preparada y cocinada por tu ya “virtual” expareja.

No hay nada mejor, ni más intimo en público, que un abrazo. Eso sí que ahorra mil palabras, y no una fotografía que el tiempo, como mínimo, amarillará.
Los abrazos siempre cuelgan del corazón y del con-sentimiento. Sin olvidar que nunca se dice tanto sin hablar, aunque sea detrás de un frío plástico.

Al final, después de todo, y como epílogo a esta pandemia, en el mejor de los casos, que nunca se nos olviden los abrazos que vimos e incluso vestimos con nuestra piel.

*FOTO: DE LA RED


domingo, 8 de diciembre de 2019

LA PARADOJA Y LA PILA



Hoy es uno de esos días en que ya sólo los recuerdos te están hablando de tu pila, de tu pila de años que ya acumulas.

Y es que pensar que estamos en un 8 de Diciembre, Día de la Inmaculada Concepción, equivale a recordar inmediatamente que hace muchos años, más de cincuenta, tal día como hoy se celebraba también el Día de la madre.

Me imagino que por aquello de que “el negocio es el negocio”, y que ya bastantes fiestas había, y hay, en Diciembre, mudaron la fecha a Mayo, para tener en ese mes otro “por qué” para gastar, y darle al mismo tiempo al bolsillo del ciudadano de a pie un poco de aire. Y es que los Reyes Magos existirán, nunca lo he dudado, pero entre una cosa y otra, el dinero se te va y nunca encuentras el truco del por qué.

En realidad, con el desparrame del dinero navideño ocurre como con la velocidad del tiempo: 
Se tarda todo un año en llegar a las Navidades, verdad verdadera, pero cuando llegan se pasan a la velocidad de un huracán, especialmente por cómo suelen quedar nuestras casas después de cualquier ágape, y eso que ya los años te hacen tomar las cosas, e incluso las copas, de manera, digamos, más comedida.

Hay gente que cuando se trata de fiestas, bebe como si no hubiera un mañana, y al final no hay un mañana precisamente por todo lo que han bebido. Una auténtica paradoja del destino.

Por cierto, y ante la curiosidad de alguno de mis lectores que me han contactado internamente, decirles que a raíz de mi post “Lo carga el diablo…” (https://patxipe.blogspot.com/2019/12/lo-carga-el-diablo.html) sigo sin acercarme al frigorífico, pero esos buitres que en Diciembre tienen la forma de famoso intentando venderte “lo suyo”, esta misma noche se han incluso colado, uno de los que estaba en mi frigorífico precisamente, en un programa como el de “La sexta noche”, y han intentado vender, y seguro que lo conseguirán a más de uno, un libro de cocina, con la excusa de que el famoso cocinero en cuestión coincidió en la mili con el padre del presentador del programa, Iñaki López.

Al final, tendré que hacer más sitio en el frigorífico y escribir el blog desde allí. Por lo menos el frescor seguro que es bueno para la piel y para la famosa pila…

*FOTO: DE LA RED

domingo, 24 de noviembre de 2019

CUANDO ERES TÚ EL PATRÓN...



Domingo, diez y veinticinco de una fría mañana. Llevo más de una hora buscando tema con fuste para mi post. Llaman al telefonillo de la escalera, al final serán las mismas musas que me tienen que llamar directamente para que me dé por aludido. Son los de Amazon y traen un paquete. Queda inaugurado el día.

A este vecino del mundo le da lo que solemos bautizar en el pueblo como “la bajona”. Eso de que, prácticamente sin pretenderlo, alguien trabaje un domingo a primera hora de la mañana para ti, deja a las claras el nivel de cómo está todo. 

Porque al final el sistema está montado para que te sientas el empresario que hace que una persona esté trabajando un domingo a primera hora de la mañana para cubrir tus necesidades. El paquete en realidad no era, no es para mí, pero eso da igual.

Lo del bajón ya me pasó hace un tiempo cuando una noche entre semana, sobre las diez, al ir a bajar la basura me crucé en las escaleras con uno de los de “Glovo” que llevaba todo el “chiringuito” montado menos la bicicleta. Y recuerdo perfectamente mi primer pensamiento sobre el tema:

Y es que así está montado el negocio, aparentemente trabajan a nuestra petición, pero el que pone el cazo y se lleva casi todo, no aparece en la ecuación. O lo que viene pasando con esas nuevas versiones de sucedáneos, o lo que sea, de taxis, que el que se lleva el bocado del león, no es el que conduce, sino el propietario de la licencia. Y a ese, que tendrá muchas, como se solía decir antes, que le echen un galgo.

No hay que olvidar que en los últimos años ha aumentado el número de millonarios, y esos en realidad son como el Mortadelo de los tebeos, que se disfrazan, o camuflan, de avezados empresarios, para no resaltar.

