martes, 25 de febrero de 2014

¿QUÉ TE APUESTAS?

Muchas veces como miembros pertenecientes a la sociedad, somos una especie de Doctor Jekyll y Mr. Hyde, una contradicción con pantalones, o faldas según el caso.
Nos hemos pasado los últimos años dando caza al fumador, después de décadas y décadas de dejarle campar a sus anchas, porque los impuestos son los impuestos y se obtenía  unos buenos réditos, y se saca todavía, dejando que la gente se matara, o al menos pusiera en peligro su vida. Y sin embargo, no precisamente por la puerta de atrás, se nos está colando otro problema que para cuando nos demos cuenta, ya se habrá instaurado  para muchos como costumbre y será más difícil atajarlo.
No hay ahora retransmisión deportiva, eso sí, en cadenas radiofónicas o televisivas privadas, en que los periodistas e invitados de turno, en un momento dado, y como si fuera lo más normal del mundo, hablen de apostar, eso sí, siempre con publicidad al fondo, y si es emisora de radio con “el recordatorio” antes y después de una de las empresas que, en cada vez más abundante número, se dedican a ello. Y lo más triste del caso, rodeado todo ello de normalidad, amistad y camaradería.
Y parece que esas personas que se quejan por todo tipo de anuncios un poquito “diferentes”, en este caso tan flagrante no se quejan de algo tan nocivo y perjudicial.
Este vecino, y bien lo saben los lectores de este blog, que dicho sea de paso cada vez son más, nunca ha sido amigo de censurar nada, pero es que las apuestas así presentadas, son un negocio, como el tabaco, que crea hábito y dependencia. Estamos hablando de muchas personas enganchadas a todo tipo de juegos, a las que se les cataloga como “ludópatas”, y luego como con los alcohólicos, nos echamos las manos  a la cabeza y criticamos a nuestros políticos por favorecerla, cuando sabemos que ellos no empezaran a mover, dicho simple y llanamente, su culo para ponerle trabas a este negocio hasta que nosotros empecemos a movernos.
Hasta hace no muchos años las apuestas, en general, estaban prohibidas, a excepción de las denominadas “deportivo benéficas”, así llamadas para que nadie las cuestionara, pero ya se sabe, que si nosotros, la sociedad en general, no se queja, el gobierno va aceptando todo tipo de medios, aunque sean cuestionables, para ir ampliando sus arcas, y la apuesta, y el juego en general,  presentan un escenario en el que hincar el diente, sin importar la enfermedad y los problemas que puedan tener unos cuantos, aunque, en el mismo caso que con el alcohol, puedan destruirse familias enteras.

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domingo, 23 de febrero de 2014

MALA BABA

Hoy es una de esas mañanas que comenzarían a las primeras luces del alba, con la banda sonora de una sardana que se va oyendo poco a poco, muy suave, y a medida que va creciendo en volumen, se va convirtiendo en un zortzico. Como se decía antiguamente, unos aires vascos triunfadores.
Es lo que tenemos los pobres, que debemos de disfrutar de las grandes gestas cuando ocurren. Lo triste del caso es que si uno oye las emisoras de radio a nivel nacional, o las televisiones generalistas, aquí lo único que ocurre es que el entrenador del Barça se confundió. Se supone que los chicos que llevaban rayas blancas y azules, los jugadores de la Real Sociedad,  también tendrían algo que ver…
De todas maneras aquí todos somos unos caballeros cuando ganamos pero a la hora de perder, se ve las miserias de cada uno. Como se debió de ver ayer en esa actuación de Carles Naval, delegado del FC Barcelona, que al despedirse, fue a la entrada del vestuario de la Real para despedirse, y se dirigió al delegado del equipo guipuzcoano y al delegado de campo de Anoeta en estos términos, según lo recoge el Diario Vasco: «Disfrutad del momento que ya la cagaréis cuando juguéis con los otros. Por cierto os recuerdo que la final de Copa se juega el 16 de abril».
Lo triste de todo esto es que son personas, profesionales que cobran por ello, que representan a millones de seguidores culés que no tienen ninguna culpa de la gente que les representa. Bien estaría que el club blaugrana investigara lo arriba citado, e hiciera algo al respecto, por aquello de que de lo contrario, quien calla otorga.
Mañana será otro día, y es probable que pronto perderemos contra el menos pensado pero, mientras, “que nos quiten lo bailao”. Especialmente cuando sientes que muchos miran a nuestro club desde muy arriba con aires de superioridad.
Este vecino está seguro de que muchos seguidores txuri urdin nos sentimos hoy como se debió de sentir David el día que se cargó a Goliat con una simple onda. Lástima es que en ese caso no tenían a ningún entrenador argentino al que echarle la culpa.
Si cuando ganan lo hacen los jugadores, cuando pierden también, ellos y el club al que representan. Ese mismo club que ha quedado perjudicado porque el Señor Naval no supo reprimir su mala baba.

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sábado, 22 de febrero de 2014

DE PROFESIÓN: VERIFICADOR

Si no fuera porque estamos hablando de algo muy triste, por la cantidad de muertos que ya se ha tomado el tema en cuestión, lo del desarme de ETA, que es una de las noticias de ayer, se asemeja, y no lo podemos negar, a la guerra de Gila. 
Según la información que tenemos hasta ahora, todo se reduce a 4 armas, 300 balas y unos 16 kilos de explosivos. ¡Vamos! Que si compráramos ésto en un hipotético supermercado, pasaríamos por la denominada “Caja rápida” porque en realidad solo son tres artículos diferentes.
Sin embargo, el adjetivo “rápido” se contrapone, por otro lado, a lo “lento” que parece que puede ir todo, y que los únicos beneficiados pueden ser, como siempre los intermediarios, porque según noticias que se han conocido, al parecer los Verificadores, como se les está llamando, vienen a ganar unos 600 euros por día,  con lo cual, y piensa mal y acertarás, los primeros interesados de que el asunto vaya lento, pueden ser ellos.
Este vecino, por los años que ya tiene, recuerda que hace muchos años, al menos en los pueblos, no había inmobiliarias, y sin embargo, cuando comenzaron a proliferar, es precisamente cuando más empezaron a subir los precios de las casas, especialmente porque a ellos les convenía ya que a mayor precio, mayor la comisión que se llevaran. Todos nosotros conoceremos a alguien que en su momento, y aconsejado por la inmobiliaria, se animó a aumentar el precio de la vivienda, porque como dirían en un mercadillo, que es en realidad en lo que se convirtió aquello: -Me lo quitan de las manos, señores.
Y lo mismo que las inmobiliarias tampoco tuvieron la culpa de la “burbuja inmobiliaria”, pero no se puede negar que allí estaban, con los verificadores pasa lo mismo, ahí están. Y visto el camino transitado en Irlanda, “la cosa” va para largo. 
Como dirían en el pueblo del vecino: -Va a durar más que una procesión de cojos. Pero lo importante, al menos en este caso, es que se celebre la procesión, aunque los curas, o mejor dicho los verificadores, cobren, y muy bien, por su “oficio”.

