sábado, 26 de noviembre de 2016

FÁTIMA BÁÑEZ, PROPIETARIA DE LA ÚNICA VERDAD


Hace dos o tres días este vecino del mundo estaba haciendo “zapping” ante el televisor, cuando por casualidades de la vida le ve a la Ministra de Empleo, Fátima Báñez, negar que en España haya salarios a jornada completa por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), situado en 655 euros mensuales. 


Estaba segura, segura, con esa certidumbre que te induce a dar  la respuesta  que dio; esa que se puede considerar como la respuesta del millón de dolares: “Porque sería ilegal. Y si no es así le invito a denunciarlo”, respondió al diputado de IU, Alberto Garzón, durante la sesión de control al Gobierno.


Por esa regla de tres, señores, podemos estar tranquilos, en España ni tenemos corrupción, ni nadie defrauda a Hacienda, porque está prohibido,  porque puedes ir a la cárcel, o por ambas. Y, además, seguro que Doña Fátima Báñez, ya puestos a creer, todos los años escribe la carta a los Reyes Magos...


Este país en las últimas décadas al menos, ha sufrido de titulitis crónica; los piden para todo, y ahora, que no es que no haya trabajo (porque lo hay, lo único que ocurre es que no quieren pagar como se debe) cuantos más títulos tengas mejor para el empresario, que no te va a pagar por ellos, faltaría más. Y durante los estudios, sean primarios, o secundarios, si les dejarían a los políticos de turno, pondrían todo tipo de filtros, más que nada porque les pone el comprobar que tienen poder.


Sin embargo, a la hora de nombrar ministros, los filtros, pruebas y titulitis saltan por los aires, porque parece más que evidente que lo único que cuenta es ser del partido en el gobierno y, por supuesto, que bebas los vientos por el Presi que es a la postre quien te tiene que poner, no cachondo, sino en el balcón del poder, que por supuesto también debe de excitar.


Quedó más que evidente, hace unos días, y como ya lo comentamos (http://patxipe.blogspot.com.es/2016/11/el-termometro-de-la-piel.html) en el caso del exministro  Jorge Fernández Díaz, que con tal de colocarlo otra vez, no importaba la materia. ¿Para cuándo exámenes para ser ministro?



Seguro, y no me cabe la menor duda, que Doña Fátima Báñez es de esas personas que son tan políticamente correctas que sabiendo que tienes un tremendo dolor de muelas, en lugar de preocuparse directamente por ti,  te preguntan eso de  ¿Qué tal su dolor de muelas?, y tú en un ataque de dolor y de sinceridad le respondes: Mi dolor de muelas progresa adecuadamente, y llegando a su zenit, yo sin embargo estoy como Cristo en el Gólgota, a punto de ver a mi sumo hacedor.


Pero como en el caso de los que cobran menos del salario mínimo, que no lo dicen por no perder lo poco que tienen, tú no le dices nada a la ministra, porque no se te va a quitar el dolor, y sólo podrías ir a peor...


*FOTO: DE LA RED

viernes, 25 de noviembre de 2016

BLUFF FRIDAY, O GUARDA TU DINERO Y CORRE...



Hoy me ha pasado una cosa curiosa, y que me ha dado mucho qué pensar.


Este vecino del mundo tiene una especie de rito que lo cumple a rajatabla, y es que de lunes a viernes ve a las cuatro y media de la tarde una determinada serie española, de la que no va a dar el nombre, pero que es bastante fácil, sino de adivinar, si de dejar “el misterio” entre dos o tres nombres.


Hoy, a esa misma hora, me he quedado más que dormido o echando una cabezadita. Para ser fiel con la sensación tras despertarme, podría jurar que había sido narcotizado y había sufrido los síntomas por casi tres horas. No recordaba nada, y poco a poco he ido deduciendo, qué estaba haciendo anteriormente, por el sitio donde me he encontrado al “volver”, en el salón, delante de la televisión, pero con una gran sensación de amnesia, y de qué quizás "simplemente" he sido abducido.


Mi mente, siempre más allá de lo racional, me ha llevado a pensar en ese BLACK FRIDAY, del que ya estamos la mayoría  sintiendo las consecuencias, sino para algunos crematísticas, sí para todos publicitarias. Quizás esa asociación de conceptos, de ideas de la pérdida de consciencia de más de dos horas, con la pérdida de raciocinio, o quizás de juicio entre lo que sueñas, deseas, o realmente necesitas. Y que, al menos en España, en Estados Unidos visto desde la distancia parece que las ofertas son mejores, se mezcla, como siempre, las verdades con las falsas apariencias, e incluso con el timo. Lo que muchas veces, y ya lo anticipa este vecino del mundo, siempre le lleva a la misma conclusión, de que tenemos verdaderamente el tipo de gobierno que nos merecemos, porque como siempre se ha dicho: “aquí el que no corre, vuela”.


Esa sensación de “no es lo que parece, cariño”, que te está advirtiendo tu subconsciente con relación a la perorata que te está lanzando el vendedor o vendedora de turno, con la mejor de sus sonrisas, mientras te ves reflejado en la vitrina de enfrente,y compruebas que tienes un cuchillo clavado en tu espalda.


Este vecino del mundo habla ahora en primera persona, y empezó el tema hace exactamente dos días…


Tanto ver ofertas por todas partes de ese maldito Black Friday, que en España (lo advertían  en tiempos del franquismo con aquel “Spain is different”) ya lo convertimos como mínimo en una semana. 


Y este vecino del mundo ha caído también, llamando, por no decir nombres, a su proveedor de telefonía habitual, preguntándole a la mujer que me atendió, si tenía ofertas de móviles aprovechando el "Viernes Negro". Pero este vecino ya iba, como se suele decir, a tiro hecho. Y le interrogó por un modelo específico del que me dijo, que “ése no está en oferta, pero cuesta SÓLO 23 euros al mes, en 24 CÓMODAS mensualidades”. A lo que le contesté que “el mismo precio que en Junio pasado”, para que entendiera que seguía el tema. A lo que añadí, porque es verdad, que "además estoy harto, ya que no es lo mismo unas facturas que otras". A lo que ella me confesó que no entendía lo que quería decir. No es lo mismo - le aclaré- pagar una factura, de un cliente, que en realidad es una familia, por 80 euros al mes, lo cual es bastante asumible,  que otra factura, que en realidad es una persona que vive más sola que la una, y que él se lo guisa y él se lo come, y 80 euros, por lo tanto, ya es otra cosa más complicada.


