miércoles, 24 de junio de 2015

EL PRÍNCIPE MENTIROSO


Este vecino está un poco susceptible. Sabe que le pueden mentir los políticos, de hecho ya partes de que te están mintiendo y directamente te fijas en la largura de su nariz para ver si todavía les queda mucho por mentir. Sabe que incluso le pudiera mentir lo más sagrado, La Nuri, su sufrida. Pero ya lo último, y el colmo, es que te mientan con la duración de las series en televisión.

La cadena alegre se ha pasado toda la semana anunciando que ayer, martes, era el último capítulo de “El Príncipe”, uno de sus productos estrella. Este vecino ya se había enterado por la radio durante una mini-entrevista con  José Coronado, uno de los protagonistas, que en realidad no terminaba sino que había un parón por el verano para emitir los últimos capítulos a final de año, ya este vecino duda de si será para terminar esta temporada o si será el final definitivo de la serie. Pero el canal ha seguido “erre que erre” anunciando ese “ÚLTIMO CAPÍTULO”.

De la actitud mostrada durante toda la semana por el canal de La Esteban (porque si ella dice que el programa en el que trabaja es “su” programa, la cadena en la que aparece, también será “su” canal) se deduce que todo vale  a la hora de conseguir espectadores, aunque en realidad ya lo sabíamos, incluso, presuntamente, dando vueltas a marcadores en realities para que su estrella continúe martirizándonos, pese a la voluntad de los votantes, porque para los dirigentes, eso también debe de ser vender.

He esperado unas cuantas horas para ver si los periódicos se hacían eco de esta falta de ética a la hora de anunciar a bombo y platillo “un último capitulo” cuando en realidad no era así, pero parece que a nadie le importa, o en el peor de los casos, ya están curados de espanto.

Ya nos hemos ido acostumbrando, más de diez años tuvimos con “Hospital Central”, a que se alarguen las series, y con ello que los personajes se vuelvan esquizofrénicos, y cosas que no hacían antes, por su concepto de moral, lo hagan luego, y que amores edulcorados hasta el rosa  en el largo transcurso de la serie se conviertan en relaciones complicadas que acaben en divorcios, e incluso que personajes que tenía una sexualidad clarísima, como se dice vulgarmente, “se cambien de acera”. En su momento todo eso ya lo comentamos (http://patxipe.blogspot.com.es/2011/03/hospital-letal.html).

Para este vecino del mundo, mentir es lo último, porque ya se sabe que la mentira tiene las patas muy cortas, y ya hoy es evidente que lo de “último capítulo” no era tal. Por eso, ya te planteas, puestos a plantearte, que si te mienten en eso, en qué no te van a mentir… empezando por votaciones en realities de la misma cadena en los que la fe es muy importante. 

*FOTO: DE LA RED

lunes, 22 de junio de 2015

LAURA ANTONELLI, AMOR DE JUVENTUD




Aunque todavía este vecino del mundo se agarra a la cincuentena con uñas y dientes, hoy es uno de esos días en el que las huellas de su pasado en este mundo se van borrando un poco más.

Hoy ha fallecido, me acabo de enterar, una belleza icono, cuando el “icono” no existía, Laura Antonelli. Era una época convulsa en España, cuando la ola del cambio sumergía al dictador, y se acercaba a la orilla de la democracia antes de romper con gritos de libertad.

En el cine ya estaba Emmanuelle/Sylvia Crystel, pero como imagen francesa que era, muy sofisticada, y como un pijo diría, dirigida a una upper class, o una sociedad un poco más pudiente.

Laura Antonelli hubiera sido una Ana Magnani si la Magnani hubiera dejado sus lloros y desgracias para enseñar más epidermis y menos alma, ayudando, además, al calentamiento global antes de que existiera ese concepto...

A Laura, a mi querdia Laura, nunca le hicieron falta sillones de mimbre, ni grandes viajes a lugares paradisíacos, al estilo Emmanuelle, para que nos enamoráramos de ella. Fue el amor de obrero, de pobre. El amor por la atracción y no por las apariencias.

Por la edad, este vecino del mundo se sintió más como Alessandro Momo en “Malizia”, respecto a la hora de mirar y admirar a la Antonelli, con la diferencia de que Alessandro, por su corta vida, se quedó con su inocencia intacta, y este vecino del mundo sin embargo ha tenido que ver como muchas piedras angulares de su juventud han ido desapareciendo.

Laura Antonelli fue envejeciendo, pero por diversas causas, cirugías plásticas que se complicaron y rumor de  problemas mentales, la alejaron del público en general, y quizás, por suerte para este vecino siempre la recordará como la criada que todos imaginaron.

Aquellas películas, más de sugerentes que explicitas, tienen a favor que el espectador “rodaba” las escenas cruciales en su imaginación, y siempre eran las mejores, porque eran únicas, solo para él.

Practicó un cine en el que los únicos efectos especiales eran los suyos y los que madre naturaleza le regaló.

Hoy más de uno volverá a ver sus películas, en especial la mitificada Malizia, así como el último film de Luchino Visconti “El inocente”, y otras como ”Dios mío, cómo he caído tan bajo”, y “Me gusta mi cuñada”. Este vecino del mundo, y aunque esté mal el reconocerlo, no las va a "revisitar", porque sabe que eso desvanecería, con retoques de cruda realidad, aquellos recuerdos que le ayudaron a madurar con ensueños que nunca llegaron a cumplirse, pero que le ayudaron a ser feliz solo imaginándolos.

Descanse en paz Laura Antona, porque Laura Antonelli está más joven y guapa que nunca.

