viernes, 14 de noviembre de 2014

LOS GUARDIANES DE NEVERLAND

Hoy me he levantado contento. ¡Tranquilos! No voy a hablar de sexo. Me he levantado contento porque acabo de comprobar que lo que uno piensa coincide, al menos, con otra persona, esta famosa, y que tiene una buena reputación en cuestión de ideas, y actos, que en el fondo son los más importantes.
He leído esta mañana unas declaraciones de Don Karlos Arguiñano, cocinero de pro y hombre cabal mil por cien, ya que detrás de ese humor socarrón hay una filosofía de vida nada desdeñable. Ni está a favor de tanta proliferación de concursos culinarios, ya que considera que cocinar es como hacer el amor, con tranquilidad y reposo, y no  carreras de motos, ni le gusta que los niños aparezcan en concursos en la tele.
Según  Arguiñano “Los niños tienen que estar jugando en el parque. Si ese chaval fuera hijo mío, no le  presentaría en un programa, iría a clases de flauta, a jugar al fútbol, a pelota y a la piscina». 
Desde que han proliferado, porque eso es lo que ha ocurrido, programas concurso con niños dentro, como una decisión personal me he negado totalmente a verlos. No solo los de cocina, naturalmente, sino también esos concursos musicales. Tras el talento se esconde soterradamente, al menos para este vecino del mundo, la explotación comercial. Y aunque el niño, o niña, que ahora es políticamente correcto, puntualizar por todo, cante o cocine como si fuera un juego, en cierta manera ya el ámbito en el que lo hace (en este caso en televisión) es un trabajo, como mínimo de varias semanas. Y los niños no tienen que tener ese tipo de obligaciones.
De hecho, uno de los programas que a este vecino más le gustan, “Tu cara me suena” este año se ha convertido en versión niños, y desde el principio se ha negado a verlo.
La mejor manera de comprender los ejemplos es llevarlos a su máxima potencia. Todos nos acordamos de casos como el de Marisol, y Joselito, y sus declaraciones cuando ya eran adultos. Detrás del espectáculo, están las bambalinas, los entresijos,  y allí no todo es oropel. Y para máxima potencia en el ejemplo, la vida de Michael Jackson, a él y a sus hermanos, les gustaba cantar, pero el negocio que se montó a su alrededor, les convirtió en auténticos esclavos, en los que el presunto vigilante era su padre.
Está demostrado que una persona para desarrollarse auténticamente, tiene que ir, durante toda su vida, cumpliendo todo tipo de etapas, y una es la de jugar. 
¿Nadie se ha preguntado nunca la razón de la casa, “Neverland”, de Michael Jackson? Una especie de parque de atracciones dentro de su propia casa…
Cada fase tiene su tiempo. Y como diría una gran y desconocida filósofa, como es la madre del vecino del mundo, “el trabajo de los niños es jugar”.
Bien pensado, además, “Neverland” (“El país de Nunca Jamás") es una isla ficticia en la novela fantástica de J. M. Barrie, "Peter Pan", en la que los niños no crecen, sólo existe la diversión y la felicidad. Y nosotros nos tenemos que encargar de ello. Somos los guardianes de Neverland, ante cualquier enemigo del niño, aunque se disfrace de concurso, y corramos el peligro de que en nuestras pupilas aparezca el signo del dolar, o del euro.

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jueves, 13 de noviembre de 2014

¿CRISIS? ¿QUÉ CRISIS?

Ya se puede ver en televisión el anuncio de la lotería de Navidad de este año, que visto lo visto el año pasado, la expectativa era máxima.
Por supuesto que rotura total con la apariencia edulcorada y sin pretenderlo maliciosa del anuncio del año pasado, y como no puede ser de otra manera, en un país que está como está con una crisis que solo no ven los políticos, unos personajes que nos sugieren que la crisis les ha maltratado, y que, tristemente, solo encuentran “su remisión” mediante la suerte en forma de décimo de lotería.
Aunque se promociona solo un anuncio, en realidad hay otros ocho más, que se pueden encontrar por internet, y que formando una especie de “collage”, te hacen entender mejor a esos personajes.
Me recuerda mucho a esas películas españolas de finales de los cincuenta y principios de los sesenta con unos actores en el recuerdo como Pepe Isbert, Casto Sendra (Cassen), José Luis Ozores, interpretando personajes que estando medio muertos de hambre, sin embargo, y quizás por ello, representaban un espíritu puro.
Con todo lo anterior en la retina, el cambio ha sido muy duro, ya que al salir a la calle, y observando las portadas de las revistas de esta semana,  en el quiosco de la esquina, su realidad es otra. 
El ejemplar de ¡HOLA! con los Duques de Anjou, como se destaca en la primera línea, aunque luego nos aclaran al resto de mortales, que en realidad hablan de Luis Alfonso y Margarita, a este vecino del mundo le parece, no solo muy poco juicioso con los tiempos que corren, sino hasta  un punto desafiante. En la portada, una foto familiar (al estilo “profident”, enseñando sus encantadoras sonrisas, que sus buenos euros les habrá costado en los mejores especialistas dentales) mezcla de presentación en sociedad y selfie a la entrada de su parcela en el cielo. 
Otras  dos revistas, más claramente dirigidas al currito de turno, tienen a Isabel Pantoja y su inminente entrada en la cárcel, como telón de fondo, pero en realidad ambas portadas dirigen nuestra mirada a su, digamos, ex nuera, Jessica Bueno, dándonos a entender que vive feliz de la vida totalmente alejada del drama de la tonadillera.
Siempre he creído que nuestro subconsciente es más sabio que lo que creemos ser, y quizás, por eso he dejado atrás las revistas, mientras le daba vueltas a eso de que “la historia la escriben los vencedores”, aunque estén o no a punto de entrar en la cárcel.

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miércoles, 12 de noviembre de 2014