Tras unos segundos de silencio por parte de mi interlocutora, me dijo que pasaría la nota a los “comerciales” y que ya me dirían algo. En ese momento me entró la risa, y tras pedir perdón, le expliqué el por qué de la risotada. Ya que me ha ocurrido lo mismo - le expliqué sinceramente - unas cinco veces, y tras tomarme nota, nunca me han vuelto a llamar para darme una contra-oferta.


Ayer, sólo veinticuatro horas después, y a la misma hora del día anterior, en lugar de llamarme un comercial, me llamó la misma persona que me había atendido anteriormente, haciéndome la siguiente oferta: 

-Usted paga ahora 72 euros al mes por sus servicios contratados. Yo le ofrezco el terminal que usted quiere y pagará a partir de ahora 82 euros al mes, durante dos años, en realidad, sólo 10 euros más, y al terminar el plazo, su factura quedará reducida a 59 en lugar de los 72 euros actuales. Eso sí, mientras se puede dar de baja de todo lo demás, pero si lo quiere hacer del móvil, tendrá que pagar por cada mes restante 23 euros hasta lo que quede de los dos años.



En  realidad, y lo comprobé al recibir la factura que tenía que firmar por e-mail, ya que como comprenderéis no me pude, ni quise, negar, yo pago la cantidad real, 23 euros, pero desde ahora mismo lo que antes pagaba por 72 euros, se convierte por arte de birlibirloque en 59, eso sí, con las mismas prestaciones, a excepción del servicio técnico del que me han "liberado", pero que prácticamente fui forzado a contratarlo por un año, ya que era la opción más barata, debido a una avería que tuve, y del que me quedaban unos nueve meses de “obligatoriedad”. Con lo cual, el cosquilleo por el nuevo "juguetito" queda más que menguado por ese ya comentado “cariño, no es lo que parece” que me ha lanzado nuevamente mi subconsciente, o ese dicho, que ya apenas se utiliza, pero los que ya tenemos cierta edad, seguimos teniéndolo grabado a fuego, ese “nadie ata los perros con longaniza”.


Ya para terminar, un simple consejo: Siempre que se trate de una oferta que no puedas rechazar, vete acompañado de tu abogado y de tu contable. No lo podrán arreglar, seguro, pero te acompañarán en el sentimiento..., que no es poco.


*FOTO: DE LA RED

miércoles, 23 de noviembre de 2016

RITA Y SOLEDAD



Hace apenas un cuarto de hora ha saltado la noticia: Ha fallecido Doña Rita Barberá, víctima de un infarto en el hotel en el que se hospedaba en Madrid.


Este vecino del mundo quiere recordar antes de nada, que si siempre habla sin medias tintas sobre cualquier tema, eso sí, guardando las formas, hoy no va a ser menos, y además lo va a hacer prácticamente en el momento que se ha conocido el hecho, para no ser condicionado por otras opiniones, ni, por ello, desviarse del tema.


El fallecimiento de una persona nunca debería de condicionar la opinión que tuvieras de ella, ni para bien ni para mal, quizás sí las formas, pero a partir de ahora mismo comprobaremos que, especialmente en las redes sociales, muchos cargarán las tintas. Lo que la Señora Barberá ha sido, es eso, símbolo de, en una época, de todo lo bueno para unos, y en otra, de todo lo malo para la mayoría.


No es mi intención hacer recapitulación de su carrera política porque eso lo encontraréis, me imagino, en la mayoría de los artículos. Solo quiero plasmar mis primeros sentimientos y opiniones tras la noticia. Y lo primero que me ha venido a la mente es las últimas imágenes públicas que este vecino del mundo vio por televisión de ella, y que si vistas en el mismo momento que ocurrieron, ya eran elocuentes, esa soledad que entierra, ahora lo son más como epílogo.


La imagen es la de una Rita Barberá, prisionera de su soledad, como lo ha estado desde hace un tiempo, el día de la apertura solemne de las Cortes, buscando sino el cariño, sí al menos unos instantes de tregua con sus hasta hace muy poco compañeros, y al ver a José Manuel García-Margallo, le decía una de esas frases, que después de lo que ha pasado, sin duda quedarán para el recuerdo de muchos, por lo simples pero al mismo tiempo elocuentes: "Margui, que no me has saludado", y  el exministro de Asuntos Exteriores, se supone, porque eso sólo lo sabrá él,  no tuvo más remedio que besar a la senadora, eso sí con una amplia sonrisa, y se alejó rápidamente.


Sólo pediría, como lo haría por cualquiera, que los que fueron valientes en su momento, o insolentes, según opiniones, y ya hablaron todo lo que tenían que hablar, no se ceben porque ya no se puede defender. Y a esos justicieros a posteriori, que ya es evidente, porque ella ya no está, solo lo hacen para la galería, intentaran no cargar las tintas porque quizás con lo que digan solo ya se estén definiendo a ellos mismos.


Desde aquí le hemos dado mucha caña a Doña Rita, aquellos que sigan a este vecino con asiduidad lo recordarán, pero ya no es el momento.


Visto desde ahora, solo me viene la frase del poeta Gustavo Adolfo Becquer:


Dios mío, qué solos se quedan los muertos…


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lunes, 21 de noviembre de 2016

ESPLENDOR EN NUESTRA HIERBA...