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viernes, 21 de febrero de 2014

¿Hablas conmigo?

Pasan los días, uno tras otro, y la uniformidad  no es que te invada, sino que ya eres un auténtico monumento a la monotonía. Esperas que algo nuevo venga a tu puerta, pero o “lo nuevo” no encuentra dónde vives, o no existe. Quizás, en el fondo, sabes que lo nuevo, si lo hay, está dentro de ti, y eso un día lo vas a tener que admitir.
Cualquier día de estos, este vecino del mundo se va a liar la manta a la cabeza y va a vivir peligrosamente, aunque sea unas horas, y aunque en lugar de sangre en las venas lleve cazalla, que nunca ha probado pero que suena como muy rompedor, por lo menos para la salud.
Seamos sinceros, siempre vendemos nuestro lado políticamente correcto, pero quién no ha utilizado nunca su bañera como improvisado mingitorio mientras se está duchando, y luego no lo reconoce. Quién no se ha mirado nunca al espejo componiendo caras de difícil explicación, o como poco imitando a Robert de Niro en Taxi Driver mientras se pregunta: -¿Hablas conmigo? ¿Me lo dices a mí?
En el fondo, sabes que hay mucha gente, tú entre ellos, que no hace lo que quiere hacer, sino lo que se espera de ellos. No sabes quién es el que espera, pero siempre se ha dicho que se espera de ti que te portes como se debe, aunque a ciencia cierta nunca has sabido cómo es eso, aunque tienes la certidumbre de que eso equivale a una vida gris y sin sobresaltos.
Un día te vas a liar la manta a la cabeza, o el edredón si hace falta, y le vas a decir a tus amigos que estás harto de que te hablen, porque ya huele, de Status Quo, de Rolling Stones, que si ellos son viejos roqueros que te parece bien, pero que a ti te siguen gustando Abba, e incluso Mecano. Y es muy probable, que el único sorprendido vas a ser tú, porque ellos, aunque nunca lo admitiste, seguro que ya lo saben.
Lo dicho, hoy mismo, porque no lo vas a dejar para mañana, por si la amnesia te alcanza, vas a salir a la calle, rompiendo el silencio nocturno, mientras cantas a voz en grito, y pronunciando todas las letras, ya que el torero cuando lo hacía, pronunciaba todas las letras, “Toda, toda, toda”. Porque eso es lo que verdaderamente te pone. Eso, si primeramente encuentras la manta para poder liartela.

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jueves, 20 de febrero de 2014

PALABRA DE SCHWARZENEGGER

                               
Este vecino se ha levantado esta mañana con necesidad de animarse un poco y para ello ha buscado alguna razón para sonreír dentro de las noticias del día. Y la verdad es que como se suele decir en el pueblo del vecino, la actualidad no está precisamente como “para echar cohetes”.
Quizás sea la triste foto del día, y símbolo inequívoco de lo mal que están las cosas en Venezuela, esa miss trasladada en moto tras haber sido disparada durante una manifestación, y que al cabo de unas horas acabaría falleciendo. Y lo mismo que en “la madre patria”, lo único que se dicen el partido oficialista y la oposición es: “y tú más”.
Mientras, y ya mirándonos al ombligo, lo que ocurre en Castilla-La Mancha es de sainete.
En Diciembre, el día veinte concretamente,  todos los médicos del Servicio de Urgencias, del Hospital de Toledo, envían un escrito al colegio de médicos, alertando sobre la caótica situación del servicio con "saturación de pacientes pendientes de ser ingresados en planta, una media de veinte al día" y alertando de que la situación "compromete la adecuada asistencia a los mismos, habiendo llegado a un punto insostenible con el fallecimiento en el pasillo de dos pacientes en la última semana".
Y el correspondiente gobierno ha abierto una investigación, pero como diría aquél, ojo al dato, no para intentar poner solución al problema planteado, sino para que no se vuelvan a filtrar noticias. Y ahora, como si fuera en un partido de fútbol, se está intentando dilucidar si la falta fue dentro o fuera del área, es decir, si en realidad los enfermos se han muerto en el pasillo, como dicen los médicos, o como dice la Consejería de Sanidad, fallecieron en un box de la sala de reanimación.
Lo que no se puede conseguir tras los recortes de todo tipo es que solo se ahorre. También tiene que haber otro tipo de consecuencias, porque si quitas más de 160 camas en un hospital, caso que se da  desde que Cospedal está en el poder, aunque no sabe ni ella misma, si está en directo o en diferido, los enfermos por miedo no se van a curar.
Quizás, siguiendo las sabias palabras del personaje encarnado por Arnold Schwarzenegger en “Poli de guardería”, cuando todos los niños de su aula querían ir al servicio, les grita eso de: -Aquí no se hace pis-, María Dolores de Cospedal, cualquier día de éstos nos sorprenderá con un decreto que diga:

-Aquí no se muere ni Dios.

