lunes, 10 de julio de 2017

UN SINPA SANFERMINERO, O TURISMO ITALIANO EN HORAS BAJAS?



Ayer mismo por la noche me enteré de que catorce italianos intentaron irse sin pagar de un restaurante en Pamplona, lo que vulgarmente se denominaría "hacer un sinpa" en plenos sanfermines, mediante el tweet que pusieron desde la Policial Foral

Por cierto, no sé hasta que punto es necesario dar esa información, aunque seguro que están en su derecho a hacerlo, a no ser que sea, llámenme mal pensado, para apuntarse un tanto.

Hoy, muchos medios de comunicación se hacen eco de la noticia, y del detalle de que se añadió, por lo que tengo entendido por mediación también de la Policía Foral, a la cuenta un diez por ciento como propina (que, dicho sea de paso, está muy bien, como escarmiento).

Lo primero que me viene a la mente, utilizando el sentido del humor, es el paralelismo entre aquel chiste de "cien mil chinos jugando a fútbol en una cabina telefónica y al encajar un gol, su portero se queja de que le han dejado solo" y que catorce italianos, también, es muy difícil por mucho "sanfermines" que sea, que no den el cante, porque en hablar alto y en jurar cuando menos nos empatan, pero en lo que realmente nos ganan es en hacerse ver, especialmente si tienen público femenino alrededor.

Por otra parte, que pillen a catorce, y todos de la misma nacionalidad, es, en realidad, como mandar una postal a su país, gobierno incluido, para que vean la imagen que están publicitando de Italia y ¿de un tipo de turismo? en la Pamplona que hace mucho tiempo ya fue de Hemingway.


Sin embargo, y quizás es la razón que me ha movido a escribir ésto, es que mucha gente, en especial en Twitter, al comentar esta noticia, se pone del lado de los escapistas, o mejor dicho de los aprendices a escapistas, porque el menú les parece muy caro. 

Seamos serios, y con un poco, solo un poco, de experiencia de cómo va la vida, 40 euros por cabeza en un menú por la noche, y en plenos sanfermines (importante dato a tener en cuenta), no es nada caro, desde mi punto de vista (hay que tener en cuenta, también, que este vecino del mundo vive en Donosti, y su punto de vista pueda estar un poco distorsionado por los usos y costumbres del lugar), y no soy de los que derrocha el dinero, entre otras cosas porque no lo tengo. Pero aunque el motivo sea que el menú era caro, tampoco es razón para correr más que en los encierros, a no ser que desde el principio vayas a hacerlo.

Es posible que la mayoría de los discrepantes en Twitter sean esos mismos que al morir un torero de una cornada, siempre se ponen a favor de los toros. Y es que en este caso lo entendería, porque aquí también estamos hablando de cabestros, o de ese turismo que se supone nos va a sacar de pobres.

Aunque ignoro si es labor de la Policía Foral, me gustaría saber si ya que estuvieron en el restaurante, y llámenme "cabroncete", antes de mandar el tweet, que a este vecino del mundo le sigue pareciendo una manera de hacerse "un selfie de autocomplacencia", comprobaron que todos los contratos de los trabajadores del local, estaban en regla y de acuerdo a la legislación vigente. Ya puestos, y como el Arga pasa por Pamplona...

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sábado, 8 de julio de 2017

LA OBSERVANCIA Y EL JUBILADO



Desde que le han jubilado, lo que más practica este vecino del mundo, es la “observancia”. En realidad, ya lo notarán ustedes, “observancia” viene a ser un juego de palabras que puede abarcar desde el voyerismo, no parar de mirar hasta cogerle gusto en ocasiones, la mayoría, a actuar estrictamente como se ha mandado, normalmente por un tercero, que la mayoría de las veces (ahora que insistentemente estamos recalcando, especialmente en los discursos políticos, los sexos), es una tercera.

Esas mañanas mediterráneas al borde del mar, entre las seis y siete, cuando el que está allí todavía tiene un real por qué, o quizás un mandato, dan especialmente para practicar la “observancia”. Y si este vecino se ha dado cuenta, ya que no se considera un “Colombo”, es porque debe de ser bastante obvio. Esas personas, que pareciendo que les han echado de casa, por lo temprano de la hora, y quizás por la realidad, optan por conquistar un buen terreno en primera línea de playa, son en su gran mayoría, hombres.

Al parecer sus mujeres ven mejor, mucho mejor, que madruguen, casi bordeando el desalojo a primerísima hora, durante el segundo sueño, que volvieran a casa tras estar con sus amigotes a la una de la mañana. Si lo hicieran a las tres, quizás se pudiera arreglar y directamente se le da las sillas y el conjunto de bolsas, y ya directamente se le puede enviar a conquistar el Mediterráneo.

Por no decir el cien por cien, lo dejaremos en un noventa por ciento de hombres solitarios en busca de playa que conquistar, y en ese diez de excepción, incluimos también a las parejas de “abueletes”, porque van los dos, y en ese caso son mandados por mando a distancia de los hijos, esos mismos a los que el resto del año, sus padres les cuidan a sus retoños, porque ellos, según dicen sus padres salvándoles las vergüenzas, no abarcan para todo.

Este vecino del mundo ha llegado a la firme conclusión de que si él fuera primer edil de cualquier ayuntamiento costero instalaría, prioritariamente, inhibidores de frecuencia para evitar mandos a distancia, y que fuera a ocupar su sitio a cualquiera de las playas y rocas que nos circundan el que verdaderamente, al final, va a plantar sus reales posaderas.

 A este vecino del mundo que ya se está reconvirtiendo, como dijo en un post anterior (http://patxipe.blogspot.com.es/2017/05/el-joystick-de-mi-vida.html) en “jubilata de hojalata”, al primero/primera que tenga los santos bemoles de sugerirle plantar sus reales frente al mar, incluso a una hora razonable, le va a mostrar el reverso de su dedo medio totalmente erecto y duro, muy duro, de manera que no le va a hacer falta adornar la imagen con ninguna explicación.


