miércoles, 19 de octubre de 2016

EL EXTRAÑO CASO DE LA MUJER OLVIDADIZA




Algunas veces la vida te regala con unos granos de humor del bueno, de ese que tras una sonrisa te deja un poso de amargura que te va a dar qué pensar, que para sí lo hubieran querido tanto Don Miguel Gila, como los mismísimos Tip y Coll.


Hoy, miércoles, seis de la tarde en un supermercado de Donosti.


Llego a la zona de las cajas con el carro casi lleno, y me apresuro a decidir, apenas en unas décimas de segundo, en qué caja voy a desembarcar mis compras.


He tenido suerte y en una de las filas solo hay una mujer que ya está cargando las compras, pocas, en una bolsa. Tras ella hay una señora de edad avanzada sentada en una silla de ruedas. No sé si van juntas, pero observo que la señora mayor no lleva cosas para pasar por la caja. 


Termina la primera, paga y comienza a irse, ya da dos pasos para alejarse. La cajera como si la señora mayor no existiera me mira con una sonrisa, dándome a entender en qué me puede ayudar. Con cara de confusión, le pregunto: -¿La señora?- mientras apunto a la espalda de la señora en silla de ruedas.
En ese mismo momento la señora que se alejaba, como si hubiera sido electrocutada pregunta en alto, pero para sí misma:- ¡¿Señora?!- Y da un giro de ciento ochenta grados que para sí lo hubiera querido el mejor Cristiano Ronaldo.


Al darme cuenta de la situación,  y con el sólo ánimo de teñir el extraño momento con un poco de humor, ya que en situaciones embarazosas tiendo a empatizar con el que las está pasando canutas, he comentado:  -Por un momento he pensado que ahora se venden señoras en el super.-  La mujer olvidadiza, medio cabreada, medio sorprendida, repite en un tono neutro, pero a modo de pregunta: -¿Vender señoras en el super?

Con la sola intención de explicarle el chiste, le aclaro: -Ésto es un super y veo a una mujer en un carro…


La mujer sorprendida en el despiste, comienza a ponerse muy roja y me ataca diciendo: -Usted debería de tener un poco más de educación.


Intentando que la escena no fuera a más, y con una sonrisa en los labios para demostrarle que mis palabras sólo eran de fogueo, y que en ningún momento había pretendido “matarla” le digo: -Le recuerdo que no he sido yo el del olvido.


Y cuando ya el termómetro de la cara de la señora había alcanzado más de cincuenta grados, y parecía que estallaría en cualquier momento, se oye la voz de la señora en silla de ruedas, mientras le mira a la primera, que sentencia lo que yo acababa de decir con un: -¡Eso!


Lo de Fernando Alonso en sus mejores momentos en Renault ha sido poco para la velocidad que han alcanzado las dos señoras mientras desaparecían.



Cuando la joven cajera terminaba de atenderme, he comprobado una vez más que la cara es el espejo del alma. Y el alma de la joven se estaba preguntando si había visto lo que había visto.


*FOTO: DE LA RED


lunes, 17 de octubre de 2016

TANTOS AÑOS DE DUCHA...



Tristemente he llegado a la conclusión de que el hombre, así, en general, tiene mucho de oso, especialmente el estar en letargo mental, aunque nosotros no necesitamos que sea invierno.


Tantos años de ducha, lucha no, ducha, por aquello de no despilfarrar agua, aunque tenga una bonita y gran bañera. Pero ayer me dio por pensar, y de cabrearme, naturalmente, (que es lo que me pasa generalmente cuando me da por sopesar temas), en que últimamente se están poniendo de moda esas duchas verticales en las que te salen “chorritos” de agua de las zonas más insospechadas, incluida la retaguardia,  cuando no se opta directamente  por tener, el que tiene sitio en su casa, un jacuzzi. Y me dio también por pensar, que parte de esa agua es mía; el agua que nunca usé porque aprendí bien esa lección de que solo hay que usar el agua necesaria.


Imaginé, para más inri,  que esa agua usada en el jacuzzi es una especie de agua depositada en Suiza, e incluso en Panamá, porque es una manera de saltarse todas las normas morales, con regodeo incluido.


Y me retrotraje a aquellos años de mi infancia cuando siempre oía eso de “hay que portarse bien, decir siempre la verdad, y no hacer lo que no quieres que te hagan a ti”.


Algo ocurrió desde mi niñez hasta ahora que me perdí. Como en aquella película, “Lost in translation”, o en ese dicho tan español, “Del dicho al hecho hay un trecho”.


Además estoy seguro de una cosa, todos esos que utilizan el agua, y otras muchas cosas, sin orden ni medida, no eran obligados de niños a repartir, bajo vigilancia materna, galletas a los otros niños que se te quedaban mirando en el parque, para que no pasaran envidia. Todos esos, eran entrenados por sus padres para ir al parque sin galletas, y practicar el verbo "gorronear".


Sinceramente, no me imagino a Esperancita Aguirre, dando sus galletitas a otros niños, pero sí aparcando su triciclo en algún lugar prohibido. Aunque tampoco imagino, para ser justos, a Pablito Iglesias dando sus galletitas; pero sí le veo, en cambio, arengando a los demás niños en el parque, para que lo hagan más grande y mucho más cómodo.