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miércoles, 19 de febrero de 2014

KIKO RIVERA DANDO LA NOTA

Hace un tiempo para descalificar a una persona, se decía que “no había leído un libro en su vida”, sin embargo, desde hace unos años ya, coincidiendo especialmente con la época de los concursantes de los diferentes “Grandes Hermanos” que en España ha habido, no leer un libro se convirtió en un dato de identidad que había que llevar con orgullo.
No obstante, lo de ayer ya es un hito diríamos que para la humanidad, un antes y un después. El Señor Kiko Rivera, durante un concurso en el programa de “El Hormiguero”, al que acudía para promocionar su última canción, tenía que intentar tocar una melodía, entre varias propuestas, eligiendo, además, entre varios instrumentos, y que el resultado fuera reconocible. Tras intentarlo con una trompeta, y demostrar que no tenía ni idea de que había que poner los labios de una determinada manera para que aquello sonara, lo intentó con un violín, y visto lo visto lo raro es que supiera que “aquello” era un violín.
Al ir a colocárselo en el hombro se lo colocó al revés, es decir con el “mango” en el hombro y la llamada “barbada” en las manos.
Lo primero que este vecino del mundo pensó: “y este señor ha conseguido tener un hijo”. Está claro que sin proponérselo, como aquello del “burro tocando la flauta”, y nunca mejor dicho.
Lo triste del tema es que, Kiko Rivera se supone que se está dedicando a la música, y este vecino está totalmente convencido de que dentro de no muchos años habrá ganado más dinero que su madre, Isabel Pantoja, que por lo menos ha recorrido toda España de cabo a rabo, y en múltiples ocasiones.
En el caso Kiko Rivera subyace el “si él puede cualquiera lo puede hacer”, y se le mira desde una posición de bufón del reino, cuando a la postre el que se ríe de todos es el Señor Kiko Rivera cuando a últimos de mes ve las cifras facturadas.
De todas maneras, el peor enemigo que tiene el Señor Kiko Rivera es él mismo, porque en cuanto en una entrevista se le da un poco de confianza, y se siente “protegido”, suelta verdaderas perlas de la educación machista que lleva encima, como lo dicho en el mismo programa de ayer, diciendo que siempre es el hombre el que tiene que contactar con una chica, ya que si es ella la que se acerca, eso él no lo ve con buenos ojos. Con lo cual, y sin parpadear, se cargó eso que se ha dado en llamar “igualdad de derechos”.
Aunque  en su caso es comprensible, teniendo en cuenta que si con un violín hizo lo que hizo, con algo intangible como son los derechos, no se podía esperar otra cosa.

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martes, 18 de febrero de 2014

EN UN ABRIR Y CERRAR DE OJOS

Ayer haciendo uno de los gestos aprendidos en el siglo XX, el zapping, redescubrí a todo un actorazo como lo es José Sacristán.
Muchas veces olvidamos que hay vida detrás de la pequeña pantalla, aunque ésta sea de cuarenta y dos pulgadas, o más, y gente como el Señor Sacristán que lleva el veneno de los “cómicos” infectando irremisiblemente su sangre, y una larguísima carrera profesional, sigue viviendo, aunque nosotros apaguemos  nuestro aparato receptor, y no deseemos que nos cuenten “más películas”.
A este vecino le vino a la mente la triste historia contada en “Viaje a ninguna parte”, en la que Sacristán precisamente es uno de los protagonistas, y que viene a ser la parábola de la vida de un actor. La diferencia entre la realidad y la ficción, y la triste diferencia de rodar una película o montarse una película sobre la vida misma.
Estamos cansados de volver a acordarnos de grandes figuras de la escena en el momento de su fallecimiento, y que no habíamos vuelto a saber nada más de ellos durante muchos años. Lo cual no significa necesariamente que no hayan seguido trabajando en su terreno profesional, sino que las luces que enfocan la actualidad diaria, enfocaban hacia otro lado, no necesariamente mejor.
Y la actuación, salvo excepciones, no es un arte que se almacene, como puede ser la pintura por ejemplo, sino que se escribe y muere en el aire. Los gestos, la voz, vienen y van. Nacen y mueren en un instante. Aquí sí que se puede decir eso de “en un abrir y cerrar de ojos”, los mismos para los que nacieron, los ojos del espectador.
Por todo eso es una pena que maestros como Don José Sacristán, se prodiguen delante de nuestros ojos tan poco. Quizás en este caso sea porque ya esté más allá del bien y del mal, y haya llegado a la conclusión de que él y su familia, deban de ser los principales actores y espectadores de sus propias andanzas. Sabe, sin ningún género de dudas, de que ya no le queda nada por demostrar a nadie. Por eso, muy de vez en cuando, nos sigue perfumando con preciadas gotas del tarro de sus esencias, no para que nos acordemos de él, que seguro que no lo necesita, sino para hacernos ver, con sus magníficas interpretaciones, lo bien que nos conoce, lo bien que conoce al hombre.

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lunes, 17 de febrero de 2014