ADMIRANDO AL SARGENTO FOLEY

¿Seguro que queremos que se cumplan todos nuestros sueños? Porque quién no ha querido hacer, o que le hagan,  una petición de mano a lo “Oficial y caballero” entrando a la fábrica donde trabaja tu chica y dejando a todo el mundo anonadado, y especialmente a ella.
Lo que ocurre es que no todo el mundo tiene la percha de un Richard Gere jovencito y militarizado, ni suena a su alrededor una banda sonora estupenda, ni todas las jóvenes van a reaccionar como el personaje interpretado por Debra Winger, por eso este vecino es más partidario de la frase “Ten cuidado con tus deseos porque se pueden cumplir”.
Puede que eso mismo haya pensado una joven, en Málaga,  a la que su novio, según aparece hoy en algunos medios de comunicación, se le ha declarado en la mitad de un concierto de una orquesta sinfónica, porque yo estoy convencido de que le hago ese atraco a mano armada a La Nuri, mi sufrida, y no me lo perdona en la vida. Con el agravante además, de la capacidad que tienen las mujeres de acordarse de todo, punto por punto,  o visto de otro modo, el defecto, o no, que tenemos los hombres de olvidar, especialmente aquellos momentos en que quizás no estuvimos muy afortunados.
No sé si la declaración malagueña será fruto de ese minuto de gloria que se dice que necesitamos todo el mundo, lo que ocurre es que es muy difícil que coincidan dos minutos, el tuyo y el de ella, a la vez.
Recuerdo además, que cuando este vecino era muy jovencito, estábamos, toda mi familia, en una boda viendo a los novios firmar los papeles, tras la ceremonia eclesiástica,  y unos cuantos amigos de la pareja firmaban como testigos. Por aquello de la curiosidad, recuerdo que le pregunté a mi padre si la firma de los testigos era importante, y mi padre sin parpadear me dijo: -Bastante, porque si un día, Dios no lo quiera, desean anular el matrimonio, deberían contactar con todos ellos. Por eso hoy al ver el vídeo de la declaración malagueña, lo primero que he pensado ha sido eso de: -¿Anda que si les sale mal y tienen que convocar a todos para informarles de la mala nueva?…
Quizás la respuesta a eso último esté en ese famoso dicho “El triunfo tiene muchos padres; la derrota es huérfana”. 
Y lo que es más importante, la diferencia de dónde acaba el romanticismo y comienza el mero exhibicionismo puede ser, algunas veces, difícil de diferenciar. En este caso, y en opinión de este vecino del mundo, tanto Richard Gere, por muy bonita escena, tan edulcorada ella, que nos presenta, como el chico de Málaga, en su concierto particular, se han pasado veinte pueblos. Porque lo mismo que Aznar, según sus propias palabras, hablaba catalán en su intimidad, personalmente creo que una declaración de amor es algo íntimo, que tampoco es algo a ocultar pero que no se debe de hacer exhibicionismo.
De todos modos y siguiendo con la película “Oficial y caballero”, os he de decir un pequeño secreto, nunca he querido ser ni el personaje de Richard Gere, ni por supuesto, y por razones obvias, el personaje de Debra Winger. En el fondo, siempre en el fondo, he admirado al Sargento Foley (un Louis Gossett, Jr. en estado de gracia), porque quizás el trato duro a sus pupilos, sirviera para salvar muchas vidas, aunque su famosa frase “Solo hay dos cosas en Oklahoma: ganado y maricas”, especialmente en nuestros días, no sea políticamente correcta, pero en el fondo siempre se adivinaba que era una muy buena persona, aunque seguro que él nunca se hubiera declarado delante de una orquesta sinfónica. Quizás porque para las buenas palabras y sentimientos, el aderezo musical pueda sobrar.

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martes, 11 de noviembre de 2014

EL TIEMPO Y LA ORTOGRAFÍA

Para muchos la vida es simplemente un después detrás de otro, el plantearse nuestro recorrido vital a corto plazo. Lo que un famoso entrenador argentino resumiría como el “partido a partido”, y quizás por eso, un buen día te miras al espejo y encuentras a alguien que es el mismo de ayer, pero que no tiene que ver nada con aquel joven de hace muchos años.
Eso me pasó el otro día, cuando desde el otro lado de la calle, repleta de tráfico y peatones, me llamaba a gritos mi amigo Paco, uno de esos amigos que ves muy de vez en cuando, por circunstancias de la vida, que como las luces  de los coches hoy los ves, y mañana no, pero que sabes que están ahí en la distancia.
Me decía algo de mi blog, pero no le entendía bien, y por eso antes de que se formara un pequeño grupo de desconocidos cotillas, que viendo que pasa algo raro, opten de primeras a sacarse una foto contigo por si acaso, le hice la seña  de que no entendía nada, y optó por coger el primer paso cebra que le llevaba a mí.
Paco me comentó que como desde la última vez que nos vimos le dije lo del “blog del vecino”, siempre me leía, y que el otro día al ver mi foto en el artículo “Una foto, una historia” (http://patxipe.blogspot.com.es/2014/10/una-foto-una-historia.html), casi ni me reconoce, -Si no llega a ser por esos ojos… Es que es lo único que tienes igual- Lo peor del caso, o lo mejor, no sé, es que me lo decía con su sonrisa beatífica. Por un momento deseé tener el poder de una "moviola del tiempo" y retroceder hasta momentos antes de que me llamara, e irme por otro lado.
Me imagino que si me pasa a mí, le ocurre a todo el mundo, eso de que te das cuenta  de cómo van cambiando los demás (y si tienes un poco de juicio, no se lo vas comentando a todo el mundo, para no herir susceptibilidades), y sin embargo, y espero que se me entienda, tú siempre te ves igual..
Más de una vez he pensado en la posibilidad de que dos “yo” de diferentes épocas se  cruzaran en un momento utópico y seguro que ni se paraban a mirarse. Quizás además, el cambio físico viene acompañado del cambio interior, y los sueños, aspiraciones, pensamientos, de hace muchos años no tienen nada que ver, con los de ahora. No es ni mejor ni peor, sino diferente; aunque muchas veces deseara el tener la ingenuidad de pensar que “una pata de gallo” servía, como lo hacía mi madre, para hacer una buena sopa, y no para estropear una cara.
De todas maneras, y hablando de mi madre, como me imagino la madre de muchos, es muy parecida a la madre de Forrest Gump. Me explico. Su filosofía se resume en frases lapidarias, y además, al ser española, con mucha mezcla de refranes de los de toda la vida. Y para el tema de hoy, de las consecuencias del paso del tiempo, me hubiera dicho esa frase tan graciosa, y tan verdad, de que el tiempo cambia tanto que “hoy” se escribe con “h” y sin embargo, “mañana” sin ella.
¡Es la vida! Y nunca mejor dicho.

