miércoles, 20 de diciembre de 2017

¿DEMASIADO PRONTO / DEMASIADO TARDE?


Sé, me han llegado mensajes, de que más de uno está preocupado por este vecino del mundo, y su silencio ya de diez días, cuando antes no hubiera quien le atara la lengua/los dedos... Por eso mi deber es tranquilizar a todos: ni me ha tocado la lotería, por ahora, y yo mismo me he convertido en un offshore, ni estoy enfermo, aunque quizás sufra un poco de miedo escénico, o miedo al teclado de mi ordenador…

Y es que siempre me he caracterizado, mi blog se ha caracterizado, por responder al día a día. Y, claro, hace mucho tiempo que hemos entrado en un bucle que como sigamos así, y nos entren ganas de dar una colleja en la nunca al que está delante nuestro en la fila de la vida, es más que probable que nos autolesionemos…

Ni el hormigueo de la posible visita de la fortuna en forma de Lotería de Navidad, arregla nada, ya que en ese caso estarías maldiciendo el tener que pagar a Hacienda por lo que antes nunca se pagó, y de esa manera el seguir alimentando a una de las bichas…, ni el tener al nuevo año en la próxima esquina significa que nuestro PAÍS, S.A., como genialmente nuestro Forges del alma lo definió en su momento, cambie un poco.

Nunca he sentido tanta sensación de hastío, de déjà vu, de manipulación histórica, de intentar reescribir, algunos, lo que muchos hemos vivido. De que la gente se queje de vicio. De que te intenten meter el dedo en tu ojo, y que te digan que la culpa es tuya, quizás por abrirlo.

Me temo que el día 22 de Diciembre sea más de lo mismo. Porque los que no quieren ver, seguirán sin ver, y además tendrán, sin duda, más excusas acumuladas. Y seguirás descubriendo que en la puerta de al lado tienes a un enemigo que te odia porque no has tenido la suerte de ser como él, y que te atribuye, además, el origen de todo sus males.

He abandonado la peregrina idea de ir al psicólogo, porque seguro que es él el que se tumba en mi presencia, mientras me acusa de todas sus dolencias del alma, y además, para más inri, me pasa la factura.

Me siento, por decirlo de alguna manera, "desnortado". Alguien ha roto la brújula de mi ilusión, y tengo miedo de que no tenga arreglo... 

Ya veis como están "las cosas", las mías. Y no tienen visos de mejorar. Porque estoy convencido, además, de que si me encontrara, por ejemplo, la lámpara mágica, y mientras estoy decidiendo mis tres deseos, viene la policía, se descubre que el genio es “un simpapeles”, y me acusan, pues eso, de todo lo acusable.


Sabía que no tenía que haber vuelto tan pronto…  

*FOTO: DE LA RED

domingo, 10 de diciembre de 2017

LOS DERECHOS HUMANOS, EL SUBCONSCIENTE Y ...UN TRAJE EN BLANCO


Me desayuno, literal, con la noticia de que hoy es el Día Internacional de los Derechos Humanos, y con lo primero que enlazo mentalmente es que si les han otorgado un día, es que la cosa anda muy mal, casi tanto como el tiempo que se adivina tras la ventana.

La mente, la de este vecino del mundo, siempre juega con claves, que muchas veces intenta ligar con palabras, y más de una vez se pierde en el intento, pero el subconsciente, la mayoría de las veces, lo tiene más nítido que su propietario...

Por eso, las primeras imágenes que me vienen mentalmente, me llenan de intriga desasosegante, y son aquellas de un Donald Trump intentando dar la mano a su esposa durante una comparecencia pública, si mal no recuerdo durante su viaje a Israel (aunque muchas ya han sido las ocasiones), mientras ella mirando al frente, siempre al frente, se la aparta drásticamente. Y es que si las cosas andan mal, al menos lo parecen, en la intimidad, donde el respeto mutuo es indispensable, ya que a la postre es donde uno se supone se muestra tal cual es, será imposible que luego, por decirlo de una manera desenfadada, se pueda pedir peras al olmo.

Quizás esa imagen me ha venido porque el respeto en nuestros días es rara avis, y sería indispensable para “contemplar” los Derechos Humanos, junto al posicionamiento de “igual a igual” y no como ciudadanos de diferente categoría, e incluso sexo.

En cualquier asunto o materia nos ocurre que siempre nos fijamos en casos lejanos, cuando, y espero que se me entienda, tenemos al enemigo en casa. Esos refugiados, que entran en nuestras fronteras con cuentagotas, en contradicción con las cifras que en su momento se contemplaron, y esas pateras que hoy más que nunca inundan nuestras costas, y cuyos tripulantes son alojados en una cárcel sin estrenar, pero que es una metáfora viva de todo lo que ocurre.


Estos días han trascendido imágenes de mafias que trafican con esclavos en estos mismos momentos. Pero eso sí, hoy más de uno de nuestros políticos se pondrá muy serio y pomposo y dirá, como en aquel anuncio de detergentes, que su partido siempre limpia más blanco, casi tanto como el traje de Melania, por siempre Señora de Trump.

*FOTO: DE LA RED

sábado, 9 de diciembre de 2017

CUESTIÓN DE SEGUIR EN EL CANDELABRO...


Esta semana está claro que es exclusiva… 

Sí, primero la hija de Ronaldo, Don Cristiano, con madre incluida, o al revés, y luego la de la hija de Boyer y la Preysler o viceversa, con Verdasco, el todavía tenista, pero que quiere, al menos eso decía, ser actor, en un lugar exclusivo para gente exclusiva… hasta que se paga por verlos. Naturalmente todo pasado por Photoshop, incluidos hasta los posibles lunares de sus vidas.