Hoy he tenido, por motivos familiares, que hacer una especie de vuelta a mi pasado, al tener que regresar por unas horas no solo a mi casa familiar, sino a ese pueblo, en la que tus conocidos de toda esa parte de tu eternidad que has vivido en tus años mozos, disparan siempre con bala, aunque por sus sonrisas, parece que nunca se haya roto un plato, ni en ese mismo momento…


Tras haber terminado con los asuntos, o mejor dicho ellos conmigo, que me habían llevado a esa especie de salto al pasado y sin red, como a la postre se ha demostrado, y ya que tenía casi una hora hasta el próximo tren que me llevaría devuelta a Donosti y a mi normalidad más normal, he optado por saltarme las normas del forzado día a día ese que me hacen llevar cocodrilos en los bolsillos, para no gastarme un euro porque de lo contrario no me llega a fin de mes, y regalarme unos momentos de locura y frenesí económicos que se han traducido en una Coca-Cola y un pincho de tortilla, en un bar muy cercano a la casa familiar.


Solo intentaba pasar un rato tranquilo, y lejos estaba de temer que en breves instantes iba a sufrir una verdadera catarsis de recuerdos, sentimientos, y seguras culpas, en apenas cinco minutos, o lo que viene siendo el tiempo necesario para tomarse un vino.


Como mi intención era pasar lo más desapercibido posible para no ser preguntado ni por los motivos del viaje ni por recordar un pasado, que puede tener mil lecturas, quizás no muy justas, especialmente si se ve desde ojos ajenos, apenas he mirado más allá del entorno de mi plato, con una tortilla que estaba como para hacer la ola unas cuantas veces. No he querido dar pie a ninguna conversación, pero mi intención no ha sido suficiente…


De pronto, un torrente de voz en forma de trueno me ha saludado, mientras, seguro, todos, y cada uno de los clientes del bar, han captado nuestra imagen, y dirigido la antena de su atención. El conocido, y autor del saludo, iba con otras dos personas a las que yo conocía prácticamente de vista de aquella época, y a él, en realidad nunca me ha unido una gran amistad, aunque eso sí, era y es, supongo, amigo de un amigo mío.


La conversación, a decir verdad, ha sido más bien de esas que tienen lugar en un ascensor.  “¿Qué tal estás? ¿Cómo así? Han pasado muchos años…¿Qué es de tu vida?.” Y todo ello aderezado con el mismo cariño, esperanza, e interés que puede tener un forense esperando ser respondido por uno de sus nuevos cadáveres…


Y como al parecer ya no sabía qué preguntar, ya que yo tampoco estaba por la labor de darle cháchara, y era evidente que los silencios le incomodaban, ha optado por traer algún recuerdo del pasado, ni mintiendo ni diciendo la verdad verdadera, y ha soltado, dirigiéndose a sus dos mudos contertulios, la madre del cordero hecha aseveración con la misma voz de trueno con la que se había presentado: -Éste es el que decía que los negros destiñen.


En ese momento ya me he visto forzado a moverme cuarenta y cinco grados para quedarme en frente de él, y mirándole a los ojos, decirle:

-¡Vamos a ver! Primero de todo, esas palabras son de una época, más de treinta y cinco  años, en la que ni se sabía ni se practicaba el ser políticamente correcto. Hoy en día ni se me hubiera ocurrido… Ahora, a mis sesenta años, ni me voy a desdecir ni avergonzar de nada, porque nunca hay más de lo que hay. Pero seamos justos, estás hablando de una conversación mantenida a altas horas de la noche, - él todo el tiempo, es la verdad, con su cabeza ha estado confirmando que lo que yo decía era cierto - y tú lo sabes, todos bien regados de alcohol. Y tenía unos veintitrés años. Y algo muy importante, aquella época no era como ahora, ni había una especie de noción de lo que hoy se entendería por “aldea global” y un pensamiento casi universal.  Y sólo has dicho una parte de la verdad, porque aquello vino motivado porque había estado trabajando como limpiador de una residencia de estudiantes en Londres, con gente de muchos orígenes y de diferentes razas.
Y entonces, advertí que mientras te duchas vas perdiendo escamas de tu piel que quedan depositadas en las paredes de la bañera. Y que si eres de otro color, diferente al que se define como “blanco”, la suciedad, digamoslo de esa manera, es más evidente en la fría blancura de la cerámica.

Por cierto, espero que lo mismo que te has acordado de eso, también te acuerdes de que un íntimo amigo tuyo, a esas mismas horas y días, estaba totalmente enamorado y orgulloso de su coche, porque tenía forma de “porro”… Sin olvidar, ¿verdad?, de que en aquellos días de nuestro *“esplendor en la hierba” (obvio ha sido que ninguno de los tres ha entendido ni las referencias poéticas ni cinematográficas) todos tuvimos nuestras “perlas”, y si alguien las menciona justo sería que lo hiciera de todas. Y no utilizarlas a conveniencia, como armas arrojadizas…-


Creo recordar que al terminar estas palabras ya estaba sólo, como había venido, aunque eso sí, un poco más cabreado, entre otras cosas por haber sido joven y haber hablado en su momento con la ligereza que te da la inconsciencia de la juventud, y el creer que a las palabras se las lleva el viento... Van marcando nuestra estela, y advirtiendo de dónde nos encontramos en cada momento, como las migas del cuento.


FOTO: DE LA RED

 *Película del mismo nombre dirigida por Elia Kazan en 1961, y poema del escritor inglés William Wordsworth (1770-1850), "Ode on Intimations of Immortality from Recollections of Early Childhood": "Nada nos devolverá los días del esplendor sobre la hierba, pero nos recordaremos y fortaleza hallaremos en lo que de ello nos queda"'.

sábado, 19 de noviembre de 2016

EL HOMBRE QUE NOS AVERGONZÓ A TODOS



Me acabo de enterar, y me he llevado una grata sorpresa, por aquello de que por fin se da un premio como consecuencia de lo que se palpa en la calle, aunque no sea políticamente correcto: Medalla de Oro de la Academia de Cine 2016  a Don Santiago Segura.