*FOTO: DE LA RED

domingo, 21 de junio de 2015

QUIQUE Y EL TESORO (NO ES CUENTO, SINO TODO LO CONTRARIO)



Que ya ha empezado el verano, señores. Y como solía preguntar mi madre, ¿Y nosotros salimos ganando en algo? Pues la verdad, salvo que el ánimo se pone como más alegre, no salimos ganando en nada. Al contrario, con esas fiestas que hay en todas partes, especialmente entre Julio y Agosto, algo tendrás que gastar. Por lo menos que no digan que perteneces a la célebre Virgen del puño. Porque antes de la crisis gastábamos, eso dicen, lo que no teníamos, vía crédito. Que regalaban créditos como si fueran gratis. Y ahora en cambio, sigues sin tener dinero, pero lo de los créditos, durante mucho tiempo al menos, en plenas vacas flacas, ha sido una leyenda, porque, como suele pasar con el “dinero llama a dinero”, solo se ha dado dinero al que ya tenía.

Y ahora, en lugar de que los bancos reconozcan que parece que bajan un poco el listón de exigencias, nos hacen ver, mediante un montón de anuncios, que solo un tal Quique no se ha enterado de que ya puedes pedir un crédito.

Cada vez que los personajes de esos anuncios dicen Quique, con el tonillo de “espabila”, a este vecino le entran unas inmensas ganas de repartir unas cuantas collejas, primero a cada uno de los personajes de los anuncios, para seguir con los gerifaltes de los bancos. Pero lo único que vas a encontrar en ventanilla, que por cierto cada vez hay menos (poco a poco y desde cualquier terminal o cajero, el mismo cliente trabaja para el banco) es a un pardillo, que a poco que le digas algo, te va a contar sus desventuras.

Este vecino del mundo siempre había pensado que las mayores lumbreras del país trabajaban asesorando a los mejores bancos, y sin embargo tal y como les ha ido, o los lumbreras no eran tales, o se han pasado de rosca, eso debe de ser, metiendo la mano y lo que no es la mano.

Visto lo visto, este vecino del mundo cuando sea mayor quiere  crear un banco nuevo, porque además el negocio es facilísimo: si ganas dinero, te lo quedas en un altísimo porcentaje, y si, como dicen ahora los jóvenes, el negocio “peta”, lo pagamos entre todos.

De todas las maneras, en todo este sistema capitalistademocráticodehoyendía hay algo que no entiendo: al trabajador hay que exprimirle al máximo, trabajando todo el día para ganar lo mínimo. Y sin embargo quieren que también gastemos. 
¿Cuándo, y con qué?

Quizás, a lo mejor no se han dado cuenta de que cada persona es como una moneda, tiene dos caras: una de trabajador, y otra de cliente. Y si el trabajador ni tiene tiempo para gastar, ni lo que se conoce como poder adquisitivo o dinero, ahora viene la madre del cordero, ¿quién va a comprar lo que se fabrique, y con qué?

Personalmente, y como este vecino del mundo muchos, cada vez tengo menos dinero, y ya las monedas en lugar de ser un instrumento de cambio, de trueque, se están convirtiendo cuando menos en un objeto de coleccionismo, y sobretodo, en un pequeño tesoro. Y los tesoros no se venden, ni se intercambian, se esconden.

*FOTO: DE LA RED


sábado, 20 de junio de 2015

UN GRAMO DE LOCURA PARA MISTER MARSHALL





Hay momentos en el que el cerebro, el de este vecino del mundo al menos, parece que tiene ganas de jugar, y por un segundo te reta lanzándote una idea, una especie de trastada que puede ser muy divertida, pero cuando menos trasgresora sino rayando en la locura.

Para aquellos que más que años cumplan décadas, entre cinco y seis, podrán recordar una película “Un gramo de locura”, con un Danny Kaye al punto del paroxismo.

Esta mañana este vecino se ha sentido como un Danny Kaye con menos nariz pero con más grasa, y con unas ganas increíbles de realizar una trastada.

Imaginaros la escena. Acababa de llegar a Bilbao, concretamente estaba en la estación de autobuses. Al salir de uno de los cuartos de baño y al dirigirme a la puerta para salir de los aseos públicos, a mano derecha, y en uno de los urinarios de pared había dos jóvenes, de unos veinte años, con pantalones cortos. Mientras “estaban a lo suyo”, hablaban en un inglés con un inequívoco acento americano. O eso, o estaban intentando imitar al Pato Donald, perdón, a Donald Duck para ellos. Hablaban de…qué más da. 

Los americanos siempre deben de hablar de cosas trascendentales para la humanidad, al menos eso es de lo que se desprende de las mayorías de las películas.

Y en ese mismo momento, detrás de ellos, me han entrado unas inmensas ganas de cantarles la canción de “Bienvenidos Mr Marshall”, la de “Os recibimos, americanos, con alegría”, pero me faltaba una banderita en cada mano para estar en situación.
Ellos, más rubios que unas mazorcas de maíz americano, y este vecino cantando “Americanos, vienen a España gordos y sanos. Viva el tronío y viva un pueblo con poderío. Olé Virginia y Michigan. Y viva Texas que no está mal…”.
Hubiera sido un momento memorable, y sin duda ayudado a mejorar, todavía más si es que se puede, las relaciones entre los dos países.

Para aquellos  que puedan pensar que haría el ridículo, les puedo recordar algunas escenas protagonizadas, sin ir más lejos, por un Aznar con un castellano con acento de Texas. Y que, no lo olvidemos representaba a España, y este vecino justo se representa a él y no cobra ninguna dieta. Es más, si el vecino tuviera alguna, dieta, seguro que se la comería porque sería rica en calorías, y no en dinero.


Si los gramos de locura cotizaran como angulas, este vecino sin duda sería millonario. Ese grupo, “los millonarios”, que en plena crisis, y según las últimas encuestas, han crecido en España como las setas. Y eso siempre ocurre cuando el abono es bueno. Y la política del gobierno español, para eso, para aumentar el número de millonarios, ha resultado ser el mejor de los abonos. 

Y antes de despedirme por hoy, tened en cuenta por un momento qué es el abono. Pues eso…

*FOTO: DE LA RED

jueves, 18 de junio de 2015

A MÍ QUE ME REGISTREN


Me levanto a primera hora de la mañana con la bandera blanca de la inocencia enarbolada en lo más alto de mi mástil moral, y tras encender el ordenador para ver lo que me ofrece el día desde el punto de vista informativo, la primera imagen que he visto en el primer periódico digital no es que me agreda, sino que deja a este vecino del mundo k.o.