*ILUSTRACIÓN: DE LA RED

domingo, 9 de noviembre de 2014

EL SÍNDROME APERRIBAY

A los seguidores de la Real Sociedad nos han hecho pasar el fin de semana desojando la margarita de quién será nuestro próximos entrenador, en una especie de “tour de force”, de si serán churras o merinas, o de si será David Moyes (el más que probable a falta del visto bueno familiar por eso de tener que abandonar su isla y trasladar el hogar familiar a Donosti) o Pepe Mel.
Siempre es bonito y atrayente un poco de suspense, lo que ocurre es que mucho hace que la rosca del suspense se rompa, y ocurra como le pasó a este vecino viendo la película “Seven” que al final le daba lo mismo quién fuera el asesino con tal de que fuera alguien.
Si ya semana tras semana el aficionado realista tiene que sufrir con los resultados, estando pendientes solo de si son malos o peores, ahora también se nos hace sufrir para saber quién es el futuro entrenador.
No hay que confundir la actuación con la sobreactuación, y me da la impresión de que un poco de ésto está ocurriendo,. 
Este vecino, mal pensado más por viejo que por demonio, está convencido de que ya está, como se suele decir, todo el pescado más que vendido, y que se está esperando a la finalización del partido de hoy, que se presupone palmaremos contra el Atlético de Madrid, para informarnos del nombre y de esa manera enjuagar un poco el resultado. Pero en realidad es más de lo mismo, aparte de perder tres puntos más por indecisión, sigue pareciendo que más que preparar una carrera de un equipo se prepara las disculpas para el próximo tropiezo. Y si se gana hoy, que ojalá ocurra, “el ruido” del nuevo entrenador será silenciado por el resultado….
Estos días de espera me han hecho acordarme de aquel relato corto del prontamente olvidado, y aunque muchos lo ignoren, en todos los sentidos, donostiarra, Álvaro de Laglesia, en el que un torero tras una gran faena sale a hombros por la puerta grande, y sus seguidores en lugar de dejarle en la propia salida de la plaza, se empeñan en llevarle, y llevarle, y llevarle a hombros, y al cabo de una hora y muy lejos de la plaza algunos al verles pensaban que aquello formaba parte de una fiesta de disfraces.
Esperemos que tanto disfraz de suspense no oculte una incapacidad para tomar decisiones en los momentos importantes, una especie de síndrome de presidente ante el peligro,  porque aunque el cambio de un entrenador tenga un coste económico, siempre es mejor a lo otro, a la inoperancia de una directiva que le tiembla el pulso ante la operación quirúrgica que requiere su club, perdón, que requiere “nuestro” club.
Señor Aperribay, los toreros saben que tienen unos pocos minutos para hacer su faena antes de que el toro “aprenda”, y el suyo no es que ha aprendido sino que se ha doctorado cumlaude.

P.S.: El partido lo ha ganado la Real Sociedad, 2-1, pero el misterio del nuevo entrenador continúa. Voy a buscar nuevas pilas para el marcapasos. 

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sábado, 8 de noviembre de 2014

¿QUÉ FUE DE GILDA?


Cuando uno pertenece a esa generación de finales de los cincuenta que ha ido llegando tarde, o demasiado pronto, a casi todo, siempre ha pensado que los personajes interpretados por Humphrey Bogart eran el prototipo del perdedor.
Y teniendo en cuenta que en esta vida siempre perdemos, como mínimo la propia vida, una vez de ser un perdedor hay que serlo saliendo por la puerta grande.
Lo que ocurre es que ni me gusta el bourbon, ni es fácil coger una melopea en un local de ambiente de jazz, ya que si buscas un local de “ambiente” vas a encontrar otra cosa bastante alejada del jazz. Y así no se puede.
Uno ya no puede estar al margen de la ley como corredor de apuestas, porque ya las apuestas las anuncian en cualquier programa deportivo, tanto en la radio como en la televisión. Y si en tu rostro quieres reflejar, con barba de dos o tres días, la tempestad que hay en tu interior, porque tu rubia platino te dejó, te encuentras con muchas personas con ese tipo de barba, usando además una maquinilla para tal efecto, y les queda por supuesto mucho mejor que a ti,  y nadie va a reparar en que estás destrozado por el amor de una vampiresa. Y es que ya no hay vampiresas que utilicen guantes negros hasta el codo, ni que se ganen la vida cantando delante de una gran orquesta en un club, ni mucho menos practiquen el mejor de los estriptis, sin incluso desnudarse.
Ya la vida es otra cosa. Ahora tienes el corazón roto, pero sin parafernalia dramática, y las novias no te dejan por otro más malo sino quizás por otra más mala. Y en nuestro ADN no encontramos respuesta para ese tipo de cosas. Ya solo Gilda es el nombre de un pincho,  y además de los más antiguos y con poco atractivo visual. Ni puedes “echarle la culpa a Mame”, como en el caso de Glenn Ford, porque no conoces a nadie con un nombre tan hortera.
Además, si ahora te vistieras como Glenn Ford o Humphrey Bogart, ya no serías un malo de manual sino “un friqui del vintage más viejuno”, que puestos a que ya no puedas estar al margen de la ley con cierta aureola romántica, sin embargo  estarás al margen de cualquier diccionario o etiqueta.
Y no hay nada más triste, que sufrir en tu interior un drama porque ya no eres el héroe de las aventuras de tu rubia platino, y lo que es peor, que a nadie le importe, porque descubres que lo mismo que no eres el jefe de una banda de gangsters, eres tan poquita cosa que nadie va a comprar el guion de tu vida para convertirlo en película porque a nadie le interesa.
Quizás, ahora sí me venga bien un buen trago de bourbon, aunque no sea el comienzo de ninguna bonita amistad...

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viernes, 7 de noviembre de 2014

"COMPADECENCIA", O LA SOMBRA DEL SEÑORITO

Acabo de ver la intervención de José Antonio Monago, Presidente de Extremadura,  para defenderse sobre la noticia conocida ayer de que en un año y medio realizó  32 viajes “privados” a Canarias a cargo del Senado.
En  primer lugar, conviene tener en cuenta que antes de comenzar la comparecencia, este vecino tampoco tenía mucho interés en toda la historia, no por desidia sino porque sabe de antemano lo que le es bueno para su salud y lo que no, debido a su hipertensión. Sin embargo nada más comenzar su intervención, la manera de hablar, el tono y la seguridad, al menos aparentemente del Señor Monagos, le han dado, a este vecino, más miedo que el hombre del frac visto por la mirilla de la entrada a casa.
"Cuando he hecho un viaje privado, lo he pagado yo. Y lo puedo acreditar documentalmente", ha asegurado en referencia a los 32 viajes en avión que realizó a Canarias en año y medio. Aunque según el propio Moragos, puede presentar extractos bancarios, no ha hecho públicas las pruebas que podrían exculparlo. Según el diario, "Público", que dio la noticia, los viajes fueron para visitar a su novia de entonces, y corrieron a cargo del Senado.
Monago, durante su comparecencia ha confirmado que presentará querellas para defenderse. "A cada golpe voy a ser más fuerte y más contundente en la respuesta", ha advertido. "No tengo nada que temer porque ya se ha hecho daño a lo que más quiero".
Este vecino sin querer adoptar el papel de abogado del diablo, pero teniendo en cuenta que desde que el Señor Monago fue elegido presidente ha cambiado de estatus social, de casado a divorciado,  se ha quedado con la duda de si hablaba de sí mismo, ya que si hubiera o hubiese una tercera persona, al menos en el momento de realizar los viajes, eso no es culpa del que se ha chivado, a no ser que se asuma que nunca pasa nada siempre que el otro o la otra no se entera.
Tras oír todo tipo de frases cada cual más contundente da la impresión de que el Señor Monago más que un representante  votado por el pueblo parece que se comporta como el "amo" o "el señorito", al más puro estilo de "Los santos inocentes",  en el que nadie se debe de mover, en especial mentalmente, sin su consentimiento. 
A éste vecino le ha parecido su "compadecencia" como matar moscas a cañonazos, o en pleno fragor de un juego de mus dar un órdago a todo.
De todas maneras, y al margen de lo de hoy, hay un concepto que se está manejando desde que estalló la crisis y con el que no estamos acertando y es la expresión“todo lo que está pasando últimamente”, y en realidad visto lo visto, en todas las épocas, según parece, se han cometido todo tipo de tropelías, lo que ocurre es que no llegaban a oídos de la sociedad. Y este vecino tiene la duda del por qué, AHORA, nos estamos enterando de todo los casos de corrupción que aparecen un día sí y el otro también. Y siempre llego a la conclusión de que es porque alguien quiere, y ese “alguien” bien pudiera estar ya en prisión, o muy pronto abocado a ella, y encontrándose tremendamente  sólo, o en trámites de estarlo, ha decidido que poco  a poco mucha gente vaya a acompañarle, o lo que vulgarmente se conoce como "tirar de la manta".
Las cosas nunca pasan porque sí, y en este caso es más que probable que es porque alguien lo quiere, esté en un lado u otro de la ley.