Lo de “políticamente correcto” seguro que mis seguidores lo habrán captado a la primera. Y es que más de uno de esos que les parece bien que se den Medallas a la Virgen, a cualquiera de ellas, y separan los capítulos de su Biblia con billetes salmón, mientras se miran en el espejo si la gomina continúa o.k., no comprenderá como se puede dar un premio de ese calibre a un ser que al menos aparenta ser la zafiedad en pantalones, por supuesto que de chandal, y no de marca extranjera.


Ese premio, en cierta manera, es también para aquellos que no ven tampoco, pero lo reconocen, los documentales de la 2, porque se aburren o a esa hora precisamente se echan un siestón, o lo dedican a las artes amatorias sólo si ella quiera, aunque luego finja ante sus amiguetes que no se le resiste una.


Y es que en España, aparte del cine americano, y dos o tres cosillas anuales interesantes y de calidad de nuestro cine, esta España viva, esta España muerta,  como hubiera dicho Cecilia, se decanta por el friquismo y el cutrerio. Somos como somos  y Don Santiago Seguro, inteligente y listo (que no siempre van juntos) entre los listos, lo supo ver hace ya bastantes años, y nos creó un personaje que nos saca los colores y la mala baba, un Torrente de incorrecciones, en el que siempre vemos a los demás, y nunca a nosotros mismos.


Si los que despotrican del Señor Segura lo hacen por su aparente incultura que se puede confundir con la incorrección presente en todos sus trabajos, con decir, aunque la mayoría ya lo sabrán, que es licenciado en Bellas Artes, se puede desmontar esa teoría. 


Si a otros que han tocado muchos palos se les ha llamado “Hombres del Renacimiento”, lo de Santiago Segura no queda lejos: actor, guionista, productor, ha hecho ya de todo, menos estarse quieto que eso sería imposible para él. Y por cierto, fue el primero que llevó  a la publicidad de una cinta, la suya, la primera de Torrente,  y las siguientes, en todo tipo de acciones, incluyendo camisetas y últimamente hasta trajes con el título de la película en cuestión, que mientras a algunos les parecería demasiado, a otros, a la mayoría, a los que amamos a Santiago Segura personaje, creemos que le hace cada vez más grande.


No olvidemos, no debemos hacerlo, que el Señor Segura se crió en la calle, en su barrio, Carabanchel, y lo primero que se aprende en la calle es que “el que no llora no mama”, y él ha sido tan inteligente que cambia los lloros por risas, risotadas e incluso caras de estupor, con tal de no dejar a nadie indiferente, no por él, sino por su trabajo, que a la postre es lo que le da de comer.


Personalmente, he de confesar que este vecino del mundo sufre, espero que se me entienda, cada vez que Torrente aparece en una nueva película, por la sociedad que retrata, que desgraciadamente no dista nada de esa realidad que no queremos ver, pero que existe.


Este vecino del mundo prefiere verle en otro tipos de papeles, aunque el personaje sea igual de cabroncete, un niño que no lo es por lo enrevesado y la mala baba que gasta, y los años que ya tiene. Personalmente, en la película en la que se desenvolvía como un guante en mi opinión, claro está, es en “El día de la bestia”, mano a mano con el recordado y llorado Álex Angulo. Pareciera que todos los días lleva un arma en la mano. Aunque el guión de la película, como ya ha ocurrido en otras de Álex de la Iglesia, se desinflara al final.


Santiago Segura, Don Santiago, te puede leer el B.O.E. y seguro que te partes de risa, eso sí, sólo si él quiere. Y con eso se nace, como con la tenacidad que está claro es su marca de viaje, ese realizado desde las catacumbas de la Farándula.


¡Enhorabuena, Santiago! Porque por una vez nos hemos quitado las caretas, y con tu premio hemos confesado lo que nos gusta, aunque no sea políticamente, ni mucho menos, correcto.


Por cierto, y ya para terminar, espero que se entienda el título del post, del que no voy a dar más explicaciones, porque son obvias. Seguro, que si tengo la suerte de que él me lea, será el primero en entenderlo, y estar orgulloso de ello.


*FOTO: DE LA RED


jueves, 17 de noviembre de 2016

EL TERMÓMETRO DE LA PIEL...


Por aquello de quien calla otorga, este vecino del mundo se cree en la obligación de “hablar” por medio de su blog para decir que “darnos cuenta” nos hemos dado, otra cosa es que el espectáculo, en este caso, y como casi siempre, sea lamentable.
  

Este vecino si de algo está seguro es de que nadie tiene la razón absoluta, todo es cuestión de puntos de vista, pero si algo le ha funcionado siempre es “el termómetro de la piel”, o lo que otros denominarían “pasar vergüenza ajena”, y si algo no harías tú por aquello de vestirse por los pies, tampoco lo ves bien en gente que se presupone, que quizás es mucho pensar, preparada para el cargo que tiene….


Y lo de estos días en el cortijo patrio no es de recibo. No es de recibo que tras una “carrera” importante, buena o mala será cuestión de criterios, y sobre todo de ser de izquierdas o de derechas, el Señor Jorge Fernández Díaz, sea el epicentro, lo haya querido o no, de un pequeño/gran terremoto en el Congreso de los Diputados siendo ora querido, ora rechazado, para un cargo político. 


Se puede tragar que te propongan para un cargo, y luego no pueda ser, pero que haya que intentarlo para colocarlo sea como sea en otros dos intentos ese mismo día, clama al cielo. Yo soy el exministro, sinceramente, y planto a todos, a los suyos y a los otros. ¿Tanta necesidad tiene de dinero, o de que le agranden el ego?  Porque si es por eso de seguir sirviendo a la patria, hay momentos en que uno debe mirarse al espejo, concretamente a sus propios ojos, y hablarse de hombre a hombre, y decir eso de: Hasta aquí hemos llegado, porque quizás el resto ya sería arrastrarse…


El termómetro de la piel también le está funcionando a este vecino, para repartir a diestro y siniestro, y nunca mejor dicho. Porque aquí ya no es cuestión de ser de derechas o de izquierdas, sino de tener un poco de cordura. 