EFECTO PERRO

En el piso de arriba, el perro del vecino lloriquea.
Aquí no tenemos gallos que nos despierten al amanecer, pero sí perros. Ahora debería decir eso de que también hay perros de dos patas, pero en ese caso pondría muy mal al perro, y no es mi intención, ya que además tengo uno, Afgano, mi bichon frisé. Por cierto, con Afgano siempre he tenido un problema. No estoy seguro si en realidad no habla, o es que está eternamente enfadado conmigo, y no me habla a mí.
En cierta manera, ese tipo de situaciones, un perro que ladre en el vecindario, son detalles que nos recuerdan que estamos rodeados de naturaleza, y que por muy conectados que estemos a las nuevas tecnologías, que como llevamos ya mucho tiempo hablando de ellas, ya no son tan nuevas, en realidad provenimos de las cavernas. Y que antes no existía ni Armani, ni tan siquiera Amancio Ortega, y que si no  eras un poco avezado en el arte de la caza, no llevabas ni taparrabo, con las vergüenzas al aire.
Y quizás todo se trate de eso, de disfrazar las vergüenzas de la mejor manera posible, tras mucho tipo de barniz, para que brillemos a pesar de todo.
Hablando de Amancio Ortega. Bien mirado, este señor, al que dicho sea de paso, este vecino del mundo no conoce de nada, es heredero directo de los antiguos conquistadores, al que no le ha hecho falta ni una espada, solo una buena idea, y mucho, mucho trabajo, para conquistar el mundo, y hacer realidad esa máxima del Siglo de Oro español, de que en nuestro imperio no se ponía el sol, aunque en este caso, el imperio sea solo suyo.  Otra cosa ya será los damnificados, o los daños colaterales, como se dice ahora, que todo imperio pueda causar.
Y con lo de los daños colaterales entramos en el terreno de los eufemismos, de los que son verdaderos magos los políticos, como decir eso de que “el poder debe de estar en el pueblo”, lo cual no estaría nada mal. Salvo con la diferencia de que quien dice eso, en realidad está pensando que el pueblo es él, porque que sepa este vecino, al menos él, no ha firmado ningún papel para que nadie hable en su nombre.
En el piso de arriba, el perro del vecino lloriquea, y debajo hay otro vecino que no para de darle vueltas a la cabeza, y solo va a conseguir marearse, o incluso en el peor de los casos, hasta desnucarse.

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viernes, 14 de febrero de 2014

HABLANDO GRATUITAMENTE

Estación del tren en San Mamés, Bilbao, son las once y cuarenta y cinco de la mañana. Faltan diez minutos para el tren de Muskiz de acuerdo con el horario mostrado en la pantalla.
En el andén solo estamos cuatro personas. Escucho la radio en mis cascos cuando me parece oír una voz que no proviene del programa. Miro frente a mí y un señor de unos sesenta años, con cara de aburrido tras una sonrisa, me vuelve a hacer la misma pregunta: ¿Está usted escuchando música, verdad?
Sin el más mínimo ánimo de darle un corte contesto: -No, en realidad estoy escuchando la radio. 
–Pues mi cuñada canta en un coro de Santander, y el otro día les grabé mientras cantaban en una iglesia - Lo dice más para sí mismo que para informar a alguien más –Y se oye muy bien -mientras empieza a sonar en su móvil una canción a bastante volumen sin que suene distorsionado. –Además, me ha dicho – y su voz comienza a teñirse con ecos de orgullo – que gracias a ello, ahora viajan mucho.
En mi rostro ha tenido que aparecer una sonrisa,  y con un tono de inequívoca ironía le he contestado: -Todo depende de cómo se miran las cosas, porque Rajoy, y sin faltar a la verdad, puede decir que como consecuencia de la crisis y de su política, ahora a los jóvenes les da por viajar mucho, especialmente al extranjero, y en viajes muy, muy largos.
La verdad es que con una gran rapidez y sin esperarlo, prácticamente me corta contestando: -Sí, pero mi cuñada lo hace gratis.
Con aire pensativo y un poco triste, le contesto: -Es en lo único que se diferencia, en que los jóvenes tienen que pagar por viajar muy lejos, porque luego por lo que hacen les pagan como a su cuñada, prácticamente nada.
Por primera vez el hombre del teléfono cantarín me mira a los ojos, y dándose cuenta de que estábamos manteniendo conversaciones desde mundos muy lejanos, tras unos segundos de una especie de reconciliación, los dos comenzamos a reírnos.
Al fondo comienza a oírse el traqueteo de nuestro tren en una especie de aplauso sonoro por la escena que acabábamos de protagonizar.

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jueves, 13 de febrero de 2014

ORGULLO Y PASIÓN, NO ES UNA PELÍCULA

Los lectores de este blog ya saben que este vecino normalmente no habla sobre deportes en general,  pero sí lo hace sobre algo que se pueda producir lindante a ellos.
Ayer durante el partido Real Sociedad – Barcelona, partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey, durante la segunda parte, el entrenador realista Jagoba Arrasate echó mano varias veces al escudo que llevaba en el pecho .
El partido en realidad ya venía “calentito” por lo ocurrido en la ida en Barcelona, ya que el árbitro no pitó un “flagrante” penalti en contra del equipo catalán.
Lo triste del caso es que este vecino está seguro de que ayer se unió en los gestos del bueno de Jagoba, la impotencia y el orgullo, y es una mezcla que no es buena consejera.
Al final, de los tres goles encajados en la eliminatoria, se mire como se mire, uno fue “culpa” del árbitro, y los otros dos fallos nuestros, porque no hay que olvidar que el gol de Messi ayer fue servido en pase limpio y al pie por uno de nuestros jugadores.
Como dijo el fabulista griego Esopo: Nuestro carácter nos hace meternos en problemas, pero es nuestro orgullo el que nos mantiene en ellos.
Y aunque la altura de miras de este vecino no le viene de sus estudios, sino de la atalaya desde la que observa, si sabe aquello de que “Oveja que bala bocado que pierde” y ayer  el Señor Arrasate pasó algunos momentos lamiéndose sus propias heridas, en forma de “mano al escudo” en lugar de seguir dando órdenes a sus jugadores.
Bastante hacemos con las mimbres del equipo que tenemos, pero en algo se debe de notar la diferencia de presupuestos, en una lucha entre David y Goliat, y las gestas para ganar al gigante siempre vienen con cuentagotas.
El orgullo no hay que mostrarlo en forma de escudo sino que tiene que ser la gasolina que haga rugir el motor del equipo cada día que sale al campo, y hay muchos días que sale apático. Y lo mismo se puede decir de la grada, porque no se puede negar que jugar como equipo contrario, e incluso arbitrar en Anoeta es bastante fácil, porque somos muy fríos, y normalmente, lo de ayer fue una bendita excepción, solo animamos cuando vamos ganando, y eso en una competición ya es un tanto a favor del contrario.
Ya lo dijo hace muchos años Voltaire “ Aquel que es demasiado pequeño tiene un orgullo grande”.  Y este vecino quiere que la grandeza de su equipo esté en sus genes, en su ADN, y luche como si cada balón fuera el último. Los éxitos,  como el balón, vendrán rodados.