Tantos años de ducha, y desperté ayer. Ese letargo del oso que llevamos dentro…

*FOTO: DE LA RED

P.D. Para los que se pregunten qué hacía Marianito Rajoy en el parque. Muy sencillo, él solo esperaba.

sábado, 15 de octubre de 2016

LA VIDA EN VERSIÓN "VENCEDOR"



¿Nunca os ha ocurrido que al volver, muchísimos años después, a un lugar del que teníais muy bonitos recuerdos de niñez, se estropea todo el disco duro de tu pasado porque nada casaba? Principalmente, porque lo que “veíais” como grande y espacioso en vuestra versión de niño, ahora podía caber en cinco metros cuadrados, y eso que nunca jugarás en la NBA porque no pasas del metro setenta.


Quizás, por el mismo motivo de que la historia la reescriben los ganadores,  no tiene nada que ver tu relato de tu vida, con lo que es en realidad. Seguro que si la viera un notario desde fuera, le quitaría varias estrellas, si hubiera una Guía Michelín de vidas, porque no da la talla de lo que se esperaba de ella.


Cuando relatamos nuestra vida, siempre la pasamos por el tamiz del Photoshop de los deseos, y no es lo mismo lo que vives, que lo que desearías vivir. Pero relatar asépticamente tu vida, sería sufrir innecesariamente. Y quizás, por aquello de que el espectáculo tiene que continuar, te niegas a que se vean los hematomas de tus decepciones, y las arrugas de lo que pudo ser y no fue.  Porque sabes que antes enseñarías tus vergüenzas epiteliales que las morales.


Quizás, además, el error sería de base,  ya que cuando alguien nos quiere conocer en un momento dado, no nos mostramos como somos, sino como creemos que políticamente debemos ser.


Ningún hombre nunca confesará que después de comer lo que más le gusta es abandonarse en el sofá y que la siesta le viole una y otra vez mientras amortigua el sonido de sus ronquidos un televisor que servirá de coartada ante el oído del vecino. “Me gustan los documentales de la dos después de comer”.


Y ninguna mujer reconocerá que seguirá y perseguirá a un hombre romántico que le muestre y le demuestre sus sentimientos hacia ella. “Lo que busco en un hombre es que me haga reír”.


¿Que lo expuesto anteriormente es un esquema netamente machista? Puede ser. Sin embargo, este vecino del mundo está totalmente convencido de que tanto los hombres como las mujeres son iguales: mentirosos.



Y es que, en el fondo, siempre cometemos el mismo error que un extranjero al intentar aprender el castellano: confundir los verbos “ser” y “estar”. Porque queremos ser una cosa, y en realidad, siempre estamos en otra.


*FOTO: DE LA RED

viernes, 14 de octubre de 2016

LA LLUVIA Y SU METÁFORA



Antes de nada un aviso, he quitado todos los objetos cortantes de mi entorno para evitar tentaciones. ¿El motivo? He inspeccionado por el balcón, y el día, al menos en Donosti, es tan malo que parece una metáfora del futuro de mucho españolito de a pie: negro. Y eso no viene nada bien para el estado de ánimo, de ahí las precauciones tomadas.


Hemos pasado de un verano prácticamente tropical, a un escenario a lo “Blade runner”. Quizás, con la meteorología se debería de hacer lo que ocurre en la política española. Tiempo antes de un cambio brusco se van mandando globos sondas, metafóricamente hablando, ya que los verdaderos se utilizan precisamente en meteorología, y se nos va alertando de que vienen cambios, y así al final parece que duele menos; una especie de sufrimiento en diferido, como lo hubiera definido María Dolores de Cospedal, visionaria de un lenguaje que ahora es practicado por muchos bienquedas, que en lugar de luchar porque nuestro presente sea bueno para la mayoría, solo se preocupan de maquillar la realidad.


Una de las últimas verdades verdaderas la he oído de Ignacio Escolar, Director y fundador de eldiario.es, asegurando que “La lealtad a España se declara en el IRPF, no frente a una bandera. La pobreza se combate con impuestos para mantener el Estado de bienestar, no con caridad. No hay solidaridad más hipócrita ni patriotismo más cínico que el de aquellos que loan su amor por España o “los necesitados” mientras esconden su fortuna”.


Está claro que al Señor Escolar, ahora, como siempre, le darán por todas partes. Y es que además es muy fácil porque desde hace un tiempo se ha inventado una palabra comodín que vale para todo, y que con ella no es posible ninguna defensa, porque ya todo suena a excusa, y es: "populismo".



Por cierto, parece ser que el populismo solo se práctica en “las izquierdas”. Porque alguien que está en el centro, ya que a la derecha en España no hay nadie, los asuntos que comenta son promesas, que al final no se podrán cumplir por circunstancias siempre ajenas a ellos.


Tal como están las cosas, aunque sigue lloviendo en Donosti, y mucho, quizás merezca la pena salir a la calle. Por aquello de tener una posibilidad de ahogarse ante tanta belleza.


*FOTO: DE LA RED

jueves, 13 de octubre de 2016

EL GRAN PARIPÉ O EL SÍNDROME DE LA MUJER MALTRATADA



Para todos aquellos que siguen a este vecino del mundo por Twitter (@PATXIPE) también, acabo de escribir el tweet más corto de mis cinco años que llevo ya en esa red social: #FelizJueves, eso dicen.