El espectáculo hoy de recibir o no recibir al Rey, y a su familia, en el Congreso, porque “yo soy más valiente que tú y no le saludo ni le río las gracias, si las tuviera, durante su discurso de apertura de la legislatura en el Pleno del Congreso de los Diputados" le ha recordado a este vecino del mundo lo del niño que para manifestar su cabreo con su madre, deja por unos momentos de respirar. Vaya por delante, el pequeño detalle, de que como en el Congreso se tiene que respetar las opiniones de cada uno de sus miembros, es un poco bastante como jugar con red, o ahora que hay muchos medios de comunicación en directo, yo, miembro de turno de un partido político determinado me voy a balancear, es un decir, de una liana mientras voy en taparrabos, para vender mi mercancía.

¿Hace falta ser tan zafios?

En cuestión de partidos políticos, ya se sabe quién es de izquierdas, quién de derechas, perdón de centro, ya que al parecer, en España según los partidos de derechas, la derecha ya está en el centro. Y también se sabe quién es monárquico, o republicano, o marxista, o comunista … o lo que sea que sea. Pero hoy me ha parecido, como dicho anteriormente, que sus señorías han jugado a ser niños y a que sus padres supieran que están disgustados  y que por unos segundos (sólo unos segundos porque luego hay que seguir jugando con la consola) “vamos a dejar de respirar” para hacerles temblar…



Tanto a unos como a otros, los que no se han levantado, no han aplaudido, se han puesto camisetas con leyendas molonas o no, o se han dejado las lumbares con todo tipo de reverencias y a punto de dejarse el flequillo enganchado en un pliegue de la alfombra, hay que recordarles que tienen que velar por los españoles, por todos, y no por los intereses particulares de cada partido, en esos días que forman el resto del año.  Aunque ya no haya cámaras, y se esté resolviendo un artículo que parece que no importa a nadie. Porque seguro que atañe a alguien, que quizás solo aparezca reflejado en un periódico cuando ya se ha muerto, porque se ha quemado al caerse esa vela que utilizaba para poder sobrevivir en la negritud  de su vivienda, al olvido de prácticamente todos, mientras se helaba de frío…


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martes, 15 de noviembre de 2016

EL ANUNCIO DE LA ESPERANZA, Y SU OTRA LECTURA...



Si fuéramos americanos, en concreto, de los Estados Unidos de América, podríamos decir que en la práctica el espíritu navideño te invade el último jueves de Noviembre, el Día de Acción de Gracias, en el que ya para ellos queda prácticamente inaugurada esa época del año. Pero en España en realidad, el punto de partida es algo más abstracto. Y sin embargo, últimamente nos vamos “orientando” con el anuncio de la Lotería de Navidad.
Y el de este año se dio a conocer ayer, lunes, 14 de Noviembre, por lo que se supone que el espíritu navideño patrio ya se tiene que estar acicalando...


Este vecino será partidario, por siempre, del calvo que durante muchos años nos visitó al ritmo de aquel vals que en realidad lo compuso Maurice Jarre para una escena del Doctor Zhivago; pero quizás, y ésto es cosecha propia, por miedo a que el personaje trascendiera a la lotería, y llegara a convertirse en un ser libre de yugos, la empresa de Loterias, quizás, optó por cargárselo.


El anuncio de este año, cuya duración más larga (ya que se han hecho, como en otras ocasiones, varias versiones) llega casi a los cinco minutos, y en realidad sería el equivalente a un auténtico largometraje, en el que en apenas con quince segundos, y vía fotos que veremos en la casa en la que transcurre parte de la trama, ya somos informados de toda la vida de la protagonista: maestra, jubilada, con familia, un nieto y muchos amigos. Un malentendido por parte de la prota, la hace creer que es propietaria de un décimo premiado en la  lotería de navidad, cuando en realidad todavía el sorteo no ha tenido lugar…


Como en los tres últimos años de la era sin-calvo, que por cierto el último anuncio ya data de  las Navidades del 2005 (y a este vecino le sigue pareciendo que en realidad fue ayer), lo que los pijos denominarían como “target”, objetivo del anuncio, es claramente aquellos que han sido más perjudicados por la crisis. Pero si algo está dejando claro la realidad de estos últimos años, para muchos tan duros, es el conocer la crudeza de la necesidad, sin estereotipos, sin imágenes prefijadas.


Siempre habíamos creído tener a la lotería como a esa urna de auxilio en la que metes lo necesario para que en caso de necesidad “rompes el cristal” y te sirves de ella al menos para seguir teniendo esperanzas.


Esta crisis sin embargo, y este vecino del mundo lo cuenta por experiencia propia, nos ha enseñado a unos cuantos al menos, que eres verdaderamente pobre cuando ya no puedes elegir, y te tienes que gastar, sí o sí, los últimos cuartos en seguir sobreviviendo, dejando incluso atrás la esperanza que te daría el tener un billete de la lotería, porque ya has incluso traspasado esa fase, y no te llega para ello…


Hay muchos empresarios y políticos que creen haber inventado otro tipo de rueda, en la que pagando a la gente mucho menos va a poder seguir gastando lo mismo, y aquí también entraría la compra de décimos de lotería, para que el sistema siga funcionando.  Pero, amigos, hay un momento en el que el sistema y la rueda citados anteriormente, terminan por romperse… Aunque tengamos amigos, como los del anuncio de la lotería de este año, que finjan para salvarnos de nuestra vergüenza, que no pasa nada, y cuando nos descuidemos, para no humillar, nos ayuden… Esa, tal vez,  también pueda ser otra lectura, más importante quizás, del gran anuncio de este año.

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domingo, 13 de noviembre de 2016

REVISITANDO ..."CUANDO HARRY ENCONTRÓ A SALLY", O EL LARGO VIAJE DE LA VIDA



Hace unas semanas, mis lectores lo recordarán, inauguramos una especie de sección nueva en la que bajo el título “Revisitando…” (http://patxipe.blogspot.com.es/2016/10/revisitando-enamorarse.html) iríamos recordando películas que vistas hace mucho tiempo, probablemente en su estreno,  al volverlas a “saborear” ahora, compararíamos si aquello que nos gustó en su momento, o no, permanece, ha mejorado, o inevitablemente ya tiene un regusto muy kitsch (cursi), o démodé (anticuado). ¿Por qué esa necesidad de que utilicemos palabras extranjeras al hablar de sentimientos?...