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miércoles, 12 de febrero de 2014

FOTOS BUMERÁN

Quizás, la felicidad solo sea ese plato de lentejas…
Eso pensaba hace un rato mientras preparaba la comida para hoy. Antes de que más de uno intente cortarse las venas ante el futuro que le pinto, no me refiero a las lentejas en sí, sino que como normalmente se dice, hay que vivir el momento, y si dentro de un rato tocará “atizarse” un plato, o dos, de lentejas de esas que quitan el hipo, esta noche tocará hacer la “épica”, porque “eso” es lo que hacen los equipos grandes,  y no solo la Real Sociedad debe ganarle al Barça, sino dejarle fuera de la Copa.
Y sino, tampoco pasa nada, porque basándome en aquella gran película: Siempre nos quedarán las lentejas…e incluso París, que por lo que dijo alguien solo vale una misa.
Lo importante, y eso te vas dando cuenta cuando ya no cumples primaveras, sino otoños, es vivir el momento. Como lo vivió ayer el Señor Ruiz-Gallardón al ganar la votación sobre su ley del aborto. Esa foto, y no sabe por qué, a este vecino le recuerda a la famosa “foto de las Azores” pero a la española, sin elementos extranjeros, a los que luego endilgarles toda  la culpa.  Aunque se echaba de menos a Rouco Varela, su larga sombra se notaba en el hemiciclo.
Ese tipo de fotos, son fotos-bumerán porque van y vienen, tardan mucho en volver, quizás años, pero al hacerlo hay que andar con mucho cuidado porque normalmente golpean en toda la boca. Y al final, todo se sigue resumiendo en ese plato de lentejas, o en su caso, en el de Ruiz-Gallardón y su coro, naturalmente, de caviar.
Este vecino siempre se ha preguntado si las señoras políticas del PP son de otro mundo, y no tienen los mismos problemas que el resto de las mujeres. A lo mejor, como están tan ocupadas, no tienen a sus propios hijos, porque delegan, y no son conscientes de la problemática de otras mujeres. Y este vecino se pregunta, si “no tener conciencia de” es lo mismo que “ser inconsciente”. Y ha llegado a la conclusión de que no. Porque una piedra, de esas que por ejemplo “viaja” con las lentejas, no tiene conciencia, pero lo de ser inconsciente le queda grande. Y muchos de nuestros políticos deben de tener el corazón y el alma como la piedra.

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martes, 11 de febrero de 2014

CESTA Y TUNOS

Son las ocho de la mañana, y este vecino está más cansado que Kiko Rivera delante de una obra. ¡Normal! Se ha pasado toda la noche soñando que bailaba, además bailes de salón de alta competición. Debe de ser como consecuencia de haber visto ayer el programa ¡Mira quién baila! de la primera cadena.
La verdad es que de acuerdo a lo que se lleva ahora en televisión, al menos en España, este programa ya esté descafeinado, y sea de todo menos un programa de baile competitivo con aspiraciones a que los concursantes se superen en cada programa. Ahora, tras el paso de este concurso por la cadena alegre en su etapa anterior, le han querido dejar todavía esa pátina de reality, buscando los dimes y diretes entre los mismos concursantes, antes que la superación personal. Eso, sin mencionar, que alguno de los jueces, incluyendo al coreógrafo, busca más el lucimiento personal que lo que tiene que juzgar. Cualquier día de éstos van a faltar los concursantes, y ni se van a dar cuenta de ello.
Los más “veteranos” del lugar, todavía se acordarán de aquel mítico concurso de “Cesta y puntos”, los sábados sobre las siete de la tarde en la única cadena que existía. En este programa se hacía una especie de paralelismo entre un equipo de baloncesto y un equipo de cinco estudiantes de un colegio para contestar a preguntas sobre las materias que ese año tenían que aprender. Había grandes premios, para la época, para el mismo equipo y para el colegio en cuestión.
A este vecino del mundo no le extrañaría en absoluto, de que un día de éstos se retome ese formato, porque ahora solo se habla de formatos en televisión, el individuo en sí no existe, y lo convertirán en un concurso cuando menos erótico, en el que los fallos de los concursantes se van pagando con las prendas que se tienen que quitar por cada fallo. Ni que decir tiene que ese programa iría como anillo al dedo a la cadena alegra. Con la salvedad, eso sí, de que las preguntas girarían sobre la actualidad diaria, y los concursantes, del perfil de “Hombres mujeres y viceversa”, podrían ganar el pase anual a un “after”.
La verdad es que este vecino se lo está pensando si “registrar” el citado formato, porque seguro que alguna cadena estaría interesada.
Lo triste de todo es el comprobar cómo han cambiado “los usos y costumbres”, y al final este vecino va a tener que dar la razón a aquella famosa frase que se escuchaba al comienzo de la transición: “Contra Franco vivíamos mejor”.

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lunes, 10 de febrero de 2014

CONTANDO PELÍCULAS

Este fin de semana el vecino se ha hecho un lío y pensaba que el paseíllo que tenía que dar la Infanta Cristina era para recoger un Goya a la mejor interpretación femenina principal por “Vivir es fácil con los ojos cerrados”, una comedia con una trama judicial en el que una ama de casa, eso sí con el curioso detalle de que es de sangra azul, intenta demostrar que vivía en un mundo multicolor confiando ciegamente en su marido.
Y posteriormente, el vecino se ha dado cuenta de que estaba confundido y que había dos películas, una la que ha contado la Infanta el sábado en su comparecencia ante el juez, y otra, la premiada en la gala de los Goya, con la mejor película, y el mejor director.
De todas las maneras, la gran beneficiada va a ser la esposa del socio del Señor Urdangarín,  porque si se cree la versión de la Infanta Cristina, se tiene que creer que la esposa del Señor Diego Torres tampoco supiera nada sobre los negocios de su marido, y como consecuencia, en el futuro, la esposa de todo acusado con todo tipo de cargo.
Nos pasamos la vida, y en instancias institucionales también, invirtiendo hasta dinero en publicidad, concienciando sobre la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer. Sin embargo, en el posicionamiento de la actuación de la Infanta Cristina, se nos quiere hacer comulgar con ruedas de molino, y una mujer con educación universitaria y con años siendo autosuficiente, no sabe nada de los negocios de su marido, ni incluso, a qué cuenta pertenecía la tarjeta que sus manos reales usaban.
Entre el planteamiento anterior y el posicionamiento de “la mujer con la pata quebrada y atada a la cama”, típica de la época franquista, no hay mucha diferencia.
Nos pasamos, día sí y el otro también, con la cantinela de especificar, especialmente en los discursos políticos, entre “vecinos y vecinas, hombres y mujeres” y ahora resulta que el planteamiento de las autoridades en teoría competentes, es ver de lo más normal que la Infanta solo es un convidado de piedra.
Al final va a resultar que el verdadero Goya al mejor guion es el urdido para la defensa de la Infanta, y que a La gran familia española le cuenten películas fuera de la pantalla.