Cualquier jubilado ya es en sí mismo, un superviviente, y nadie debería de humillarle con peticiones, cuando menos, llenas de un egoísmo que apesta, provengan de sus hijos o del mismísimo Sursum Corda disfrazado de mujer, la suya.

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lunes, 3 de julio de 2017

HOMBRE, HOMBRE....?


Si algo hemos aprendido últimamente es a medir  las palabras constantemente, por aquello de que en cualquier momento puede venir “el famoso Paco con la rebaja” y dejarnos en pleno fango.
Lo que voy a relatar ahora, y no me pone, de verdad, muy bien, me acaba de ocurrir hace unos veinte minutos y, quizás, es el síntoma de medir las palabras modelo “con papel de fumar”.

He ido a una tienda de esas que denominamos de “chinos”, aunque últimamente he aprendido que las llamamos así, no porque el propietario lo sea, que también, sino porque nos engañan como si fuéramos … sus compatriotas.

Mi objetivo: comprarme dos pantalones cortos de unas cuantas XL… Como soy cliente, si no habitual, sí cada vez que entramos en verano, ya sabía el pasillo exacto.

Según nos íbamos acercando se oían dos voces cada vez más altas, especialmente la de una mujer hacia un hombre (ambos no bajaban de los setenta años), al que literalmente le estaba tratando como un trapo.  Ella estaba posicionada hacia mí, y el hombre, sin todavía ubicarme,  me daba la espalda. Al verme la mujer con cara de ser sorprendida ha dicho “Aparta, que viene un hombre”.

Uno, que no está acostumbrado, y tal como están los tiempos, a que le regalen la oreja, enseguida ha pensado que en algún lugar vendría la “letra pequeña”, y que además, era endulzar un oído, el mío, para castigar  a su sufridor, ha sentido repentina empatia por el varón domado, y solo ha sido capaz de decir:
-Bueno, tanto como “hombre”… A lo mejor si me hacen el examen correspondiente, no paso lo de “hacer dos cosas a la vez…”

Y es que ya nos han acostumbrado a que sí en algún momento nos llaman “caballero”, como mínimo nos encontramos en un restaurante y nos traen la cuenta.

Nadie da nada por nada, y especialmente entre diferentes sexos. Aparte, que este vecino está convencido de que la famosa y tramposa frase: “Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” ha hecho mucho daño ante cualquier nueva posibilidad de lo que sea; incluso ante la peregrina idea de ser “el último hombre sobre la tierra”.

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jueves, 29 de junio de 2017

CONFESIONES DE UNA CASI MONJA


Hay circunstancias que te indican claramente que el día que acaba de comenzar puede ser, por ejemplo, la Feria del Humor.

Enciendes la radio y lo primero que escuchas es que “Doña Marta Ferrusola ha encargado dos libros (con uno, al parecer, se quedaría corta) para limpiar la imagen de los Pujol".


Al levantarme del suelo, por la sorpresa, he llegado a la conclusión de que sería más fácil, e incluso, a lo mejor más barato, “sobornar”, ya puestos, a cada uno de los españoles con un millón de euros para tatuarnos una eterna sonrisa.

Luego, me dirán que el vecino del mundo tiene muy mala leche, y es que apenas te estás cayendo del guindo del nuevo día y te atacan con la estaca de una noticia como esa, en las partes morales. Uno, osea, este vecino, tiene que defenderse, y será por eso de la semana del  orgullo, pero uno también tiene el suyo, y aunque no tiene pluma, ya apenas existen esos artilugios, tiene un buen teclado desde el que sacarle la punta a esa noticia.

Teniendo en cuenta de que hace muy poco aparecieron unos documentos en los que la Señora Ferrusola se autodefinía como la "madre superiora" de su convento, a lo mejor alguno de esos libros se viene a titular "Confesiones de una monja" o incluso "Mi marido fue Dios en Cataluña", por aquello de que una monja se supone que está casada con Jesús...

De todas maneras, y teniendo en cuenta que, presuntamente, a los Pujol se les ha pillado con el carrito del helado, sería mejor devolver lo que en su momento, al parecer, se les quedó pegado en la punta de sus dedos que pegarnos con un libro, o dos, en la cabeza para, como mínimo sufrir de amnesia.

Quizás La Ferrusola, prefiere apuntarse a la moda de La Esteban con un libro, pseudobiográfico, que a la postre, y si quieres buscarlo en cualquier librería, nunca sabrás en qué sección hacerlo, si en “Literatura fantástica”, en “Humor”, o simplemente, en el caso de Doña Marta, en “Política”, porque durante mucho tiempo fue la madre política de todo catalán que se preciara.

Lo dicho, hoy me he despertado, y ante mi estaba “La Feria del Humor”, con muchas risas, y sobretodo, muy poca vergüenza.

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martes, 27 de junio de 2017

SEÑOR BOSÉ, ¿DE VERDAD ME LO DICES?



Hoy me estaba bañando en la Playa de los locos, tal cual, y no es una licencia, digamos que poética, o cabrona, para describirme, sino que esta playa se llama así, y no voy a dar más pistas, ya que yo tampoco quiero que me pillen sin mis mejores galas, y los paparazzi, o los becarios eternos a periodistas (por aquello de ese invento al que se ha dado en llamar “crisis”, y que ya va a durar eternamente) están en todas partes.

Tras unos diez minutos de oasis mental total, todo se ha desvanecido con los gritos de dos mujeres de cierta edad, que sólo, al parecer, han encontrado en los chillidos el único recurso para hacer saber a toda la playa de que el agua estaba muy fría, pero que, aún así, costara lo que costara, ellas ya habían tomado la valiente decisión de bañarse.