Ayer contemplando ciertas imágenes, y eso que este vecino quiso “ver” más bien pocas (no por nada sino por una gran sensación de empacho de todo), de nuestros políticos en el desfile de las fuerzas armadas con motivo del 12 de Octubre, día patrio donde los haya, advertí cierta sensación de “colegas”, entre políticos que se debieran repeler como el agua y el aceite, que me hizo contemplar la posibilidad de que todo lo que vemos en el día a día es “EL GRAN PARIPÉ”. Vaya por delante de que no sugiero que nuestros políticos de diferentes partidos tengan que andar a la gresca. Es otra cosa. Quizás el estar todos, en ese momento, viendo la vida pasar, ayudara.


Y quizás por eso, al levantarme esta mañana, he tenido la sensación, quizás por el regusto de algún sueño que me haya invadido con nocturnidad y alevosía, nunca mejor dicho,  de que nos pasamos nuestras vidas en una gran lavadora, siendo centrifugados, mientras a nuestro alrededor nos amenizan “el viaje” con millones de imágenes que sólo sirven para distraernos. En el argot taurino sería que entre unos y otros hacen una tarea de aliño, y nos colocan donde quieren, en el tendido que quieren, hasta darnos una y otra vez todo tipo de estocadas.



Una sensación de hartazgo, y no creo ser el único en sentirlo, nos invade. Esa sensación, otra vez, de que nada es verdad ni mentira, sino un gran show por todos lados para robarnos la cartera y que además tengamos sensación de culpa. La misma sensación de culpa que debe de tener esa mujer maltratada una y otra vez por su marido, que además constantemente le recalca que la culpa es de ella y que lo hace por su bien.


Un malestar general, ya para terminar, que se pudiera agravar si uno no creyera en una vida posterior llena de recompensas, ya que por una vez que has tenido, la suerte o no, de obtener la vida, haya otros que quieran vivir su vida, y si te despistas, la tuya también.


*FOTO: DE LA RED

lunes, 10 de octubre de 2016

ESOS RINOCERONTES QUE ME RODEAN...



Hace muchos años, cuando solo había un canal de televisión, con muchas cosas malas, pero con cosas buenas también, como aquel siempre recordado “Estudio 1”, vi precisamente aquella obra, dicen que cumbre en el llamado “Teatro del absurdo”, “El rinoceronte” de Ionesco, con un colosal José Bódalo.


Según el argumento, resumiéndolo al máximo,  hay una especie de plaga en el mundo en el que poco a poco todas las personas se van convirtiendo en rinocerontes. 


Han debido de pasar tranquilamente más de cuarenta y cinco años, y aunque era niño, nunca he olvidado aquel tan dramático momento. Y como el significado de la obra es de los que se calificarían como “abiertos” a muchas teorías, hay momentos en los que tengo la sensación de que nos estamos convirtiendo en verdaderos rinocerontes, por ejemplo, no destruyendo nuestro idioma, el castellano, pero sí maltratándolo una y otra vez.


Ocurre que últimamente que se predica "igualdad", la única igualdad verdaderamente alcanzada es la manera de hablar. Un día descubres una palabra, o un dicho, y a los pocos días te das cuenta que hasta lo dicen por televisión o en tu programa de radio favorito.


De un tiempo a esta parte, por ejemplo, ya es común esa expresión que cuando pides una opinión a alguien, en lugar de contestar directamente, te dicen eso de “...no, lo siguiente”. 


Preguntas: ¿Te gusta eso?  Y te contestan: No, no me gusta, lo siguienteNo dices nada pero piensas, dentro de tu lógica: Si es algo más que gustar, sería, por ejemplo, que le chifla. Hasta que te das cuenta que gran parte del día, esa persona en cuestión utiliza el mismo cliché. Ya es un rinoceronte completamente perdido, y sin remisión. Y tú ya tienes miedo de que te haya contagiado ese virus, porque te vas pesando “Ese no es tonto, sino lo siguiente”.


Gracias a Dios ya pasaron las elecciones del 25 de Septiembre, y con ellas ese empacho de “SORPASSO”. Y este vecino del mundo siempre se preguntaba por qué no utilizaban el verbo “ADELANTAR”. Muy probablemente porque de esa manera pretendían ser “los primeros de la clase”. Y seguro que algo de eso había.


Mención aparte merecen esos anglicismos que ya nos han invadido hasta lo más íntimo. Hoy mismo, en un negocio donostiarra, he visto que en su publicidad, era una pastelería, anunciaban pasteles “home made”. Y he llegado a la conclusión de que la diferencia entre “casero” y “home made” seguro que indefectiblemente está en el precio, mucho más caro.


Y ya lo último, y que me ha motivado a escribir este post es esa manía en la que últimamente, los periodistas deportivos especialmente, pero que hoy ya lo he oído en otro tipo de ámbito, cada vez que entablan una comparativa dicen que algo es “muy favorito”.  Que este vecino del mundo sepa, favorito solo puede ser uno, por eso precisamente lo es, por lo que “muy” sobra.


He tomado una determinación; ya no voy a salir a la calle nunca más, porque la calle ya está llena de rinocerontes. Y, por supuesto, he quitado los espejos de casa… Más que nada, por si veo uno… 

*FOTO: DE LA RED


domingo, 9 de octubre de 2016

ARCHIVANDO LA SEMANA...