Abstraeros de todo y no tengáis en cuenta que sois españoles, el que lo sea, ni las identidades de los que están en la foto que acompaña a este post de hoy. Os encontráis dentro de una especie de paréntesis de identidades, ni sois quienes sois ni sabéis lo que sabéis: ¿Qué os trasmite la foto que acompaña a este post?


No sé por qué pero inmediatamente este vecino del mundo ha pensado que se trataba de un fotograma de una comedia francesa. Quizás por ese parecido del Señor Wert con un Louis de Funès un poco más estilizado. He inmediatamente, y por el gesto, entre admiración y asombro le he visto muy en su papel de gendarme de Saint-Tropez, esta vez de incógnito, sin su uniforme, y he creído, lleno de malicia, que instantes después de esta foto, detendría a la persona que le acompañaba.

Si hubiera que poner un pie de foto, el de este vecino del mundo sería: “A mí que me registren”.

Lo triste del caso, porque de gracioso no tiene nada, es que se trata de una comparecencia ante los medios de comunicación, ayer mismo, y es la cara que pone el Señor Rajoy ante la pregunta sobre los cambios que supuestamente iba a hacer en el gobierno, y que todos los indicios, inducidos por él mismo, apuntaban a que se iban a realizar ese mismo día.

Si algo necesita este país es un aire de seguridad, y esta instantánea en cambio, puede sugerir de todo menos optimismo.

Sinceramente, lo primero que he pensado tras ver la foto de marras, que dicho sea de paso no le hace ningún favor al Señor Rajoy, es que habría que resetear este país, y como si de un ordenador se tratara partir de cero. Es lo primero que puedes pensar cuando apenas unos minutos antes todavía navegabas entre los sueños y la realidad. Pero tenemos lo que tenemos.

Señor Rajoy, ponga a quien ponga, si pone, en lo que a caras nuevas se refiere, su actitud de trilero de ayer no ayuda mucho. Ahora hace falta seguridad en lo que se hace, y la única seguridad que se infunde de lo que el españolito de a pie ve y puede deducir es que su “globo” puede explotar en cualquier momento, con la que tiene montada en su partido.

Desde la misma noche electoral del 24 de Mayo usted ha pasado de que “todo va a seguir igual” a “me lo pensaré” y más tarde a “habrá cambios”. Y para más inri ahora la mismísima Asociación Nacional  de Perfumería y Cosmética se queja  de que el gobierno está hablando de “cambios cosméticos”, y eso naturalmente no viene bien a su negociado.

A lo mejor, y después de todo, lo del parecido de la foto con una comedia francesa no estaba muy desencaminada. Aunque, quizás, y puntualizando, le venga mejor el término “tragicomedia”.


*FOTO: DE LA RED



martes, 16 de junio de 2015

RECORDANDO A PELOTA MAXIMUM



¡Estoy agotado!
¿Es mi impresión o todos estamos a favor o en contra de alguien? Si es así, eso no puede ser.

Ahora, los que se definen como del centro se han erigido en jueces sumarísimos de las alcaldías que han perdido, y se han vuelto más papistas que el Papa. Me recuerdan a aquellos años en la escuela, con unos doce años, cuando el profe salía un momento de clase, y dejaba al más pelota, Pelota Maximum, a cargo del aula, y  solo tenía ojos para vigilar a aquellos que le caían mal.

Hasta en el vecindario de este vecino del mundo, han surgido complicaciones. Don Jorge, el del tercero, seguidor de Mariano Rajoy antes de que Mariano Rajoy naciera, se ha quejado de que en las últimas votaciones para elegir al Presidente de la comunidad hubo compra de votos, en forma de invitación de pinchos en el bar al lado de casa. Y que en realidad el más votado debía de ser él.

Sea lo que fuere han surgido rumores en contra de Ludovico, actual Presidente, viudo de toda la vida. Las malas lenguas dicen que ha cogido por costumbre poner la televisión muy alta a partir de la una de la mañana. Y lo malo no es que se oye, por ejemplo, música clásica, sino que se oyen quejidos de todas la maneras imaginables o no.

A  Ludovico, por lo que dicen, no le debe de doler nada, sino que se ha hecho  adicto al porno, y al parecer no se pierde ni una de esas pelis que un canal determinado de televisión pasa a esas horas. 

Intentando mediar en el rifirrafe, este vecino ha dicho, al requerirse su opinión, intentando enfriar el ambiente reinante, que mejor será hacer el amor y no la guerra. Con lo cual, en la lista negra, o para ser políticamente correctos con los tiempos que corren, ahora habrá que decir, en la lista afroamericana, acompañando a Ludovico se encuentra este vecino. Y lo más curioso del caso, es que al mando de este grupo de rasgadores de vestiduras se encuentra Don Eugenio, el del cuarto, que para más inri hasta hace muy poco tiempo era el propietario de dos bares de esos de lucecitas.

Doña Reme, valiente y cotilla a partes iguales, le preguntó hace muy poco, que cómo para unas cosas era tan remilgado, Don Eugenio, y para otras, tal como se lo dijo, católicoapostólicoyromano. Sin parpadear ni sonrojarse, Don Eugenio replicó  que como Pablo, en un momento dado vio la luz, la verdad, y dejó sus negocios, que por casualidades de la vida, y ésto lo añade este vecino del mundo, coincidió con su jubilación y con el comienzo de la crisis.


Lo anterior estaba escrito antes. Es la una y media de la madrugada. Me he dado una vuelta por las nueve alturas que tiene el edificio, y por las tres escaleras. Como hubiera dicho la Ana Botella de nuestro edificio, las manzanas podridas han debido de contagiar a las sanas, si es que lo eran, porque tras este paseo tardío he constatado que no ha habido ni una altura, ni una sola, que no estuviera viendo la peli porno del día, o mejor dicho, de la noche.


Debe de ser verdad eso de que si no puedes con el enemigo, únete a él.