He sonreído ante la idea de que esos chillidos les podían servir, ante futuras tropelías, para demostrar, a modo de coartada, de que ellas no habían podido ser, porque a “esa” hora, se estaban bañando…

Y no sé por qué o, en realidad, sí sé, mi mente me ha traído el recuerdo de Miguel Bosé, y sus recientes, y sorprendentes, al menos para este vecino del mundo, declaraciones sobre lo mucho que hemos perdido, con Rajoy como Presidente, en muy poco tiempo los españoles.

No, no es que no esté de acuerdo con él, sino que en realidad me ha sorprendido que una persona que lleva un tiempo en Panamá, como lugar de residencia (y no hay que olvidar que Bosé siempre ha tenido pasaporte, también, panameño, por haber nacido allí) se meta en un fregado de hablar de nuestra situación actual. 

Hablar de Venezuela, como lo ha hecho también, me parece mucho más comprensible por tener la importancia que él tiene en la América Latina, pero es que el Miguel Bosé que siempre hemos conocido, durante muchos años, era aquel que guardaba muy bien su vida privada, y solo llamaba a los medios, o digamos que ambos se acercaban mutuamente, en momentos en que le interesaba por su trabajo.

Entonces, éste es el momento, y de ahí la relación  con “la coartada” de que hablaba al comienzo, y si Rajoy y su política solo es una excusa para recordarnos que Miguel Bosé está en gira y los lugares en los que va a actuar…  en otra versión mucho más moderna y sofisticada de "he venido aquí a hablar de mi libro" que hubiera dicho el mismísimo Umbral.

¿Que por qué no creo en su honestidad? Porque también ha dicho otras veces, que él no se ha retocado quirúrgicamente, y que, naturalmente, estaría en su derecho de hacerlo, y que todo se debe a los cambios en su dieta y en su manera de cuidarse.


Pero, mira, Miguel, tenemos la misma edad, y mientras a ti se te está poniendo un aspecto, cada vez más oriental, especialmente en los ojos, y en estos momentos te ha dado por decir verdades como puño, pero por ahora al menos, en momentos de gira artística, a mí me están saliendo muchas arrugas, de esas que se dicen de expresión, y en lugar de rasgos orientales, cada vez soy mucho más cabroncete, escriba o no escriba en mi blog, y si no me fío de mí, mucho menos de los demás.

Es lo que pasa cuando al público, en general, se le "torea" una y otra vez, y es que, al final, como el toro, también aprendemos; eso sí los cuernos ya no nos lo quita nadie.

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domingo, 25 de junio de 2017

MILÁ ... Y MEDIA


Desde hace un tiempo al menos, este vecino del mundo procura "cocinar" una televisión alternativa para consumo propio, viendo los programas, al menos los más importantes según su opinión, más que cuando los emiten originariamente, cuando a él le viene bien. Y para eso se mete en las entrañas de cada cadena, vía internet naturalmente, y se sirve a la carta. Por supuesto que sin pagar nada extra, ya que, está puesto y dispuesto, para servirse en una especie de buffet de barra libre.

Y acabo de deleitarme con el último capítulo, hasta hoy mismo, de “Planeta Calleja” (http://www.mitele.es/programas-tv/planeta-calleja/5946a85fb95c9b22b18b4575/player) protagonizado por Mercedes Milá.

Por supuesto que cada programa funciona en gran parte por lo que al invitado semanal le salga de sus entrañas más que lo que suelte por esa boquita. Y en eso, en entrañas, en espontaneidad, Doña Milá es un valor seguro.

En el capítulo del tándem formado por el Señor Calleja y La Milá que es como más cómoda se debe de sentir, y lo digo desde el alma, al referirse a ella, intentarán sobrevolar en globo aerostático, y en pleno invierno, las Islas Svalbard, que se supone que están las más cercanas, a unos mil kilómetros, al Polo Norte, con unas temperaturas rondando los -20ºC. Pero ya se sabe que en esos lugares extremos, el hombre propone… y la naturaleza dispone.

Este vecino no va a destripar nada más de lo que ocurre, sólo diré que vamos a encontrar a una Mercedes, más que cien por cien Milá (de ahí el título del post). Y que si la descubrí, creo recordar que sería  a finales de los setenta, comienzo de los ochenta, en televisión, y siempre pensé que estaba un poco más allá del resto de periodistas-presentadores de televisión, este programa me ha servido para descubrir que La Milá siempre ha vivido allí, en su microclima, y que se acerca un poco a nosotros para salir por televisión, y que le vayamos entendiendo cada vez un poco más, aunque que le comprendan, realmente, le importa un pito.

Porque lo suyo, lo de Mercedes Milá, es más que estudiarlo todo, destriparlo desde su óptica, y nunca ha querido juzgar nada, eso no le interesa, sino solo comprenderlo, y saber que existen otras opciones.

Haciendo un paréntesis, para los descubridores de temas, dentro del programa hay una pareja formada por un nativo del lugar, aunque más cerca de ser Papá Noel que un hombre de carne y hueso, y su esposa, colombiana, que merecerían un programa para ellos solos, y estoy convencido de que si se lo preguntan a Doña Mercedes, estará totalmente de acuerdo.  

¡Ojo! Y que se me entienda bien, este programa no va a servir para que el espectador cambie respecto a la manera en que ve a la casi-noble (aunque nosotros sabemos realmente que si algo es la Señora Milá, precisamente, noble lo es un mil por cien), sino que la verá de la misma manera a la que antes ya la juzgaba, pero elevada a la máxima potencia, esta vez, sin género de dudas.

Para terminar, solo puedo decir que si algún día me reencarno quisiera ser ésta (porque sin duda, en ella misma hay muchas) Mercedes, La Milá más auténtica y clarificadora de sí misma.