Hoy hemos elegido una película americana de 1989, que parece que se hiciera para ser vista en un día como el de hoy, (lluvioso en la calle, y en el interior de este vecino del mundo, con más goteras de tristeza que ánimos para contar chistes).


Aunque en la mayoría de las películas impera el esquema clásico de chico busca chica, en “Cuando Harry encontró a Sally”, como el mismo título indica, “chico encuentra chica en la primera línea del guión”, por cierto, de una más que atinada Nora Ephron, pero pasan más de doce años (después de tantos tiempo desde que se estrenó ya no hay peligro de "spoiler", de  “estropear” la sorpresa, porque no la hay) para formalizar la relación. 


Y es que quien vuelve a ver esta película, como este vecino del mundo, lo hace para disfrutar de unos diálogos chispeantes que se prestan siempre a varias lecturas, a varios niveles, porque muchas de las veces se dice lo contrario de lo que se piensa, o lo que se quiere creer aunque no se crea.


Cuando se hacen listas sobre las películas más erotico-sexuales/festivas, nunca se incluye a “Cuando Harr...”, pero la famosa escena del “orgasmo fingido” quedará siempre para nuestros adentros, al menos desde el punto de vista de un hombre, de lo que uno desearía hacer sentir a su pareja; y que ya después le saquen a hombros de la alcoba, como un verdadero maestro del sexo…


Dirigida por Rob Reiner, y con Billy Crystal y Meg Ryan como cabeza de cartel, bien mirado, pudiera haber sido una obra teatral, en la que prácticamente solo hubiera hecho falta para que funcionara en el escenario, la aparición de ese par de amigos, bien encarnados para la pantalla, por una Carry Fisher y un tristemente desaparecido, pero inolvidable, Bruno Kirby; todos plenamente atinados en sus personajes.


Como curiosidad, la productora asociada y gran guionista, la ya mencionada, Nora Ephron, con el tiempo se animó y pasó a dirigir sus propios guiones, con gran éxito también. En una de esas películas, "Algo para recordar", con Tom Hanks y, otra vez, con Meg Ryan, aparece en el papel de íntimo amigo de Hanks, Rob Reiner, el director de la película hoy revisitada.


Bajo el formato de un falso documental en el que varias parejas hablan de sus relaciones, en todos los casos, de muchos años, en algún momento nos hace recordar, quizás como homenaje, a alguna de las películas de Woody Allen, que utiliza el mismo recurso.


¿Definiendo a Harry y a Sally? En un trazo gordo, ella es y será totalmente cuadriculada, y él, precisamente, lo opuesto. Mi madre hubiera definido a Harry con una expresión totalmente anticuada e incomprensible, quizás, para los jóvenes de ahora, pero muy clarificadora, para la gente de mi generación (finales de los cincuenta): Harry es “un víva la virgen”.


Hoy tras revisitar “Cuando Harry ….”  la mejor definición que se puede hacer, y nunca la había visto desde ese prisma, es que es una película de viajes, al menos de uno, que comienza en la Universidad de Chicago 1977 y acaba en Nueva York, aproximadamente, en la Noche Vieja de 1989. Y en ese largo viaje de ambos, que ya creen saber lo suficiente, es la vida misma  quien poco a poco les va enseñando, y lo vamos viendo con el paso de los años, a sobrevivir e ir cambiando sobre la marcha… aunque tanto Harry como Sally son tozudos en sus principios, y para seguir con el tono desenfadado de la película, hasta en sus finales.



La obra, el guión, adopta una posición muy inteligente: paralelamente el hombre y la mujer van opinando sobre las mismas cosas, con resultados tremendamente diferentes, mientras en realidad a ninguno de los dos se les puede tomar en serio. Película de grandes diálogos, tan brillantes como joyas de un orfebre:
-Los matrimonios no se rompen por culpa de la infidelidad. Eso solo es un síntoma de que algo va mal.
-¡Ah! ¿Sí? Pues ese síntoma se está follando a mi mujer…

Y, también, poseedora de frases rotundas: "Quiero que seas la última persona con la que hable antes de dormirme por la noche". 



Una película con una fotografía preciosista a cargo de Barry Sonnenfeld (ahora director, por ejemplo, de las tres entregas de "Hombres de negro"), que desde su estreno, habrá originado, sin duda, que muchos de sus espectadores tomaran la decisión de conocer Nueva York. Las imágenes del otoño neoyorquino en la película, son el mejor de los anuncios que pudiera hacerse.


Ya para terminar, si "Cuando Harry encontró a Sally" cotizara en bolsa, seria un valor seguro. Uno de esos días en que no puedas caminar, por miedo a pisarte la moral, revisitala, comprobarás que merece la pena vivir, especialmente "leyendo" la vida desde el humor, muy importante siempre. 



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jueves, 10 de noviembre de 2016

DE LAS MUSAS AL TEATRO DE LA VIDA...



He recibido varios mensajes de preocupación al no editar ayer un nuevo post…


Realmente no me ocurrió nada, porque no sentía, no coordinaba, no regía. Fue una especie de estado catatónico en plan honoris causa, que aunque estaba…, no estaba. Si ayer me hubiera disfrazado de faquir y me ponen en una de esas camas de clavos con un elefante en mi estómago, para dar por seguro de que mi contacto con los clavos era extremo, no hubiera salido ni una gota de sangre.


Y es que tras los comicios, tengo la sensación de que los americanos van a ser presididos por un… comic animado (en tres dimensiones eso sí, que los americanos son muy suyos y siempre utilizan todo tipo de tecnología puntera) para adultos. Una especie de “El gato Fritz” (Fritz The cat) que practica todo lo que los padres dicen a un joven todavía en formación, que no debe hacer…; un Roger Rabitt, por nombrar un personaje quizás más conocido, sodomizando a Jessica.