Ya lo dijo en su momento el poeta Don Ramón de Campoamor:

---Y es que en el mundo traidor
nada hay verdad ni mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira.


Y por eso, esta semana ya pasada, muchos la archivaran como la semana en que Kiko Rivera le dijo no a la soltería y sí, se presupone, a una suculenta exclusiva, que para eso es un niño bien enseñado por su madre.


Para otros en cambio, decimos adiós a la semana en la que descubrieron que Dios existe, porque nadie terrenal ha podido crear a una Cristina Pedroche, y menos vestida, o vestida de desvestida a lo Jennifer Lopez en “Tu cara me suena”, y guapa hasta decir basta.


Quizás en el fondo, cualquier excusa es válida, por ejemplo, para olvidar desgracias que ya se hacen eternas en lugares como Haití, en donde no se quiere arreglar el problema de raíz, y cualquier desgracia meteorológica se convierte en desgracia humanitaria crónica.
Luego, eso sí, puntualmente “el mundo” les ayuda durante meses en una especie de exculpación de penas.


Y no hace falta salir al extranjero, o para que suene más políticamente correcto, no hace falta mirar allende los mares.


Algo tenemos que estar haciendo terriblemente mal en esta España nuestra para que prácticamente pase desapercibida la noticia de una niña de ocho años hospitalizada en Palma de Mallorca, tras una paliza en el recreo por doce alumnos en edades comprendidas entre doce y catorce años. Y que presuntamente la encargada de la alumna (y no sería sólo su culpa, ya que autoridades en su lugar de trabajo tendrá por encima de ella), esperara a que viniera su familia a recogerla, como el resto del año, e intentara zanjar el tema con un lacónico “parece que ella está bien”.


Ahora, como siempre, presuntamente se está intentando “embellecer” el tema desviando la atención. Por de pronto, el Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, afirmó este pasado sábado que la niña de ocho años que el pasado miércoles sufrió heridas tras ser golpeada por otros niños en un colegio de Mallorca, fue víctima de "una agresión y no de bullying". Eso huele más bien a intentar salvar el trasero, por de pronto al departamento educativo, aun cuando ya se ha dicho por parte de la familia de la niña, que la madre ya había hablado anteriormente en el colegio.


Discutir a estas horas si es bullying o agresión puntual (lo de “puntual” lo añade este vecino del mundo, porque, seamos serios, es lo que se quiere sugerir) es una vez más discutir sobre si son galgos o podencos cuando, en realidad, en la fábula las dos razas cazaban.



Y es que en el fondo, todos queremos “archivar”, y consecuentemente olvidar, la semana de la mejor manera posible, sin dejar flecos pendientes y sin que nadie ni nada nos despeine o nos haga sentir lo ruin o despreciable que puede llegar a ser la raza a la que pertenecemos.


*FOTO: DE LA RED

miércoles, 5 de octubre de 2016

EL INGLÉS Y LA BILBAINADA DE LA PAELLA



Cuando apenas han pasado 48 horas desde que se sepan más noticias sobre la  puesta en marcha del Brexit para el próximo marzo por parte de la primera ministra británica Theresa May, pareciera que los británicos no quisieran que nos olvidáramos de ellos; no antes, al menos, que ellos lo hagan de nosotros, y del resto del continente.


Quizás, esa fuera la oscura intención del cocinero inglés Jamie Oliver al añadir chorizo a la paella, en una receta que acaba de publicar. Y ya se sabe que los puristas, de todo, están a la que salta, y les ha faltado segundos para tratar como anatema la comentada receta del cocinero de Essex.


La única solución que le doy a esa creativa de Mister Oliver es que simplemente ha mezclado conceptos, y con tanto “chorizo” que últimamente, incluso desde el extranjero se sabe que hay en España, ahora él se ha convencido de  que debe de haber hasta en la paella.


Ya solo falta para comenzar la guerra gastronómica británico-española, que Karlos Arguiñano, por ejemplo, se descuelgue haciendo una receta tan típica británica como el pastel de riñones, y diga sin parpadear que uno de los ingredientes de ese famoso plato es las angulas; y para terminar la faena, cuente un chiste sobre Gibraltar y su pertenencia a España.


Quizás tengan razón los que opinan que ya son demasiados meses sin nadie que se haga al mando de este barco llamado España. Nos pueden subir desde Europa todo tipo de impuestos, y recortar la sanidad y las ayudas sociales, pero, eso sí, y rotundamente, la paella no se toca. Y el gobierno, todavía en funciones, debiera hacer algo al respecto. Este vecino se imagina a un serio, y con cara de circunstancias, Don Mariano Rajoy, acercándose a una paella, y mientras se cerciora de que nadie le ve, dice: “Paella, se fuerte”.


Este vecino del mundo, recuerda que sería en 1980 cuando estando en Londres, una mujer inglesa a la que conocía, le pidió la receta de la tortilla de patatas, y como al dársela, cometió el craso error, según ella, de omitir un ingrediente tan importante como el tomate, el de ensalada, se negó a seguir apuntando la receta, porque estaba convencida de que no la sabía.