Por cierto, Mercedes Milá, lo ha puesto muy difícil para que cualquier invitado venidero aporte más al programa. Después de ver este capítulo de la serie, seguro que me van a entender…

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viernes, 23 de junio de 2017

AL OTRO LADO DE LA HOGUERA...


Dentro de unos momentos, este vecino del mundo se va a dar un paseo que le servirá a modo de elixir de la eterna juventud. Y es que ya falta poco para celebrar la Noche de San Juan. Aquella noche que, entre otras cosas, significaba el fin de un curso, su intento de dejarlo atrás, y jugar con un futuro que se escondía tras la oscuridad de una noche, sin duda, especial.

Hay ritos, costumbres, noches que son una especie de vuelta a la niñez, quizás de empequeñecer en tamaño, para verlo todo con aquellos ojos grandes que nos caracterizaban cada vez que vivíamos algo que escapaba a la razón. Porque un niño, espera todo, comprende todo.

Y la noche de San Juan, aquellas noches de los años sesenta, tenían para nosotros al menos, mucho de rito que olvidaba la razón para troncar con esa sombra de brujería que se esconde en cada noche. Ese quemar algo viejo, ese saltar el fuego, está más cerca de un aquelarre, de jugar con lo prohibido, de cruzar al otro lado del más allá , de la sinrazón. Más cerca de intentar romper las puertas del cielo, que hacer cola ante el Todopoderoso, para ver si nos hemos portado bien.

La noche de San Juan del 2016 tuve la gran suerte de disfrutarla en la playa de La Zurriola, en Donosti, entre carajillos, bruj@s de distinto pelaje y música de enigmáticos acordeones.


Hoy, esta noche, estaré más lejos; lleno de ecos habanero-salineros, y de much@ rubi@ europe@; pero seguiré buscando al otro lado de la hoguera de cualquier playa, ese reflejo, quizás de una cara, o de unos ojos, que no paran de vigilar, prestos a reconocerme el día que ya la hoguera esté en el mismo lado de los dos.

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jueves, 22 de junio de 2017

ESA OTRA CENSURA...


A lo mejor estoy confundido, pero tal como se han puesto las cosas, ya no hace falta una censura pura y dura encarnada en algún departamento del estado, llena de hombres serios vestidos de gris,  como en tiempos de Franco, que una semana sí y otra también, escrutaba cada línea de, por ejemplo, “La Codorníz”, para secuestrarles la edición, y gratificarles con la multa de turno.

Ahora, entre que te pueden tachar de populista o machista, ya no puedes soltar nada por tu boquita. Y es que la cosa va por barrios. Lo que dice el contrario, si hablamos de política, siempre es “populista”. Sólo ellos, los de su partido, o de  su manera de ver la vida, han tenido la suerte que da el destino, de tener razón.

Hemos llegado a tal extremo, que en cualquier conversación de políticos, por ejemplo en la tele, el primero que dice al otro “populista”, parece que ya ha ganado.

Y en cuanto al feminismo, partiendo ya para evitar insultos posteriores, de que todos los hombres son feos, ya no existen, por ejemplo, mujeres regulares, porque si dices de alguna, que tiene, por ejemplo, ojeras, te dirán como mínimo que es por cuidar de tus hijos, porque tú, que también las tienes, te las has forjado por estar todo el día en el bar, o por no parar de ver películas “porno”. ¡Sin vergüenza!

Además, las contestaciones de las mujeres se considerarán siempre originales, provocadoras y feministas, mientras que las de los hombres, por el mero hecho de serlo, olerán desde lejos a “eau de machisme”.

Viendo, especialmente, algún canal de televisión, como por ejemplo, la Cadena Alegre, en programas dedicados a la gente guapa, ya se da por supuesto que las bellas participantes, todas, al ser jóvenes se les presupone de ideas modernas y combativas, pero a la primera de cambio te sueltan eso de que les “ponen” los hombres un poco, por no retratarse del todo, “canallas”, y a este vecino del mundo, llamenle mal pensado, lo primero que le viene a su mente-demente es esa rápida imagen de “Viridiana”, del gran Buñuel, en la que tras la noche nupcial, se ve el vestido de novia en el suelo, con las botas del protagonista (interpretado por el nunca olvidado, Fernando Rey) encima.

Hoy,,sé que me van a venir críticas por muchos lados, pero a uno ya los años le han ido despojando de todo (del trabajo, de la mayoría de los sueños, de gran parte de la ilusión), y recordando esa célebre frase de “quien calla otorga”, lo que ya no está dispuesto a perder es su opinión.
¡Por ahí no paso!


Además en momentos así, y ya para terminar, conviene recordar esa frase de “..ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”. Por cierto, juro en este caso que “paja” no tenía ninguna connotación sexual. Y es que con eso de la autocensura, en muchos casos, y ya perdonaréis, conviene cogérsela con papel de fumar…

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miércoles, 21 de junio de 2017

LOS SANTOS HUEVOS


Sí, seguro que lo habéis notado. La frecuencia de textos, opiniones, de este vecino del mundo ha bajado radicalmente.

Y es que me encuentro apático, y mirando mi lengua a través del espejo, comprobando una vez más que está “blanca empacho”, de todo lo que ha tenido que tragar (me imagino que como la mayoría de los españoles), que es lo peor. Con una sensación, todo el tiempo, de déjà vu, ésto ya lo he visto antes, y no me lo creo tampoco ahora, y de que los momentos presentes es más de lo mismo.

Sin ir más lejos, ayer, los que fueron durante un tiempo, eso nos lo decían constantemente en todos los medios de comunicación, “los más listos de la clase”, como si fuera una reunión de exalumnos, Rato, Mayor Oreja, Arenas y Acebes, ex ministros del Señor Aznar, tuvieron que aparecer, seguro que muy a su pesar, en el juicio de “la Gürtel”, y lo de “aparecer” es estrictamente literal, porque hablar, hablaron poco: no sabían, no recordaban, no les constaba... ¡Un asquito!