Los que pegan el cante son esos que llevan el chiringuito de su negocio montado en una bicicleta, y que además para más inri, su cara y su piel forma parte de la chapa y pintura de su patrimonio.

*FOTO: DE LA RED

miércoles, 26 de diciembre de 2018

JODIDO PERO....


Se suele decir que "más vale tarde que nunca". Y poniendo como coartada esta frase hecha quiero desear "Feliz Navidad y un Próspero Año" a todos los que siguen a este vecino del mundo, y que últimamente, por motivos, y nunca mejor dicho "personales" tengo más abandonados que Mortadelo y Filemón a sus respectivos peluqueros.

Diría que he comenzado muchísimos "posts" en mi cabeza estas semanas, y además "el patio" se presta a ello, pero teniendo en cuenta, como se diría en mi pueblo, que tengo un ojo a la virulé, la incomodidad ha sido la única mordaza que ha hecho que este vecino "se la envainara" como nunca lo había hecho antes. Y eso jode.

Por eso no quería que estas fiestas, las únicas conocidas, y eso no lo cambiará nadie, incluso ningún milenial que se precie, como "las entrañables", pasaran de mí y de mi, últimamente, depauperado blog.

Este vecino del mundo ha tenido una conversación consigo mismo, o lo que viene siendo, se ha puesto las pilas, y ha decidido que ha de volver al tajo del comentario, si no diario, sí frecuente. Porque uno puede estar jodido, pero como se dice en mi pueblo, también existe la modalidad "jodido pero contento". 

En este mundo actual en el que todos opinan de todos, si te callas, no es que otorgues, sino que parece que claudicas. Y uno puede ser educado, y abrir puertas en las que puede ceder el paso, e incluso el otro, o la otra, pase con el morro por delante, pensando que se le ha dado preferencia. Pero, nadie conseguirá que este vecino se quede con un comentario sin hacer, aunque siempre intente hacerlo con ironía y mala "milk". 

Por cierto, y ya para terminar, me revienta esta sociedad en la que se cuida todo, se respeta todo, menos tu opinión, que especialmente en Twitter parece que tiene que pasar una especie de juicio en la sombra y si no eres "políticamente correcto", o lo que unos cuantos consideran que debe ser lo correcto, te has caído con todo el equipo. 

Bien pensado, más de la mayoría de los chistes que contaba "Eugenio" ahora no se podrían contar, porque alguien siempre se va a dar por ofendido. Y estoy bastante harto de que la mayoría de la gente tenga la piel muy fina para lo suyo, y en la tuya, en tu piel, intenten tocar "El tambor de granaderos", de Don Ruperto Chapí.




*FOTO Y VIDEO: DE LA RED

martes, 14 de julio de 2015

MEG, ¿DE QUÉ TE RÍES?



Es lo malo que tienen los recuerdos, que siempre están en el mundo que dejamos atrás y a los que les va cayendo ese polvo de estrellas de sueños incumplidos.

Hace unos días nos inundaron, otra vez,  con fotografías de una Meg Ryan aparecida en alguna ultimísima fiesta, con la piel del rostro tan tensa que no se sabía si estaba sonriendo o tenía problemas para respirar.

Meg siempre ha sido ese sueño, algo inalcanzable que, además, no querías tampoco alcanzar, para dejarlo en ese Edén de imágenes dulces que quieres salvaguardar para tener siempre una razón de esperanza a un mundo multicolor. Aunque la realidad, un día sí y el otro también, se empeñe  en manchar ese mundo, cuando menos sino de grises inadecuados, sí de marrones sin piedad.

Meg, ya lo he dicho más de una vez, ha sido esa vecina de la puerta de al lado (girl next door), de la que crees que solo tú estás enamorado, pero que un buen día descubres que es el objeto de seducción de muchos, y en el fondo, crees también, o quieres creer, que es ella la que te ha engañado, porque necesitas una excusa para olvidarla. Y cada cierto tiempo, sin piedad, la prensa se empeña en recordar con imágenes, además, más hirientes para ella misma.

Personas como yo, siempre te querremos, pero porque nos importas no podemos soportar esa presunta huida hacia adelante. Y ya se sabe, que delante, pronto o tarde, está la desaparición, y el olvido.


Pensaba que nunca diría ésto pero, Meg, mi querida Meg, no quiero que vuelvas a sonreír en fotos nuevas,  o mejor dicho, no quisiera ver más fotos nuevas de ti. Porque comprendo, así como en una especie de efecto rebote, cómo han cambiado aquellos deseos/recuerdos del ayer, y que, aunque no queramos reconocerlo, quizás fuimos más felices pensando en el mañana que en el día en que estábamos. 