*FOTO: DE LA RED

lunes, 15 de junio de 2015

DIFERENTE VARA DE MEDIR, O PONIENDO VELCRO A LAS VESTIDURAS



Personalmente recomiendo, como si de un crítico de moda fuera, y en vistas a la próxima temporada verano-otoño-invierno, ponerse velcro en las vestiduras, para así no tener que rasgárselas cada dos por tres. Y es que la derecha ahora, como parece que va a tener mucho tiempo libre, tras lo visto en las municipales, va a intentar sacar a la palestra todo tipo de casos,  como que el perro del concejal Tal Cual mea repetidamente en el muro de la Iglesia.

Está claro que lo de Zapata, Guillermo Zapata, que iba para Concejal de Cultura en el ayuntamiento madrileño, y que ha sido cogido in fraganti con unos tweets de chistes racistas y de humor negro, negro, será el primero y probablemente no el último. De acuerdo que, en argot llano diríamos, se ha pasado veinte pueblos, pero mirémonos nosotros mismos y a nuestro alrededor. Personalmente, dentro de unas horas, voy a exigir formalmente a dos amigos, Koldo y Xavi, que dimitan formalmente como amigos, y que si no lo hacen, me veré forzado a quitarles su escaño de amigo. Ya que un blogger con aspiraciones (no se sabe a qué, pero las aspiraciones siempre son necesarias) no se puede permitir estar rodeado de amigos que en una juerga cuenten chistes subiditos de tono, y acaben, para más repelús, meando contra una tapia

En cualquier momento nos vamos a enterar de que el núcleo duro de Podemos va a tener que dimitir porque cuando murió Chanquete ellos no lloraron.

Es curioso ésto de poner el listón, como si fuera una competición de saltos de pértiga, tan bajo para unos y tan alto para otros.  Porque por ejemplo, nadie está recordando ahora, y sin apuntar a nadie, esos ayuntamientos que han privatizado servicios y como consecuencia de ello mucha gente se ha quedado sin trabajo, o en muy precarias condiciones. O incluso, esos políticos que se han quedado hasta con el dinero que iba para varias ONGs. Y ahora, muchos de ellos, tienen sus vestiduras más que rasgadas, aniquilidas, por comportamientos de otros que entonces, hace cuatro años, no sabían ni que se iban a dedicar a la política.  

Todo el mundo tiene derecho, y este vecino del mundo se atrevería decir que hasta obligación, de evolucionar.

Entre la gente pasada de los cuarenta habrá muchos que eran tremendos fans de John Wayne. ¿Han probado a revisitar sus películas?
Vistas hoy, la mayoría de ellas, especialmente las dirigidas por otro grande, John Ford, son tremendamente machistas, y le dan al trago rondando con el alcoholismo. Ellos no han cambiado, imposible, murieron. Ha cambiado nuestra mirada…


De todas maneras, un consejo, a todo aquel que quiera practicar el humor negro, y que luego no se le pidan responsabilidades, este vecino tiene una solución. Debería de crear una revista satírica. Se le tratará de artista.  Y este vecino no duda de que lo pueda ser, pero, ahí lo dejo…

*FOTO: DE LA RED

domingo, 14 de junio de 2015

LA LLAMADA DEL DOMINGO



¡Es curioso! Nunca sabes cómo va a funcionar tu cerebro.

Son las cuatro de la tarde de un domingo. Estás delante del televisor, con los ojos más para allá que para acá, en una verdadera lucha para no quedarte rendido bajo el manto de Morfeo, y de pronto suena el timbre de la calle. Coges el teléfono, y la voz de un joven te dice que abras la puerta del portal para dejar publicidad. Y tu mente hace que en lugar de acordarte de los padres del joven, porque éste te ha sacado de un sueño prometedor, te  hayas acordado de aquella máxima, “No trabajar en días de guardar”.

Y has viajado al pasado. Si todo el mundo asociaba a la mili, o mejor dicho al ambiente militar, las órdenes, el mundo de los niños estaba también, al comienzo de los años sesenta, lleno de máximas:

-No vengas a casa más tarde de las nueve.
-Toma el zumo de naranja rápido para que no se pierdan las vitaminas.
-No te bañes en la playa hasta que hayan pasado tres horas después de comer.
-No se dicen mentiras.
-No se comen porquerías antes de la hora de comer.
-Lo importante es participar.

Quizás eso es la niñez.  Un conjunto de órdenes por cumplir, y la esperanza dada por tu madre de que cuando seas mayor lo entenderás todo. O  esa versión, en especial para hombres de “cuando seas mayor, comerás huevo”.

Y es que se tarda en asimilar de que la vida es como es y no como te contaron que sería. Pero lo que realmente se tarda en asimilar, es eso de que “tus padres no eran perfectos”, y después de todo, se equivocaron, y la vida no es como te contaron que era, sino que era cómo querían que hubiera sido.


En realidad, y bien pensado, la propaganda para cuando fueras mayor, tenía mucho  de publicidad religiosa.  “Hoy no vas a entender nada, pero en el más allá lo comprenderás todo.”

Y si uno de los, digamos, dogmas del catolicismo era eso de “no trabajar en días de guardar”, que en realidad siempre ha sido hasta repipi y rebuscado la manera de decirlo, ahora encontrar trabajo y mantenerlo no es que sea un milagro, sino que puede ir en contra de la religión, y sino que se lo pregunten al que ha llamado a mi puerta para dejar publicidad en la tarde de un domingo. 

Quizás fuera, después de todo, para dar gentilmente a conocer, el horario de misas de mi parroquia más cercana, lo cual pudiera ser rizar el rizo, o simplemente el esgrimir que para extender la palabra del Señor no hay horarios ni calendarios. Lo puede decir la patronal de Nuestro Señor. Y todo el mundo sabe, que eso, va a misa.

*DIBUJO: DE LA RED



viernes, 12 de junio de 2015

LA REINA DEL CALORÉ SE ENFRIA



Nunca me ha gustado que se emplee a los nombres, por decirlo de alguna manera, de campanillas, en unas elecciones a modo de brillante reclamo, y si su partido no sale vencedor tras las elecciones, esa persona dice que no sigue, porque le duelen las muelas del orgullo, o por lo que sea. Se debería de estar a las duras y a las maduras, o dicho de otra manera, entre las luces de la primera plana o sacando fotocopias si fuera necesario, pero quedarse, por vergüenza torera o porque es justo que así sea.