Viendo ese resultado, parece que un brote de amnesia se ha declarado en ciertas mentes de la España-va-bien que debería, como mínimo, ser estudiado.

Lo triste es que, viendo lo que vimos ayer, y que es más de lo mismo de lo ya visto, en cuestión de comportamiento (por eso el empacho de este vecino del mundo), en otros casos, solo te queda preguntar tristemente: ¿En manos de quién hemos estado? Naturalmente, es simplemente una pregunta retórica, porque si ellos no saben nada, nosotros, simplemente, pasábamos por allí…

En el fondo, a este vecino del mundo, siempre le queda la sensación de que hay mucho cobarde suelto, y que cuando hay problemas, nadie tiene los santos huevos de poner su cara, por miedo a que se la rompan. Aunque en realidad deberíamos hablar, como diría un sudamericano, del estatus y la plata acumulada, por miedo a que los suyos, los demás no importan, se queden sin comer, muy bien por cierto, y sin todo lo demás, que, seguramente, será mucho.

Hablando de “santos” (huevos), y de los más listos de la clase reunidos ayer en una especie de examen oral de selectividad, de su estirpe, ¿no habrá ninguno, que se les presupone católicos-apostólicos-y-romanos,  reparado en que si Dios, que nos han dicho mil veces,  está en todas partes, seguramente no debe de estar muy orgulloso de los de esa promoción de alumnos lumbreras?

Ante preguntas que nunca se podrán contestar, este vecino siempre lo ha tenido muy claro, “la cosa” debe fluir, porque de lo contrario, huele, y ante eso, solo hay una opción: entrar en el cuarto de baño, y echar la bomba.


¿Para cuándo una bomba portátil, en versión, claro está, sino elegante, cuando menos “decorosa”, para poder llevar a cualquier lado, y evitar frustraciones, y como a este vecino del mundo le ocurre, empachos?
¡Tranquilos! Sólo era otra pregunta retórica...

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viernes, 16 de junio de 2017

LARGO VIAJE DE UN INSTANTE



Hay noches que comienzan  muy temprano, te pillan con la guardia baja, con la mente vestida de recuerdos recién adquiridos, y cuando crees que has cruzado ese mar (primero incendiado, oscuro después) que lleva a la playa del Alba, descubres que prácticamente el viaje no ha comenzado.

Ese largo viaje de un instante, te recuerda que todo es verdad y mentira; que la memoria es un espejo que puede deformar los recuerdos, como en las casetas de las antiguas ferias en las que con cambiarte de tipo de espejo, te alargabas o ensanchabas, al gusto que tuvieras en ese mismo momento. Alargar o ensanchar siempre puede ser una manera de seguir enganchado al problema.

Hay noches repletas de estrellas, hay vidas de una noche oscura que culpan siempre de ese apagón a los demás.  Hay muchas vidas en una; recuerdos de vidas que ya sólo son eso, recuerdos, ecos de voces rebotando en el hueco del olvido.

Hay noches, las de Junio, que parecen estar grapadas al "atarde-amanecer"; más un parpadeo nocturno que una exhibición de azules y verdes oscuros, tan breves que tienden a morder los fantasmas nocturnos. No es la oscuridad completa; es un sirimiri de luz para cuerpos enamorados tendidos en arenas húmedas de una playa cansada, ahora, de turistas incansables.

Hay días, los de Junio, que son una comunión perfecta entre lo real y lo soñado, entre el tener y el querer.

Hay días, los de Junio, que no deberían de morir nunca...

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domingo, 11 de junio de 2017

¿QUIÉN NOS TIENE TANTO PAQUETE?


Quizás esta semana, y clarísimamente, diría este vecino del mundo, alguien se ha pasado de frenada, y ha optado por poner el punto de vista de la actualidad más actual, en el paquete de los hombres, o si abrimos las piernas más o menos cuando nos sentamos en el Metro (o en cualquier medio de transporte), como si el metro también fuera el patrón de la abertura y apertura masculina.

Y aunque la humorada, al menos para este vecino del mundo,  haya empezado por la izquierda madrileña, inmediatamente se deslizan unas fotos, ¡qué casualidad!, de la sección paquetera, del Podemos más varonil  (no confundir con "machista"), como intentando demostrar que el "arco del triunfo" comenzó en Puerta del Sol y acabe en Venezuela.

Siempre es mejor hablar del tamaño de los huevos, especialmente si el color de los pensamientos de sus propietarios es morado, que de los huevos que han tenido muchos para dejar a lo que consideraban su cortijo, y que el españolito medio siempre ha llamado "España", como un solar, con los frutos, presuntamente robados, "empaquetados" (que también viene de "paquete") rumbo a Suiza o Panamá.

Si de verdad, todo eso del paquete invadiendo terreno ajeno es tan importante, y que se puede arreglar con unas breves palabras tanto al invasor “paqueteril”, como a esas señoras que hacen lo mismo, pero  con su bols@, mientras ponen cara de cansadas y que la culpa es de su marido, qué será con lo ocurrido a ese PP culpado y reprendido en una sentencia judicial, por haber perdonado “olvidos” de declaraciones a Hacienda de dineros por parte de gente que siempre tiene dinero y que se mueve, además, por terrenos de presunta influencia.


Ahora que ya se acerca el verano con esas serpientes “des-informativas” que siempre invaden, de una u otra manera, los medios de comunicación, vamos a recibir, ya lo estamos haciendo, muletazos de opinión, porque a pesar de que mucha gente está en contra de las corridas de toros, practica la tauromaquia en el ruedo de la noticia, poniéndonos en posición, con muletazos informativos, de izquierdas, de derechas, para entrarnos a matar y dejarnos patas arriba.