Viendo que en la portada de ¡Hola! la cara de la niña de Cristiano Ronaldo no está pixelada, me viene la duda de que quizás los niños de papas famosos, puede que nazcan con dos caras, codificada y sin, por si pagan por verlos o no.

Ya se sabía, pero cada vez está más claro que todo es cuestión de precio, y sino que se lo pregunten a las Campo y Borrego Campos. Que en lugar de hacer, por ejemplo, el Camino de Santiago, para ganarse el cielo, prefieren, es natural, ganarse el Edén en vida y se han embarcado, aunque sea en avión, en un viaje por Miami, o lo que sea,para rellenar ese reality que tienen entre manos. 

Personalmente siempre he creído que los realities se rellenaban de vida diaria, un poco forzada eso sí, pero no de vida patrocinada precisamente para que exista el programa.

Por un momento, entre exclusiva y exclusiva, me ha invadido el pensamiento la peregrina idea de que el Señor Puigdemont, siempre muy ducho en barrer para su causa, utilizando todo tipo de triquiñuelas y golpes de timón para estar siempre en el "candelabro", como decía la otra, en el momento cumbre de la boda Verdasco-Boyer, y a la sugerencia del celebrante por si hay alguien que tenga algún impedimento a dicho enlace, aparezca el susodicho con un enorme ramo de flores amarillo chillón, y diga que si quieren, su Gobierno, aunque sea en el destierro, les subvenciona unas bonitas vacaciones al estilo independentista en Cataluña, en cualquiera, o en todas de sus bonitas playas, por dinero no va a ser, ya que siempre, además, al final siempre pagan los mismos...


Voy a tener que cambiar de pastillas para vivir la vida, la actual no me está gustando nada, aunque dentro de mí, a veces,  eso sí, me lo pase ...exclusivamente.

*FOTO: DE LA RED

viernes, 8 de diciembre de 2017

LOS 8 DE DICIEMBRE


Días como el de hoy, 8 de Diciembre, para este vecino del mundo siempre han tenido mucho de especial, evocadores, y sobre todo con un sabor inolvidablemente familiar...

En la memoria a corto plazo para este-vecino-del-mundo-niño, que naturalmente daba para lo que daba, ya lo situaba como el comienzo del mes de la Navidad, y punto muy importante en mi casa: el comienzo de la época de comer turrón, que siempre era de tres gustos, con tableta de tres líneas longitudinales: blanca, amarilla y color chocolate. No era chocolate, sino más cercano al mazapán, con mucho sabor a azúcar. Una delicia para los niños, para el Ratoncito Pérez, que se quedaba con tus dientes de leche y, con el tiempo se vería, para los dentistas.

Como se suele decir, y en este caso es realidad, los más viejos del lugar recordarán que hasta 1965, este 8 de Diciembre, se celebraba el Día de la Madre, que luego por cuestiones más comerciales se pasó a Mayo.

Como pintor aficionado, o aficionado a pintar, los colores que esa época me evocan siempre son gamas de oscuros, verdes, azules, recordando a la humedad, al frío…

En cuanto a olores, lo inunda todo ese acogedor olor a castañas. Calientes, muy calientes, al principio solo soportables por el cono de papel, siempre de periódico. Después, encerrando cada castaña entre las palmas de tus manos, mientras observas ese humo, casi mágico, escabulléndose por tu epidermis y transformando el tajante frío en un cálido placer comestible.

Por cierto, muchos años después, y lo que son las cosas, ese cono, pero ya no del mismo tipo de papel, sino más grasiento, solo lo he podido asociar a los “fish and chips” londinenses a finales de los setenta.

Siempre tengo la sensación de que en mi niñez llovía mucho más, y el frío era más penetrante. Sensaciones más contundentes. Quizás porque todo es nuevo para ti, y todo son extremos: frío, calor; alegría, tristeza.
La tibieza comienza cuando intentas negociar, quedar bien, o cuando menos, no quedar mal.

Quizás, de niño miras todo desde dentro, desde de tu yo más personal. A medida que vas creciendo, te dejas influenciar, por lo que dicen/hacen los demás. Quieres ser uno más de ese equipo de amigos…


Los momentos evocadores, como los 8 de Diciembre, con el tiempo aprendes, conviene no usarlos como medida de comparación entre el ayer y el hoy. De una manera u otra siempre perderás, sino solo como llave para recordar, y aprender que los “hoy” siempre se transforman en “ayer”, todo es cuestión de tiempo. Y de saber apreciarlo, reposarlo, porque es señal de que sigues vivo. 

*FOTO: DE LA RED

miércoles, 6 de diciembre de 2017

EL DÍA EN EL QUE EMPEZÓ TODO...


Me enteré el otro día, aunque ya debe de ser cuestión de meses, que en un pueblecito español, el Ayuntamiento ha dictado que como andan mal de agua, los propietarios de perros no solo deben de hacerse cargo de los excrementos, sino llevar una rascadora y una botella de agua para eliminar  los orines. 

Soy propietario de perro, por cierto, hace mucho tiempo que no hablo de "Afgano", y siempre nos hemos hecho cargo de las cacas y de todo lo que hiciera falta. Además, y no me voy a quejar, tengo la suerte de que mi chucho y medio, por lo inteligente, es prácticamente quien me saca de paseo...

Lo único que digo es que si hay que ser consecuente, lo tendremos que ser todos.

Para hacer un poco de historia, y no es broma, este vecino del mundo está convencido de que todo comenzó en el momento en que a alguien se le ocurrió cobrar por algo que siempre había sido gratuito: el perejil.

Al principio, lo preparaban como si fuera un tiesto, de plástico blanco, sí, pero tenía su trabajo, que en el fondo es lo que tú creías que pagabas. 

Naturalmente al poco tiempo, te daban (por supuesto, siempre pagando) un poco de perejil, y además con cara de “dónde-está-el-próximo-cliente”.