He admirado a los ingleses, y a los británicos en general, porque siempre tienen la suerte de tener inevitablemente razón, y sino, se la otorgan. Practicando "bilbainadas", por supuesto que los mejores son los bilbainos, por algo las crearon, pero detrás vienen los ingleses, aunque ellos sin quererlo, hablan en serio.


Cualquier día Mr. Oliver se nos descuelga con un “marmitako”, y dice sin titubear, como se dicen las mayores mentiras, que es típico de los pescadores de Cornualles, y que los vascos, y el demonio que ellos representan, solo la copiaron, eso sí, de la peor manera posible.


Ya para terminar por hoy, no me extrañaría que en un momento dado descubramos que la letra de aquella bilbainada tan famosa ya ha cambiado:


Un inglés vino a Bilbao,
por ver la ría y el mar,
y al descubrir la paella,
con chorizo la quiso aliñar.


*FOTO: DE LA RED



martes, 4 de octubre de 2016

AL BORDE DE LA MAÑANA



Hay amores que duran una mirada, y equivocaciones eternas, dolores que buscan personas a las que inundar, y culpas buscando inquilino. Y tú, te paseas por el borde de la mañana sin tan siquiera la protección de un paraguas de sueños que te haga de contrapeso.


Es otro día, y no sabes si quieres vivirlo, porque en la mayoría de tus veces vivir se transmuta en sufrir. Has vivido en lo políticamente correcto, y tienes la sensación de que ha sido la vida de otro, de un yo desconocido, de un paisaje en busca de autor.


Hoy ves lluvia y te alegras, estás convencido que servirá para limpiarte por dentro, ya que tu vida ha sido tan superficial como un grafiti en una calle abandonada, como un tatuaje que disfraza el nombre de un antiguo amor.


Hay amores que duran una mirada, y vidas tan largas como un parpadeo. Has vuelto a recordar a aquel chiquillo que se quería comer el mundo, y ahora se muere de hambre sentimental. Y sabes que el carburante de la vida es una mezcla a partes iguales de  humor y curiosidad. Y tú, solo tienes ganas de reírte de ti mismo, ¿ y de curiosidad?, la misma que la vaca al paso del tren.


No sabes si hoy es un día más o un día menos. Solo tienes claro lo perdido que estás, esa oscuridad que te invade aunque el cielo fuera poseído por el más brillante de los soles.


Hay aciertos que duran una mirada, y errores que te perseguirán siempre. Pero tienes que encontrar una razón para vivir; nuevos castillos que levantar en nuevos aires.  Aunque tengas que creerte que esa razón vital la vas a encontrar en la próxima esquina del próximo sueño disfrazado de futuro.


Eres joven para morir, pero mayor para fingir inocencia. Quizás ya no puedas escribirte una nueva historia, pero sí hacer que la que tienes sea cuando menos interesante. Y si ya no tienes protagonistas de tu historia, por lo menos vuelca tu interés en esos secundarios que pueden ser de lujo. Porque siempre es un lujo tener amigos de los que nunca fallan.



Hay memorias desmemoriadas y amores que se rompieron al descolgarse de aquella mirada, para ellos, siempre la última.


*CUADRO: "SIEMPRE JUNTOS" (ÓLEO), de PATXIPE.

lunes, 3 de octubre de 2016

FERRERAS, ¿HITCHCOCK O WALLY?



Hay programas televisivos que se les dan de progresistas, y realmente, en el mejor de los casos, lo son, y de ir en contra de toda decisión discutible de gobierno en funciones o no, y al final, bien pensado, cometen los mismos errores contra los que un día sí y otro también, van en contra.


Sin ir más lejos, el programa de la SextaAl rojo vivo” suele buscarle las vueltas a todo, y sin embargo, este sábado, se vio claramente que por el espectáculo todo vale, y por cierto, cuanto más barato mejor.


Si bien el seguimiento de la cadena ya mencionada fue muy riguroso con la crisis del PSOE en su sede de la Calle de Ferraz, para cualquiera de los televidentes que conectaran sucesivas veces a lo largo del día, aquello ya a simple vista olía a sudor, esclavitud y a “morir con la alcachofa en ristre”.


Siempre se ha dicho que un periodista es como un médico, no tiene horas fijas de trabajo, aunque visto lo visto, en realidad lo que se quiere decir es que “cualquier hora, intempestiva o no, es del periodista que quiera mantener su trabajo”.


Estamos todos los días con esa presunta explotación empresarial y a los de la Sexta no se le cae los anillos en que el Señor Ferreras y sus tres ángeles estén desde las ocho de la mañana del sábado hasta más de la una de la madrugada del domingo (aunque para ser exactos, el jefe, Ferreras, creo que dejo de aparecer en pantalla sobre las nueve de la noche) siguiendo el asunto Ferraz como, y nunca mejor dicho, no hubiera un mañana.


¿Eso es dar ejemplo a las nuevas generaciones de periodistas, o simplemente un aviso a navegantes? ¿Es necesario como en toda película de Hitchcock descubrir en qué momento aparece él, o lo importante es la noticia?


Por un momento este vecino del mundo se imaginó tanto a Ferreras como a sus tres chicas disfrazadas del inefable Wally intentando entrar en las oficinas de Ferraz. Hubiera sido un puntazo para el programa que hubiera valido esa votación que intentaron los partidarios de Pedro Sánchez con la urna oculta, y que al hacer el recuento hubieran aparecido tantos votos a favor, tantos en contra y tres gorros de Wally con el logotipo de la Sexta.