Si en una película hay un personaje que fuma mucho, y tose constantemente, el guionista nos está adelantando que a ese personaje le quedan dos telediarios. Si en los medios de comunicación se ven primeros planos de paquetes desenfrenados, nuestro olfato nos debe de alertar de que alguien nos está robando la cartera.

*FOTO: DE LA RED

martes, 6 de junio de 2017

LICENCIA PARA ESPIAR (...A ESTAS ALTURAS DE LA PELÍCULA)

 

Siempre se ha dicho que si una vez dejas un libro a un amigo, te quedas sin libro y sin amigo.

Hace unos días, Cesar, un amigo, me recomendó una película recién estrenada, “El caso Sloane”.

Hoy he ido a verla.

Elizabeth Sloane, interpretada por Jessica Chastain, es una fría e implacable, ambiciosa y hasta agotadora ejecutiva, contratada para lograr una ley de control de armas en Washington DC. Intentará usar, sin ninguna piedad, todos los recursos a su alcance, plantando cara a un más que poderoso lobby armamentístico, en una durísima campaña, poniendo en riesgo su propia carrera, y especialmente a sus seres, se supone, que queridos. . 


John Madden (El nuevo exótico Hotel Marigold, La deuda) controla este thriller , como si fuera un caballo a punto de desbocarse, y lo consigue, sobre el poder, en este caso sobre el control de armas, según un guión, del debutante, y con una muy buena nota, Jonathan Perera

Jessica Chastain (La noche más oscura, Mamá) encabeza un reparto en el que sobresalen Mark Strong, John Lithgow, Sam Waterston (con una carrera espléndida, aunque su fama siempre haya sido inversamente proporcional a la calidad que atesora). Y en el terreno de ayudantes de la Señorita Sloane destacan dos auténticas joyas: Gugu Mbatha-Raw y Alison Pill.

Película que da qué pensar sobre lo manipulables que podemos ser, especialmente ante políticos corruptos (¿Nos suena de algo?). Por eso que aunque no conste en ningún lugar eso de "basado en hechos reales", tenemos la sensación, durante toda la película, que alguien nos ha dado: licencia para espiar, y nos lo creemos todo a pies juntillas.

Volviendo al dicho del comienzo, hoy no he perdido nada, sino que he descubierto, gracias a la recomendación de Cesar,  a una película, no imprescindible, pero más que recomendable, y un amigo con un muy buen ojo. Y si este vecino fuera narcisista, hasta diría que ya había demostrado lo del buen ojo, cuando me eligió como su amigo.

Sigue habiendo cine que continua sorprendiendo con diversos e inesperados giros, y que dice cosas, aunque la película de hoy no paraba de decirlas, y, puede ser uno de los pocos "peros", ya que a más de un@ ha podido hasta agobiar. Por cierto, y en este punto, espero que el productor no haya pagado a los actores por palabra dicha, porque se ha podido arruinar, ya que en varios casos, no han parado de hablar, y además, y nunca mejor dicho, con mucho arte, 

Una película, que es una especie de master en lobbies, y su gran influencia en la actualidad.

Ya para terminar: no perderse, aunque comiencen los títulos de crédito, las últimas escenas, y esa última mirada de la Señorita Sloan, que puede abrir otra  historia.

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jueves, 1 de junio de 2017

DE TRIPAS...TRAJEDIA, O JOSETXO Y SUS BOYS


Esta mañana, mientras este vecino del mundo bajaba por las escaleras hacia el portal, bastante temprano por cierto, se ha cruzado con el vecino del segundo, Josetxo, que mientras subía, tarareaba por lo bajini, aquella canción de Sabrina, “Boys, boys…”, en la que mostró su "pechamen" a todo el país durante una eternamente recordada velada de Nochevieja, con la variante de que mi vecino iba diciendo con mucha chunga, “Moix, Moix…”.

Lo de Josetxo y sus boys, sólo me ha extrañado por lo temprano de la hora, porque de siempre es conocido por el resto de la comunidad, por su sentido del humor, especialmente relacionado con la actual política de nuestro gobierno, de la cual él es muy crítico.

Con lo anterior, se podría colegir que el españolito medio intenta sobrevivir, más que haciendo de tripas corazón, de la tragedia humor.

Sin olvidar que lo de mi vecino y sus "Moix" viene después de un día en el que los nervios debían de estar a flor de piel, al menos en el Congreso de los Diputados.

Dos escaños rotos en la sesión de ayer inducen a pensar a que el personal debía de estar en plan "chica Almodóvar", bastante nervioso en la sesión matutina, en la que se estaban aprobando los Presupuestos del Estado, y dónde cualquier voto era de extrema importancia, tanto como para que el Señor Rajoy votara en contra. 

Aunque seguro que personas como Josetxo, mi vecino con mucha sorna, seguro que puedan pensar que lo hizo queriendo, incluso alegando motivos personales, o problemas de conciencia para sus propios presupuestos. Siempre se ha dicho, que si encuentras a un gallego (y el Señor Rajoy lo es, y ejerce de ello) en una escalera, como a mi vecino Josetxo, nunca sabes si sube o baja.

Si no fuera porque el Señor Rajoy tiene que juntarse con el resto de mandatarios extranjeros, momentos en los que estoy seguro de que la tierra me puede tragar, porque noto las pupilas del resto de ciudadanos del orbe en mi cogote, muchas veces tengo la sensación de que toda la política española es un show, escrita por el mejor de los guionistas, eso sí, que siempre está probando tramas nuevas. ¡Para mondarse! 

De hecho, las declaraciones del Fiscal Jefe Anticorrupción ayer parecían jugar a asemejarse a las dadas por la mayoría de esposas de imputados por cualquier cosa: "lo ignoro..., no sabía que ...,, me enteré cuando...".