Y eso, que en realidad ayer me tomé, lo confieso, por  eso no escribí, veinticuatro horas como, según se estila decir ahora, cordón sanitario. Ya que era tal mi estado de ánimo, que de escribir, en lugar de mil y un cuentos en forma de noches, hubieran salido  mil y un improperios; eso sí, para guardar las formas, si hubiera hecho falta, incluso por estricto orden alfabético, que uno es muy mirado.


Siempre he querido ser ese personaje radiofónico, en este caso una mujer, que El Corte Inglés hace muchos años se inventó para varias cadenas de emisoras, que momentos antes de las diez de la mañana entra en antena, siempre tan positiva, desenfadada y con las ideas claras, de todo lo que necesita y que naturalmente esa marca, casualmente, siempre le puede dar con los precios de las ofertas de ese momento. Ese personaje, esa mujer, parece haber encontrado su Edén, aunque pagando un precio, el del comercio, y este vecino del mundo, sin embargo, siempre está vagando, sino por el lado oscuro que eso ya está muy gastado por la saga galáctica, sí por una vida siempre, al menos, mal iluminada.



Si Obama hace ocho años, nos llenó a la mayoría de esperanza, el Señor Trump nos devuelve a mundos  más oscuros y húmedos que los paisajes de “Blade Runner”. Ya llueve en nuestra alma, y comenzamos a sentir que cualquiera a nuestro alrededor no es quien dice ser, y en realidad, es un “replicante”… Es lo que ocurre cuando se utilizan proclamas que nos llenan de odio e inestabilidad tanto moral como vital. Y si un gato tiene siete vidas, tenemos a nuestro Fritz americano para un buen/mal rato…


Esta madrugada ya han comenzado, en Estados Unidos, las primeras manifestaciones de gente a la que le incomoda el pensar el futuro que le avanzó el presidente en ciernes, en forma de soflamas. Fritz ha llegado para quedarse, y no es lo mismo ser un producto de entretenimiento que regir el destino de muchos...


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martes, 8 de noviembre de 2016

LA NOCHE DEL AMIGO AMERICANO



Como decía un compañero mío de trabajo, cuando todavía tenía trabajo y compañeros, “Estoy más nervioso que un señor de la tercera edad (él, mi antiguo compañero, para abreviar, y siendo políticamente incorrecto, en realidad decía: “viejo”)  con novia”. Así se siente este vecino del mundo hoy pero sin novia, que uno ya tiene más que suficiente con La Nuri, su sufrida, y como decía aquel, que tenía que ser muy inteligente: “Uno no va a buscar hamburguesas, cuando tiene el solomillo en casa”,


Sí, estoy muy nervioso, y en realidad es por algo que, en teoría, no nos debería de afectar, ya que es por las elecciones a Presidente de Estados Unidos, que en teoría no nos atañe de cerca, pero teniendo en cuenta que el mundo ya es más cada día una aldea global, quién sea el nuevo habitante de la “Casa Blanca” puede afectar y mucho a la comunidad de vecinos, aunque estos vecinos estén en ultramar.



Está más que demostrado que cuando el Presidente de Estados Unidos estornuda, la mayoría, aunque estemos muy lejos, ya estamos sintiendo fríos, temblores y con la inequívoca cara de que nos viene la gripe.


Y es que, en realidad es una situación totalmente irónica, podemos pasar por primera vez de tener a la primera mujer en la Presidencia de Estados Unidos, a que haya un nuevo Presidente, que, presuntamente, utilizara a las mujeres como objeto de caza y de alfombra.


Se suele decir que “no hay dos sin tres”, y este año, si suponemos que en una moneda, “la cara” es lo bueno, al menos desde el punto de vista de este vecino del mundo, y lo malo “la cruz”, tanto en el Brexit en el Reino Unido, como en Colombia con el plebiscito, salió una gran cruz.


Por ver el lado positivo, en esas dos votaciones anteriores se presuponía desde días antes que la votación estaba más que ganada claramente, y tras los resultados la confusión fue el primer sentimiento.  En Estados Unidos, por lo que dicen las últimas encuestas, cualquiera de los dos, Clinton o Trump, pueden ganar, por lo que no creo que los seguidores, y los sufridores, se duerman en los laureles, y aquel que tenga claro el voto, es de suponer, que no se quede en casa, porque de lo contrario tendrá unos cuantos años, concretamente cuatro, para arrepentirse.


Llevamos una racha a nivel mundial de que las gentes se están empapando de doctrinas populares, y luego pasa lo que pasa. Una especie de llevar la telebasura (ahora tan popular, y que tanto daño está haciendo) a las calles.  Decir “popular”, doctrina popular, en España, para mucha gente es hablar de pensamiento de izquierdas, cuando un discurso popular es decir a la gente lo que quiere oír, que ya intrinsicamente lleva su peligro, y luego el político de turno tras ganar las elecciones hará de su capa un sayo, y de sus promesas meras cortinas de humo para hacer lo que él realmente quería. Y de eso en España tenemos, tan solo hace cinco años, un claro ejemplo de ello. Y aunque ellos se definían del centro, porque en España ningún partido político, motu proprio, se sitúa a la derecha, sus políticas nos han llenado de recortes y de trabajos tan largos como el parpadeo de un buho nervioso.


Y si gana Trump ya me temo que en España el nuevo gobierno, que es en realidad el viejo, tiene la excusa perfecta para hacer de su capa un sayo, y de sus breves promesas, otra vez papel mojado. Este vecino del mundo, y sin dárselas de visionario, está totalmente convencido de que la culpa de todo será …del amigo americano.



Esta noche, y ya para terminar, antes de ir a la cama, habrá que mirar si debajo de ella, adivinamos un flequillo rubio. Y es que, quizás, hoy, para variar, el hombre del saco sea rubio y con acento netamente americano…

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domingo, 6 de noviembre de 2016

...DE GRANA Y TRONO



¡Nunca me había pasado! Llevo muchísimos años, digamos, conmigo mismo, y he estado desde en situaciones que pueden ir en un rango de curiosas a desgraciadas; e incluso, el tiempo no perdona, cada vez me conozco mejor; pero lo ocurrido hace unos días, y no voy a decir el día exacto para no dar pistas a amigos y conocidos, no sea que dejen de hablarme, fue... mi primera vez.