Y las fotos, esas fotos amarillentas, siempre son muy crueles, y desde hace un tiempo solamente me sugieren la misma pregunta: Meg, ¿de qué te ríes? Porque tengo la sensación de que te ríes de mí, y de mi juventud, de ese amor que fue solamente platónico porque quisiste, o mejor dicho, porque no quisiste. Y es que el pasado también cambia, desde cada uno de los presentes que siempre son diferentes.

*FOTO: DE LA RED

jueves, 18 de septiembre de 2014

¡BIEN HALLADA, JANET DEVLIN!

Lo bueno que tiene el poder escribir en un blog es que te puedes liberar de todo tipo de pasiones, buenas y malas, e irte a dormir más tranquilo que un bebé.
Y hoy os voy a hacer una confidencia: Me he enamorado. Sí, a mi edad y me he enamorado locamente de una voz: Janet Devlin  La encontré mientras “fisgaba” en ese mercadillo internacional que se llama “Youtube”.
Yo, al menos, no la conocía, aunque en el Reino Unido fue descubierta  por su intervención en el “Factor X” del 2011. El vídeo que adjunto es su primera intervención, y descubrimiento para el público. Siento no haberlo encontrado completo, con subtítulos. Tenía entonces dieciséis años. Es de Irlanda del Norte. No, no ganó, quedó la quinta, pero con el fuego que lleva dentro prendió a gran parte del público.
Una voz mezcla de Shakira y Amaya Montero,  bajándole decibelios y aumentando una pasión callada y soterrada. Es la demostración clara de cómo una voz te puede enganchar desde un primer momento, y que para que te fijes en alguien cantando, no es necesario vender piel.
Aunque ella es compositora también, a través de su primera actuación, con la canción “Your song” de Elton John se puede comprobar su poder. 
Coge una canción, sea de quien sea, y la hace suya, la convierte en verdad. Poseedora de una gran voz, no hace alarde de ella. Cuando crees que va a lanzar un agudo, ella solo sugiere, incluso con silencios.
Si llaman a tu puerta, y al abrir te encuentras con ella, estarás completamente seguro de que te viene hablar de sus creencias religiosas y que te quiere conquistar para su causa. Pero Janet Devlin a la única puerta que ha llamado es a la de nuestro corazón, y ha conseguido abrirlo de par en par con ese sentimiento que desprende desde la primera hasta la última nota de no importa lo que cante.
Cada vez que actúa, Janet no te quiere convencer, pero lo hace. Ella solo ofrece lo que tiene, y lo que tiene es mucho.
Este vecino del mundo lleva varios días, desde que la descubrió, contento, porque con personas como Janet Devlin el mundo está más seguro y mejor, ya que si es verdad que la música amansa a las fieras, todo vamos a estar como corderitos alrededor de ella. Y no nos vamos a arrepentir.
¡Bien hallada, Janet!

*VIDEO: DE LA RED


martes, 26 de agosto de 2014

LOS GALLOS DE LA MADRUGADA


La vida será diferente cuando los gallos de la madrugada canten canciones de amor, cuando los semáforos proyecten corazones de colores y la nostalgia tenga vacuna.
El futuro será mejor cuando el  presente solo sea un regalo, y no el momento en el que estamos, y la música  pueda ser el eco de nuestros pensamientos.
La vida será otra cuando la pupila de tus ojos me sonría con la verdad por delante, cuando los cruces de caminos sean como queremos que sea el amor, de ida y vuelta.
El destino podrá cambiarse cuando todos tengamos un precio y no haya el suficiente dinero en el mundo para poder pagarlo.
Los deseos son utopías que se anhelan sin pensar, porque están en el ADN de nuestro ser, y engordan la salsa de nuestra vida.
Muchas veces buscamos respuestas que no queremos conocer, porque nunca nos ha interesado la verdad sino tener una coartada para nuestras explicaciones.
La vida será diferente cuando los gallos de la madrugada no distingan el día de la noche, porque la diferencia de colores nos dé igual si están sobre nuestra piel, y no en nuestra alma. Porque las almas son blancas y el uso las ensucia.
El futuro será mejor cuando los niños nazcan riendo, porque hay que desterrar los lamentos con caminos de bondad y raciocinio.
Siempre será el primer día del resto de tu vida, y merece la pena olvidar, porque nuestros recuerdos no tienen que ser el comienzo de nuestro fin, sino el principio de nuestro edén particular. No hay mejor viaje que aquel que es hacia dentro, con billete de ida y vuelta, porque nuestro principio y fin es regresar a nuestra esencia, que la perdimos desde el momento en que nacimos.
Muchas veces buscamos respuestas por el mero hecho de seguir hacia adelante, sin saber que quizás ya hemos dejado atrás la estación para la que nacimos. Porque tan importante es saber comenzar nuestro viaje como terminarlo, y saber reconocer el inequívoco canto de nuestros gallos en la madrugada de la vida.

*FOTO: DE LA RED