Este vecino del mundo se acaba de enterar de que el Señor Moix ha dimitido. Tengo que localizar a Josetxo, seguro que le va a afectar mucho. Al menos, seguro que cambia la letra de su canción, o le da por entonar la marcha fúnebre... ¡Vaya usted a saber! Por aquello, seguro que me dice, que a "Moix muerto, Moix puesto".

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martes, 30 de mayo de 2017

CREENCIAS INCONVENIENTES


En el fondo, siempre he creído que los mozos de los Sanfermines nunca van a casa de un año para otro, no tienen casa, y se pasan el tiempo escondidos. Por eso, durante las fiestas, no paran de cantar y bailar, para desquitarse.

Estoy convencido de que los políticos son una especie de “replicantes” que no tienen ni corazón, ni por supuesto sangre que se les congele con las injusticias. Ante la pregunta de quién los fabrica, naturalmente, "los poderosos" que tienen muchísimo dinero. ¿No se nota?

Siempre he creído que perdemos la inocencia el primer día que nos hablan de “usted” para preguntarnos qué hora es y, a partir de ese momento, comenzamos a almacenar muy mala leche.

Tengo la continua e inquietante sospecha, llámeme loco, de que existe un departamento del gobierno, de los gobiernos en general, encargado de inocular enfermedades a los jubilados, o de pergeñar sucesos que parezcan “un accidente”, con el fin de que vayan dejando “dinero libre” para otros asuntos más importantes; siempre por el bien de su país.

Convencido de que uno no se siente cada vez más mayor por las arrugas, sino porque cada vez hay menos gente que conozca usos, costumbres e “inventos antiguos” que “explicas que una vez existieron, y que lees en la cara de tu interlocutor “el abuelete ya está contando batallitas otra vez”.

Las redes sociales, especialmente Twitter, actúan como los perros de un pastor.  Te van acotando tu sitio para que te vayas moviendo según sus deseos.

Cada vez que veo, en nuestras zonas costeras especialmente, a turistas jóvenes extranjeros, los guiris de toda la vida, que nos siguen mirando desde arriba, y estoy seguro que no es por su altura, comprando refrescos y bebidas con alcohol para obviamente practicar “botellón”, me pregunto si es éste el turismo de calidad que nos predican.

Desde que me enteré que las políticas del gobierno van encaminadas a que desaparezcan “Humanidades” en la Universidad, estoy convencido que lo hacen porque no sería políticamente  correcto “prohibir aprender  a leer”. Y, por ahora, sólo por ahora, se conforman con que no aprendamos a pensar…

-¿Lo mío es grave, doctor? 

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lunes, 29 de mayo de 2017

ESPABILA O REVIENTA, PERO EN FRANCÉS


Estos días los medios informativos se han hecho eco de una innovadora campaña de tráfico en París, y que me ha tocado muy dentro, ya que me he dado por aludido desde el primer momento, con ese mal hábito que muchos tenemos, aunque siempre estemos seguros de que tomamos las debidas precauciones...

Se trata de una impactante campaña del gobierno francés destinada a intentar evitar que los peatones crucen los pasos de cebra sin mirar, y así parar los demoledores y crecientes datos: 4.500 peatones sufren accidentes cada año en Francia.

Se ha usado, para este loable empeño del Gobierno francés, tecnología interactiva para conseguir que los peatones sepan qué se siente, cuando están a punto de ser atropellados, en una especie de frío ultimátum, a modo de un "espabila o revienta" casi literal.

Mediante la ya citada tecnología interactiva, se muestra al peatón “despistado” cruzando en rojo, y tras el ruido de un importante frenazo “enlatado”, pero que hiela el alma, antes de que el sorprendido peatón pueda comprender nada, ve en una marquesina anexa lo que pudo ser y, afortunadamente, quedó en un “casi”-cruel pero esclarecedor ensayo de un percance que no fue. Un primer plano de su cara desencajada por el susto, llena la pantalla de la marquesina, junto con un envenenado recordatorio: "No corras el riesgo de mirar a la muerte a la cara". ´

Bien pensado, en esta campaña el Gobierno Francés, permite sentir lo que sería encontrar la noticia de tu muerte, en primera plana, sin necesidad de esperar “al día después” o vivirlo, si fuera posible, desde el más allá.


Al final, parece que va a ser verdad eso que siempre ha dicho nuestro refranero: “La letra con sangre entra”.

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domingo, 28 de mayo de 2017

EL OSO AMERICANO Y SU HÁBITAT, O SEGUIMOS HABLANDO DE DONALD...


Vaya por delante de que hoy es uno de esos post en los que este vecino del mundo se ha tomado varios días de seguridad, en este caso no ha valido lo de sólo tomarse unas horas de "templanza", para asegurarse de que se le habían enfriado tanto la boca como las manos, para no vociferar o teclear lo que realmente sentía.

Y es que lo del manotazo/empujón del Señor Donald Trump, al primer ministro de Montenegro, Dusko Markovic, para hacerse un hueco en una foto de familia durante la cumbre de la OTAN celebrada en Bruselas, mientras se va colocando su ropa, con aparente desprecio, ha sido, en sí mismo, toda una metáfora.

Seguro que muchos habrán dicho eso de que el Señor Donald (dejé claro en el post del otro día, http://patxipe.blogspot.com.es/2017/05/el-chollo-y-la-bomba.html , que prefería llamarle así por no darle el boato que de ninguna manera es digno de ello) ha demostrado lo que es, un elefante en una cacharrería, aunque quizás, en esta ocasión, venga más al pelo lo del elefante entre una colección (muy cara por cierto para el erario público), de jarrones chinos. Sin embargo, este vecino del mundo le ve, entre lo desgarbado y primitivo de sus movimientos y educación, si la tuvo, más como un oso (pidiendo perdón al poderoso plantigrado), naturalmente, americano.

Cada vez que hablamos del Presidente de los Estados  Unidos, no puedo evitar acordarme de Clint Eastwood, el gran actor, por ser uno de sus máximos defensores, antes de ser elegido Presidente.