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miércoles, 5 de noviembre de 2014

TERESA, UN PRECIOSO CUENTO SOBRE LAS GANAS DE VIVIR

La verdad es que se me ha colado de rondón, me refiero a la comparecencia ante las cámaras de Teresa Romero, la primera contagiada de ébola en España.
Estaba delante del televisor poco antes de las dos del mediodía o de la tarde, según se mire, una hora que últimamente puede resultar incendiaria en vista a los informativos que suele haber en algunas cadenas privadas y que es mejor verlas sin ningún fuego cercano para que nada pueda prender esa mecha de realidad, injusticias y corrupción a borbotones que entran un día sí y el otro también. Hoy ha sido como ver la otra cara de la misma  moneda de realidad injusta.
Hasta ahora “eso del ébola”, tristemente nos caía un poco lejos a los que estamos fuera de África. Con Teresa parece que es como si al ébola le hubiéramos dado un carnet de identidad europeo.
Una de las primeras consecuencias de la comparecencia de Teresa es el comprender, porque saber lo sabíamos aunque no fuéramos conscientes de ello, de que las cifras de las estadísticas siempre pertenecen a alguien, tiene nombre y apellido, e incluso una familia. La estadística es el plato frío de una situación candente.
Teresa Romero es la prueba fehaciente de que los superhéroes también están con nosotros y que no tienen por qué vestirse con modelos estrambóticos, una simple bata blanca puede bastar. Ella eligió ayudar a los dos enfermos de ébola traídos a España, por el mero hecho de ayudar, y la incompetencia de alguno junto con quizás algunos factores casuales que confluyeron en un momento y lugar, casi le cuestan la vida.
Teresa Romero ha salido del hospital este miércoles después de casi un mes en el que ha luchado y se ha curado del ébola. Un gran contraste entre esa aparente fragilidad que a este vecino del mundo le ha cautivado desde un primer momento y esas ganas de vivir que quizás le han salvado la vida.
Según las  propias palabras de Teresa Romero, espera que su contagio pueda servir para "algo", para que se estudie mejor la enfermedad y se encuentre una vacuna, ya que se ha ofrecido a donar su sangre: "Si mi sangre sirve para curar a otras personas, aquí estoy hasta quedarme seca”. Ni el mejor orador podría haber sido más claro.
Teresa ha confesado que no sabe lo que falló para que se contagiara con el virus, ni si realmente hubo fallos. Sin embargo ha querido dejar muy claro que, no guarda "rencor".
Acto seguido ha querido recalcar que a partir de ahora serán sus abogados quienes hablen por ella. 
Todos los amantes de los animales, entre los que este vecino se incluye, estábamos recordando su perro, que sin dudarlo un momento “el sistema” prescindió de él. A ese respecto ha sido el marido de Teresa el que ha hablado, aclarando que la emoción hubiera impedido que ella pudiera hablar de Excálibur. Y Javier Limón, su marido, ha recordado a su mascota como "Nuestro querido perro Excálibur, al que considerábamos personalmente como el hijo que nunca tuvimos. Los que tienen mascotas me entenderánExcalibur fue ejecutado sin darnos si siquiera la oportunidad de alegar". Además ha lamentado que se haya perdido la oportunidad científica de ver el desarrollo de la enfermedad en los animales, y que ni siquiera se comprobó que Excalibur tuviera el virus antes de decidir sacrificarlo.
Durante la comparecencia de Teresa, al menos en opinión de este vecino, ha revoloteado constantemente una sombra a la que precisamente por no referirse a ella, ha adquirido más importancia, y que está claro que serán los abogados los que la mencionarán: la figura del Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodriguez. Seguro que el Señor Rodriguez no ha perdido ripio de la citada comparecencia mientras ponía sus barbas a remojar, ya que tiene que ser consciente, aunque no lo quiera admitir, que sus actos no deben de quedar sin consecuencias para él.
Bien pensado, todo lo ocurrido en el caso de Teresa Romero tiene la estructura de un cuento clásico, en el que una indefensa mujer, tras muchas vicisitudes, que pueden ser contadas con todo tipo de aspavientos, consigue acabar con el malo de turno. 
Aunque tengo muchas dudas, de si el malo es el virus o el citado consejero de sanidad.

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martes, 4 de noviembre de 2014