*FOTO: DE LA RED

sábado, 8 de febrero de 2014

NO DEJES PARA MAÑANA...

Nos pasamos la vida dejando cosas para mañana, en una especie de cajón de sastre de deseos incumplidos, cuando un acontecimiento puede hacerte cambiar el planteamiento de tu vida.
La muerte de un amigo, por ejemplo. Porque la muerte siempre nos visita demasiado pronto, aunque tengas noventa años, nos recuerda, y más si él era más joven que tú, que cada vez está más cerca el final de tu historia, y que tienes menos tiempo para realizar todos los planes que habías pensado, en el caso de que lo hubieras hecho.
Este vecino, siempre ha deseado, y a medida que pasa el tiempo más, viajar, conocer muchos países, porque bien pensado la tierra es nuestra casa, y siempre es un contrasentido el tener estancias de tu hogar sin visitar. A nadie se le ocurre reconocer que, -ya perdonarás pero no tengo ni idea de cómo tengo la sala-, o -vamos a visitar juntos por primera vez la habitación principal de nuestra casa-.
El problema de estos deseos, como es fácil de imaginar, es la financiación de los mismos.  Con las nuevas tecnologías, ahora también se puede viajar, de otra manera, pero no es lo mismo, porque entre otras cosas se pierden los olores, los sabores, los atardeceres, el conocimiento de los nativos.
A este vecino no le importaría viajar vestido con una especie de mono como el usado por Fernando Alonso en su coche, con todo tipo de anuncios de los negocios de gente que te rodea y a la que aprecias. Aunque qué pintaría este vecino en la mitad de Punta Cana, por ejemplo, anunciando a las panaderías OGI BERRI, cuando no existen allí, todavía al menos. Este vecino se iba a pasar más tiempo hablando de lo que significaba ese nombre y lo que se escondía tras él, que intentando comprender la manera de pensar de ellos.
Y es que en el fondo lo importante es el “conocimiento”, y eso lo podemos ir ampliando, afortunadamente, sin movernos de nuestros respectivos hogares. Porque ahora no hace falta ni abrir un libro, si es que era “eso” lo que te molestaba. La misma pantalla de tu ordenador que sirve para evadirte de mil maneras, te permite conocer maneras de pensar, tramas de mil historias, vidas ajenas, en lo que ahora se denomina “ebook”.  Aunque para sorpresa de muchos, los libros, diríamos que en su versión clásica, todavía existen.
El deporte, para mover el corazón, incluso lo puedes hacer, evitando utilizar el ascensor, y caminando por tu ciudad, por lugares que seguro que todavía desconoces, lo cual significa también, más conocimiento.

*DIBUJO: DE LA RED

viernes, 7 de febrero de 2014

¿LLEVANDO AL HUERTO?

Alguien me ha preguntado estos días si mi intención es sembrar doctrina desde mi blog. Nada más lejos de mi ánimo, porque en primer lugar no tengo alma de labrador, para ir esparciendo algo, ni me creo importante, aunque no me quede más remedio que ser mi mejor amigo. Hay incluso días que mantengo duras disputas conmigo mismo, para convencerme en mi manera de seguir la vida, con lo que para convencer a los demás lo tengo más que difícil, crudo.
De todas maneras, nunca fue esa la intención que me acompañó al comenzar este blog, sino que las ideas que tengo, buenas o malas, juiciosas o descabelladas, siempre es mejor que al llegar se queden, como los pájaros en su nido, y no que vuelen para siempre, porque ya lo dice la canción: la distancia es el olvido.
Además, mis lectores no deben de olvidar que el que se comunica con ellos es un personaje, el vecino, con lo cual en cierta manera es tomar distancia y hacer que todo lo que se cuente no sea la verdad, sino la supuesta verdad del vecino que nunca será la versión aséptica, sino la verdad vista a través de la ventana del vecino. Y ya se sabe que la ventana siempre es un hueco limitado que quizás impida ver la verdad en toda su dimensión, y hace además que el vecino, al lanzar sus ideas, solo queden las ideas al descubierto, y él esté protegido.
Ya se sabe que nadie es profeta en su tierra, con lo cual siempre es mejor hacer que sea un personaje, en este caso un vecino, que aunque hable muchas veces desde Donosti, también es un Donosti tras la neblina de la realidad hecha ficción, y al revés.
Para aquellos que estén acostumbrados a consumir televisión diariamente, este blog sería un canal temático lanzado por una cadena local abierta al mundo, porque para algo deben de servir las nuevas tecnologías. Mientras que para los acostumbrados al deporte, este blog sería una especie de “punching ball” en el que se golpean ideas,  y en el que siempre hay que mantener presente que las ideas que van siempre pueden volver y golpearte en la cara.
Ya para finalizar, a medida que nos vamos haciendo mayores, dejamos de preguntar el por qué de las cosas, y nos limitamos a analizarlas y ponerles el sello de “me gusta” o “no me gusta” para dejarlas que pasen, o no, la aduana de nuestro mundo, y se conviertan en parte nuestra.
Lo dicho, ni tengo alma de labrador, ni nunca he querido llevar a nadie al huerto, al menos en ese sentido.