Quizás, entre los programas estrella, se debería de enseñar también a conjugar el verbo “delegar”, porque puede llegar un momento en el que lo importante  no sea la noticia sino el que la sirve y su estado emocional e higiénico. 

*FOTO: DE LA RED

viernes, 30 de septiembre de 2016

DE PROFESIÓN: VALIENTE



Estos días ha salido a la luz una encuesta en la que se muestra que muchos de los actores españoles están bordeando la pobreza, siendo mayoría los que no ganan al año seis mil euros trabajando solamente en lo suyo. Y a este vecino del mundo, inmediatamente le ha venido a la mente esa magnifica película, de Don Fernando Fernán Gómez, que es "El viaje a ninguna parte".


Quizás, esa cierta fama de gorrón que antiguamente tenían muchos de los actores, venga motivada ya de siempre, por intentar sobrevivir más que vivir. Y quizás más de uno haya tenido que desplegar sus dotes interpretativas más fuera del escenario, en la vida diaria, que dentro. Porque entre “estar sin blanca” (una expresión que apenas se oía ya, pero que quizás con la crisis, se esté volviendo a usar desgraciadamente), y estar tieso de dar pena, siempre hay un gran camino, marcado especialmente por el orgullo y el no dar el brazo a torcer al haber tomado la decisión de su vida.


Y es que no es lo mismo morirse de hambre, en este caso por ser actor, o actriz, y no trabajar por no valer para ello, o ser pésimo actor. Está claro que ni todos los futbolistas son millonarios ni los actores conocidos, o no, tengan aseguradas las alubias de mañana. Y es que en esa profesión tan aventurera que siempre ha sido la de actuar, últimamente el famoso “I.V.A. cultural” (21%) ha condenado a la gran mayoría a alejarse de las tablas. Porque entre dar de comer a la familia de los productores, y jugarse la hacienda por Hacienda, los productores siempre elegirán que mejor lo primero, ya que lo segundo más que ayudar al arte se ha convertido en el juego de la ruleta rusa, y a juicio de este vecino del mundo, en lugar de una sola bala en el revolver, ya están todas las balas menos una, eso en el mejor de los casos. Con lo cual, el desaguisado se convierte en mortal.


Estos días, tras la encuesta, son momentos que también deberían dar qué pensar al Ministro de Hacienda, muy aficionado en ciertos momentos a hacer sangre con los actores españoles y sus declaraciones a Hacienda. 


Quizás, sería deseable que la próxima vez, el Señor Montoro, si sigue en su puesto, debería de andar con más tiento, ya que tranquilamente le podrían contestar eso de “qué bicoca sería el poder declarar a Hacienda, señal de que se estaría trabajando”. Y es que entre los actores españoles, sean buenos, malos, o como diría Felipe González, “medio pensionistas”, no existe eso de “aforados” como entre algunos políticos, y otros, que convierten en la práctica esa palabra en “se ha forrado”.



Por cierto, y ya para terminar,  más de uno de nuestros políticos seguro que ha recibido clases de dicción y actuar, "acting", por parte de alguno de esos actores en permanente crisis; e incluso, más de uno de esos políticos, entonces en ciernes, seguro, que en parte con los “consejos” recibidos, creó un personaje impoluto que le acompañará, sino se le tuerce “la cosa”, hasta el fin de sus días ... hábiles.


*FOTO: DE LA RED

miércoles, 28 de septiembre de 2016

REVILLA EN VENA



Esta noche he dormido como un bebé. Y en mi caso es una gran noticia porque desde hace mucho tiempo lo hago, por decirlo de alguna manera, en pequeñas siestas.


He encontrado la solución a mis desvelos. Solo necesito que Don Miguel Ángel Revilla salga un rato por televisión, esta noche pasada en “El Hormiguero”, diciendo las verdades del barquero, y uno ya se puede ir a dormir como si hubiera boxeado un combate de doce asaltos con el Muhammad Ali de su mejor época, y haber sobrevivido.


Y es que, hoy en día son todos, medios de comunicación incluidos, tan políticamente correctos que parece que hemos llegado a la “aldea global”, a la “opinión global” o, sin darnos cuenta, “dirigida”. 


Si soltamos un vaso en el aire, sabemos que se va a romper contra el suelo, pero no es lo mismo decir que es por la fuerza de la gravedad y soltar una teoría de más de una hora al respecto, que decir: -Hay que ser un cretino para intentar dejar un vaso en el aire, porque ya se sabe lo que va a ocurrir.


Ayer, Don Miguel Ángel, como siempre lo hace, nos deleitó/indignó para los que opinamos lo mismo, con comentarios sobre los que una vez fueron ejemplo de banqueros o políticos ejemplares de esta España nuestra; sin embargo, otros muchos remilgados y con fondos en Suiza o similares, le añadirían otra muesca en las desgracias que le desean. Pero dudo que alguien quedara indiferente.