Todos recordaremos también, el día en que a los grandes almacenes les dio por convertirse en “verdes” y proteger los fondos marinos, y … empezaron a cobrar por las bolsas de plástico. Pequeño gran detalle: Si tan preocupados estaban debían de haber prohibido su venta. Eso sí, en el País Vasco, esos grandes almacenes, tan preocupados por el medio ambiente, no les importa desperdiciar un montón de papel, y junto con cada pedazo de papel con la factura, tranquilamente te dan otros tres o cuatro, como mínimo, con ofertas de productos que normalmente tú no gastas. Y este vecino, en esos momentos, siempre se acuerda del Amazonas...

Cada vez ganamos menos,  y con eso además tenemos que ayudar, lo hacemos lo mejor que podemos, a los más perjudicados por esta crisis que, seamos serios, ya no se va a ir nunca, porque está creada artificialmente. Y cooperamos con alimentos, por ejemplo, porque a las autoridades no les llega para esos menesteres.

Ahora, hay que colaborar con la limpieza de un pueblo, dentro de poco se sumarán todos. Y si eso supone un m2 de limpieza y el agua correspondiente que ya a perpetuidad, como son todas estas cosas, nos tocará apoquinar, y si son, además, cincuenta propietarios en cada calle, ya son cincuenta metros que no hay que limpiar por parte del Consistorio.

¡Ya sé lo que estáis pensando!... ¿Cómo sabrá el ayuntamiento qué metros ha limpiado la ciudadanía? Pues muy fácil. Creará un puesto de trabajo por cada calle, y si no al tiempo, para apuntar todo eso. Puesto, que no saldrá a concurso público, sino que se otorgará de manera “digital” al hijo de un amigo de alguien que alguien del ayuntamiento conoce, que por casualidad, siempre por casualidad, será simpatizante del partido en el poder.

Estoy esperando a que en las zonas de España en que hay campos de golf a tutiplén pidan a los usuarios que, antes y después de cada partido, vayan con un pequeño depósito de agua en la espalda, naturalmente cogido de su domicilio u hotel, para que ellos se hagan también cargo de la cuenta, y dejen el campo en condiciones. Y como ésto todo. 

Sino, recordar también, esos almacenes que vienen del Norte de Europa, y que te hacen caminar por todo su almacén para alcanzar la salida, mientras tú mismo te encargas  de recopilar los  montoncitos que una vez armados, por ti, o por la misma empresa, naturalmente pagando por ello, será un armario con lo estrictamente necesario, sin florituras. O esas otras tiendas que tienen por nombre, se supone, cuatro iniciales, de las que nadie sabe su significado, y que si compras material, especialmente electrónico, audiovisual, informático con su marca, te sale a muy buen precio. Pero eso sí, ya te puedes comprar incluso una impresora de más de trescientos euros, lo sé por experiencia propia, así de tonto me defino, que ellos siempre te cobrarán por el plástico y el papel gastado. Sino, y dicho por sus empleados, “debería de haber traído usted una bolsa muy grande”.

Hace años ese gran entendedor del mundo del espectáculo, Don Narciso Ibañez Serrador, decía que el espectador siempre tiene un punto de sufridor y masoquista, y si recordamos, él lo aprovechaba en su “Un, dos, tres... responda otra vez” para hacer mil barrabasadas tanto al público asistente como a los concursantes. A este vecino del mundo no le queda ninguna duda de que el españolito de a pie funciona de la misma manera.

En mi pueblo, siempre se ha dicho, y me imagino que en el suyo también, “O jugamos todos, o se rompe la baraja”. Pues eso. Que yo personalmente estoy poseído por la "HARTURA",como se dice en el Sur, que son muy buenos con las descripciones

*FOTO: DE LA RED.


lunes, 4 de diciembre de 2017

EL ASCUA Y SU CONTORNO



La mayoría de las veces no ocurren las cosas como las tienes planeadas, quizás por eso nos pasamos la mitad de la vida improvisando, intentando arrimar el ascua a nuestra sardina o a lo que queda de ella. Y las Navidades precisamente son, la mayoría de las veces, una muestra muy elocuente, un buen ejemplo, de lo que veías en ellas en tu infancia, y lo que ahora significan para ti. Lo que vendría ser el equivalente a tu sueldo pasado por Hacienda, que se queda en nada.

Quizás la vida es una tragicomedia y depende siempre hacia dónde pones el foco y enfatizas. Estos días también, son un ejemplo. Nieves en el País Vasco al menos, y conviene no agobiarse, no ver la parte negativa, sino el manto de belleza con el que muchos paisajes se han despertado.

Pronto comenzarán los informativos con esas noticias que ya están preparadas y que hacen que la mitad, sino más del “Telediario”, ya esté pre-programado. Las mejores marcas en deportes, los peores accidentes, los famosos que este año nos han dejado...

Sinceramente, este vecino del mundo con el empacho de todo que ya lleva dentro, y especialmente político, y que se imagina que es como el del común de los mortales, en este año terrible, quizás solo necesite una sonrisa cómplice de sus personas amadas, y una lenta caricia de comprensión.

Ya el ascua y las sardinas intentaremos arrimar en otro momento. Ahora son tiempos de estar con los tuyos, y especialmente sentir que lo son.
Deben de primar las personas, y no la acumulación de cosas.

Siempre me han encantado esas fotos invernales, llenas de niebla, en las que más que ver el paisaje, se intuye, hace falta incluso un acto de fe, pero sabes que está ahí. Lo mismo ocurre con los tuyos, con tu familia, con tus amigos. En las nieblas de los problemas, en el frío de la soledad, en cualquier momento aparecerán, y si no tú mismo debes de encargarte de llamar a su puerta.


Hay llamadas que en sí mismas son un acto de amor. Hagámoslo.

*FOTO: DE LA RED

jueves, 30 de noviembre de 2017

OLVIDANDO NOVIEMBRE...