LA OTRA SEÑORITA ROTTENMEIER Y EL ZUMO QUE NUNCA TOMÓ

Hoy al levantarme he salido al balcón para ver el termómetro ya que sentía bastante frío. Doce grados, no es realmente poco. Lo que ocurre es que lo que ahora entendemos por “sensación térmica” debe de ser la misma que tenía Dick Van Dyke cuando bailaba con los pingüinos en Mary Poppins.
Como conviene empezar el día con energía he ido a la cocina y me he hecho un zumo de naranja. Dentro de mí, la voz de mi madre diciéndome eso de “bébetelo rápido para que no se vayan las vitaminas”. Este vecino cree que ese ha sido durante muchos años el “grito de guerra” de unas madres que han tenido que hacer acrobacias caseras con el sueldo y los medios que tenían. Y unos hijos que tenían que hacer las cosas “porque sí”, porque lo digo yo y si no me haces caso a mí se lo harás a mi zapatilla, más certera que la Magnum de Harry El sucio.
Y por esos juegos que te “monta” el cerebro inmediatamente después me he preguntado si la madre de María Dolores de Cospedal le daría a su hija zumo también, o quizás leche agria, porque nos ha salido de carácter, al menos con vistas a la ciudadanía, digamos que un poco complicado, y todavía con su alegría por ser descubierta.
Mientras se dice que los niños nacen con un pan debajo del brazo (si antes era un pan redondo y grande, de esos que llamamos “de pueblo”, ahora es, como mucho, una de esas baguettes pequeñas y escuchimizadas) seguro que la Señora Cospedal nació con su título de Licenciada en Derecho, y leyéndole a la comadrona sus derechos. Con el carácter que parece tiene, seguro que de pequeña al tomar el zumo de naranja, lo hacía tranquilamente, porque con ella las vitaminas estaban tan acojonadas que ni se movían para irse.
Y es que ayer nuestra Señorita Rottenmeier de la política, y secretaria general del PP, aseguró que su partido no se plantea cambios internos en la dirección nacional como reacción ante los casos de corrupción, asegurando que está actuando "con mucha claridad". "El PP ha hecho todo lo que podía hacer, nosotros no podemos meter a la gente en la cárcel", y se ha quedado tan pichi, teniendo en cuenta, además,  que ese mismo día salía el  Señor Matas de la cárcel. Y este vecino del mundo se pregunta ¿no pueden meter la gente en la cárcel, pero sacarlos sí?...
Visto lo visto y teniendo en cuenta que cuando quieren cambian las leyes a velocidad de vértigo, debido a su mayoría absoluta,  cualquier día de éstos desayunamos con la noticia de que han aprobado una ley por la que todos los que no son de derechas, perdón, “del centro" (porque ahora nadie es de derechas) van a la cárcel. No, no les voy a dar ideas…
Lo que ocurre no solo a la Señora Cospedal sino a los dirigentes de su partido es que se acuerdan de que hace mucho tiempo que no han limpiado debajo de su alfombra, si es que lo han hecho alguna vez, y más vale no moverla no sea que contamine a todos.
Y es que confundir “suspender muy rápido de militancia a varios miembros de su partido" con "limpiar de corrupción un partido" es, y seguimos hablando de zumos, pretender que un zumo de esos azucarados de las grandes superficies, tenga las mismas vitaminas huidizas del zumo que nos hacía nuestra madre.
Este vecino solo espera que lleguen las urnas cuanto antes y que se le dé lo que se merece a un gobierno, no por haberlo hecho malísimamente mal, sino por tomarnos el tupé (y eso los calvos, al menos, nunca lo podremos perdonar) con sus explicaciones que parecen de monologuistas aprendices.
Esperemos que con todo lo que está pasando, y lo que pueda pasar, “que la fuerza del zumo nos acompañe”, como hubiera dicho un bien vitaminado Luke Skywalker.

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sábado, 1 de noviembre de 2014

CUANDO LA VIDA SE DESPISTA


Uno abre la ventana y solo ve luz por todas partes, y mira el calendario y es 1 de Noviembre, día de Todos los Santos. Pura contradicción, eso es la vida. Con su moneda de dos caras, la vida y la muerte, en la que siempre eres perdedor. Aunque siempre vayas ganando, como en todo juego, siempre gana la banca del destino.


Sobre el lienzo que forma la luz, hoy tan clara y brillante, y por las fechas, en un sinsentido, he visto imágenes de mi vida que no volverán.
Siempre hacemos, cada Noche Vieja, una especie de recuerdo y recapitulación por el año que se va, sin embargo, y no sé por qué, este vecino siempre lo ha hecho cada 1 de Noviembre. Quizás porque de pequeño descubrió que su familia, ese día del año, iba a un lugar al que llamaban “cementerio “ a “visitar” a una abuela que no había conocido. Y es fuerte sentir que desde que naces ya tienes en el “debe” de tu cartilla de la vida alguien que no has conocido, porque sencillamente has nacido tarde para ella. Y crees que es tu culpa, y no te quieres perdonar.
Este año, de Noviembre a Noviembre, ha sido muy duro para este vecino. Dos amigos, de esos de los de toda la vida nos han dejado, así como de puntillas; pero sin ellos desearlo haciendo mucho ruido en el interior de todos los que les queremos. Porque ese sentimiento, el de querer, nunca nos abandona, sino como en estos casos, parece que se amplifica en el eco de las vivencias, y hace que el silencio interior estalle en mil pedazos.


Para este vecino el Día de Todos los Santos desde niño es el recuerdo de doce castañas en un cucurucho de periódico, de un frío que penetra hasta el tuétano, de los cipreses, de un gabán gris, de unas tristes flores amarillas sin olor, de silencio, mucho silencio y seriedad.


Ahora, sin embargo, es el recuerdo, quizás en unas imágenes un poco desenfocadas y quizás con demasiada luz, de los mejores momentos, solo los mejores, de una vida que ha convergido con unas cuantas que he tenido la suerte de conocer y querer, y por supuesto de que me quieran también. Porque todo el mundo necesita ser querido, quizás como reafirmante de que existe, aunque sea un poco…


Este año, lo mismo que quita trae, nos ha dejado también una preciosa canción, de Dani Martin, que describe todo eso en muy pocas palabras, “Que bonita la vida”. Habla de todo eso, y sobre todo de que la vida de vez en cuando “se despista” y en mi caso, y en el de los míos, este año lo ha hecho por dos veces.


Luisfer, Francis, nunca os olvidaremos, porque sin vosotros sin duda que seríamos diferentes, y nunca mejores.



viernes, 31 de octubre de 2014

UN JET LAG PARA VIAJES CORTOS

Hoy me he despertado sobre las seis de la mañana, y me he ido al balcón a comprobar que la ciudad estaba todavía ahí. Ya uno no sabe con tantos acontecimientos que se suceden un día sí y el otro también, si alguien nos ha “choriceado” la ciudad, no solo metafóricamente, sino realmente. Gracias a Dios la ciudad estaba, y de hecho sigue estando. Y viendo las calles todavía de noche, he pensado: Donosti, todavía en silencio, es más bonita y mía. La noche le sienta bien.
Es curioso, la mayoría de las construcciones, salvo contadas excepciones, son bonitas, y están hechas por el hombre, bueno, ahora sobre todo si vas a pedir votos, conviene especificar que están construidas por el hombre y la mujer.  Y sin embargo, más de una vez el que sobra en ellas, especialmente en las ciudades es el hombre, y la mujer, en sí.
Quizás, lo mismo que ocurre en los largos viajes transoceánícos, el famoso jet lag también ocurre cuando de pronto te despiertas y en menos de un segundo te ves de pie y mirando por el balcón pensando cosas raras. Pero quizás es así, muchas veces en el mundo el único que sobra es el hombre. Sin él quizás sería un sitio, como diría un inglés cursi, pretty perfect (casi perfecto).
Lo más curioso del caso es que este vecino del mundo lo ha pensado el mismo día de Halloween, una fiesta importada con aroma a contradicción, porque se mezclan la fiesta, el jolgorio, con lo más siniestro de nuestro pensamiento. Es una manera todavía aún mayor de refrendar ese pensamiento.
Y no debo de ser el único que lo ha sopesado más de una vez, ya que existen frases famosas del estilo “El hombre es un lobo para el hombre”, como lo dijo en su momento Plauto, aunque me imagino que él no llegaría a esa conclusión fijándose en las calles de Donosti.
Sé que esto último ha sonado a chauvinista, pero si tú mismo no te quieres, olvídate de que los demás te echen flores… En todo caso, las arrancarían en tu nombre para que luego te pasaran la factura y la multa.
Visto lo visto, esa "teoría casera" del jet lag entre la cama y el balcón no es ninguna tontería. Voy a tener que estudiarlo, y por supuesto que otro día levantarme con más calma, y con el cinturón de seguridad de los pensamientos bien apretado.
Antes de terminar, y ya que he mencionado el famoso “jet lag” comentaré que mi vecina Rosi, la del quinto, pensaba que era un actor que hacía películas de kung fu.  Yo por si acaso nunca le he sacado de su error, porque seguro que ella, con sus más de setenta años, no va a hacer ningún largo viaje ni va a sufrirlo. Y siempre es mejor que uno “fabrique” su propio mundo, ya que será más feliz  si no hay ningún lobo en él, aunque estemos en Halloween.