,Con lo cual se me entenderá claramente el cabreo que tiene este vecino del mundo al enterarse de que la Reina del Caloré, Doña Rita Barberá, aunque ella opine lo contrario, se ha enfriado, o dicho de otra manera, se va por la puerta de atrás.

Se ha pasado, desde el día 24 de Mayo, primero diciendo “Vaya Hostia, Vaya Hostia”, después recordando que ella y es literal “es la lista más votada”, más tarde, y como eco de Doña Espe en Madrid, diciendo que sería necesaria una segunda vuelta electoral, y al final, a pesar de sus inmensas ganas de ayudar a sus conciudadanos como una valenciana más, se pira, se marcha, se escapa por la claraboya.

Quizás a una persona, Doña Rita, tan activa en un partido, primero de derechas, y ahora del centrodetodalavida, pero siempre tantantan cristiano, habría que recordarle aquellas palabras de Santa Teresa cuando decía que a Dios se le podía servir incluso desde la cocina más humilde de un convento. Porque seguro además, que como una concejal simple y llana se hubiera enterado de los problemas que pasan sus conciudadanos, y que al estar ante un continuo centelleo de focos, quedaban borrosos, durante veinticuatro años, a sus ojos.

Y es que, Doña Rita, una cosa es abrir los ojos para las portadas de los medios, cualquiera que sean, y otra vivir la vida junto al pueblo, y ver sus problemas día a día. Y tras veinticuatro años, de jefa entre las jefas, su síndrome de Estocolmo, por decirlo de alguna manera, con el poder tiene que ser más que evidente.

La lista más votada, es decir, Doña Rita, ha dicho que se dedicará a ser presidenta del grupo popular de Las Cortes Valencianas, pero ella en realidad ya sabe que eso, en su caso, es una especie de cementerio para elefantes, una especie de Taj Mahal, edificio funerario al fin y al cabo, tras veinticuatro años en el Olimpo del Poder.

Por cierto, aunque muchas veces las declaraciones de los políticos hay que ponerlos en cuarentena, este vecino le cree a pies juntillas cuando acaba de decir que su etapa como alcaldesa, ha sido "la más fructífera de su vida". Y es que muchas personas seguro que no tienen ninguna duda de ello, y quizás entre otras cosas es lo que le ha costado el cargo.


Lo dicho, muchas veces al abrir los ojos frente a los focos, la realidad queda distorsionada, y más, si no se quiere ver.

*FOTO: DE LA RED

jueves, 11 de junio de 2015

MOVIENDO "F"ICHA



¡Esto es la leche! Ahora resulta, viendo el periódico esta mañana, que los españoles somos los más adúlteros de Europa según la agencia de contactos Ashley Madison.

¡Ya estamos con eso de las estadísticas! Este vecino del mundo bastante tiene con La Nuri, mi sufrida, como para andar saliendo a balcones en paños menores porque entra el “oficial”. 

Luego si esas estadísticas son correctas,  alguien es adúltero por sí mismo, y por mí. Y eso duele. Duele porque cate por mí, y yo ni me entere, y porque tal como están las cosas, seguro que él se queda con lo bueno, el sexo por el sexo, en el caso de que eso también fuera así, y yo con la mala fama, porque en esas estadísticas se nos contempla a todos.

Además se me plantea, así de primeras, un problema bastante gordo. Si los vascos tenemos fatal (eso siempre se ha dicho, y yo creo que no va muy descaminado de la verdad) el ligar, oficialmente más todavía. Luego en lo de “adulterar”, alguna que otra autonomía debe ser como “Sodoma y Gomorra”. Y en un país, me refiero a España, por mucho que se niegue machista por ADN, los vascos nos vamos a tener que poner las pilas para que no se nos mire con desprecio en el ranking de los adúlteros.

Ya estoy pensando el cómo le voy a plantear a La Nuri eso de fomentar las estadísticas del adulterio, más que nada, para no quedar mal…

Bien pensado, será mejor que no mueva “ficha”, sí con “f”, y no con “p”. ¡Mal pensados! Y es que me acabo de dar cuenta de que en las estadísticas se nos incluye a los hombres y a las mujeres, como debe de ser naturalmente. Y si se debería de dar una, por decirlo de alguna manera, “respuesta rápida”, para no quedar mal, el balón, o lo que sea, también estaría en manos de las mujeres. Y eso ya duele más. Tanto, me imagino, como que te vayan saliendo unas prolongaciones óseas en la frente, y la gente poco a poco intente ir dejando sus chaquetas, como si de un perchero ambulante se tratara, en tus prominencias. O, incluso, en el peor de los casos, alguien con una muleta intente darte unos cuantos "pases", y no, precisamente, para ir al cine.


Bien pensado…, no he visto nada esta mañana, no he leído nada esta mañana.

*FOTO: DE LA RED

miércoles, 10 de junio de 2015

TELEVISIÓN CON PORRO



Leo en un periódico que van a mandar a La Esteban a Supervivientes, a pasar unos cuatro o cinco días con los pocos concursantes que van quedando. Como no discuten entre ellos, para que se cabreen un poco más, con una persona que viene recién comida, y con noticias y mala leche frescas. Por un momento me he imaginado al Tom Hanks de "Náufrago" intentando abandonar su isla.

Puestos a promocionar un programa, que en opinión de este vecino del mundo, por muchas cifras que den este año sobre “el share o no share”, como diría Shakespeare, va de capa caída, se podrían dar los Telediarios desde la isla. Incluso el mismo Poli De Lujo. Y si el invitado miente más de cinco veces, por ejemplo, se queda allí concursando, hasta que víctima del hambre, vaya reconociendo toda la verdad.