Quizás lo bueno que tiene este Noviembre del 2017 es que se nos va a ir dejándonos fríos (por lo que está nevando ya en muchas zonas de España) entre más de lo mismo.

No sé si a vosotros también, pero este vecino del mundo, hoy más que nunca, tiene necesidad más que ganas, de unas navidades, blanquísimas. Quizás para olvidar esa lucha de colores en que se ha convertido el año: "mis colores son mejores que los tuyos".

Una buena sobredosis de villancicos nos vendrá bien, aunque mucho me temo que al final habrá que cantarlos en inglés, no sea que como los que son en castellano, ya se cantaban durante el mandato del dictador, seguro que muchos dirán que lo mismo que Serrat tienen pestazo a facha.

Aunque pensándolo bien, y por lo mismo, este año muchos irán de compras, conectados a internet, para buscar dónde se fabrica cada producto, no sea que le den dinero al enemigo.

Y es que así, buscándole cinco pies al gato, y desconfiando incluso de nuestro ángel de la guarda, no se debería de vivir, pero de hecho nos hemos pasado todo el año, y, como se decía antes,"lo que te rondaré morena".


Quizás, este vecino del mundo termine el año alejado de discusiones políticas y de familiares con nexo político, todo por no nombrar a los cuñados y cuñadas, y me haga fuerte en una habitación blindada con víveres netamente navideños fabricados donde sean, y de películas que tratan sobre el "Christmas time", por venir de los U.S.A., pero seguro que a eso también alguien lo describa como comportamiento de un auténtico lobo solitario, aunque ese lobo esté lleno de muchas y buenas promesas para el año próximo, si es que llega a sobrevivir...

Y es que estamos, hoy más que nunca, repletos de clichés cuando menos beligerantes. Por favor, un poco de paz desde ya, y más teniendo en la próxima esquina a la Navidad.

*ILUSTRACIÓN: DE LA RED

domingo, 26 de noviembre de 2017

BORIS, LO MÁXIMO AL CUADRADO


Nunca he añorado ser otra persona, quizás porque bastante ocupado estoy en intentar ser yo mismo. Ya se sabe sin embargo, que la programación de películas en nuestros canales televisivos está fatal, y en algo hay que darle al magín. Por eso uno de estos días me he preguntado quién me gustaría ser  si tuviera que ser otra persona, y ya de paso, que sea conocida.

La verdad es que no he dudado en ningún momento. Y desde el primer instante, siempre he deseado ser Boris Izaguirre. No, no por su elección sexual, ni por sus poses siempre tan grandilocuentes y la mayoría de las veces buscadas, sino y quizás como resultado de lo anterior, por su sentido de la ironía.

Este vecino precisamente promociona su blog, A TROCHE Y MOCHE, haciendo hincapié en que es irónico, pero Boris juega en otra liga. Él es como si Obelix, y claro está que no lo digo por su figura sino por su bondad, hubiera caído en una marmita repleta de esencia de ironía, además purificada. 

No pretende ser irónico, sino que es la ironía pura con acento venezolano que termina de definir además a su personaje. Y siempre es una delicia ver la vida, desde su columna, cada sábado en El País, y desde sus sabias entendederas.

Nadie debería de sentirse herido por sus comentarios, porque desde un primer momento, y como un animalito herido, Boris siempre ha ofrecido su yugular. Y a partir de lo que pudiera ser su debilidad, él se ha hecho, sino más fuerte, sí más sabio.

La vida de Boris Izaguirre de ser convertida en película, debería de tener un presupuesto, sin duda, de peliculón estadounidense. Paisajes con diferentes contrastes pero todos grandiosos; y fiestas, muchas fiestas, de esas que se pudieran denominar como suntuosas, pero dando preponderancia al conocimiento de personas y no de juergas. Una película, sin duda, llena de interesantes personajes encarnados por actores de talla mundial que aunque en escasas secuencias, desgranaran su sabia esencia actoral.

Hasta que conocí por televisión al Señor Izaguirre, primero como un show en sí mismo, y poco a poco adivinando a la persona que se encuentra, en su caso más al lado, que tras el personaje, el adjetivo “divino” siempre lo había relacionado con un Dalí que en cualquier entrevista, y eran innumerables, siempre se definió como tal. Sin embargo, y desde que Boris está en nuestro mundo, “divino” es el adjetivo que más le cuadra y que él utiliza constantemente como plenitud de lo máximo al cuadrado.

Por eso ya para terminar, y dirigiéndome directamente a él, quiero decir, quiero decirte, que contigo dentro, el mundo, sin duda, es mucho mejor y natural.

Boris, te quiero. Eres, y en tu caso además estarás siempre, divino.

*FOTO: DE LA RED

sábado, 25 de noviembre de 2017

UN PECADO LLAMADO ... VIERNES NEGRO


Sinceramente, este vecino del mundo ya está, pero desde hace varios años además, hasta el gorro de ese invento que algunos venden, y nunca mejor dicho, como esencial para la humanidad, incluso al mismo nivel que la rueda, y que se conoce como BLACK FRIDAY

Este año, sin embargo, ha conseguido romper límites, llegando hasta al mercado de la esquina, en forma de rebaja en los puerros. Este vecino es en lo único que ha colaborado en esta jornada. Le ha parecido tan fuerte  que la rebaja en el precio de los puerros se disfrace de BLACK FRIDAY que, en una especie de comunión de conceptos, ha querido unir (influencias del Master Chef de marras)  el verde y blanco de los puerros, con el negro, encarnado por unos chipirones en su tinta, y se ha marcado un plato que para sí lo hubiera querido ese eterno comedor llamado Don Michelín.