El Señor Revilla nunca habla con las coordenadas que lo hacen los políticos al uso. Habla con los años, muchos dice él, de experiencia en su paso por este mundo. Y si alguien roba, dice que es un ladrón, y si defrauda, un defraudador, porque desde hace unos años se ha “inventado” en España un “lenguaje Photoshop” en el que al final, nuestro país no queda retratado como está, sino como quiere el que desea vendernos la burra de “los mejores tiempos”.


En la tónica del que depreda es un depredador, el cántabro le pegó un buen repaso al Señor Blesa, que si vio el programa, seguro que tuvo que llamar, presuntamente, a su servicio para que le convencieran de lo bueno y honesto que es, porque no es que le dejara por los suelos, sino en la tercera o cuarta placa tectónica.


Sin embargo, y fue lo mejor de la noche, el comprobar que este vecino del mundo no está equivocado en su percibir de la actualidad, el Señor Revilla le echó un gran capote a Pedro Sánchez, al ser preguntado sobre su opinión de lo que le estaba pasando con la gran contestación de su partido. En este momento, este vecino del mundo, tuvo la impresión de que en cierta manera al Señor Pablo Motos le había salido el tiro por la culata, ya que debía dar por supuesto que iba a seguir haciendo sangre con cada uno de los personajes que le pondrían por delante. Sin embargo, el cántabro le preguntó si Pedro Sánchez había matado o robado a alguien, a lo que el sorprendido presentador le tuvo que responder que “no”.


Tras varias preguntas del Señor Motos, el Señor Revilla confesó con una gran sonrisa que la noche pasada había hablado con Pedro Sánchez. Y ahora viene lo mejor de la noche, a la pregunta de qué le había dicho al político en problemas, confesó un lacónico, y sin embargo sonriente: “Pedro, se fuerte”, causando el consiguiente regocijo del respetable, y un gran “zasca” para el partido no nombrado en toda la noche, y que sigue siendo el gran beneficiado de que se hable del PSOE, un segundo sí y el otro también.


Dentro de un rato tengo cita con mi galeno para que me recete el fármaco “Miguel Ángel Revilla” en vena. El mejor remedio para depresiones varias.



Quizás vea en él, y eso es una confesión por mi parte, el abuelo, y sus consiguientes batallitas, que nunca conocí. Y eso además de culturizar, enternece, que no es poco.

*FOTO: DE LA RED

lunes, 26 de septiembre de 2016

CUANDO EL MONTE YA NO ES ORÉGANO ...



Cuando me levanto, y a modo de resumen del estado de ánimo, muchos días acostumbro ha enviar un “tweet”, y el de hoy ha sido:


#FelizLunes o lo que se supone que durante mucho tiempo ha sido "el día después". ¿Ha cambiado algo?
Dale una oportunidad a la esperanza...


Y en realidad ese mensaje podía ser el resumen del post de hoy.


Ya han pasado las elecciones en Galicia y Euskadi, y en realidad todos estamos igual que antes, pero … en el fondo, ya lo sabíamos.


Votar en Galicia y Euskadi, no tiene que ver nada con el ámbito nacional.
No significa, como muchos dicen que, por ejemplo, Podemos haya bajado sus expectativas en Euskadi, teniendo en cuenta con la fuerza que irrumpió el pasado Diciembre. Votar, dentro del ente autonómico es otra cosa. Es como ir a la calle cada día, vas con tu ropa normal, la que te ven todos los días tus vecinos. Votar en el ámbito nacional es ponerse la ropa de gala, y votar a gente que es más, y me voy a inventar un “palabro”, “traducible” desde el punto de vista del estado español.


No, este vecino del mundo, de un día para otro no ha hecho un cursillo de analista político, pero habla, ahora viene un guiño a su educación católica y durante años practicante, desde el púlpito que le dan los años. Aunque en realidad, sí ha pasado algo que se puede aplicar al ámbito nacional de la política.


Ya no estamos con la potencia que dieron las elecciones de Diciembre pasado. Intentar juntarse los partidos nuevos, aquí incluimos tanto a Podemos como a Ciudadanos (aunque estos ya venían del ámbito catalán), con los demás partidos era más difícil porque todavía pensaban que todo el monte es orégano, y que si entonces habían irrumpido con un montón de escaños, luego sería mejor. El tiempo pone a cada uno en su sitio, y ahora pueden comprobar que quizás ya habían llegado a su techo, e irónicamente, no habían conseguido el cielo.


Tras las elecciones de ayer, este vecino del mundo puede ver más claro que la ocasión la pintan calva, y que si no se juntan ahora mismo, Podemos, Ciudadanos y el PSOE, bajándose cada uno de su caballo llamado "orgullo", van a dejar pasar el tren de la oportunidad. Y me da que ese tren, si vuelve, será dentro de muchos, muchos, años.


CIUDADANOS tiende a diluirse, porque siempre las llamadas “marcas blancas” vienen a ser una suerte de sucedáneo mientras, o no tienes dinero para el original, o no tienes el chichi para farolillos visto la corrupción que campea a sus anchas.


Y tanto el PSOE como PODEMOS tienden a coger las flores del jardín de las izquierdas, y son capaces de tronchar la flor y pisarla antes que compartirla, aunque eso beneficie al final, al partido que siempre habla poniendo a la Patria como si fuera su álter ego.