*FOTO: DE LA RED

jueves, 6 de febrero de 2014

LA PLANCHA COMO MODELO DE REFLEXIÓN

Hay gente que para encontrarse con su “yo”, necesita crear un ambiente propicio, e incluso irse a algún sitio remoto, que, dicho sea de paso, le puede costar un potosí. Y en lugar de recordar, quiere olvidar la factura y lo que le llevó a ello.
Por la época que estamos viviendo, hay que amoldarse como el camaleón a los vientos que corren, y hoy el ambiente propicio, si se necesita, hay que saber encontrarlo en tu hábitat diario.
Hoy me ha tocado sesión de plancha, y he de confesar que ha sido un buen momento para, entre prenda y prenda, elevarme a las más altas cumbres.
Primero piensas en los ancestros de la persona que te ha fallado para que te hayas visto abocado a hacerlo tú mismo, pero tras este ramalazo egoísta, y entre humo y humo de la plancha en cuestión, se va creando una especie de tugurio mental donde corre el opio y el olvido, y entre arruga que borras y jersey que doblas, tu mente amodorrada, va destilando todo tipo de recuerdos, quizás sin orden ni concierto, pero va creando una especie de puzle desmontado, pero con todas las piezas que te preocupan. Es cuestión de ir ordenándolas, comprobando las aristas comunes, y que te van permitiendo el ir colocándolas unas con otras,  y haciendo una lectura, digamos que global.
Si llega  a manos de un psicólogo este post de hoy, cualquier día y tras mantener tumbado en la camilla al paciente correspondiente, le dirá que ya vale de estar tumbado, y que hay que enfrentarse a los miedos. Y para ello tendrá preparado al efecto una buena ración de ropa para que la vaya planchando, mientras comienza a sonar en la sala, una música taimada y sugerente.    
Por experiencia y mientras planchaba hoy, le he quitado las arrugas a la funde de la almohada Rajoy, que dicho sea de paso está bastante ajada, y pidiendo recambio, y especialmente a Ruiz-Gallardón, intentando que le desaparezcan esas arrugas disonantes en cuanto a la cuestión del aborto, y que no concuerdan con la realidad actual.
Mientras intentaba planchar una sábana Cospedal, he comprobado lo deshilachada que estaba, y aunque en apariencia nueva y cara, en realidad está pasada de moda, siendo una burda imitación del ajuar de una mujer bien preparada, pero solo en apariencia diferida.       
Ya para terminar, y al relacionar parte de la ropa con el hoy todavía gobierno, he dejado el montón correspondiente, en el balcón, para que se airee un poco, e incluso si coge pulmonía no importa, porque así probará en primera mano, lo que han repercutido los recortes en la atención hospitalaria.                                                                                                                           
*CUADRO: PLANCHANDO, PINTURA HIPERREALISTA CESAR SANTOS. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

DÍAS DE CICLOGÉNESIS

Con dos palabras, “ciclogénesis explosiva”, flotando en el ambiente, amanece un nuevo día, en el que en una especie de duelo al sol, quien más quien menos tiene el gatillo de la precaución preparado, tras ver en los días anteriores la fuerza del mar, y que se ha ido, dejando en el aire la sensación de que volverá.    
Lo de la ciclogénesis da mucho miedo, especialmente porque nadie lo entiende. Son palabras tabús, como cuando en el régimen anterior querías referirte a Franco, y decías mil palabras diferentes como: Paco, chaparro, el pequeño,  en lugar de nombrarlo directamente.
Aunque este vecino, no sabe el por qué, al decir “ciclogénesis explosiva”, a él le ocurre algo curioso. Se imagina a la vecina del tercero, La Mari. Una cuarentona, rubia, todavía de buen ver, que ya nació separada. Lleva una buena porción de todo, siempre bien colocado y apretado. Con ropa negra, aunque no por luto, sino en un intento de que recuerdes “la etiqueta negra”.
Suelen ser muy divertidas las reuniones de vecinos, porque ella siempre llega tarde. Las malas lenguas dicen que es para que se le vea. Y los segundos, que parecen  minutos, entre que entra en la sala y escoge un asiento, se hacen tan tensos como cuando las olas chocan contra el puente del Kursaal. Es una especie de ruleta rusa en que nunca sabes a que vecino le va a tocar.
En esos momentos siempre suele haber un damnificado, y suele ser el varón, siempre es varón, que está a su lado, al que pregunta sobre  lo que ya se ha hablado mientras se acerca con su eterna sonrisa y le ofrece su cuello para que le cuente las novedades.
Eso es una verdadera “ciclogénesis explosiva”, y te puede ocurrir cualquier día, y en cualquier momento, porque lo mismo que la naturaleza nos puede sorprender sin avisar, nuestra propia naturaleza nos puede poner en un compromiso cuando bajamos nuestra alerta.

*FOTO: DE LA RED

martes, 4 de febrero de 2014

DE TOMATE, TOMATINA

Esta mañana al levantarme y mirar por la ventana, he tenido que hacerlo dos veces para cerciorarme de  que era verdad lo que veía. No es que no llueva, sino que además hace buen tiempo. Pero como toda dicha, tiene su caducidad, y por lo que dicen, no va a durar ni veinticuatro horas. Una especie de coitus interruptus en versión meteorológica.               
De todas maneras este vecino está ya un poco harto de noticias negativas y corrupción por todos lados, y está pensando en irse a una isla desierta, una especie de Robinson Crusoe pero voluntariamente. 
Por cierto, esta noche he soñado que regentaba un puesto de tomates al final de la cuesta donde la Infanta Cristina tendría que hacer el paseíllo este sábado concretamente, y ya había encargado gran cantidad de stock para ese día, que sin duda sería muy bien requerido a buen precio por los allí apostados. Pero, mala suerte, me he despertado y me he quedado sin negocio y sin tomatina.
El problema es que uno no tiene la cuenta bancaria, de hecho solo le queda la cuenta bancaria en sí, para muchas fiestas, o dicho de otra manera, para grandes viajes, y está pensando en aislarse de todo y de todos durante una buena temporada, pero aquí mismo. Como el personaje de Fernando Fernán Gómez en “El anacoreta”, que hastiado de todo y de todos se encierra en su cuarto de baño.        
La verdad es que esta idea me encanta, porque una vez recluido, cada vez que tenga algún recuerdo o pensamiento que no me guste, una especie de “mono” o vuelta a la “mono-tonía”, exorcizaría los malos pensamientos tirando de la bomba, en una necesaria fumata negra pero con agua, especialmente negra dicho sea de paso, exculpando mis penas. 
Tarde o temprano nuestros cuerpos pagarán por los malos hábitos que estamos teniendo, como sufridores de la época que nos está tocando vivir, y a la que no estábamos acostumbrados. Éramos una especie de chimpancés acomodados en nuestro árbol repleto de plátanos, y ahora nos tenemos que transformar en peces y nadar a donde la marea nos lleve. Y nuestro cuerpo, no da para más.        