Antes de nada, y por aquello de que el que avisa no es traidor, a aquellos que prefieran evitar situaciones escatológicas, es mejor que se apeen ahora, y nos veremos la próxima vez, si lo estiman oportuno, aunque sinceramente, así de primeras, no voy a recrearme abiertamente en el tema…


Como decía, hace unos días, unos diez, para darme una especie de "coartada a la amistad”,  tuve que utilizar el servicio, el cuarto de baño de un amigo, porque tenía necesidad de “hacer aguas mayores”. ¡Vamos! Las aguas de las mismísimas Cataratas del Niágara se hubieran quedado cortas ...


El caso es que nunca me había ocurrido. La composición del panorama a contemplar mientras uno estaba sentado en el trono era “venerarse a uno mismo, en toda su grandeza”. Al ser, como ya comentado, en casa de una amistad, se puede decir que estrictamente aquello se convirtió en ser víctima del famoso “fuego amigo”.


Al verme, no sé qué pensareis vosotros, en una situación tan ridícula, aquello se convirtió en una especie de partida de póquer en la que, mirando al adversario, no quería dar muestras de si tenía, digamos, trío de ases, escalera de color, o incluso repóquer. Aunque, seamos sinceros, y es que como la naturaleza llama, al final todo se decantó … por "la escalera de color", especialmente el color rojo azafrán que adquirió mi rostro… en el desenlace. Quizás, y jugando un poco con los colores y el lugar,  en el argot taurino, aquel momento sin duda ha sido … de grana y trono.


Y  es que uno se supone que ya debe de estar de vuelta, al menos, de casi todo, pero hay “cosas” que uno prefiere, y aquí es en su estricto sentido, no contemplar.


Por ejemplo, el sexo existe, gracias a Dios, a cualquier otra deidad, al destino, o a lo que fuere, porque de lo contrario aparte de que la vida en su más estricto sentido sería estéril, también sería muy aburrida. Sin embargo, aunque uno se imagina, y se puede incluso llegar a regodear en su imaginación, practicándolo,  este vecino del mundo al menos, no se imagina a sus padres, especialmente a su madre “haciéndolo”, ni … a sus hijas…,  aunque vigile, por si acaso, y mucho, a los amigos de ellas, que dicho sea de paso, siempre serán, y con perdón, unos cabrones. Y no entremos ahora en el tema del “machismo” que hoy, sinceramente, estamos en otra cosa.


Resumiendo, que este vecino del mundo ya sabe a qué cuarto de baño no tiene que entrar más, al menos en momentos …”complicados”. Aunque el vulgo, ese tan sabio (normalmente lo emplea en otro sentido, pero cada uno lo aplica como quiere o puede), siempre ha dicho que en caso de necesidad, y perdón otra vez, cualquier agujero es trinchera. Y lo mío el otro día demostró ser “la guerra de los mundos”, o como se empleaba ya hace años, motivado por un célebre anuncio (aunque hoy cambiaremos alguna letra, para evitar quizás alguna demanda, que por otro lado, uno no quiera ni remotamente insultar y menos a un producto), ese momento se convirtió, en un momento … “Nescaqué”.

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viernes, 4 de noviembre de 2016

AL DOBLAR LA ESQUINA DE CUALQUIER DÍA...



Anuncian la retirada de 2,8 millones de lavadoras Samsung en EE UU por riesgo de explosión. El problema, parece ser, afecta a 34 modelos de lavadoras de carga superior vendidos por la compañía surcoreana entre marzo del 2011 y noviembre del 2016, con  un precio que variaba entre 450 y 1.500 dólares.


Hace alrededor de dos meses  le ocurrió a la misma compañía otro tanto con las baterías de su Galaxy Note 7. Al final, y como la cosa siga así, nos enteraremos de que esa compañía en realidad pertenecía a la industria armamentística…


Humor negro aparte,  aunque no nos demos cuenta pareciera que. somos tan pequeños, que el mero hecho de salir cada día a la calle, o permitir la entrada a nuestras vidas de ciertas costumbres vía nuevas personas o inventos varios, es adentrarse en terreno minado. Y bien pensado, nos creemos tan libres y diseñadores/directores de nuestra propia vida, cuando en realidad somos tan frágiles que vivimos porque el que está a nuestro lado, cualquier vecino, quiere que vivamos, o mejor dicho, no nos quiere hacer ningún daño, al menos, ese día.


Pero la vida nos sorprende, al doblar la esquina de cualquier día, con tormentas aniquiladoras sobre mares que segundos antes estaban en aparente “calma chicha”.


Una niña, tan solo de doce años, que muere, presuntamente, por beberse una botella entera de alcohol durante un botellón. Se supone que jugando a ser mayor, pero alguien le dio esa botella, y quizás también intervino además una serie de factores como la desidia de muchos, incluidos esos encargados de ir moldeando la ley de acuerdo con las nuevas costumbres.


Una mujer, otra, es atacada brutalmente por un violador convicto que estaba disfrutando de un permiso de fin de semana fuera de la cárcel, porque hay que probar que los presos se pueden rehabilitar, como manera, quizás, de defender la opinión de  que la cárcel sirve como efecto reparador…



He estado valorando con qué ilustrar este post. He de confesar que por primera vez no he puesto lo que me pedía el cuerpo, que  era el cuadro de Goya sobradamente conocido “Saturno devorando a un hijo”. He creído conveniente, después de todo, que quizás era demasiado rotundo para el tono general de este blog.  Hoy mi estado de ánimo, como se puede desprender de lo escrito, me pedía pintar negro sobre negro, aunque eso en un primer momento se pudiera confundir con un “borrón”, que es, quizás, lo que la supuesta divinidad hizo al crearnos…


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