La ocasión la pintan calva, y todavía es el momento de presentar una candidatura  que ate  a  tres partidos las manos, en el que se pudiera juntar incluso, por activa o por pasiva (absteniéndose) un PNV que puede necesitar ayuda del PSOE  en algún momento del gobierno en Euskadi.


Por cierto, “atar las manos” no significa obligatoriamente impedir hacer cosas, sino evitar irse a las izquierdas o derechas, por aquello de practicar ese dicho tan español de “La cabra siempre tira al monte”.


Es mejor ceder la mayoría un poco a que nos dejen otros cuatro años “plasmados”. Y para eso no hace falta ser ni político, ni analista, sino tener un poco de juicio; eso que últimamente se practica tan poco, y solo se ve, y cada vez más como consecuencia del choriceo nacional, en la Audiencia Nacional.


Por cierto, y ya para terminar, los resultados de Galicia, y dicho con mucho cariño, porque parte de mi árbol genealógico proviene de allí, siempre me recuerdan al anuncio del niño ilusionado ... con el palo que le han regalado.


*FOTO: DE LA RED

jueves, 22 de septiembre de 2016

UN LARGO VIAJE DE CONDENA




¿Qué mensaje se quiere dar cuando se dice “acabo de hacer un largo viaje”?


En mi caso, no he recorrido Estados Unidos de Norte a Sur mezclándome con los nativos, o hijos de guiris en su momento, pero me he echado a mis espaldas un viaje desde el Levante español hasta Donosti en autobús, y solo por la duración, doce horas en teoría, once y media en la práctica, sí merece la pena ese calificativo.


Algunas veces, hoy ha sido una de ellas, hasta se te pueden olvidar tus vacaciones por todo lo que te puede pasar, en teoría nada, en un viaje tan largo.


En primer lugar, se rogaría, como en todas las actuaciones de nuestra vida, respeto, por nuestra parte y por la de todos, al comenzar un viaje tan largo. Pero hay algunos, más de los que podría parecer, que en unos pocos minutos ya han convertido un pequeño recoveco, el suyo, y si pueden el tuyo, en su casa, mediante todo tipo de comportamientos, gestos, e incluso, desgraciadamente, olores.


Hoy me ha tocado, he padecido, a una pasajera, que iba delante mío, que tenía de todo.


¿Que no te gusta que la gente se descalce? No sé si ella ha entrado con zapatos, me imagino que sí, pero en todo momento ha compartido con los demás, como si de una O.N.G. de donantes de epidermis se tratara, sus callosidades, nada envidiables por cierto. Hasta extremos, que por momentos, parecía  el ensayo de alguna pieza de ballet moderno, levantando la pierna hasta casi la zona donde están las salidas del aire acondicionado, lo que viene siendo la balda donde se dejan bolsas y chaquetas para tenerlas a mano cuando hay una parada.


A eso hay que unir, su potente voz, y excelente dicción, en casi todo momento, y la gran cantidad de amigos y conocidos que tenía, tiene, la condenada. Aunque en este caso , el condenado me temo que ha sido este vecino del mundo. 


¡Qué capacidad para relatar todo lo que ha hecho en esos días que, al  parecer, ha estado en Torrevieja, a cada uno de sus amigos y conocidos!


Estaba claro que no mentía, porque ha repetido las mismas cantinelas una decena de veces, por lo que en cualquier momento, me he temido, que todos, a modo de coro de gran tragedia griega, la hubiéramos acompañado en la descripción a un nuevo amigo.


Este vecino del mundo ya había entrado en el autobús cargado de grandes dosis de paciencia ante el largo viaje, y el posible comportamiento, siempre previsible, de alguno de los pasajeros, pero ha estado a punto de tener que requerir más dosis de paciencia, porque casi no llegan para cubrir todo el viaje.


Luego, y siguiendo con la misma pasajera, ya podemos pasar a esa faceta intimista, de ella para conmigo, ya que gentilmente en un momento dado, cuando ha considerado pertinente que de estar en “su” casa, pasábamos a una intimidad compartida, se ha volcado sin el menor reparo ni miramiento hasta los centímetros anteriores, dos o tres, de mis partes más intimas. Pero ha sido tal su casi total reclinación, que aunque ella mantenía una conversación y se supone que mentalmente se encontraba muy lejos de allí, de repente su ángulo de visión, y el mío como consecuencia, presentaba lo que en idioma cinematográfico se describiría como un primerísimo primer plano de mi cara, en su caso, y de la suya, en el mío.


Si aquello hubiera sido una película de Alfred Hitchcock, hubiera sonado sin duda una banda sonora repleta de violines y azúcar, compuesta por Miklós Rózsa, pero en seguida, sin tiempo de intimar,  se ha dado cuenta de la situación, o de mi cara, y un muy bajito y rápido “lo siento” ha dado origen a un retroceso de su butaca, pero sólo de unos dos centímetros, lo suficiente para que ella no viera la epidermis que cubre mi cabeza. Ha quedado más que claro, que para ella "no ver a nadie más" significaba que ya no molestaba. Aunque lo que me temo es que durante unos pocos segundos, mi cara, simplemente, le había alejado de la compañía de su interlocutor.


A modo de resumen, y como hubiera dicho otro gran viajero, James Bond: Ha sido un viaje agitado, no mezclado. ¡Gracias a Dios! Y por muy poco...

*FOTO: DE LA RED