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miércoles, 29 de octubre de 2014

PREPARANDO HALLOWEEN

Ya tengo organizado todo para el próximo Halloween. Lo más difícil ha sido conseguir una careta de Ana Mato, que ya la tengo. Por lo demás, con una peluca morena y una bata blanca, muy arrugada, que llegue hasta el suelo, voy a dar el pego de esas películas japonesas de terror. Lo ideal sería poder pasear de esa guisa por los pasillos del Hospital Carlos III, pero aparte de muy difícil de conseguirlo, puede ser contraproducente, ya que  ellos ya están preparados para el ébola, pero no sé si para esa aparición.
Hasta muy última hora he estado sopesando disfrazarme de Francisco Nicolás Gómez Iglesias, para todos ya, y para siempre, rebautizado como el pequeño Nicolás, del que ya hemos hablado hace muy pocas fechas (http://patxipe.blogspot.com.es/2014/10/francisco-nicolas-mago-y-escapista.html). 
Lo que ocurre, es que este joven no da miedo ni mucho menos, muy al contrario,  más de uno optaría por adoptarlo como mascota. Para más de uno es un héroe inconfeso, en el fuero interno alguno quisiera hacer lo que ha hecho él, engañar a muchos que se supone que en el fondo pensamos que engañan a todo el mundo, pero nadie lo va a reconocer.
Le tengo cierta simpatía, porque me recuerda a una especie de Forrest Gump a la española, solo que a diferencia del héroe americano, a éste le ha abandonado, el principal ingrediente, la suerte, y ahora todo el mundo opina de él, y especialmente los que no saben nada, porque él, con ayuda de sus familiares, muy acertadamente “se ha quitado del medio”, y aquellos con los que alternaba no sueltan prenda, y si han perdido algo de dinero o le han prestado favores, todo el mundo ya se imagina que es porque algo pensaban obtener. 
Ahora ha empezado una especie de bola de nieve de rumores, y especialmente en los programas matinales de televisión, en esos que lo mismo te hablan de una ruptura sentimental que de una estupenda receta de cocina. Están haciendo todo tipo de especulaciones, saben además que él no va a responder, y si lo hace mejor que mejor para ellos, y eso es muy peligroso porque todavía hay mucha gente que dice eso de: “debe de ser verdad porque lo ha dicho la televisión”.
Según esa última afirmación, Pablo Iglesias, y consecuentemente “Podemos”, no existen porque la Televisión Española, esa que pagamos entre todos, todavía no ha emitido ningún minuto de ellos.
Volviendo al mencionado disfraz para Halloween, quizás lo "re-mato" con un toque realista pero malicioso al mismo tiempo, una bolsa de alguna tienda, pero de esas muy caras, de “Loewe” para arriba, para aparentar un cierto estatus, y que sobresalgan de ella unos confetis, en clara alusión al presunto pasado de la todavía ministra, y también una manga de un traje de protección contra el virus del ébola, seguro que no sería el primero en utilizarlo en ese día.
Lo que ocurre es que hay que ser un poco práctico, y si voy con tanta parafernalia, al partir del segundo trago, la vergüenza no voy a perder, porque cada uno es como es, pero de la bolsa no me queda ni el asa. Además, decir simplemente “Ana Mato” ya es sembrar el pánico, sino que se le pregunten al  Señor Rajoy, que ya procura ni mencionarla en ninguna de sus comparecencias. 

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martes, 28 de octubre de 2014

EL AVESTRUZ SEVILLANO

Estoy cabreado, sí, sin tapujos. Estoy muy cabreado, y no es por la cantidad de sinvergüenzas, cincuenta, apresados ayer en la Operación Púnica (hasta para poner nombres somos especiales) por presuntamente cobrar comisiones a diestro y siniestro, o en concreto a empresarios por adjudicarles obras.  Desgraciadamente, a esos desmanes ya nos estamos acostumbrando.
Más bien se ha colado de tapadillo la noticia de que en Sevilla el primer Juan Ignacio Zoido (PP) ha sacado adelante, solo con los votos de su partido, una nueva y excesivamente endurecida ordenanza municipal de limpieza pública que, según informa El correo de Andalucía, incluye novedades en las infracciones leves como la prohibición de la manipulación, extracción o rebusca de los residuos una vez “depositados en los contenedores”. Especificando, la ordenanza señala en el artículo 11.19 que "queda prohibido extraer o rebuscar residuos una vez depositados en los contenedores". Un incumplimiento de dicha norma puede ser sancionado con multas de 750 euros.
Naturalmente se dirá, porque seguro que saldrá a la palestra algún portavoz del citado ayuntamiento que es por razones de higiene, pero para este vecino del mundo es más que evidente que es para que en una ciudad tan bonita como Sevilla, los turistas no “se inquieten” con los pobres que buscan comida para hincarle el diente, y así estropeen las vistas de postal.
Jugando a adivino este vecino del mundo está convencido que tras las criticas, que seguro que está recibiendo el alcalde por ésto, se retractará o al menos intentara maquillar el tema, pero cuando el gato levanta la cola, ya sabes que en cualquier momento puede atacar...
El ayuntamiento sevillano, como otros muchos, no está preocupado por el nivel de pobreza de sus ciudadanos sino de que éste se vea. No se prohíbe ser pobre, porque ésto sería contradictorio con todas las medidas que este gobierno, el central, está tomando, bajando consecuentemente el nivel de vida de muchos de los españoles, sino que a los pobres se les vea.
Algún gracioso seguro que dirá, y por eso este vecino se adelanta, que quizás el edil sevillano solo ha seguido los presuntos íntimos deseos de su partido de no revolver en la basura, y de la metáfora, el Señor Zoido lo ha trasladado al día a día.
Es normal que la vista de indigentes, y no me gusta la palabra porque  “pobre” es más descriptivo y llano, incomode no solo a este ayuntamiento, sino al Gobierno de la nación en general, pero, como dicen los jóvenes de ahora, “hay lo que hay”.  
Ahora parece que el ayuntamiento sevillano se ha convertido en avestruz, y con esconder la cabeza bajo tierra, como se dice (aunque no es verdad) que hace este ave, no se arregla nada. Pero está claro que este consistorio, el sevillano y muchos otros, y por supuesto que el gobierno nacional, solo se preocupan por las apariencias, no por el fondo de los problemas. Y así nos va como nos va.