Al leer la noticia, o lo que sea que es, me he imaginado una televisión en blanco y negro, española, en los años sesenta, dando imágenes de la guerra del Vietnam, y los de La Cadena Alegre, o como quiera que se hubieran llamado entonces, mandando a La Esteban de los sesenta, al frente con los soldados americanos, para hacer realities de la realidad.

Este vecino ha llegado a pensar que este tipo de televisión, cumple las mismas funciones que un porro. Te pega un “colocón” que te distorsiona la realidad de tal manera que lo mismo te partes de risa, que lloras hasta que se te corra el “rimmel”.

Y es que si por algo se caracteriza La Cadena Alegre es por hacer una especie de mix de toda su programación. No importa qué hora sea, hoy te aparece de pronto Mila Santana, que dicho sea de paso este vecino no tiene nada contra ella, no sea que se cabree, que ya parece que es su estado natural,  o el mismo Kiko Matamoros, tras algún otro lifting (o es que ya no es él, y han pegado el cambiazo sin decirnos nada), en horas en que no te debes de “salvar”, sea en versión normal o de lujo.

Algo tan absurdo de rizar el rizo, como si estando en tu casa, llaman a la puerta, y es tu jefe que ni saluda ni nada, sino que directamente, y además en mangas de camisa, te pide entrando en tu salón, el expediente x, con la salvedad de que hace dos semanas que  te despidió, porque el share de su empresa había bajado, y aducía que era por tu culpa.


Y cuando estás apunto de recordarle lo que piensas de él, pegándote, a modo de colleja en la cabeza, con un micrófono que acaba de sacar de no se sabe dónde, te dice que esperes un momento para publicidad.

*FOTO: DE LA RED

lunes, 8 de junio de 2015

EL CAMPO DE LA VIDA


Como todos los seguidores de este blog ya deben de saber:  terminaba mi estancia, en Torrevieja, y ya os escribo desde Donosti, a donde acabo de llegar.

Y llegar y tener el post del día ya perfilado, todo uno. Y es que muchas veces el destino, o mejor, los que te rodean, te lo dan hecho.

Este vecino del mundo es un manojo de nervios cada vez que tiene que realizar un viaje, sea del tipo que sea, y por eso precisamente, ayer optó por estar en la estación de autobuses lo más pronto posible, por lo que faltando cuarenta y cinco minutos para la salida, el menda, o lo que formalmente denominaríamos como el vecino del mundo, ya estaba allí. Y por supuesto, a la hora de poner las maletas en el maletero también fue el primero, no sea que dieran un premio y se lo hubiera perdido, con lo cual esta mañana, ya que las maletas se colocan en diferentes huecos del maletero, según la población a la que llegas, mi maleta estaba la última para ser sacada.

Este vecino como sabía que la cosa iba ir para rato, se ha alejado un poco del hueco en el que se encontraba el equipaje para que la gente, toda, fuera pasando y cogiendo el suyo. Por un momento, y viendo el percal, me he imaginado que estaba delante de un plato de angulas, y que la gente quería coger la que le correspondía, con lo caras que cuando hay, siguen estando, sin tocar las demás. Cada uno iba a lo suyo, pero ignorando lo de los demás. Viendo lo que veía, e intentando poner un poco de orden, y todavía desde unos metros de distancia, les he dicho que todas esas maletas iban para Donosti, con lo que se podían sacar todas a la vez, y una vez fuera, sería más fácil coger cada uno la suya.


Ha sido otro de esos días, en los que este vecino, duda muy seriamente de que exista. Nadie le ha hecho ni puñeterísimo caso. El único, que al cabo de un rato, cuando tras varios minutos se han ido todos, y gracias a Dios, quedaba mi maleta, con una sonrisa me ha dicho: -Siempre ocurre lo mismo, y nadie hace caso. Por cierto, es la primera vez que, alguien sabiendo que su maleta está la última, se aparta para que los demás cojan la suya.

Luego nos quejamos de que en la Final de la Copa del Rey, por ejemplo, la gente pitara al himno nacional, cuando cada uno, en realidad, va a  lo suyo, y lo demás, utilizando una expresión que ya se oye poco pero  que es muy expresiva, les importa un bledo.

Este sábado, por ejemplo, antes de la Final de la Champions, la Cadena Ser hizo una especie de encuesta entre sus oyentes sobre cuánta gente quería que ganara el Barça, y cuánta la Juventus. Pues la mayoría de la gente, abrumadoramente, durante mucho tiempo al menos, estaba a favor de la Juventus.

¿No es una contradicción que una semana antes, gente que mayoritariamente no era ni del Athletic ni del Barça, se rasgara las vestiduras por pitar al himno nacional, y ahora quieren que gane un equipo extranjero?

Esta mañana y delante de mi maleta, solitaria y triste, lo he comprendido todo.


A cada uno de nosotros solo le importa su maleta, su bagaje, y su partido, para aquel que salió en el campo de la vida,  y lo demás les importa, nos importa, un pito, ese mismo que algunas veces lanzamos delante de un himno.

Y eso es malo, muy malo, porque el que manda en este país, hoy el Señor Rajoy, y mañana el que sea, ya sabe que los españoles venimos divididos de serie, y mientras no nos pongamos de acuerdo, mover algo en este país, desde un Gobierno a una simple maleta, es un trabajo imposible.

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sábado, 6 de junio de 2015

IT´S A LONG WAY TO TIPPERARY, O EL AUTOBÚS MULTIUSOS



Está claro que este vecino del mundo nunca podrá ser uno de esos millonarios, que con su avión propio, hoy está en Katmandú, mañana en Rawalpindi, y pasado, como dice la antigua canción británica, en Tipperary (ya os he dado una excusa, por cierto, para actualizar habilidades geográficas, como se dice ahora, “rarunas”). Porque este vecino cada vez que tiene que hacer un viaje de cierta entidad, está más nervioso que la Pantoja, ahora que está de actualidad otra vez, antes de volver a la cárcel.

Aunque casi faltan dos días para el viaje de vuelta a Donosti, esta noche apenas he podido dormir, y mi mente ha hecho la maleta (bolsa grandísima más bien) unas cien veces más o menos, por lo que esta mañana me he levantado como si no hubiera dormido.