No, si no me parece mal que se venda todo, o de todo, mucho más barato, tampoco se trata de hacer el tonto, y no aprovechar el momento. El tema es que no queremos ver lo evidente. Que todo ésto se ha ido inventando porque hay una gran realidad: Que se han ido limando tanto los sueldos que ya no se llega a todo, y los que nos sangran, los grandes estamentos y los empresarios, quieren seguir sangrandonos, a pesar de que nos paguen cada vez menos, y durante varios días hacen una excepción en sus reglas y bajan los precios, pero como en los cines, con sus diferentes fiestas para el espectador; lo más importante es que NUNCA BAJAN LOS PRECIOS PARA SIEMPRE.

En realidad, el BLACK FRIDAY, y sus variantes como el CYBER MONDAY  o similares, son formas de redimir a un mercado que es cada vez más caro y difícil de llegar con sueldos cada vez más famélicos. Esos días, sin embargo, se abren esas fronteras con el fin de "chupar" lo poco que le queda al más humilde de los mortales. 

En realidad, "la cosa", esa famosa cosa, tiene que estar muy mal, cuando se disfrace como se disfrace, ya los precios navideños, siempre tan caros, ya no son intocables, y a  la bajada de pantalones por parte empresarial se la disfrace de Viernes Negro. Ya lo dice nuestro refranero, "En el pecado lleva su penitencia".

*FOTO: DE LA RED



martes, 21 de noviembre de 2017

¿Y SI FUERAS INMORTAL?


Buscando un tema para el blog, una pregunta ha llenado mi mente: ¿Y si fueras inmortal?

La cuestión ha debido de actuar como un virus, e inmediatamente la autodefensa me ha hecho sentirme con una gran sensación de hartazgo.

Si este año, especialmente de barretina  y pan tumaca, ha sido como para evitar en el entorno tener todo tipo de objeto cortante, lo de la inmortalidad, o el “para siempre” no sería un don sino una condena.

Nunca he creído en la felicidad absoluta, porque ser absolutamente feliz, o absolutamente triste, tiene que cansar. Solamente tener el rictus sonriente, o triste, durante varios días, y sus respectivas noches tiene que ser como soportar una especie de máscara agotadora.

Todo lo que suene a “para siempre” tiene mucho de condena, aunque te digan que vas a ser feliz. Da una sensación de orden, y quiero ser feliz, este vecino del mundo  quiere ser feliz cuando quiera o cuando pueda, porque la felicidad, no lo olvidemos, tiene que ser la cara A de la B que es la tristeza, la una sin la otra pierden su sentido.

Además, en lo de ser “inmortal” puede haber dos modalidades:

La primera, que todos sean inmortales, y en esta opción para decirlo al menos de una manera graciosa, no me veo con l@s cuñad@s  congeniando toda la eternidad. Ni soportando, por decirlo también suavemente, a algunas figuras de nuestro panorama patrio en diferentes glaciaciones… Por cierto, a este respecto ya hay figuras de nuestro cortijo nacional, y no voy a decir más, que tienen un mucho de inmortales...

La segunda, que sólo seas tú el inmortal, y los descendientes de tus hijos que algún día se pregunten: ¿Y éste que hace aquí?

Todos tenemos nuestra época, nuestro ámbito, nuestra gente, trascender en carne y hueso no tendría sentido. Aparte de que si cuando ya has vivido varias décadas,  los déjà vu suelen ser frecuentes, la inmortalidad sería un continuo déjà vu, con el dolor que pueda dar el recordar, o el olvidar, para siempre.

Como resumen diría, parodiando el título de aquella obra de Adolfo Marsillach, que siempre es mejor decir “Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?” que tener que decir ese terrible “Por favor, que paren ésto que me mareo”.

*FOTO: DE LA RED


domingo, 19 de noviembre de 2017

ESA FILOSOFÍA EN ZAPATILLAS...


Tu día siempre puede mejorar en cualquier momento si intentas abrir un “abrefácil” y además... lo consigues a la primera, y es que lo mismo que un preservativo está diseñado, los que lo están, para romperse durante …la faena, amén de recordarte, por su tamaño, que la tienes pequeña, la gracia de un abrefácil es que al final tengas que romper el paquetito de plástico de manera desesperada y le saques los colores al Altísimo por lo que acaba saliendo de tu boquita.

Por cierto, esta noche, de un día sin abrefácil y por lo tanto triste, al despertarme frente al televisor tras el primer sueño, a eso de las dos/tres de la mañana, he llegado a la conclusión de que el éxito de la mayoría de las cadenas, esa “tienda en casa” olvidada a la hora de hablar de tu vida, pero en el fondo siempre presente, reside en que a esas horas  en la que es programada, actúa como ese ente que nos acompaña a prueba de bomba y de olvido. 

Tu felicidad, y por supuesto la de este vecino, siempre será inversamente proporcional a la cantidad de tiempo que ves ese programa, y la culpa, por supuesto, no es del contenido, de los productos de la mencionada tienda, sino de que el programa en sí actúa como un virtual paño de lágrimas de la soledad más absoluta.

Aprovechando ahora que nos hemos puesto profundos aunque sea en cosas nimias, hay que dar un toque al Ministerio, que imagino será, de educación y derivados, que cada vez está dando menos importancia a la “Filosofía”.

Habría que darles un pescozón, incluso con repiqueteo; aunque en el fondo es comprensible, ya que a la mayoría de los gobiernos, sean de izquierdas, derechas, del centro y adentro, no les interesa que “su” pueblo piense, que practique esa filosofía en zapatillas, por ejemplo delante de un buen café, que puede ser extremadamente peligrosa para el PODER, así en mayúsculas. Ya “piensan” ellos en nuestro lugar. 

Nosotros, con nuestros votos, sólo tenemos que decir “Amén”, especialmente en un pueblo como el nuestro que viene de una educación “católica, apostólica y romana”. 