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lunes, 27 de octubre de 2014

DÁNDOLE LA VUELTA A LA TORTILLA

Algunas veces la simple visita a un supermercado  o lo que se ha dado en llamar ahora una gran superficie, puede dar para mucho, incluso para plantearse dudas existenciales.
¿Por qué si en la sección de panadería vas a comprar la típica y simple barra de pan, y es la última, tienes un alto riesgo de que esté rota? Hoy concretamente he cogido las dos últimas barras, y no es que estuvieran las barras medio rajadas, sino que estaban totalmente “amputadas”. Se hubiera necesitado dos equipos de médicos panaderos para intentar juntarlas en una operación que se me antoja demasiado arriesgada y cara como para ser llevada a cabo.
En este tipo de casos la gente, es decir, nosotros, porque la gente está compuesta por muchos nosotros que al final se convierten en ellos, suele aplicar el axioma, y con perdón, “maricón el último”, también conocido como “el que venga por detrás que arree”.
Además si preguntas a cualquiera seguro que tiene una razón especial por la que ese pan roto no le debe de tocar a él. La misma razón por la que hace muchos años, en una parada del metro londinense, recuerdo eso sí que era la “línea roja”,  la llamada “circle line” que pasa por el mismo centro de la capital británica, bajábamos muchísima gente de los vagones, y nadie vio a una mujer que a gritos pedía auxilio sangrando de manos y cara. Total, que este vecino la ayudó con los servicios de emergencia y policía, y llegó a su cita dos horas más tarde, con lo que se quedó solo, y sin el posible ligue con el que había quedado, ya que en esa época, finales de los setenta, no había teléfonos móviles.
Mucho tiempo después y hablando con un amigo sobre el citado suceso, me preguntó si había realmente valido la pena el perder un ligue en potencia por ayudar a alguien. Sin dudarlo le contesté que eso no se puede ni plantear ya que cada uno reacciona, como cree que debe, y dado que su razonamiento solo se basaba en resultados, digamos que, prácticos, le dije que también se podía ver el asunto, como que había tenido dos horas de clases de inglés puro, ya que aunque parezca mentira no por estar en Londres vas a poder practicar inglés con ingleses, digamos que, de pura cepa. 
Si quitas la cantidad de gente que está intentando aprender inglés, o los que ni lo intentan y están allí ganándose simplemente las habichuelas, o los espaguetis, o el cuscús, todo depende de dónde sean, es posible que la población londinense quedara en la mitad. Lo curioso del caso es que este razonamiento le pareció mucho más coherente que el mero hecho de ayudar por ayudar. Desde ese mismo día ese amigo pasó a ser simplemente conocido.
Volviendo al caso de hoy, al de los panes rotos, e intentando ver la parte positiva, al menos no he necesitado comprar una docena de huevos, y que fueran los últimos que quedaran, porque posiblemente solo me hubieran servido para hacer tortilla, eso sí, en cualquiera de sus dos variantes:  francesa o española. Para que luego digan que no eres tú siempre el último que tiene la decisión. 
Y bien pensado, quizás venga de aquí la expresión “darle la vuelta a la tortilla”. Para que luego digan.

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domingo, 26 de octubre de 2014

EL CAMBIO HORARIO Y EL QUINTETO DEL DISPARATE

Me acabo de despertar, y me encuentro muy raro. He sobrevivido al cambio horario pero va a ser que con efectos secundarios. Al final no sé si me he acostado pronto o tarde, si he dormido mucho o poco, el caso es que no me encuentro nada bien. 
No sé si motivado por la intranquilidad del cambio, de tener que modificar las manecillas de unos cuantos relojes, o que como consecuencia de todo las horas de luz natural serán menores y a partir de las siete y media podrán salir, en teoría, los vampiros, no he dormido nada bien. Mejor dicho, dormir he dormido pero con unas cuantas consecuencias bastante inquietantes.
Esta noche, y ayudado del subconsciente, he estado, como si de un Charles Dickens a la donostiarra se tratara, viendo las próximas navidades, aunque en cierta forma tenían un poco el sabor de las del año pasado. 
Me explico, ya he visto el nuevo anuncio de la lotería de Navidad, y era muy parecido al de Raphael, Montserrat Caballé y compañía, dado el éxito, aunque fuera sin pretenderlo, de los que lo prepararon el año pasado. La novedad de este año es que “las figuras” que aparecen son los que verdaderamente nos han “dado” el año:
Jordi Pujol, que iba disfrazado de pastorcillo, con barretina, eso sí, y unos cuantos sacos marcados con el símbolo del dolar.
Ana Mato, con el terrorífico maquillaje de la Señora Caballé, en claro homenaje al anuncio anterior, pero vestida de enfermera, con confetis, eso si, que le perseguirán siempre. Ella en ningún momento mueve la boca para cantar, pero hay una voz masculina  en off que lo hace por ella.
El consejero de sanidad de Madrid, Javier Rodriguez (que aunque sigue diciendo que él no necesita ese tipo de cosas ya que tiene su futuro más que resuelto, parece que no le debió de hacer ascos a la propuesta y está también en el anuncio), mientras canta se va colocando con destreza un traje de protección contra enfermedades contagiosas.
La Pantoja, vestida con bata de cola, de rayas horizontales, en blanco y negro, y una gran bola negra con cadenas a juego (según información “recibida” en el sueño, como parece que con lo que le pagaban por el anuncio, no se le arreglaba su deuda con la justicia, ella había pedido su dinero en décimos de la lotería por aquello del lema de la campaña “pon tus sueños a jugar”).
El último fichaje, para cerrar el quinteto del disparate del 2014 era Rodrigo Rato.  Estaba en pijama, quizás debido a que en sus declaraciones al juez demostró que era bastante despistado al no darse cuenta de pequeños detalles durante su gestión, y no se había dado cuenta de que tenía que ir convenientemente vestido. Eso sí, agasajaba a los demás invitados con unas tarjetas negras, mientras ponía esa cara de orgullo que tanto le caracteriza
También recuerdo en el sueño, cómo olvidar, el discurso de Noche Buena por parte de nuestro nuevo rey a todas las televisiones. No me he quedado con nada de su contenido, ya lo siento,  pero lo que sí recuerdo, seguro que nunca lo olvidaré, es un pequeño detalle, que quizás es lo que ha eclipsado todo lo demás de la escena. Felipe VI al hablar a la cámara tenia su escritorio detrás, y en él se podía ver la foto familiar en un marco plateado, aparecían su esposa y sus dos hijas, pero al fijarme bien, en lugar de sus caras aparecía en todas el rostro del pequeño Nicolás.