*FOTO: DE LA RED                                                                                                            

lunes, 3 de febrero de 2014

RESTOS DEL NAUFRAGIO

Ayer, domingo, fue un día bajo el signo de la reflexión.
En Donosti, sus habitantes reflexionaban sobre la fuerza de la naturaleza, y que ni se le pueden poner puertas al campo, ni diques al mar, que como dijo uno de sus habitantes, Raúl Guerra Garrido, en una de sus novelas, “La mar es mala mujer”, y parece que estos días está queriendo demostrarlo.     

La playa de la Concha estaba llena, por la mañana, y coincidiendo con la marea baja, de familias que se dedicaban a pasear por los restos del naufragio, mientras este vecino tuvo la oportunidad de oír varios “¿aitá, y por qué ha pasado esto?”   Lo cual es una manera de complicarte la mañana, y recordarte que ser padre, o madre, es algo más que ser acompañante o vecino del niño.
Por la tarde, y ya otra vez con marea alta, queríamos ser  testigos de la lucha, desigual, por cierto, entre los diferentes puentes a lo largo del Urumea, y el agobio de agua salvaje, mientras éramos sorprendidos por la actuación de varios jóvenes que lejos de inquietarse por el hecho de que la mar, el mar, mostrara su otra cara, aprovechaban “el evento”, como ellos lo verían, para coger unas cuantas olas en su tabla de surf entre puente y puente.
Se tardará mucho tiempo, y costará mucho dinero, en que las heridas de lo sucedido puedan restañar.
Mientras, en Valladolid, el Partido Popular en pleno, reflexionaba sobre lo que deben ser y tienen que hacer. El problema que este vecino denota, ideologías aparte, es que el Señor Rajoy nunca sería un buen actor, entre otras cosas por el problema de dicción que tiene, y no se le puede tomar en serio en su papel de caballero del partido arengando a sus tropas, para librar su última batalla antes de las europeas. Nunca será un William Wallace, ni siquiera Mel Gibson haciendo de él, tan solo se queda en Chiquito del PP. 
En otro lugar, Madrid, a eso de los ocho de la noche, cinco mujeres, activistas de Femen, con el torso desnudo y al grito de "aborto es sagrado", se empeñaron también en que el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, reflexionara sobre ese tema, cuando se disponía a entrar en la parroquia de los Santos Justo y Pastor, en la calle de la Palma. Es triste pero seguro que desde hace tiempo es la vez que Rouco Varela ha estado más cerca del pueblo y ha podido, aunque lejos de su deseo, palpar parte de la opinión del mismo. Y quizás se haya dado cuenta, también, de que no todo el “rebaño” es de derechas. Aunque seguro que él no entiende de derechas y de izquierdas, y solo lo ve como aquello que se salvarán, y los que no.
Y es que hay domingos que ante la pereza y tranquilidad que se les presupone, te sorprenden, y te hacen pensar. Y el de ayer fue uno de ellos.

*FOTOS: PATXIPE

domingo, 2 de febrero de 2014

DON LUIS ARAGONÉS, CONQUISTADOR DE CORAZONES

Ayer nos despertamos con la triste noticia de que Don Luis Aragonés nos había abandonado, que aunque había dicho que ya no se iba a dedicar al fútbol, acababa de fichar por el cielo.
Seguro que a él no le gustaría la conmoción que se ha montado, porque no debía de ser amigo de agasajos. Otra cosa son los reconocimientos, y él sabía que hace tiempo que tenía la llave del corazón de todos los aficionados.
Luis Aragonés, Luisito en sus años de futbolista, tenía ese aire despistado que se supone que deben de tener los hombres sabios. Una especie de Colombo del fútbol, descifrando las claves que llevarán a su equipo a perforar la portería contraria. Y una especie de Columbus que supo llevar la nave de su equipo nacional a conquistar territorios vedados.
Buen conocedor de psicologías y caracteres, supo hacerse con una buena selección de corazones y de eso que siempre se ha llamado pundonor, convirtiendo Europa en un patio de nuestra casa.
Nunca quiso que le llamaran el “Sabio de Hortaleza”, aunque tenía hechuras para ello. Si acaso se identificaba con el apodo de “Zapatones”.
Eterno cascarrabias pero siempre entrañable.
Defensor de su verdad a ultranza, y si ésta, su verdad, se encontraba detrás de un muro, pues qué le vamos a hacer, había que derribarlo o al menos intentarlo.
Se nos ha ido un hombre de ademanes quizás un tanto rudos, pero siempre bueno. Con esa bondad que tienes que defender para que no te coma el contrario, porque en el mundo en el que él se movía, existían los suyos, y los adversarios. Pero incluso el equipo contrario le ha sabido reconocer su valía, y preferían tenerlo junto a ellos que en contra. Por eso la gran cantidad de equipos que dirigió.
Todos llevamos hoy, y lo llevaremos para siempre, un crespón negro en nuestra alma deportiva.
Nos ha dejado, ha fichado por otro equipo de gran altura, Don Luis Aragonés Suárez. Descanse en paz

*FOTO: DE LA RED