El que aprendamos a pensar, fin primario de toda filosofía que se precie, y especialmente además a decidir con criterio, nunca ha entrado en sus planes, esos que la mayoría de las veces acaban en Suiza, o en una cuenta caribeña, que al final nunca han usado, eso dicen.

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viernes, 17 de noviembre de 2017

PUIGDEMONT EN EL PAÍS DE LOS BELGAS


Hace mucho tiempo que ya estamos en la fase de ir a mear y no echar ni gota respecto a las aventuras de "Puigdemont en el país de los belgas", como si de un cómic se tratara.

Ahora la fiscalía de ese país nos pregunta que cómo tenemos nuestras cárceles bajo la versión de a qué cárcel iría Puigdemont, más que nada por si tienen un mínimo de garantías, en caso de que fuera devuelto a la justicia española

Y es que hay preguntas que es sabido que no se deben hacer. Si quieres ligar con una joven no puedes preguntarle por cómo anda de sus ventosidades y luego quejarte de que, y como mal menor, te ha dicho que vayas a peinar bombillas. Por esa misma razón, el gobierno belga no puede venir ahora a preguntarnos: "¿Cómo andan ustedes de cárceles?", cuando somos compañeros en la Unión Europea, y como vecinos que somos nos pedimos perejil en zapatillas un día sí y el otro también.

Una cosa es que haya norteamericanos, por ejemplo, que estén convencidos de que España esté en algún lugar de Sudamérica, pero la pregunta de la fiscalía belga cuando menos sin decirlo, eso sí es un acierto, nos instala en África, con perdón para África.

Para saber si una pregunta se debe o no hacer es muy sencillo. Tan sencillo como preguntarse: ¿Esa cuestión se la haríamos a la Alemania de la Señora Merkel, o a la Francia del Señor Macron? 
Y automáticamente nos viene la respuesta: No, porque no hay … lo que hay que tener.

Quizás, y puede ser el origen de muchos de nuestros males, es que la figura que nos representa, en este caso el Señor Rajoy cuando menos lleva con él un halo polémico. O lo que en muchos de nuestros pueblos se acercaría a esa figura llamada Rita La pollera, o Rita La Cantaora. Y que si fueras un perro macho te haría acercarte y levantarle la patita. 

¡Vamos! Resumiendo, que al respeto ni se le conoce ni se le espera en torno a la figura de nuestro presidente. Porque entre otras cosas, mientras le acompañe ese olor a presunta corrupción, será imposible.

Sin embargo, eso no quiere decir que el Señor Puigdemont se tenga que ir de rositas, porque éste, Puigdemont, sería a reescribir la historia lo que Julio Verne a la literatura fantástica: todo un innovador. A Puigdemont y a los suyos les das dos días y demuestran, si quieren, que Dios proviene del Maresme, e incluso que el centro de cualquier galaxia pasa por Cataluña y, por eso mismo, les pertenece.

*FOTO: DE LA RED

miércoles, 15 de noviembre de 2017

MANADA DE INDIGNACIÓN


Estos días está teniendo lugar el juicio a aquel grupo de cinco jóvenes, cuyos miembros se autodenominaban “La Manada”, y que en los Sanfermines del 2016 fueron acusados de violar una madrugada a una joven madrileña de dieciocho años.

Ya se sabe que es lícito todo tipo de triquiñuelas legales para salvar a unos acusados, pero… ¡Qué casualidad! Al crear la nueva versión de lo ocurrido en aquellos Sanfermines, al menos por parte de “La Manada”, lo único que les sobraba, no les venía bien, era el teléfono móvil robado a la víctima, y que hiciera recordar el dicho de “además de …violada (por ahora presuntamente), apaleada (metafóricamente hablando)”, y de esta manera hacer más verosímil su historia, por eso uno de ellos, se supone que haciendo un esfuerzo, se ha hecho responsable, pero sólo, eso sí, del robo del móvil.

Lo de seguir a la chica en los días posteriores y hurgar en su comportamiento por internet, por parte de un detective privado, a petición de uno de los sospechosos, es jugar sobre seguro, porque si se comporta sin secuelas aparentes, o peor, muy animada, se le presenta en el caso como una exagerada, como una mentirosa, o cuando menos se le pone en duda. Y si aparentemente se le ve muy deprimida, o con secuelas palpables, obviamente este seguimiento no se hace público.

Este vecino del mundo no tiene ni idea de derecho, pero precisamente por eso está libre de la posible contaminación de ese mundillo de hechos probados, y de que antes es cumplir con las normas legales establecidas en cuanto a presunta inocencia, que ceñirse a un caso determinado.

Quizás, tanto al abogado defensor y personas de la prensa que han podido hablar del tema cargando las tintas sobre la todavía presuntamente agredida, porque sea lo que sea el resultado del juicio, siempre habrá en este caso una víctima sufridora cuando menos de indefensión y de estar bajo una continua sospecha de su comportamiento moral, habría que sugerirles que imaginaran que la víctima es su hermana, o su hija, y quizás en ese momento modificaran su criterio y su comportamiento. 

La sombra del machismo, y más en este caso, siempre es alargada, y el juicio a “la manada”, sea cual sea el resultado final, es algo así como un duro mensaje a futuras posibles víctimas denunciantes: ellas serán las juzgadas.

¿Cuántas mujeres se plantearán, a partir de ahora, denunciar o no lo ocurrido, tras hacerse público que a la presunta víctima de "La manada" la siguió un detective, fue centro de posibles dardos de las redes sociales,  y los medios de comunicación, especialmente las diferentes cadenas televisivas, airearon su vida en sus diferentes programas de información/desinformación?

Por cierto, y solo se atreverá este vecino del mundo a decir que da qué pensar que diferentes mensajes de La Manada por WhatsApp anteriores al hecho no se admitan en el juicio, para, se supone, no violar los derechos de los acusados, y, por otro lado, se admite el informe de la investigación ya comentada a la posible víctima, realizada en días posteriores al día de autos. 