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jueves, 23 de octubre de 2014

UN MATRIMONIO NADA CONVENCIONAL (...A ESTAS ALTURAS DE LA PELÍCULA)

Normalmente cuando ves algo interesante en el cine, y para referirte a ello puedes comenzar diciendo “He tenido la suerte de ver…”, lo que ocurre es que en este caso, tras visionar “Perdida”, dirigida por David Fincher, la palabra “suerte” quizás no sea la más afortunada. ¡Ojo! Con eso este vecino no quiere decir que la película es mala, muy al contrario, lo que ocurre es que es una película inquietante que no te deja de atosigar aunque aparezca la palabra “fin”, sino que ha pasado casi un día, y todavía este vecino tiene la sensación de que el mal le acecha.
En el  día en que se cumple el quinto aniversario de boda, Nick Dunne (Ben Affleck) tiene que informar que su esposa Amy (Rosamund Pike) ha desaparecido sin aparentemente dejar rastro. Quizás, más debido a la presión mediática que policial, la película no servirá de orgullo para las academias de policía, la imagen de marido abnegado y a la vez preocupado comienza a desaparecer con su aparente extraña conducta y que sus vecinos, especialmente, comiencen a preguntarse si la persona que vive junto a ellos puede ser un asesino.
Una historia que habla sobre las apariencias, y la importancia de éstas a través de los medios de comunicación.
En esta película, más que en otras, la adjudicación de los papeles es clave, con una Rosamund Pike que da al papel lo que requiere, sensualidad e inquietud, con creces.
Aunque más de uno no va a estar de acuerdo en lo que voy a decir a continuación, la intervención de Ben Affleck en el film es un gran acierto por parte del director, ya que digamos que trae la controversia de serie, de casa, y eso es necesario para la película, y este vecino considera que el Señor Affleck ha sido muy listo y valiente al aceptar este papel que en teoría le podía quitar más que dar, y sale muy bien del envite.
No es una película de grandes alardes técnicos, no hace falta, porque tras un desarrollo aparente dulcemente tranquilo, lo que ocurre, pero sobre todo la atmósfera, te va atrapando hasta no poder moverte durante los más de ciento cuarenta minutos que dura la película.
David Fincher esta vez no juega con decorados y situaciones oscuras como lo pudo hacer en “Seven” o “El club de la lucha”, sino que bajo una dirección, digamos que sobria, especialmente teniendo en cuenta que él proviene del mundo de la publicidad y no intenta invadirnos con miles de imágenes por segundo, deja que sea la misma historia la que te atrape y te deje sin aliento.
El personaje de la rubia enigmática puede que tenga un ligero aroma a Hitchcock con respecto a lo que te puede sugerir una cara bonita.
Este vecino también quiere advertir que no se trata de una historia convencional, sino que es una vuelta de tuerca, en el que más de uno, con su final, puede que se sienta decepcionado, pero precisamente en él está el gran hallazgo de la película. Te sentirás incomodo incluso al salir del cine, con una sensación de desasosiego, porque estamos acostumbrados a que nos lo den todo hecho, y este vecino no puede decir más para no estropear la trama. Realmente durante todo el "post" he tenido que escoger las palabras para intentar no dar pistas sobre el desarrollo de la trama.
Solo un pequeño detalle, la película prácticamente comienza y termina con una misma escena, pero la manera de ver lo que ocurre en ella por parte del espectador ya ha cambiado para siempre, y lo que antes te inquietaba ahora ha cambiado de sentido.
Una gran película, aunque quizás te puedas arrepentir de haberla visto.

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miércoles, 22 de octubre de 2014

UNA FOTO, UNA HISTORIA

¿Cuánto tiempo hace que no habéis vuelto a abrir un álbum de fotos? Y no me refiero a un archivo digital con fotos, miles de fotos, tomadas con el móvil o cualquier artilugio digital.
Abrir un álbum de esos de hojas gordas y negras separadas por el célebre e incomprendido papel cebolla que sirve de escaparate a los retazos de toda una vida, es en cierto modo someter a la vida a una especie de moviola en la que vuelven a pasar instantes de una vida ahora congelada.
Antes una foto no se sacaba todos los días. Era algo especial en un día especial. Ahora la mayoría de los niños tienen más fotos que una estrella de esas de Hollywood de los años cuarenta. Sin embargo, antes para sacarse una foto de toda la familia, en mi caso al menos, se hacía los domingos por la mañana, en un día y hora prefijado, en el estudio del fotógrafo de turno, y por supuesto que vestidos con las mejores galas y repeinados para la ocasión.
Es una sensación extraña el revivir retazos de una vida que aparentemente piensas que no hace falta hacerlo porque crees que lo tienes todo en tu cerebro, pero ver una foto de hace muchos años es algo más, es sacar la vida de contexto y verla desde otro ángulo, desde la cuarta pared que se diría en teatro. Es verte con los ojos que te veían los demás, porque tú nunca te ves como eres, sino como crees que eres, y ya se sabe que del dicho al hecho, pues eso, que hay un trecho.
Sonrisas sinceras en su momento, ahora simplemente congeladas. Escenas de una fiesta que ahora ya no recuerdas el por qué, un brazo entorno al hombro de un amigo que ya no está, él no está, la foto sí, maldita foto.
Creemos tener asentado en nuestro interior el paso del tiempo, pero una simple foto puede trastocarlo todo, incluso hacerte recordar, así, a la cara, sin anestesia, cómo eran en realidad las cosas, y no lo que has querido recordar.
Los recuerdos, nuestros recuerdos, siempre se pasan por el tamiz de nuestros sentimientos, lo que los jóvenes definirían como un “Photoshop” virtual, olvidando las arrugas y defectos de una vida, como todas, llena de luz y de sombras, descartando éstas, y ensalzando y modelando las luces, intentando, eso sí, que no nos cieguen.
Esta foto, la que traigo hoy, es de Febrero de 1979. ¡Casi nada! Un Londres en versión original del que poco a poco cada vez ibas entendiendo más, y dándote cuenta de que en todos los sitios cuecen habas, aunque parezcan más interesantes porque te lo cuentan en un idioma que no es el tuyo. Un Londres en el que para las cuatro de la tarde ya era de noche, y no podías distinguir si el frío de la soledad era más cruel que el otro, el atmosférico. Un Londres en el que no ejercías de "guiri" sino de emigrante disfrazado de estudiante de inglés.
De cabecera, un libro que me sirvió de guía: "Londres para turistas pobres". 
El mismo autor, Joaquín Merino, desgraciadamente ya desaparecido, también escribió otro libro titulado: "Londres para turistas ricos", pero si tienes dinero... ¿para qué necesitas un libro que te aconseje qué hacer? Lo descubres entre billete y billete. ¡Vamos! Es lo que este vecino haría si tuviera la oportunidad.
Una vida en la que te forjabas amigos, como siempre, para toda la vida, de los que desgraciadamente ya no sabes nada. Quedan unas fotos y recuerdos. Si tengo que ponerlos en una balanza, deseo que pesen más los recuerdos, aunque estén editados y oculten en cierta manera la verdad, porque es con los que tengo que convivir. Lo otro, las fotos, por mucho que griten la verdad, atrapadas en un libro, nadie nunca las escuchará, aunque las vean durante décimas de segundo.

FOTO: F.E.PEREZ RUIZ-POVEDA