Siempre he pensado que tengo un cierto parecido, sexual no, evidentemente, con Mary Poppins, porque como hace ella, de mi maleta sale de todo. El problema es que en la película no se ve el secreto para guardarlo todo otra vez. Y ese es mi problema. Que en los momentos previos al regreso, tengo la sensación de que la maleta mengua, y de “supersupersuperkingsize” pasa a minimaleta de Nancy exploradora.

Y la persona que piense que el viaje lo voy a realizar en avión desde Alicante, que vaya acortando el presupuesto de sus suposiciones sobre este vecino del mundo. Autobús, puro y duro, unas doce horas de viaje, aunque no hay mal que por bien no venga. Si no te duermes, que por la noche es lo normal, te da tiempo a poner en orden toda tu vida, aunque fueras un Matusalén moderno, lo cual en sí mismo ya es un contrasentido. Incluso, para los muy creyentes, te da tiempo a hacer ejercicios espirituales y obtener cum laude en teología por la Universidad del Cielo.

Siempre he pensado que en este tipo de viajes, en autobús, debería de ir siempre un notario para poder cambiar voluntades en testamentos. Y no me refiero por miedo al viaje, sino que te da tanto tiempo a pensar sobre tu vida y la de los tuyos, y que en cierto momento del viaje, te puede dar por pensar que toda tu vida ha sido un engaño, y que no merece la pena premiar a los timadores. O incluso al revés, tras diez horas de viaje, te puedes dar cuenta de, que en realidad, a la persona que realmente echas en falta, es a la que menos habías tenido en cuenta en tu testamento.

Es más, y no es una exageración, incluso el mismo chófer debería de tener un poder, al estilo del capitán de barco, para que pasajeros que se conocen durante el viaje, puedan casarse. Sería además una manera de amortizar el viaje, ya que por el mismo precio, es el viaje de novios. Y filosóficamente, un viaje cualquiera, se convertiría en el viaje de tu vida.


¡Bueno! Me pongo a ordenar las cosas en la maleta, mientras descubro, como siempre con mala leche, que no he utilizado ni la mitad de las cosas que he traído. Y no aprendo…

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jueves, 4 de junio de 2015

¿ME INVITAS? ¿PAGANDO?



Este vecino del mundo lleva varios días siendo invitado, cada vez que enciende su televisión, por el futbolista Xavi Hernández y por la nadadora Gemma Mengual a que visite su casa.

Cataluña es tu casa”, es el lema de la última campaña para hacernos visitar su país. Y desde el punto de vista de este vecino del mundo un auténtico despropósito para promocionar una tierra y alejarla de temas políticos.

Este vecino ha investigado la campaña “Cataluña es tu casa”, y aunque él solo la ha visto estos días, al menos ya estaba programada desde los primeros días del 2015, y junto con los dos nombres ya dados que nos “invitan” a Cataluña, también se añadía el de los hermanos Joan y Jorge Roca, cocineros de pro.

Por lo leído, entre las intenciones al hacer este anuncio era olvidar todos los aires políticos de una tierra que hace muy pocos meses estaba invadida, no por aires, sino por un auténtico huracán independentista, al menos en boca de una parte de los políticos catalanes, claro está.

Este vecino, teniendo en cuenta que es vasco, ha oído a lo largo de su vida todo tipo de postulados, doctrinas, y como se dice ahora, “postureo”. Desde que “como lo nuestro no hay nada” al “yo soy primero vasco, y luego, por supuesto, español". Por lo que está inmunizado de unos y otros. Y al final, como siempre ha dicho mi madre, una auténtica filósofa de la vida:-Seas vasca, andaluza, catalana…tus habichuelas solo dependen de ti.

Desde el primer momento que vio este anuncio, hay algo que le rechinó a este vecino del mundo, que cada vez que ve algo por primer vez, lo hace con la cara de un niño en su primer día de colegio: ávido de aprender e inundado de inocencia. 

Al principio no sabía si lo que le rechinaba entraba por la vista, por el oído, o por ambos. Pero enseguida se dio cuenta que el problema era, si es que es un problema, que el famoso te invitaba a “su” casa. No es como en el anuncio de Andalucía, que te presentan unos paisajes paradisíacos por si te gustan o no.

No eres tú el que en cierta manera descubres un lugar, sino que ya por de pronto los publicistas se han inventado el formato de “invitado”. Sí, pero cuando las estrellas te invitan a su casa tu tienes que partir de que es su casa, y que vas cuando ellos quieren, y naturalmente solo de paso. E ir a un lugar invitado, como se diría en mi tierra es ir “con los pies de plomo”. No vas de cualquier manera, vas a portarte bien, sabiendo que eso no es tuyo, y que por supuesto nunca lo será.

En la frase “ven a mi casa”, que se oye en algunos momentos, ya hay un sentido de pertenencia muy acusado, no se sabe si buscado o no, aunque en esta piel de toro, y más allá de cualquier autonomía, se practica el “piensa mal y acertarás”. Una especie de "Vienes a un lugar, y no lo olvides, que es mío, y porque yo te invito". Aunque como se diría en un chiste y aprovechándose del tópico, es algo muy catalán habiendo dinero por medio:-Tu invitas, y yo pago.

Y a todo eso no hay que olvidarse de la “tasa turística” que a España fue traída, y la aplica, Cataluña precisamente.

Lo dicho, lo del anuncio, un auténtico despropósito.

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lunes, 1 de junio de 2015

PASAPORTE AL INFINITO, U OTRA AVENTURA DE NUESTRO FROILÁN


Hace tan solo unos días nos hemos hecho eco de una nueva entrega de las aventuras de Froilán, el sobrino díscolo del Rey Felipe VI.

Al parecer, como la mayoría de los visitantes a este ático para ahora ya sabrán, Froilán quiso entrar en una de las atracciones del parque temático de Madrid, El Abismo,  sin esperar turno, alegando: “Soy el cuarto en la línea de sucesión al trono.” Esa discusión retrasó la cola de la citada atracción, y en aquel momento un niño de facciones orientales le increpa por querer colarse. En ese momento, al parecer Froilán se enfadó y supuestamente le espetó el ya famoso: "¡Tú cállate, puto chino!".