¿Se podría decir que ante dos posibles violaciones, la de la presunción de inocencia, y otra, por decirlo de alguna manera, que puede ser carnalmente real, prima la metafórica sobre la de carne  y hueso?

Conviene no olvidar para más inri, que no son solo los cinco hombres en el juicio, sino veintiún hombres del grupo de WhatsApp que, presuntamente también, jalearon y no denunciaron la violación.


Según diferentes datos, en España hay una violación cada 8 horas y, sin embargo, todavía a las víctimas, de cara a la ley, se les intenta poner en solfa por detalles como la vestimenta, posible previa ingesta de alcohol, y grado de resistencia

Una sociedad, como la nuestra, que quiere quitarse con hechos, esa vitola machista, no debe dejarse llevar por los fuegos artificiales, que ahora más que nunca, se puedan lanzar para de una u otra manera cegarnos, y hacernos olvidar que el culpable siempre es el violador. 

No hay ninguna excusa para una violación, y menos recriminar de primeras a una posible víctima, muy joven además, y que se le cargue como culpa el intentar seguir viviendo. Violar no es solo una acción sexual, es un ejercicio de abuso de poder, de aniquilar el derecho del otro.

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martes, 14 de noviembre de 2017

LA LOTERÍA DE NAVIDAD CON MENÚ AMENÁBAR


Hoy se dá el disparo oficial a la campaña publicitaria de la Lotería de Navidad, y con ella comienza la cuenta atrás de las únicas fiestas siempre consideradas como entrañables, y esa sensación mezcla de esperanza e ilusión

Ayer, sin embargo, ya se puso a disposición de la prensa e internet las dos versiones que existen de, DANIELLE, la citada campaña: el anuncio oficial (https://www.youtube.com/watch?v=-Nhk7hiaz1k&t=2s), y una película (https://www.youtube.com/watch?v=GX1Cdd1BqX0) que para ser un corto es muy larga, y muy corta para ser incluso un mediometraje.

Siendo un poco malo, se puede decir que la lotería en realidad este año le ha tocado  a su director, Alejandro Amenábar, que gracias a Loterias y apuestas del estado se ha podido marcar una película de estilo, de casi 20 minutos, aunque en el anuncio no pase de los 3 minutos y 30 segundos, plagada de todo tipo de efectos especiales.

Charlotte Vega y Dani Luque son los protagonistas de una historia con “marciana” dentro. Sinceramente, viendo sólo el anuncio, no dice más de lo que en su momento recibíamos del famoso calvo, que en un momento dado y al trascender de la propia marca se optó por prescindir de él, y además, en opinión de este vecino, lo hacía de una manera más elegante y poética.

La historia de Danielle Daniel tiene un mucho a Spielberg, hoy se diría que Amenábar rinde un claro tributo al cineasta americano, y muy claramente a un E.T. repleto, en esta versión, de hormonas femeninas, o de lo que se componga una extraterrestre de buen ver copiada, como se nos explica, de un anuncio de carretera de esos tantos anuncios de carretera que también aparecen en las primeras películas de la factoría Spielberg (Tiburón, Regreso al futuro…), sin olvidar esas noches siempre tan azuladas.

Cuando la supuesta Danielle toca el décimo en el despacho de loterías, y mucho más en la versión larga, todos estamos pensando en “Mi casa Elliot, teléfono…

Sin embargo, hilando fino hay algo que no casa en todo ésto, más si le ponemos un poco de ironía. Siempre hemos estado convencidos de que las visitas extraterrestres tienen que ser de seres superiores. Y con lo mal que están las cosas aquí, ¿ella decide quedarse con nosotros?

Claro, ella se queda con algo que al parecer, solo tenemos los humanos, el amor. Y a su planeta, desde la lectura de este vecino del mundo, pero siempre es opinable, les envía, se ve sobretodo en la versión larga, características  nuestras, como la Navidad.

Toques de humor y continuas referencias a un cine que Amenábar ha debido de mamar desde joven y que se diluyen un poco en la versión oficial, como aprender a comer jamón, parece que les encanta a los extraterrestres, aprender a reír, a emocionarse, a llorar. En este caso, se hace obligatorio para degustar el menú Amenábar, ver la versión larga, que se os hará corta.

Hay un pequeño gran detalle que a este vecino le choca mucho. Danielle no sabe nada de nosotros pero ve que se están colocando las luces callejeres, y... sabe encenderlas con la mente, ¿cómo sabe que se encienden, si nunca las ha visto?

Lo mismo que E.T. en cierta manera está conectado a Elliot, el niño, Danielle en un primer momento está conectada al perro, para en un momento dado, y a través del conocimiento primero, y luego el amor, quedar ligada a Daniel, se supone que para siempre.

La Navidad, y su lotería, ya están aquí. Vigilemos el calcetín de nuestro dinero, porque sin saber cómo, cada vez habrá más calcetín, menos dinero, y al final de las fiestas, las esperanzas habrán desaparecido para solo quedarnos propósitos para un nuevo año, y eso sí, también tendremos a algún cuñado que seguro se ha mosqueado por algo. El que avisa, no es que sea traidor, sino que tiene muchísima experiencia...

*FOTO: DE LA RED


sábado, 11 de noviembre de 2017

HASTA LUEGO... GREGORIO


Aunque quizás se podía intuir por el devenir de los acontecimientos de esta semana, con el alba nos hemos enterado de que Chiquito de la Calzada, Don Gregorio Esteban Sánchez Fernández​, nos ha dejado hoy, como siempre ha sido él, intentando hacer el menor ruido posible.

Día muy triste, en el que nos sentimos un poco más huérfanos y cercanos a esa realidad de la que él intentaba separarse/separarnos con esa red de humor que siempre tejió.