Por lo menos, personajes como Harry El Sucio, y sucedáneos, tenían un código ético aunque fuera muy especial; sin embargo, el Señor Donald no es que desconozca el término “ético”, sino cualquier palabra relacionada con “educación”.

El americano medio no puede estar orgulloso de quien está por ahí, se supone, llevando la máxima representación de su país.

La escena del Señor Donald y familia (esposa e hija) delante del Papa Francisco, es todo menos seria. Y prueba clara de cuándo se hacen las cosas de sentimiento, o se hacen forzadas, porque no queda más remedio. Lo de las mantillas en sendas cabezas, recuerda más a la pluma del comienzo y final de Forrest Gump (como el aire las quiso depositar), que a ser unas más en la "humildad" ante Dios.


Si ya en sus tiempos de negociante, como se diría en los años cincuenta, Donald debió de dejar detrás muchas víctimas, sus comienzos de Presidente, no le van a la zaga, leyendo la cartilla, de la que se ha hecho dueño y señor, a los demás componentes del llamado G7; tachando a muchos de ellos, como mínimo de morosos, sino de gorrones, en cuanto a gastos de defensa se refiere. Y para culminar, dejando claro que a él lo del cambio climático le trae al pairo; quizás, tanto como a su mujer expresar  cualquier muestra de amor hacia él, como cogerle de la mano, la que ha rechazado, dicho sea de paso, en varias y cantadas ocasiones.


Quizás, y como ayuda al Señor Donald, se le debería traducir, y hacerle entender (que sin duda será mas costoso), el refrán español "Cría cuervos y te sacarán los ojos", y la expresión "Arrieros somos y en el camino nos encontraremos". Porque, sin duda, en ellos podría suponer gran parte de su futuro.


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jueves, 25 de mayo de 2017

PUESTO A DEFINIRME...


Puesto a definirme siempre he sido más bebedor de causas perdidas que domador de lobos solitarios, talador de sombras perpetuas a  buscador de porqués de tertulia.

Al describirme, siempre he preferido tatuarme un recuerdo en el alma, a curtirme un lema en la piel; hacer lo contrario de lo que había pensado tan solo cinco minutos antes, a seguir una  trayectoria eterna.

Nunca he sido coleccionista de diccionarios que casen con el tono de mi sofá, pero sí de tréboles nacidos en el jardín del Edén. Partidario de perderme en la oscuridad de tu mirada, a darle la vuelta a un cuadro, para encontrar más belleza.

Si he de reflejarme, me gusta más la soledad del alba al zenit de las costumbres impostadas; el mojarme, y decepcionarme, haciendo castillos en la arena que nunca van a subsistir, a conseguir una seguridad material.

Quizás el definirse, el definirme, en sí mismo, es una perdida de tiempo, pues supone el verse desde lejos, y eres lo que ves, lo que sientes, lo que piensas, pero también lo que descartas, tus miedos, tus desilusiones, y eso no se aprecia desde fuera,  sólo se sufre, y alimenta nuestras arrugas, nuestras úlceras, nuestras ojeras...

Puesto a desear, siempre he preferido aprender, a enseñar sometiendo, porque nadie tiene la verdad suprema, sino que la mayoría de las veces, deseamos, presentamos, una verdad maquillada que nos refuerce, que nos señale siendo nuestra coartada.

Quizás, y  nunca lo sepa, solo soy un rincón aburrido, una hoja que mejor fuera que estuviera en blanco, y no manchada y sucia por el odio de la autojustificación. 

En el mejor de los casos, tal vez solo he sido al final, un buen deseo que se dejó llevar por las malas compañías...

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martes, 23 de mayo de 2017

EL CHOLLO Y LA BOMBA


Uno se despierta, y parece entrar en una pesadilla de realidad.

Totalmente consternado por el frío y calculado asesinato de apenas unos niños  (22 muertos y 59 heridos por ahora) jugando a ser mayores, en un concierto de Ariana Grande, en Manchester. Y además, lo peor de todo, me avergüenzo por avergonzarme ahora, y no cuando  comenzó este goteo de locura, religión, y mirar para otro lado.

Esa foto que está dando la vuelta al mundo, de dos jovencitas captadas en la distancia de su soledad, recoge toda su incomprensión, inocencia hasta ese momento, y el despertar terrible a una realidad sucia y sin piedad, en la que nadie puede protegerlas.

La realidad, la vida, es muy fría, eso siempre, pero muy sabia al mismo tiempo. Apenas unas horas antes, Donald Trump, hacía partícipe a su país, de esa buena nueva que era una multimillonaria venta armamentística. Y unas horas después …

Alguien, importante para mí, me dijo ayer, lo que son las cosas, que Trump no es un presidente al uso, sino que es un vendedor de coches de segunda mano. Y ahora me parece, por desgracia, una gran definición.

Los vendedores de coches, te noquean, te adormilan con sus palabras, te hacen sentir por un momento que en el mundo solo existes tú y el “chollo” que acabas de descubrir, y que tienes que comprar antes de que venga otro y te lo arrebate.

Y el “chollo” de Trump, el Señor Donald como sólo se le debería de llamar, porque es mucho más descriptivo (menos serio y sin boato alguno),  ha durado hasta que alguien ha hecho explotar una bomba. Pero no nos engañemos, la culpa de todo ésto, ya va siendo de todos; muchos, la gran mayoría, por no definirnos, o creer que no va con nosotros.

Lo de hoy, ayer por la noche, duele más si cabe, porque ante tanta juventud, uno no puede vestir la realidad de coartadas que nos alivien de nuestra culpa.  Sabemos, aunque no lo verbalicemos, que han podido ser nuestros hijos, y ese egoísmo pesa y duele, duele mucho.


Uno se despierta, ha costado, y entra en una pesadilla de realidad.

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