Froilán tras cumplir su mayoría de edad, y si las “cosas” no cambian, puede ser carne de reality. En el confluyen dos circunstancias: famoso por sangre y famoso por casualidad en televisión por "quítame esa patada querida prima". Y desde entonces ya está marcado por el ojo público. Primero cayó bien, por ser un niño y hacer lo que hace un niño, sin saber lo que es quedar bien. A todo esto hay que añadir, como diría el pueblo, que “es igual, igual que su madre(Doña Elena), y por lo tanto un Borbón, con el morbo que en determinadas circunstancias tener “sangre azul” puede concitar.

Quizás la famosa foto de Froilán junto a la ventana, con un aire de frustración más que evidente, sea una especie de metáfora de sus sentimientos de libertad y el lugar que ocupa por el destino.

Pero no debemos olvidar que el comienzo, más o menos circunstancial, es una cosa, pero luego el resto del camino lo está haciendo solo. Y no será este vecino el que tenga que decir a su familia cómo cuidarle, si más o menos, porque el vecino bastante tiene con cuidarse a sí mismo. Además ya sabemos que incluso dos hermanos criados en una misma familia, de la misma manera, pueden obtener resultados diferentes.

Fue bautizado como Felipe Juan Froilán de todos los Santos Marichalar y Borbón (tantos nombres ya denota rancio abolengo), pero el pueblo desde el día de la patada nupcial ya le bautizó como Froilán, sin marcha atrás, por muy “Pipe” que sea llamado en el núcleo familiar.

Dentro de unos años es posible que nos enteremos de que nuestro Froilán, le ha cogido gusto al gimnasio y está horneando un cuerpo que para sí lo quisiera “La Roca”. Ya entonces el camino estaría terminado para un programa al estilo “Mujeres y hombres y viceversa”, pero de alta cuna europea, naturalmente con traducción simultánea para el televidente.  Porque Froilán, como ya hemos dicho, es carne de reality, y es probable que los primeros fichajes del programa los coparan Froilán junto con algún residente en un pequeño principado europeo.

Una de las presuntas cualidades, que pudieran convertirse en problema, y que nos puede dar mucho a pensar, que concurren en Froilán, es su total sinceridad. Al parecer, en su caso, lo políticamente correcto no existe, o quizás la simple mención de la palabra “política” le produzca un sarpullido en su conducta. Él “solo” quería avanzar más rápido en la cola de una atracción del  parque temático de Madrid, o lo que sin eufemismos sería llanamente “colarse”. Y el españolito de a pie se pregunta: ¿Cuántas veces habrá ocurrido lo mismo, colarse en un evento por sangre azul, por millones o por cualquier excusa inventada en el momento, porque esa persona era, por algún motivo, para alguien, más importante que el resto?


Y ya para terminar, este vecino del mundo os propone imaginaros, por un momento, un cruce ¿perfecto? entre “nuestro” Froilán, y el ínclito Francisco Nicolás Gómez Iglesias, o más conocido como el Pequeño Nicolás. 

Darle a Nicolás un rancio abolengo hubiera sido como darle un pasaporte “al infinito y mucho más”. Pero, bien pensado, seguro que de éstos hay más de uno, pero son tan inteligentes que no salen en ningún papel, cuché o no.

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sábado, 30 de mayo de 2015

CRUEL DELATOR DE MIL EXCUSAS



La mayoría de los lectores de este blog ya saben para ahora, que este vecino del mundo está pasando unos cuantos días, sin especificar duración, porque ni él mismo lo sabe, en Torrevieja. está aprovechando para atizarse, así sin anestesia, largos paseos a la orilla del Mediterráneo, en los que pensamientos de todo tipo más de una vez comienzan acompañando y pueden terminar, algunas veces, hasta amenazándole.

Junto a una especie de gran terraza/plazoleta y frente a ese mar, más mayestático que grandioso, hay una residencia para la tercera edad. Ya conocía el lugar de otros veranos en los que al pasear veía a los viejillos, dicho siempre con mucha ternura, sentados a la sombra mirando hacia el horizonte, intentando encontrar su pasado, en una especie de irónico contrasentido.

Lo que ocurre es que muchas veces la misma escena al variar, por ejemplo, la intensidad de luz, como si de un espectáculo se tratara, puede variar el significado de lo que sugiere.  Y de los tres primeros días que este vecino ha pasado junto a ese lugar, y ya prácticamente entre dos luces, en dos de ellos se ha encontrado una ambulancia en la que el chófer estaba terminando de instalar la camilla en la que iba uno de los veteranos residentes.

Lo que verdaderamente impactó a este paseante fue, por un lado, la aparente rutina del chófer en sus movimientos, en parte comprensible,  y la soledad de la escena. En ninguno de los días había nadie despidiendo al presunto enfermo. A todo esto hay que añadir la tendencia de este vecino del mundo a sacar punta al momento, ya es algo instintivo, y del que muchas veces él mismo se increpa por el resultado, casi siempre tendente al humor negro. Y en las dos veces, por un momento, sobre el vehículo amarillo en el que se podía leer “ambulancia”, este vecino vio, porque así fue, el nombre de una famosa empresa internacional de paquetería. 

La imagen, accidentalmente provocada, hubiera dado para todo un editorial en un periódico. Las ganas de vivir más, la tendencia de la ciencia a alargar la vida aunque quizás ya no nos encontremos en nuestro mejor momento. La rapidez, la inmediatez con que se vive todo en estos días, en contraste con la lentitud y fragilidad de los días postreros. El cariño, las miradas, las caricias, los pequeños detalles, frente al ya, al momento, y al mañana recapacitaré.


Muchas veces olvidamos, que aunque nosotros nos coloquemos frente a la belleza, del mar en este caso, ésta nunca será contagiosa, sino que en todo caso puede actuar como cruel delator de mil excusas.

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