Antes de nada, aquel que espere una especie de recordatorio de todo lo que ha hecho o ha dejado de hacer Chiquito de la Calzada, por favor que vaya directamente a Wikipedia, porque este vecino del mundo, tras dejar deliberadamente pasar unas cuantas horas desde la fatal noticia, para que sus sentimientos/pensamientos fluyeran, sólo, y no es poco, va a hablar de lo que la figura de Chiquito ha supuesto para él.

Siempre recordaré la primera vez que le vi en televisión, en el programa “Genio y figura” entonces presentado por Pepe Carroll, cuya desaparición en su momento, años después, hubiera merecido, por cierto, mucha más importancia de la que se le dio.

Lo primero que sentí al ver a Chiquito, fue un pensamiento de “Me estoy perdiendo algo. La gente se troncha con él, y aunque parece que habla castellano, aún prestandole mucha atención,  no me entero de nada. Tengo la sensación de que estoy en otra dimensión”.

Y no me equivocaba. En dos semanas, ya había entrado en esa nueva dimensión que él creaba. Lo importante en Don Gregorio no eran los chistes sino el mundo que él abría. Esa liturgia mezcla de gestos, movimientos, y palabras que aunque sonaban con nuestros fonemas, cada una de ellas creaba puertas paralelas.

Fue muchas cosas, pero ante todo y sobre todo ha sido, y será en nuestro recuerdo, una buena persona, y aunque nunca fue escritor, sin embargo ha revolucionado, sin quererlo, nuestra lengua, con frases que ya nos ha dejado en herencia, que más que decir, insinúan.

Recuerdo también que hace poco más de una semana ya fue noticia, también a su pesar, al tener que entrar los bomberos en su casa debido a una caída que le impedía salir de su piso.

Ha sido la primera vez que un Twitter prácticamente colapsado, se llenó de mensajes en una única dirección: su recuperación, y mereciendo a la vez todo tipo de buenos deseos. No hubo ningún “lobo solitario” que disparara, y que se me entienda, a matar.

Quizás, el gran secreto de Chiquito fue, que todos al sentir desde un primer momento que era una buena persona, una especie de niño grande, se dejaban atrapar, y robar su corazón, entrando de cabeza en los mundos que él creaba, incluso con sus silencios entre cambio de pose y pose, con esos pequeños pasos que nos podían trasladar en unos segundos a millones de kilómetros de carcajadas.

Ya lo avisó Paz Padilla en aquel programa que ha resultado ser el último que “dio” Chiquito a un Bertín Osborne rendido desde el primer momento a sus pies.  Chiquito de la Calzada, Don Gregorio Esteban Sánchez Fernández, está muy solo desde que falleció su esposa, Pepita, su compañera de toda la vida. Y merece un reconocimiento, un homenaje en vida. Al final, no se le ha dado, y por tanto, negado.

Un chiquito del barrio malagueño de La Trinidad, concretamente de la calle Calzada de la Trinidad, y que en toda su vida desempeñó todo tipo de trabajos para sobrevivir, al final le abandonamos nosotros a él, sin, como mínimo, esa medalla al trabajo que algunas veces parece otorgarse con más facilidad que otras…

Al final somos nosotros los fistros bajinales que le abandonamos después de los dolores, los pecadores de la pradera que yendo al ataquer le dejamos en Bonanza.

Descanse en paz un genio del humor que éste sí, ha sido primero querido, y mucho, y ahora llorado por todos.

*FOTO: DE LA RED

viernes, 10 de noviembre de 2017

EL CLUB DE ROSARIO Y EL FORCADELL


Oído ayer a última hora en la farmacia de al lado:
-Señora, le digo una vez más que FORCADELL no es una marca de laxante, o como dice usted no es de ayuda para hacer de cuerpo. ¿Quién le ha dado ese nombre?

-No, hoy he oído en la radio que una señora ha tenido que verse con un juez y que casi se hace de todo encima,  y luego he entendido algo de FORCADELL, y me ha parecido creer que era el nombre del medicamento que había tomado.

-Pues me temo – le contesta el farmacéutico todavía asombrado – que si “eso” fuera un medicamento en estos momentos se cotiza a unos 150.000 Euros.

Por la manera de hablar y comportarse la señora en cuestión, a este vecino del mundo le recordó mucho a la Señora Rosario, la vecina del segundo, que no baja de los setenta, y que cada vez que coge el carrito de la compra dice que va al “club”.

Un día, en el que me pareció que podía estar perdiendo un poco el norte, le pregunté "¿Club de qué?", a lo que me respondió que en realidad iba al supermercado, pero que como allí siempre coinciden varias señoras, y hablan un buen rato entre estantería y estantería, ella le ha bautizado con ese nombre. En ese momento descubrí que Doña Rosario, de perder la cabeza nada de nada. Era poseedora de un finísimo sentido del humor mezclado con una ironía a prueba de bomba. Y que siempre se despedía diciendo eso de  “…Deja, deja, que tengo un poco de prisa”.

Estaba en esas cuando ya, habiendo sido atendido, me dirigía a la salida de la farmacia. En ese momento, la Señora del Forcadell con su carrito comenzó a hacer mi recorrido, mientras se despedía con una cantilena que de conocida para mí, me sorprendió:-Deja, deja, que tengo un poco de prisa.

En ese mismo momento, y sin mirar a la señora, porque sentía que ya nunca la iba a olvidar, comprendí que acababa de conocer a otra miembro del club de Rosario. Y si no era la Presidenta, seguro que era su mano derecha.


La vejez, en teoría, te hace más lento, pero la experiencia y el déjà vu de casi todo, te permiten que mientras los demás vamos, personas como las Señoras del Club, vuelven desde nuestra confusión a la luz de su sabiduría.

*FOTO: DE LA RED